Archive for Noviembre, 2009

V de Veteranos, Vietnamita

// Noviembre 22nd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Prácticas, Residencia

De este día casi no tengo datos (sí, hace más de una semana de estos días así que me baso en conversaciones de chat para recordar las líneas generales y luego le añado lo que recuerdo a partir de esas líneas). En fin, allá voy.

Me desperté como a las 9 enfadada con mi cerebro por despertarme tan pronto siendo el día de los veteranos, o sea fiesta. En fin, de todas formas me había puesto el despertador a las 10 y algo porque tenía que acabar una práctica que había que entregar a las 12, sabía que tenía tiempo de sobra porque sólo me quedaba un ejercicio que ya había pensado por encima.

Desayuné, y con la gran ayuda de Jordi, acabé la práctica a tiempo para entregarla. Luego comí y estuve por casa… más tarde fui al supermercado donde habían puesto un stand en la puerta donde recogían dinero para los veteranos. Compré y volví a casa.

Supongo que aproveché bastante el día para ponerme al día con el blog (en fin, un poco más al día) pero la verdad es que fue un día muy normal. Sólo que sin clases (o sea genial. Me encantan mis clases (menos Operations Management, esa es horrible) pero un día de descanso no está nada mal).

Por la tarde Celine decidió que podíamos ir a cenar fuera, yo le dije que vale pero que tenía que estar a las 9 delante de mi Birnam Wood para mi reunión de proyecto así que decidimos ir al vietnamita. Avisé a Yukari por facebook y me suelta que tiene muchos deberes. No os podéis imaginar lo fácil que fue convencerla con un: ‘Bueno, vamos al vietnamita que está al lado de Haggen…’.

Así que fuimos a buscarla a su casa, de camino nos encontramos con Romaine, Maarit, Riikka y Johanna. Las tres primeras le decían a Johanna que tenían que estudiar pero que podía ir a su casa con su portátil y tendría compañía. Me pareció un poco raro pero no le presté atención porque estas cuatro siempre van juntas.

Les dijimos que nos íbamos al vietnamita y seguimos hasta casa de Yukari. Cuando ya estábamos lejos va Celine y me suelta que es que el abuelo de Johanna murió ayer y estaba muy triste, por eso las otras le decían que se quedara con ellas en casa. Hola Celine. ¿Se puede saber porque no la invitas a venir con nosotras si sabías eso? Y luego sigue diciendo que a ver si me parece que teníamos que invitarla. Hombre, ¿a ti qué te parece? En fin, que en paz descanse.

Me supo fatal por Johanna aunque pensé que era un poco… no sé, aparecer otra vez y decirle: ¿quieres venir al vietnamita? Así que lo dejamos pasar… pero Celine… para matarla. Llegamos a casa de Yukari, que para variar aun se arreglaba, y nos fuimos al restaurante. Por el camino Yukari nos dijo que no sé quién, un estudiante internacional, murió el año pasado por ir por el lado de la calle que no tiene acera. A mí o me lo dice alguien de quien me lo vaya a creer o pienso seguir sin tomármelo muy en serio.

Llegamos al vietnamita y tuvimos que esperar un ratito para que nos dieran mesa. Por lo visto bastante gente cena allí. En realidad quizás es sólo que era día de fiesta y la gente cenaba fuera.

Estuvimos hablando de las vacaciones de cada país. Yukari nos estuvo contando que sólo tenían un mes de vacaciones y Celine y yo flipando. Al rato nos ponemos a hablar de lo que haremos a la vuelta y Yukari dice que ella va a tener que esperar porque no sé que rollos de las fechas de su universidad. Y nos explica que es que en Febrero tienen como dos meses de vacaciones. No lo recuerdo muy bien pero sé que después de estar diciéndonos que sólo tenía un mes de vacaciones, luego nos soltó que tenía dos meses de vacaciones más.

En el vietnamita yo me moría de sueño. Muchísimo, muchísimo sueño. Y no dejaba de pensar que luego tenía reunión y me iba a quedar dormida. Cuando acabamos de cenar Yukari dijo que iba al supermercado, Celine le preguntó si quería que fuera con ella. ‘Hombre, si tienes tiempo…’ A mí me daba igual volver sola a casa así que le dije que se podía ir con ella. Estuve en casa súper poco tiempo y me fui a la reunión, esta vez crucé el césped, subí una montañita y cuando bajé ya estaba en los apartamentos de Thomas. ¡Bien!

La reunión fue muy productiva pero como preveía me moría de sueño y no me extrañaría que a ratos me hubiera quedado dormida durante segundos. Al final decidí pedirle agua a Thomas para despertarme, pero sólo le pedí agua, no les conté que me moría de sueño… él me dijo que si lo prefería tenía frío de naranja súper fresquito. ¡Mejor! El zumo estaba muy rico y además me despertó bastante. Acabamos a las doce habiendo adelantado mucho y nos dividimos el trabajo que quedaba ya que había que entregarlo todo el viernes. Al final Michel me preguntó qué tal llevaba el trabajo de algoritmos, ¿el que había entregado esta mañana? Le dije que lo había entregado esta mañana y él me dijo: ‘Pero se entrega mañana, ¿no?’. Yo me quedé con cara de: no me lo puedo creer y le dije: ‘¿en serio?’. En seguida fue a comprobar la fecha de entrega en internet y respiró súper aliviado cuando vio que tenía razón y que se entregaba mañana. No me lo podía creer. Yo que había estado haciendo la práctica por la mañana… bueno, trabajo hecho.

Volví a casa a las doce de la noche deseando poder quedarme a dormir en el césped que volví a cruzar, pero llovía así que decidí hacer un esfuerzo y llegar a casa.

En cuanto llegué me fui a la cama.

Querido Bus, te odio

// Noviembre 21st, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El martes me desperté, desayuné, me vestí… y perdí el bus.

Tuve que ir caminando, llegué a clase de frisbee y como siempre fue genial. La clase acaba a las 9:50 y ese día, a las 10:30, había quedado con las del proyecto de Operations Managment para entrevistar al encargado de los Dining Services (o sea, los servicios de comedor).

