Me encanta Canadá (II)
// Septiembre 19th, 2009 // Viajes
Al final, llegó el bus, nos subimos y tuvimos que rellenar un cuestionario como el que habíamos rellenado para entrar en Canadá (me acordé de que mi tío me dijo que “entrando por Canadá te joderan dos veces, en Canadá y en USA”. Pues sí. Porque cuando llevas casi 24 horas de viaje no te apetece mucho pasar la frontera otra vez.
Estábamos tranquilamente en el bus (por cierto, aquí los buses tienen preferencia en la autopista (un carril para ellos a veces y preferencia al volver a entrar en la autopista) y casi nos comemos a un coche, pero sin problemas ni pitidos por parte de nadie porque tienen preferencia) cuando el chófer nos dijo que ahora el bajaría, les diría cuantos somos a los de la frontera, bajaría nuestras maletas del bus, luego, bajaríamos nosotros. Cada uno cogería su maleta y entraríamos en la frontera, no podíamos dejar nada en el bus porque iban a entrar a revisarlo.
En la frontera hicimos cola, enseñé mi pasaporte y mi visado a un policia que me hizo una foto con la webcam y me tomo las huellas dactilares ¡para comprobralas con las que me tomaron en Madrid cuando me saqué el visado! Me hicieron pagar 6 dólares y después de mucho papeleo por su parte me dijo que no perdiera ni el pasaporte ni el DS2019 y yo, anda, gracias por el aviso, sino me lo llegas a decir, me hubiera esforzado en perderlo… Lo siguiente era una cinta que estaba más alta que mi cintura y un tío diciendo: dejad aquí el formulario y subid las maletas a la cinta. Yo me lo quedé mirando y pensando: ¿cuándo vas a decir que es broma? Pero no lo dijo así que puse mi portatil, mi cámara, mi maletita de 12 kg… y luego me armé de valor y, demostrando los efectos de que mi coche no tenga dirección asistida, subí la de 26 kg a la cinta.
Estuvimos bastante rato Johanna y yo con el rollo del visado por primera vez… así que luego todos nos esperaban y nos habían dejado dos asientos al lado del baño del bus. El chófer apagó la luz y todo fue muy de película, iba sentada al final de un bus a oscuras por una de esas típicas carreteras americanas con tiendas de carteles enormes, las únicas luces del bus eran las de algunos lectores y la de una asiática que daba de comer a sus hijos. En ese momento pensé: estoy muerta de cansancio pero contenta en general.
Por cierto, en la frontera hay un montón de carteles luminosos diciendo DUTY FREE (aunque a todos les falta alguna letra…), ALCOHOL, TOBACCO. Pero el que más llamaba la atención era uno que ponía NEW VODKA parpadeando.
Y se acabó Canadá.




me das un poco d envidia sana
Todo es tan de … pelicula jajja
sigue disfrutando y poniendonos los dientes largos bss
Cait.. es el mejor consejo que te puede dar la autoridad.. xD.. yo le hubiera preguntado qué me pasaría.. xDDDDD.
Mi padre y yo le llamamos a la dirección de tu coche.. dirección resistida xDDD
Comienza la aventura jefa!!
eMeJoTa jajajaja me parto xDD Entonces igual no me hubieran dejado pasar y punto xD, por preguntona xD
Pily, exacto! Tal cual… lo de la barbacoa y demás, muy muy típico. Muy guay.