Archive for Internacionales

Cocktail Party

// Febrero 10th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado me desperté a las 9 y algo, cerré los ojos dos segundos fastidiada por lo pronto que era y cuando los volví a abrir eran casi las doce. Mucho mejor.

Dediqué el día a cosas que no requirieran mucho esfuerzo: cocinar, comer, ducharme, deberes, subir vídeos a facebook…

En algún momento del día, Austen tocó a mi puerta para decirme que necesitaba que le acompañara a la licorería (él es menor de edad) en 30 minutos. Yo iba en pijama y de camino a la ducha así que le dije que era imposible que en 30 minutos estuviera lista pero que si no encontraba a nadie que le pudiera hacer el favor, yo podía ir un poco más tarde. Y es que Austen se encargaba del gran evento de la noche: la cocktail party.

A las siete menos algo, recién duchada y con el vestido puesto, subí al apartamento de Romaine a que me hiciera el maquillaje y luego volví a bajar para acabar de arreglarme. Austen tocó a mi puerta para pedirme un cable para conectar el portátil a la televisión. Evidentemente no tengo nada de eso.

No había absolutamente nadie en mi casa. Ha se fue el jueves después de ducharse en el apartamento. Sí, se ducha para irse a casa porque por lo visto en su casa el agua no sale tan caliente. Todo esto me lo dijo después de un:

- Me voy a casa.

- ¿No tienes clase mañana?

- Sí, pero me las salto. Me voy a casa.

Muy bien.

Sigamos con el sábado. Cuando estuve lista baje. El apartamento de Austen estaba impoluto, por una vez en su vida permitía zapatos encima de la moqueta (justo el día que yo estaba súper feliz pensando que llevaríamos vestidos sin tacones porque Austen nos los haría quitar) y Martin estaba listo para hacer cocktails.

Sólo Johanna, que había invitado a un chico a la fiesta y le preocupaba que el chico llegara antes que ella, Martin, Austen y yo estábamos ahí. Martin me preparó un cocktail llamado Pink flamingo. Había una lista con un montón de cocktails distintos. Yo probé el Pink Flamingo, un cosmopolitan que me hizo Austen, un Swimming Pool (que evidentemente, era azul) y un banana daikiri. Todos muy ricos.

Estuve hablando con Cecilia sobre fotografía, con Ian sobre el Drag Queen show de la noche anterior y en general un poco con todos. Me lo estaba pasando genial. Katie me enviaba mensajes diciéndome que Sam y ella iban a tomar algo mientras veían Jersey Shore. Es un programa súper popular por aquí. Le dije que no lo había visto nunca y me dijeron que ellas tampoco, que lo iban a empezar a ver ahora porque todo el mundo hablaba de él.

Sobre las 9 y algo se me ocurrió ir a casa de Katie. Le dije a Soo que me mandara un mensaje si la fiesta acababa y cuando me fui me encontré con Sharny que por lo visto había estado tocando la puerta pero nadie le había oído. También le dije a ella que me iba y le dije a casa de quién porque sus compañeras de piso conocen a Katie. (Sharny no vive en Birnam Wood).

Cuando llegué al complejo de apartamento de Katie me di cuenta de que no sabía exactamente dónde vivía. Le envíe un mensaje y la intenté llamar pero el móvil acabó muriendo. Genial. Toqué a unas 3 o cuatro puertas. En una de las casas estaban durmiendo. Sí, estudiantes un sábado a las 9 de la noche durmiendo. Al final encontré la casa de Katie.

Lincoln se alegró mucho de verme, somos mejores amigos, y la verdad es que tuve una noche genial, genial. Jersey Shore no tiene ningún sentido. Son un montón de chicos y chicas de Jersey (que son como más gansters por ahí) viviendo juntos. Salen de marcha, hablan con sus familias y hacen lo que les da la gana. Además no echan a nadie. Lo que yo decía, no tiene ningún sentido.

Pero fue muy entretenido verlo con ellas y el pequeño Lincoln que básicamente me destrozó las medias y se acabó durmiendo pegado a mí, a lo que Sam comentó:

- Look at you guys, you’re BFF.

Algo así como ‘miraos, sois mejores amigos para siempre’.