Katie nos dijo que no sabía si conseguiría llegar a la reunión porque tenía laboratorio de química pero que lo intentaría. De camino me encontré con Kaylee. ‘¡Dame un abrazo!’. Me encantan los abrazos. En el colegio estábamos todo el día abrazándonos, pero luego llegó la universidad y nadie se toca. Aquí vuelvo a tener miles de abrazos. Evidentemente tiene que ser de alguien que me caiga bien y me apetezca, sino no me gustan.

En fin, volviendo al tema… me dijo que se iba a clase y yo le dije que como tenía media hora que perder le acompañaba a clase. De repente nos encontramos a Björn y Henrik. Abrazos, abrazos. Decidimos que íbamos a ir todos a la fiesta de los 90 esa noche y no sé cómo me liaron pero Kaylee se fue por su lado y yo volví a caminar en dirección al Viking Union con los chicos. Björn me dijo que se iban a desayunar a su casa y que si quería ir con ellos, le dije que no podía porque tenía que estar ahí a las 10:30.

- Una hora, te da tiempo de sobra.

- ¿Media hora?

- ¿Qué hora es?

- Las diez.

- Oh, pensaba que era más pronto.

Lo mato.

Decidí investigar donde estaba el sitio en concreto y después de pasearme por todo el Viking Union, me di cuenta de que habíamos quedado en el Viking Commons. Que está pegado a Viking Union pero ya podía buscar la sala… averigüé donde estaba el sitio y me puse a esperar a que llegara alguien. La primera en llegar fue Lorraine y yo sólo pensaba: por favor, Katie, ven.

Pero no vino, estuvimos hasta el último momento buscando entre la gente con la mirada y yo entré en el edificio echando la vista atrás, pero ni rastro. Chris, el hombre al que entrevistábamos, lo primero que preguntó fue quién de las dos era Katherine. Ninguna. Empezamos la entrevista y al rato vino Annika. La entrevista estuvo bastante bien, fue interesante. Al final Chris nos preguntó a Annika y a mí cuál era nuestro restaurante favorito en los Estados Unidos (porque Annika es de Noruega pero lleva diez años viviendo aquí). Yo le dije que ¡la Old Spaghetti Factory! y él me comentó que su hermano trabajó ahí y sabe que casi no usan salsas,

- ¿Te gusta así?

- Sí, por supuesto.

- Es raro, porque nosotros los estadounidenses le ponemos todas las salsas que podemos a todo.

Lo sé… lo sé. En fin, durante la entrevista Katie me envió un mensaje diciéndome que acababa salir del laboratorio y que qué tal había ido la reunión. Le contesté que aún estábamos ahí. Así que cuando acabó la reunión le dije a las otras que Katie había dicho que lo sentía y salta Annika:

- Tiene gracia que justo no haya venido Katie cuando fue ella la que dijo que todas teníamos que ir.

Casi le salto al cuello. Uno: Katie leyó en voz alta que todas teníamos que ir pero luego dijo que si alguien no podía ir, qué le íbamos a hacer. Dos: Si te metes con Katie, ¡te metes conmigo! Que para algo es de mi grupo dentro del grupo.

Creo que por la tarde no pasó nada del otro mundo… le conté todo lo del día a Katie por mensajitos de Facebook y decidimos que 1. Lorraine quiere adoptar a Katie. 2. Katie prefiere morir que ser su hija. 3. Annika es un poco una guarra por meterse con Katie. 4. Nos íbamos a echar de menos mañana (ya que no habría clase) pero no tanto como para querer ir a clase porque no tenemos enfermedades mentales.

Luego estuve haciendo deberes toda la tarde. Por la noche hicimos prefiesta en el apartamento de las finlandesas + holandesas. Jugamos a un juego súper divertido que implica cartas en un círculo y cada carta significa que hacer algo. Ya os lo enseñaré. Luego fuimos a la fiesta de los 90. Hasta Grace vino esta vez. Ya sabéis, al día siguiente no había clase… la discoteca estaba llenísima.

Estuve hablando con Olivia y Amber, las del cumple. Bailando con los internacionales… y de repente alguien me toca la espalda.

- ¿Eres Ana?

- Sí…

- ¡Soy Mary! -la fan de Tegan and Sara que estudia en Western.

- ¡¡Ooooooohhh!!

Abrazos, abrazos. Qué tal, bien y tú. Ya sabéis.

- ¡¡No me puedo creer que me hayas reconocido!!

- ¡He visto tu pelo! -la obsesión que tienen con mi pelo aquí es grande.

- ¡Nos tenemos que hacer una foto!

Saco la cámara de la funda. Es la última vez que voy a volver a ver la funda.

Nos hicimos la foto y decidí guardarme la cámara en el bolsillo del pantalón. Volví a hablar con Amber y Olivia hasta que de repente me dice que se van. Yo les dije que yo me quedaba con los internacionales.

- No tu vienes.

- Olivia, ¡no voy a ir hasta tu casa para coger el taxi sola!

- Yo te llevo a casa.

- ¿Estás borracha?

- ¡No! En serio.

- Vale.

Fuimos hasta casa de Amber, Amber, Olivia, John (el novio de Amber), otro chico y yo. Luego estuvimos hablando ahí delante sobre como decimos los números grandes como 1900. Ellos dirían 19 cientos. De repente salió un vecino a decirnos que habláramos más bajo.

Cuando íbamos a irnos le dije a Olivia:

- ¿Cuál es tu coche?

- El más fantástico de la calle.

Gran ayuda. Tuve que esperar a que caminara en dirección al coche. Me enseñaron que para pedirte delante tienes que gritar ¡shotgun! o algo así. Así que el otro chico se sentó atrás. Olivia tiene una granja en el coche. En serio, con animalitos de juguetes y demás. Durante el camino a casa, cuando ya habíamos dejado al chico en su casa, nos pusimos a hablar de que teníamos la misma edad y Olivia me dijo que adivinaba que nací en primavera.

- ¿Cómo lo sabes?

- No sé, es algo que sé. En… Marzo, ¿verdad?

- Sí… ¿has estado espiándome en facebook?

- No, es algo que sé.

- Sí, pues yo sé que en la página del sitio donde trabajas sale una foto tuya.

- ¡¿Qué?! ¡¡Eso sí que es espiar!!

- No, no, es algo que sé.

