Siempre hay tiempo para Glee
// Febrero 3rd, 2010 // Gente, clase
El principio del día fue bastante normal.
Me desperté, fui a clase andando porque no sé donde está mi tarjeta del bus y fui al laboratorio a hacer deberes.
A las 12 fui a mi primera clase. Brooke, la otra chica, no estaba. La clase fue normal. El profesor explicó una cosa en la pizarra y cuando vio que un chico cogía apuntes le dijo que no lo hiciera. Luego nos mandó hacer lo que había explicado de deberes.
Encima al final de la clase quiso que los grupos de proyecto dijeran cómo iban.
- Y como representante de Logos sólo está Ana.
- ¡Y yo!
- Ah, sí… también está Alan. Te había confundido con Brooke.
Y empezaron a desvariar. Al final el profesor soltó que debía ser los pelos de la nariz. No pienso faltar nunca a esta clase. Pobre Brooke.
Después fui al laboratorio a hacer deberes, y después a mis otras dos clases. En la segunda me dieron el examen y la nota no estuvo nada mal, así que genial.
En esa clase, Project Management, yo formo un grupo con otro chico, Jeff, y nuestro grupo de dos personas se une a otro grupo Megan y Virgilio para hacer el proyecto de 4 personas. Megan vino a sentarse al lado de Jeff y yo y nos dijo que no nos preocupáramos si veíamos que Virgilio no se presentaba a clase porque ella ya había trabajado con él y por lo visto es muy bueno cuando hay que redactar el trabajo. Por lo visto Virgilio es el presidente de la asociación de estudiantes de Western. Espero que suene como algo grande porque lo es.
A mí me da igual que no venga a clase mientras luego lo de todo en el proyecto. Y Megan asegura que sí. Después del descanso de esa clase, el profesor se fue del aula y estuvimos comentando que nos había parecido la sesión de fin de semana. Luego, los que se prestaron voluntarios a ser parte del consejo de estudiantes para esa clase, hablarían con el profesor y le dirían qué pensamos.
Cuando acabó la clase me fui andando a casa. No hay tarjeta, no hay bus. Y está muy bien despejarse paseando a casa. De camino a casa pensé que ojalá Chelsea viviera en South Campus (donde vivo yo) en vez de en North Campus porque sería más fácil quedar en plan rápido.
Al llegar a casa comprobé mis emails y tenía un email de Chelsea diciendo que ojalá estuviera conectada distrayéndola porque trabaja mejor cuando le distraen. Nos pusimos a hablar y decidimos que sí en dos horas yo había hecho más de la mitad de mis deberes, iríamos a comprar comida a Boomer y a ver Glee en su casa.
Como conseguí hacer más de la mitad, vino a buscarme, compramos la comida y nos fuimos a su casa a ver Glee sentadas en el suelo de la habitación con su portátil encima del cubo de la ropa sucia puesto del revés como si fuera una mesita. Somos muy guays y esos momentos lo son más. Los capítulos de Glee fueron celestiales. No lo digo sólo yo. Glee se está conviertiendo en una de mis series preferidas y los dos capítulos de ayer fueron de llorar mucho.
Cuando acabamos Chelsea me llevó a casa y yo me puse a acabar los deberes.
Homero, el mexicano que va a esa clase conmigo, no paraba de pedirme ayuda para el ejercicio 1 pero yo le había dicho que estaba dejando ese para el final. Además no sé para qué quería mi ayuda si cuando me explicó como hacía el 2 le dije que estaba mal y pasó de mí. Cuando llegué al uno lo hice y le dije que pensaba dejarlo para el día siguiente por la mañana. Desisto, ya le intenté explicar el dos y no quiso.
Y cuando acabé me fui a dormir.