Estuvimos viendo Jersey Shore y haciendo el tonto entre capítulos (un capítulo de Jersey Shore se queda en nada si le quitas el ‘anteriormente’, ‘próximamente’ y los anuncios, y como lo tenían todo grabado…).

Una de las veces entre capítulos fuimos a la habitación de Katie, no sé muy bien por qué y esto fue lo que salió:

Sí, Katie le puso a Lincoln una chaqueta suya y sus gafas y yo congelé el momento tan bien que Katie me amó y ahora se ha puesto esa foto de foto de perfil en facebook. Más tarde pedimos pizza y mientras esperábamos que viniera el chico de la pizza Katie me puso un sombrero de panda y ella se puso uno de pirata. Sí, foto a continuación:

Comimos la pizza y durante el último capítulo me quedé dormida con el sombrero de panda.

Me desperté al final y cuando me iba a ir Katie me dijo que prefería que cargara un poco el móvil. Justamente tiene un cargador que funciona con mi móvil. Así que puedo perder el cargador porque tengo una amiga que tiene el mismo que yo, ¡bien! (No lo he dicho enserio.) Cuando conseguí encender el móvil empezaron a llegar mensajes y mensajes de los internacionales preguntando dónde estaba. ¿¡Qué pasa contigo Soo!?

Cuando Katie abrió la puerta hacía tanto frío que me dejo un abrigo suyo rosa. Yo no creía que su ropa me fuera a ir bien.

- Es una M, por supuesto que cabes.

- No lo creo.

Sí, si me iba bien.

- Y encima estás más guapa.

Cuando llegué a Birnam Wood me di cuenta de algo… llamé a Katie.

- ¿Sí?

- Mis llaves están en tu apartamento.

- Oh… Dios… mío… ¿lo dices enserio?

- Sí -risas, risas, risas- voy a intentar tocar a la puerta, si consigo entrar te escribo un mensaje y si no, te llamo.

- Vale. Me parece bien.

Cuando llegué a mi apartamento me encontré con Martin y Juliette que salían de la fiesta. Les expliqué la historia y juntos tocamos a la puerta. ¡Nell abrió! Evidentemente, si tenía que haber alguien despierto a las 3 de la mañana tenía que ser Nell, demostrando que es coreana. Le dije que dejaba la puerta cerrada sin pestillo y subía enseguida.

Bajé para que Johanna me preguntara un millón de veces a dónde había ido. Les expliqué lo de Soo y me dijeron que Soo había acabado fatal tirada en el sofá y que Yukari aun peor, no podía ni caminar. El chico de Johanna seguía ahí, fueron los últimos en irse. Yo estuve un rato hablando con todos: Austen, Robert, Johanna y el chico de Johanna. Y luego me fui a casa.

Fue una noche divertidísima y aunque algunos dicen que lo pasaron genial en la cocktail party, yo no me arrepiento ni un poquito de haber ido a casa de Katie y Sam.

Drag Queen Show

// Febrero 9th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, fiesta

Viernes. Me desperté con la genial noticia de que mi profesor de Project Management agradecía mi email y disculpa y me dejaba entregar el trabajo ese día. Empezamos bien.

Así que lo entregué, fui a mis clases, al laboratorio entre las clases… lo de siempre.

Había quedado con Kaylee en ir al espectáculo de Drag Queens que se celebraba en la universidad esa noche. En teoría tenía que llamarla al salir de clase y eso hice pero no me cogió el teléfono así que me fui a casa a comer antes de morir de hambre.

Más tarde me envió un sms diciendo que estaba en una reunión y que me llamaría cuando saliera. Me puse a ver Gossip Girl y me llamó a mitad de capítulo. Que fuera a su casa cuando quisiera, que ella tenía que comer. Pues cuando acabe el capítulo.

Para cuando llegué a su casa ella aun no había empezado a comer. Estuvimos hablando ella, sus dos compañeras de habitación y yo. Una chica vino a buscar a una de sus compañeras de habitación para ir al espectáculo y, aunque sigo sin saber de qué, me sonaba un montón la chica y yo a ella también.

Luego Kaylee me dio una galleta, tiré sin querer media estantería y fuimos hacia el PAC. Tuvimos que correr para coger el bus pero llegamos a tiempo. Una amiga de Kaylee nos guardaba buenos sitios y allí me encontré con Ian, Nikki, Claire y Kristhina.