Llegamos a casa y seguimos hablando un montón de tiempo dentro del coche. De repente vi a Henrik pasar por delante, abrí la puerta y le grité que dónde era la prefiesta. En casa de las finlandesas + holandesas. Guay.

Olivia dijo que en vez de decir ‘true’ tenía que decir ‘truth’ y yo le expliqué que si me dedico a decir ‘truth’ la gente pensará que no lo sé decir, no lo pillara en plan broma. Pensad en eso, yo lo he pensado un millón de veces ya. (Incluso mucho antes de hablar de esto con Olivia). Es una de las razones por las que me gustaría no tener acento. Una de las pocas razones para tener acento es que por lo visto es sexy.

Bueno, cuando decidí salir del coche fui a casa de las chicas, estuvimos comiendo pizza y escuchando nuestra canción hasta que José, que estaba dormida porque se fue de la fiesta antes, nos pidió que bajáramos la música, pobre. Estuve contando que había perdido la funda de mi cámara y después volví a casa a dormir.

Volvo 144

// Noviembre 19th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Prácticas, Residencia, clase

El lunes me desperté, metí las dos libretas (uso una libreta para las tres asignaturas de la mañana y otra para la de la tarde), el libro de la asignatura de por la tarde, la calculadora y demás en mi bolsa y me fui a clase.

Durante la segunda clase, Algoritmos, un chico le dijo al profesor que la práctica ponía que se tenía que entregar la semana que viene. Genial. El profesor se había equivocado y ahora íbamos a tener tres semanas para hacer la práctica. ¡Bien! Aunque a la vez me supo un poco mal por él que se había equivocado de día. Yo ni me había dado cuenta y si no lo hubieran dicho en clase hubiera entregado la práctica el miércoles.

La tercera clase fue como siempre y luego fui a comer en una cafetería del campus mientras intentaba hacer los deberes que tenía para la tarde. A las dos y veinte había quedado con Rocky y Jaimee para hacer la práctica de Algoritmos pero Jaimee no había ido a clase así que no estaba muy convencida de que apareciera más tarde.

Mientras comía apareció una chica:

- Hey. ¿Estás haciendo OPS?

- Sí…

- Mira yo lo he intentado pero sólo he llegado al apartado C ¡porque todos los demás son muy difíciles!

- Es horrible. Además no entiendo que nos haga leer el capítulo por nosotros mismos y hacer unos deberes.

- Ya… Mira yo si quieres te enseño como he hecho lo que he llegado a hacer. Por cierto, es que ahora va a venir un… amigo y la chica que está sentada al lado mío está estudiando y no quiero molestarla hablando, ¿te importaría cambiarme el sitio?

- No, claro.

- ¡Gracias! Yo te ayudo a mover las cosas.

Me mudé, me enseñó lo que había hecho y siguió pareciéndome que nada en esa clase tiene sentido.

Cuando llegó la  hora recogí y me fui al laboratorio donde habíamos quedado, no encontré a ninguno de los dos y como por la mañana me había bloqueado mi propia cuenta intentando entrar con la contraseña equivocada, decidí subir a arreglarlo.

Cuando llegué al despacho donde te arreglan lo de las contraseñas me encontré con Brooke. Brooke va a mi clase de Software Project Analysis, es súper rara y me dan ganas de abrirle el cerebro a lo Sylar sólo para ver como ve las cosas. Tomar un café también funcionaría pero no es que hable con ella, de hecho, justo esta mañana ha sido la primera vez que he hablado con ella porque me ha oído pedir ayuda sobre lo de la contraseña. Así que me quedo con abrirle la cabeza.

Ella estaba sentada en su mesa, me dijo que el chico no volvería hasta dentro de un rato y que si quería podía ir a ver si estaba el otro en su despacho.

- ¿Sabes dónde es?

- No…

Se levanta sólo para ir delante mío, que estaba dentro del despacho, y me explica que saliendo siga el pasillo y a la derecha. Ya en su día estuve pensando por qué se había levantado para darme las mismas explicaciones que me hubiera podido dar desde la silla. ¡Sobre analizando el mundo!

En fin, Max, el otro chico, no estaba. Así que bajé a ver si habían llegado los otros dos para comprobar que no. Volví a subir y el chico que tenía que estar en el mismo despacho que Brooke ya estaba ahí. Le pedí otra contraseña, me pidió el carnet, comprobó que mi cara era la de la foto (sí, para darme una nueva contraseña) y sin pedirme el nombre de usuario me dio un papel con la contraseña. Vale. Lo habrá sacado de mis apellidos ya que tu nombre de usuario es una combinación de apellido y demás.

Bajé fui a probar la contraseña y no iba. Frustrada volví a subir. Me encontré con Brooke fuera del despacho, le conté que no me iba la contraseña y me dijo que qué raro (ya) y que el chico se había ido a no se donde y había cerrado la puerta dejando las llaves de Brooke dentro.

De todas formas no tardó nada en llegar, le dije que no me funcionaba la contraseña.

- ¡Ah! ¿Estás intentando entrar en Linux?

- No, en Windows.

- Umm… -se sienta en su silla, mira la pantalla- ¿tu nombre de usuario es c e r d…

- ¿Qué? No, no.

Me acerco y le señalo mi nombre. Tengo comprobado que pronunciar mi apellido aquí no tiene ningún resultado positivo.

- Uy… le he cambiado la contraseña a otro…

- ¡Ja! -suelta Brooke.

Me da una nueva contraseña y me voy. Entro en el laboratorio, por fin puedo conectarme y me siento ahí a esperar a que aparezcan los otros mientras intento hacer algo de los horribles deberes de la tarde. Al rato llega Rocky preguntando por Jaimee, le digo que ni idea y se va fuera a llamarla. Vuelve diciéndome que no lo coge. Me pregunta si prefiero seguir con lo que estoy haciendo o que trabajemos en la práctica y yo, me centro en las necesidades del grupo y le digo que podemos trabajar en la práctica.

Al rato aparece Jaimee apurada como siempre, empezamos a redactar la práctica pero la chica la lía haciendo no sé qué y perdemos todo el trabajo. Genial. Yo como tenía clase me voy pronto y ella dice que me enviará lo que haya hecho por la noche para que lo revise.

Voy a clase, le pregunto a Katie si ha hecho los deberes.

- Sí, pero al final me he dado cuenta de que todos mis número están mal y he pensado ¿me importa esta clase tanto como para cambiar los números? No.

- Bien.

Es genial lo “pasota” que es a veces. Puedo preguntarle en cualquier momento si ha estudiado o algo y siempre dirá que no. O que casi nada. O que acaba de empezar (siendo bastante tarde).

El profesor nos dice que vayamos a recoger la confirmación de que me quedo con el 84 del primer examen y de repente alguien me toca el brazo. Chelsea.

- Hey, ¿tienes mi máscara?

- Ay, no.

- Da igual.

- ¿Has hecho los deberes?

- Sí… ¿tú?

- No me salen, son horribles.

Oigo a Katie reírse a mi lado.

La clase es absurdamente aburrida, como siempre esa clase. Y después, como cada lunes, vuelvo en bus con Katie.

Cuando llego a casa me pongo a hacer deberes. Al cabo de un buen rato oigo por la ventana:

- ¡Anaaaaa!

Es algo que siempre hacen y no se dan cuenta de que no veo nada. Fuera esta oscuro y dentro hay luz. Cuando miro a la ventana veo un espejo. Aun así siempre miro.

- ¡Kariiiin!

¿Me ha leído los pensamientos? Voy a abrirle la puerta, la veo un poco desanimada. Dice que tiene mucho trabajo y que casi no tiene tiempo de nada. Le doy un abrazo y aparecen los chicos.

- ¡Austen se ha comprado un coche! -grita Björn

- Y sólo me ha costado 600 dólares.

- ¿Vienes a probarlo?

- ¡Vamos Karin!

El coche es un Volvo 144.

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Tiene 35 años. Para encenderlo tuvieron que abrir el capó porque no se encendía. Karin se alejó en cuanto abrieron el capó y yo me puse detrás de ella. El coche arrancó y los chicos nos dijeron que entráramos. Yo, convencida, de que Karin me seguía entré en el coche para oír a Karin decir ‘¡Adiós Ana! ¡Pásalo bien!’ ¿Qué? Pues sí, Karin se ha ido y me ha dejado con Björn, Austen y Oskar.

Al principio pensaba que daríamos la vuelta a Birnam Wood y volveríamos pero Austen sale de Birnam Wood y conduce y conduce… se pasa el camino emocionadísimo por lo mucho que le gusta el coche y descubriendo cosas rotas que van a tener que arreglar. Los intermitentes no funcionan y tiene que marcar hacia donde irá con el brazo.

Llegamos al parking del puerto y Björn se pone al volante. Da un montón de trompos, acelera y frena. Yo no paro de preguntarme dónde me he metido. Oskar también quiere conducir. Y más de lo mismo pero peor. De repente la batería del coche se suelta. Aparcan y sí, no hay ni un cable conectado a la batería. Sacan la caja de herramientas y se ponen a arreglarlo.

Al rato a parece uno de seguridad, se pone a hablar de coches con nosotros y nos dice que vayamos con cuidado porque algunos estúpidos críos vienen aquí a correr con el coche. Se va y empiezan a llover. Yo no llevo chaqueta porque recordad que sólo estaba hablando con Karin cuando todo se fue de las manos, así que les digo que voy a esperar dentro del coche. Al final lo arreglan, Austen va a sentarse detrás y las puertas no abren. Ni desde dentro ni desde fuera. Las puertas de detrás acaban de dejar de funcionar.

- Baja la ventana que entraré por ahí.

Buen chiste. Las ventanas no tienen manivela. Me pasan una manivela que tengo que enroscar en la puerta para bajar la ventana. La parte de la puerta es exageradamente más grande que la parte de la manivela. Esto no va a funcionar. Austen decide entrar por la puerta de delante.

Oskar empieza a conducir hasta casa y de repente el coche huele un montón a gasolina. Como sólo la ventana del conductor funciona, deciden que lo mejor será ir con la puerta del copiloto entreabierta. Al final el horrible olor te hace toser. Por fin llegamos a casa y Björn me pregunta si quiero ir con ellos hasta la nieve. ¿En ese coche? ¡Ja! Le digo que no, que además de que ese coche me da miedo, casi no he ido a la nieve y ¡no voy a ir un día antes de que abran las pistas!

Entro en casa, pillo a Chelsea conectada y le cuento mi increíble historia. Me pide que no me vuelva a subir en ese coche y luego me dice que he matado neuronas oliendo gasolina. Genial. Con lo que me preocupan mis neuronas. En serio.

Seguí haciendo deberes y a dormir.

Brunch

// Noviembre 18th, 2009 // 1 Comment » // Internacionales, Residencia

El domingo habíamos decidido ir a tomar el brunch al comedor de Fairhaven (el Fairhaven residencia de la universidad, no el Fairhaven distrito de Bellingham).

Quedamos en el Community Building, para no perder costumbre, y fuimos caminando hasta Fairhaven. Entramos, pagamos y delante de mis ojos un bufet bastante grande y muy colorido. A mi derecha, mesas y gente comiendo. Comimos de todo, carne con puré de patatas, un trozo de pizza, postre… pero había muchísimas cosas más como una señora que te hacía una tortilla con lo que tu quisieras, comida para vegetarianos, ensaladas… también lo típico de los desayunos: cereales, té, café, leche, leche de soja, zumo… Todos nos pusimos las botas y dijimos que no íbamos a cenar. (¡Ja! Ya dijimos eso ayer con la enorme hamburguesa y creo recordar que acabamos cenando en Wendys).

Al principio nos habíamos sentado las chicas a un lado y los chicos al otro, pero los chicos en cuanto lo vieron se cambiaron de mesa para estar pegados a nosotras y Christian se unió a nuestra mesa.

Me llevé mi cámara grande así que mientras comíamos estuvimos haciendo fotos y a la vuelta vi la preciosa planta increíblemente roja que ya me había cruzado un par de veces sin tener mi cámara conmigo y pensé: esta vez no te escapas.

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En serio, me muero, me encanta.

Las chicas se quedaron en el Dinning Hall (o sea, comiendo) y los chicos se adelantaron cuando le hacía la foto a la planta, excepto Murat que también se puso a hacer fotos. Así que acabé volviendo con él y su pierna mala. Por lo visto su padre es médico en Turquía y le ha dicho que si tuviera algo roto no podría ni moverse (eso es lo que todo el mundo dice). Pero que debería ir al Student Health Center (el sitio al que vas cuando estás enfermo o te duele algo en general).

Y la verdad es que no hice mucho más… estudiar, deberes, poner la lavadora… domingo total.

Farmers Market

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado habíamos quedado delante del Community Building para ir al Farmers Market. Eso es un mercado de cosas artesanales y comida, que hacen en Bellingham.

Cuando por fin estábamos todos reunidos fuimos hasta la parada de bus para darnos cuenta de que acabábamos de perderlo e íbamos a tener que esperar bastante. Así que decidimos ir al Community Building y esperar dentro. Alex, el francés, y Murat eran las estrellas del día ya que el francés tenía un morado en la ceja y Murat caminaba mal porque estuvieron jugando a fútbol y chocaron al ir a por el balón.

Cuando por fin cogimos el bus decidimos ir directamente a comer a un sitio llamado Bob’s. Las hamburguesas son enormes y están deliciosas.

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Lo pasamos bastante bien viendo como cada uno intentaba darle un bocado a una hamburguesa tan alta. Cuando salimos, fuimos a una heladería que hay al lado de Bob’s. Allí sólo hay dos sabores de helados y los dos son muy neutros porque lo importante es lo que le vas a poner por encima, desde fresas hasta m&ms pasando por chuches. Yo lo tomé con m&ms. Bastante bueno.

Con los helados en la mano y congelándonos un poco fuimos de camino al Farmers Market. A la mitad Yukari se acordó de que se había dejado el paquete que le habían hecho en Bob’s con lo que había sobrado de su hamburguesa en la heladería… estuvimos esperándola haciéndonos fotos.

Llegamos al Farmers Market, la verdad es que es bastante mono pero estoy segura de que lo es aún más cuando no llueve. Después de estar por ahí un buen rato mirando los tenderetes y demás, decidimos salir a hacer más fotos y reunirnos con los que se habían ido a la cafetería en vez de ir a comer a Bob’s.

En la cafetería no había nadie de los nuestros pero nos sentamos a tomar algo. Es una cafetería muy mona y agradable donde muchísima gente va con los libros o el portátil y se pasan horas ahí dentro. Luego Austen le pidió a Grace que les acercara a la tienda de Skis y Snowboards de Fairhaven y Murat, Christian y yo volvimos al Community Building a ver qué pelis echaban en el cine. Christian y yo estuvimos mirando las pelis una por una y decidimos que no echaban nada interesante. Le dije que si al final decidían ir, me avisara y me fui a casa.

Más tarde decidieron que en vez de ir al cien iríamos a la bolera. Nos presentamos 14 delante del Community Building, cogimos el bus y fuimos hasta la bolera. Estaba llenísima. Nos dijeron que si éramos 14 íbamos a tener que esperar dos horas. Ni hablar.

- Entonces, ¿qué hacemos?

Era un poco difícil porque no todos teníamos 21 años así que de repente se me ocurrió:

- En mi casa no hay nadie, así que podemos ir ahí.

- ¿Segura?

- Sí, claro.

Cogimos el bus, paramos en Haggen y fuimos a comer una hamburguesa. Sí, otra. Pero esta vez en Wendy’s que son mucho más pequeñas (y mucho menos buenas). Luego fuimos a Haggen a comprar vasos para jugar a Beer Pong y algo de bebida. Volvimos a casa y nos pasamos la noche hablando, jugando, escuchando música, cantando… muy en plan tranquilo y a la vez muy divertido. Al rato vino Celine y se fue en seguida. Yo pensé que era Sábado por la noche así que tampoco podía poner muchos peros. Hacia el final de la noche volvió a aparecer, habló dos minutos con la gente y se fue a su habitación.

Cuando la fiesta acabó me puse a hablar con Chelsea con el portátil. De repente, se me ocurrió ser buena con la naturaleza y apagar todas las luces que no estaba utilizando, pero claro, no iba a dejar a Chelsea hablando sola. Así que cogí el portátil, apagué todas las luces, no vi la silla de camino a mi habitación y acabé en el suelo con el portátil. Después de contarle toda la historia a Chelsea me levanté, volví a la habitación y me fui a dormir.

Proyectos, fiestas, proyectos, fiestas

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Prácticas, clase, fiesta

Sobre el jueves… Martin nos invitó a comer lasaña a su casa preparada por él mismo. Estaba deliciosa y luego prefiesta en su casa.

También tengo que decir que se nos ocurrió a la vuelta pararnos una parada antes y hacer una visita al McDonalds, que estaba cerrado. Así que decidimos ir a Haggen, comprar comida y meternos en el apartamento de Henrik. Hasta el apartamento de Henrik sólo llegamos Riikka y yo. Yo comía crackers (o galletas saladas), Riikka un bocadillo y Henrik una pizza.

A Henrik se le ocurrió decirle a Riikka que cree que él come más en dos días de lo que ella come en una semana. Riikka contestó molesta que él no sabía cuánto come ella y hubo un intercambio de frases tipo: ‘no hagas juicios sobre mí, no me conoces’.

Viernes. Las clases de Software Project Analysis se reanudaron. Entregamos el primer borrador final del proyecto y el profesor dijo que ahora íbamos a revisar todos los proyectos en clase de la siguiente forma:

Seis personas que no sean parte del proyecto estarán involucradas en la revisión. Tres se tienen que leer el proyecto a conciencia, otra tiene que ser el moderador y hacer que la revisión funcione a buen ritmo, otro tiene que leer el proyecto en voz alta y parafrasear partes para comprobar que se entienda lo que quieren decir y el último escribir las anotaciones.

A mí por lo visto me toca ser parte de la revisión del primer proyecto y seré una de las que se tienen que leer el proyecto a conciencia. Está bien, ya veremos…

Nuestro grupo es el cuarto en ser entrevistado, así que genial. A la mitad pero tirando hacia más bien tarde.

Después tuvimos reunión de grupo. Annika apareció sólo para decir que tenía otro proyecto y que no podía venir a la reunión. Así que estuvimos haciendo la reunión sin ella. Lorraine, la mujer mayor, adora a Katie. No para de decir que es buenísima en todo.

Lorraine: Katie, ¿a qué se dedican tus padres?

Katie: Mi padre es -no conseguí entender nada- y mi madre es profesora de guardería.

Lorraine: ¡¡Lo sabía!! ¡Eres tan organizada que tu madre tenía que ser profesora!

Katie: Sí, bueno… mi madre se queja de que ella le enseña a los niños como coger bien el lápiz y yo lo cojo mal.

Lorraine: ¿Y tus padres Ana?

Lo expliqué e hizo algún comentario al respecto pero está claro que su amada es Katie.

A la salida estuvimos hablando de como Lorraine ama a Katie y, para no perder costumbre, de mis compañeras de habitación.

Katie me habló de una compañera de habitación horrible que tuvo. Un día decidió no comer durante 11 días, no comer nada de nada. Ella y la otra compañera de habitación le dijeron que eso era horrible y ella dijo “No pasa nada, si corro no me desmayo”. Toma ya. Al final se lo tuvieron que contar al Resident Advisor, y él le dijo que tenía que comer o se iba a morir.

Además la tía se dedicaba a hacer cosas raras. Un día, cuando Katie y su amiga entraron en la habitación se encontraron a la tía y a un chico. El chico parecía que tenía un problema mental y entre ellos no hablaron en todo el rato. Katie y la amiga se pusieron a jugar a videojuegos y el chico se puso al lado suyo mirándolas y hablando con ellas.

De repente va la rara y dice que se va al RecCenter. Katie tuvo que saltar con un:

- Nosotras nos vamos a cenar dentro de nada…

Para que el tío se fuera.

Total, que se dedicaron a hacer un plan para echarla de la habitación. No limpiaban nunca los platos. Un día la tía dijo: ‘¿puedo lavar los platos?’ Y estuvo dos horas de reloj lavando. Katie se dedicó a hacer “maldades” (merecidas, por supuesto). Y cuando supieron que una chica de otra habitación del pasillo se iba a mudar a Alaska, empezaron a hablar de que la chica esa quería cambiarse de habitación delante de la rara. La rara fue y le pidió a la que se mudaba que se cambiaran, se cambiaron, se mudó, y durante un trimestre y medio tuvieron una habitación para tres sólo para ellas dos.

- Así que si quieres echarla de la habitación, yo tengo experiencia.

Con toda esta nueva información dando vueltas en mi cabeza volví a casa, estuve haciendo cosas hasta que fue hora de arreglarse para la prefiesta y fiesta.

La prefiesta iba a ser en casa de Alex, el francés, que nos iba a hacer crepes mientras hablábamos de posibles planes para el finde. Los crepes estuvieron muy buenos, el pobre estuvo mucho tiempo en la cocina. Seguimos ahí de prefiesta hasta que fue hora de coger el último bus.

Sólo José, Cora y yo nos apuntamos a salir (en cuanto a chicas, muchos más chicos salieron). Fuimos a Rumours y más tarde apareció Karin.

La música era buena y nos lo pasamos muy, muy bien.

Cierran Rumours, nos reunimos todos de nuevo, empezamos a entrar en un taxi y acabamos siendo 6 más el taxista en un taxi de cinco plazas. No sé en qué pensaba el taxista. Fuimos al apartamento de Alex a escuchar nuestra canción (entre otras) y a cantarla aunque me estuvieron dejando de lado durante la mayor parte de la canción.

En la afterparty me puse a hablar con un amigo de Karin que era muy raro y a la vez muy simpático: Moises. Le dije que a mí también me encantaba ir al cine aunque fuera a ver una película fácil de seguir y él me miraba fijamente. No sé, fue raro pero no en el sentido de raro mal. Sólo raro.

Y después me fui a casa a dormir.

Bicicleta abajo, bicicleta arriba

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales, fiesta

Ayer se me olvidó contaros la última…

Ha vino y nos empezó a decir a mí y a Celine que si Nell a veces duerme en el sofá es porque llega a las dos de la mañana y no quiere despertarme. Pero eso no es lo peor, también dijo que si Nell a veces se salta su clase de las 8 de la mañana, es porque está durmiendo en la habitación y le da pena despertarme.

¡Venga hombre! ¡No se lo cree ni ella! Además, si fuera verdad, ¿va a ser mi problema que las demás sí tengan problemas mentales?

- Así somos los asiáticos, somos tan simpáticos que no queremos molestaros.

Por supuesto, hija. Tú eres tan simpática que me apetece que saltes por el balcón. Su idea es que Nell y ella deberían dormir juntas. Entonces cuando Celine se vaya y venga la nueva, la nueva tendría que dormir conmigo. Sí, claro, ella lo que quiere es que Nell (que nunca está en casa y casi nunca duerme en la habitación) duerma en su habitación para tener la habitación para ella sola.

También se me olvidó decir que fui a mi reunión de Software Project Analysis (ESI2) de siete a diez de la noche. Un montón de tiempo… pero productiva, como siempre.

Y dejando a un lado el miércoles…

El jueves decidí que mi resfriado estaba desapareciendo y fui a clase de frisbee en bicicleta por primera vez . Hacía muchísimo, muchísimo viento pero aun así, el paseo fue genial. Las cuestas hacia arriba siguen siendo difíciles, ¡pero las cuestas hacia abajo son muy, muy, muy divertidas!

Jugamos frisbee dentro. El profesor nos separó en cuatro grupos haciendo lo típico de darle a cada uno un número del 1 al 4. De repente una chica empieza a gritar:

- ¡Número tres! ¡Número tres!

Me quedé mirándola y pensando: ¿estás diciendo esto porque sabes que estoy en el equipo número tres y que soy española? Rebuscado, lo sé. Pero posible, también.

Jugamos a un juego muy divertido. En un cuadrado pequeño hay cuatro personas de un equipo y cuatro del otro. Unos defienden y los otros se tienen que intentar pasar el frisbee diez veces. Si el frisbee se cae, el que tenga la culpa sale del cuadrado, entra otro de ese equipo y se cambian los turnos de defensa, ofensa.

Es un juego muy, muy rápido porque si te paras a pensar quién tiene que salir o quién tiene que entrar el otro grupo puede llegar a los 10 sin que te enteres. Un par de veces me pasé el frisbee de mano en mano con alguien de mi equipo mientras el otro no se enteraba de nada.

En serio, no sé qué tal suena mi descripción pero es un juego genial. Tengo muchas ganas de que lo volvamos a jugar.

Luego volví a casa con la bici, genial otra vez porque, como ya deberíais saber, vivo bajando la montaña desde la universidad. De todas formas hay un momento que vuelve a ser cuesta para arriba… total que cuando llegué a casa estaba muriéndome. ¡Pero es un muy buen ejercicio!

Me duché y para variar, comida, deberes… hasta que fui a mi reunión de Software Project Analysis. Quince minutitos de reunión y cada uno a su casa.

Por la tarde estuve haciendo un poco de todo, como siempre hasta que fue casi hora de la noche de los 80. Le dije a Chelsea que saliera y me dijo que estaba enferma. Enferma ella y sus 16 compañeros de habitación. Imaginaos… Pero tampoco os creáis que justo después me dijo que se iba al supermercado a comprar ingredientes para hacer una lasaña. Que levanten la mano los que tienen ganas de hacer una lasaña cuando se encuentran mal. Eso pensé yo también. Por eso creo que debería haber salido, es mucho mejor remedio salir que ponerse a cocinar una lasaña. Pero no me hizo caso.

Fuimos a la noche de los 80, estuvo bastante bien. Como siempre, vaya. Y después a dormir.

Pero qué examen más feo

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

Sí, hoy me ha dado por intentar ponerme al día. O por lo menos no ir tan atrasada.

El lunes también se me olvidó decir que me presenté a la tercera clase para recordar justo en ese preciso momento que el profesor no estaba. En contra de lo que pueda parecer, me puse muy feliz, ya que de todas formas había tenido que ir a las otras dos clases. El miércoles no cometí el mismo error, recordé que no tenía clase y me fui al supermercado.

Como Celine estaba enferma le envíe un mensaje preguntándole si quería algo y me dijo que le haría un gran favor si le traía zumo de manzana. Vale. A la vuelta se puso a llover y me acordé del momento en el que decidí ser una buena samaritana. Pero bueno.

Estuve repasando para el examen hasta que llegó la hora de ir.

Entré en clase y puse mi bolsa en la mesa de al lado para guardarle un sitio a Katie. No nos van a volver a separar. Al rato vino un chico y preguntó si el sitio estaba guardado. Le dije que sí y con mucho pesar se fue a otro lado.

Cuando llegó Katie le conté lo del chico.

- Deberías haberle dicho que desapareciera de tu vista.

Así es ella. Evidentemente lo dice en broma pero así es ella.

El profesor dijo que pensaba que este examen era más fácil que el otro. Nos lo dio. ¿Más fácil? Fui resolviendo preguntas mientras hacía oficial en mi mente que no tenía nada de “más fácil”.

Mientras lo repasaba por enésima vez, Katie se levantó para irse y yo decidí entregar también para no tener que volver sola.

Le susurré que me esperara y nos reunimos fuera de clase. Estuvimos hablando de lo horrible que había sido el examen y de lo contentas que estábamos de tener un 84 del primero.

Le dije que Annika me había dicho que llevaba bien el examen (ahora mismo había escrito una traducción literal de la forma de decir que llevas bien un examen en ingles: to be ready for the exam/test, pero lo he cambiado a tiempo. Es algo que me pasa cada vez más a menudo. Normal, supongo.) y no sé por qué acabamos hablando de los años que llevaba Annika aquí. Yo sabía cuantos:

- Lleva diez años aquí.

- Eso no es mucho.

- ¡Es la mitad de tu vida!

- Vale, si fuera yo sí que sería mucho pero Annika es mayor.

Así de claro lo suelta. Y lo de siempre… estuvimos hablando… volví a casa y nada más que destacar. Nada más que destacar que recuerde ahora mismo, vaya.

¡Hoy sí que ha sido corto!

Martes de frisbee, café y estudio

// Noviembre 16th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

Esta entrada va a ser de lo más breve que hayáis leído y, con algo de suerte, que vais a leer en este blog. Ya deberíais haber adivinado que me propongo escribir El Quijote de la Mancha en cada entrada.

El lunes se me olvidó decir que recibí un papel en el correo diciendo que tenía un paquete. Fui al Community Building pero me dijeron que no era ahí, que tenía que ir al Viking Union al día siguiente.

Así que el martes fui a frisbee en bus ya que no iba a poder cargar el misterioso paquete y la bicicleta a la vez. Después de la clase, fui a la parte de correos de Viking Union para que me dijeran que no era ahí, que era en los Mail Services.

- ¿Sabes dónde está?

- No…

- ¿Dónde vives?

- En Birnam Wood.

- ¡Ah! Pues mira -saca un mapa- esto es Birnam Wood, esto es Fairhaven, Buchanan Towers…

- Sí…

- Esto -señala un punto cerca de Birnam Wood y Buchanan Towers- son los Mail Services.

O sea que fui en bus para acabar teniendo que ir a por el paquete al lado de mi casa. Bueno, fui hasta el sitio ese, sentí que estaba allanando una propiedad privada porque no veía a nadie. Al final vi a un hombre y le di mi papel. Me pidió un carnet con foto para comprobar que era yo. Aquí te piden eso en todos lados.

Me dio el paquete y me fui a casa. Lo abrí y me encontré con cuatro toallas nuevas y grandes (no como las de aquí) que me enviaba mi familia, junto a cartas, una revista donde salieron mis padres, la crema que utilizo para el pelo y no encuentro aquí, y chocolatinas Kinder (¡que aquí no venden!). Aun me queda una chocolatina que me da mucha pena comer…

Me duché y estuve haciendo cosas por casa… intentaba estudiar pero el examen sólo iba a contar si sacaba mejor nota que en el anterior, donde ya había sacado un 84 así que lo veía muy caso perdido.

Por la tarde le pregunté a Katie si estaba estudiando y me dijo que no, que estaba haciéndose unos apuntes porque los iba a necesitar para el final igualmente, pero que teniendo un 84… ahí me sentí mucho mejor.

De repente veo que Chelsea está conectada. Le pregunto si está estudiando esperando recibir un no y me suelta que ya se ha leído dos capítulos y que se iba a la biblioteca a leer el tercero y hacerse una guía de estudio.

- ¿QUÉ? ¡Tenías que decir que no estabas estudiando!

Me dijo que a ver si quería ir a la biblioteca con ella, que me lo pensara mientras se duchaba. Yo fui a por mi colada y decidí no ir porque ella estaba estudiando en serio y me sabía mal retrasarla. Pero me quedé deprimida y pensando que soy un desastre.

Cuando volvía con mi colada a casa me encontré con Björn y Oskar. Björn se acerca y me dice:

- ¡Ana! ¿Vives aquí?

- Sí…

- ¡Ahora somos vecinos! ¡Me he mudado aquí!

- Sí hombre.

- ¡Qué sí! ¡Es genial que seamos vecinos! Mira, a partir de ahora, estos golpes -golpea la pared que separa nuestros apartamentos- significan que es hora de tomarnos una cerveza.

- ¡Ja! Vale.

- ¿Tienes algo para moler granos de café?

- No…

- Bueno, pues vamos abajo. Ven a tomar café.

Entré en casa, le dije a Celine que se me había ido la depresión de la cabeza porque Björn se había mudado al apartamento de al lado y nos íbamos al apartamento de Austen a tomar café.

Fuimos, Austen tenía máquina para moler café, cafetera y de todo, para algo es americano. Hicimos el café y me dieron una taza sin azúcar ni leche.

- ¿Quieres leche?

- Sí pero puedo ir a buscar arriba si no tienen mucha aquí. -la botella que me enseñaban parecía estar vacía.

- ¡No! Aquí tienen de todo -y me pone un mililitro de leche.

Austen viene, se pone azúcar y me lo pasa. Bien. Pero el café sigue siendo muy negro. Austen pide leche, Björn le pone y Austen le pide más. Björn le llama nena y acaba poniéndole más.

- Ahora te has pasado, ¡es demasiado!

- Pues no hay más café.

- ¡Yo te lo cambio!

- No, porque estoy resfriado y ya he bebido.

- Yo también.

- ¿Estás segura?

- Sí.

Qué café más increíblemente bueno. Cuando lo acabé volví a casa con energías renovadas para estudiar. Vi a Chelsea conectada y le pregunté si ya estaba en casa. No, estaba en la biblioteca conectada a facebook. Le expliqué que no había ido para no desconcentrarla y me dijo que hubiéramos estado viendo tonterías en internet. Nota para el futuro: Si Chelsea dice estudiar, quiere decir mirar tonterías en internet.

Acabé de mirarme el examen de mañana y me fui a dormir.

Bueno, no ha sido tan corta. Lo admito.

Lunes, lunes, qué haces en mi sitio, lunes

// Noviembre 16th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

El lunes me desperté súper pronto para acabar una práctica de PHP y MySQL, ¡y conseguí acabarla a tiempo!

Las clases de por la mañana fueron como siempre. Volví a casa a comer y volví al campus a por la cuarta clase.

Entré en clase y alguien se había sentado en mi sitio. Mi sitio al lado de Katie. Mi tristeza fue enorme. Me tuve que sentar delante de Katie.

- Hoy me vas a echar de menos, lo sé.

- ¡Sí! ¡Estás tan lejos!

A las 4:35 me giré para mirar a Chelsea, como habíamos quedado pero como desde mi nuevo sitio la tenía a la espalda sólo vi que no me estaba mirando en ese preciso segundo. Más tarde me volví a girar y veo a Chelsea mirándome y haciéndome lo del bigote. Casi me muero. De risa, evidentemente.

Durante el descanso me puse a hablar con Katie sobre las fotos de Halloween y su disfraz y de lo chulo que era (iba de Yasmine, la de Aladin).

- Algunos pensaban que iba de estatua de la libertad.

- ¿!Qué?!

- ¡Ya! ¡O sea llevaba una corona!

Katie es genial, me mata. Hasta se tiño el pelo (es súper, súper rubia y se puso uno de esos tintes que se van con un lavado para ser morena). Cuando la conversación empezaba a morir me fui a hablar con Chelsea.

- Voy a suicidarme.

- Oh no, ¡no es para tanto!

Hemos seguido hablando y al rato una de sus compañeras en esa clase le ha dicho que en el examen del miércoles entra todo lo del primer examen y lo nuevo. Se gira hacia mí y dice:

- Creo que me apunto a lo del suicidio.

- Oh no, ¡no es para tanto!

Nos estuvimos riendo y me dijo que no le podía devolver sus palabras. ¡Ja! Chelsea me preguntó si tenía la máscara que una de sus compañeras de habitación le dejo a Soo para Halloween y me quedé en plan: ¿de qué me habla?

Después del descanso una hora más de esa horrible clase. Al profesor se le ocurrió que podíamos hacer una actividad. Me giro y le digo a Katie:

- ¿Sabes como hacerlo?

- Ni idea.

Y empezamos a hablar sobre lo tontas que nos sentimos en esta clase porque los ejercicios son fáciles pero no sabemos usar las fórmulas.

Acabó la clase y volví con Katie en el bus como es ya costumbre y me dijo que “Canadá está sobrevalorado. No hay nada como los Estados Unidos”. Para luego añadir que “Vancouver es un intento de copia de Seattle pero que ni se le acerca”. Me encanta. Adivinad de dónde es. He despotricado sobre Ha para no perder costumbre y le he contado que al principio Ha dormía debajo de la cama.

- ¿QUÉ? Imagínate que un día se levanta de una pesadilla, se da súper fuerte en la cabeza y se mata.

Cuando las risas me dejaron volver a hablar le dije que eso hubiera sido más traumático que lo del chico que se murió en nuestro hostal.

Y así de risas hasta casa. La clase de los lunes y miércoles por la tarde es horrible pero a la vez me gusta bastante por la gente que hay ahí.

Una vez en casa ya no hubo nada más que destacar (que recuerde dos semanas más tarde. De todas formas confesaré que tenía notas sobre todo esto para no olvidarme.) y a dormir.