El espectáculo fue súper, súper divertido. Había tanto Drag Queens profesionales como estudiantes y yo conocía a dos de las presentadoras. Además hubo ‘I saw you’, que son notitas de admiración secretas. Si querías, rellenabas una hoja que ponía: “Soy ____. He visto ____. Te he visto _____________________________.” Costaban un dólar antes del descanso e iban a costar 3 después pero como todo el mundo los escribía decidieron que costarían 3 durante el descanso y que no recogerían más después.

Durante el descanso me encontré con Robin. Estuvimos hablando y me contó que aunque le robaron el coche, la policía lo encontró y no le habían quitado muchas cosas. Me acompañó a comprar un boleto para la rifa y de camino nos encontramos con Kooper, una de las que presentaba, que iba de bólido.

Mientras hacíamos la cola para el boleto una chica le preguntó a Robin a ver si podía hacerle una foto porque le encantaba la ropa que llevaba y tenía un blog de moda. Robin encantada.

Después del descanso, entre otras cosas, hubo un concurso de Drag Queens y Drag Kings entre el público. Mi gran sorpresa al ver que Robin se subía al escenario con su ropa normal.

Primero ponían música y tenían que desfilar y luego el público decidía el ganador haciendo ruido. Robin durante el desfile hizo flexiones con palmadas intercaladas (es súper deportista) y claro, ganó.

También antes del descanso hubo una puja para convertir esa misma noche a un chico y una chica en Drag Queen y Drag King respectivamente. La chica que ganó tenía rasgos muy evidentes de chica y la Drag Queen de Rumours, Betty Desire, pusó el santo en el cielo preguntándose cómo iban a tapar eso. Pero quedó bien. El chico ganó el concurso del público.

Sólo compré un boleto para la rifa y no me tocó nada pero a Ian le tocó una mochila con DVDs, una sudadera de Western y muchas cosas más (cada regalo estaba valorado en 300 dólares).

Sinceramente el espectáculo fue de lo mejor.

La entrada para el espectáculo era también una entrada para Rumours así que estaba convencida de que acabaríamos ahí pero nadie quiso salir. A la salida me encontré con Amber pero me dijo que iba a una fiesta a una casa. Johanna y Romaine me enviaron un mensaje diciendo que seguramente irían a Royal. Y yo de Royal paso.

Kaylee me dijo de ir a su casa, hacer y comer galletas y ver una serie con la que ella y sus compañeras de habitación están obsesionadas. The L Word. Eso hicimos. Galletas recién hechas con helado de chocolate. Me quedé dormida en el saco azul ese que ya os enseñé en una foto una vez. Que es muy caro pero que lo quiero… ¿recordáis?

Me desperté cuando acababa el capítulo y Kaylee empezó a ofrecerme tonterías como una linterna para ir a casa en vez de ofrecerme llevarme en coche. Le dije que sí, que cegaría con la linternita a quien me intentara atacar. Evidentemente no. Me fui a casa pensando en como Chelsea es mucho mejor anfitriona.

Y en cuanto llegue a casa me fui a dormir.

Hola heroína

// Febrero 9th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, fiesta

El jueves empezó como siempre: me desperté después de soñar con mi amiga Olivia (evidentemente eso no pasa siempre), fui en el bus con Katie y a clase. Después de clase tuve una reunión con mi grupo de Software Project Design (diseño de proyectos de software), y me fui a basket. Que es lo mejor. Como ya he dicho mil veces y no me cansaré de repetir.

Jugamos uno contra uno y Denise, la medio española, medio mexicana, se lo tomaba súper enserio y me decía cosas como: ‘Venga, demuéstrame qué sabes hacer.’ Encima teníamos que jugar con otra y una siempre descansaba mientras las otras dos jugaban pero la tercera de nuestro grupo se pasó medio juego sin enterarse de nada. Así que todo el rato jugábamos Denise y yo. Por cierto, antes de entrar a clase me dijo que algún día tenía que ir a Seattle con su novio y ella. Aunque ella es menor de edad y no puede entrar en bares. No sé.

Después otra vez al laboratorio, a clase y a la oficina de internacionales a dar unos papeles. Estuve hablando con Breanne que estaba trabajando allí y Deborah, que también trabajaba tiró toda la botella de agua en la moqueta. Fue un desastre muy divertido. Cuando por fin conseguí dar los papeles, me fui a casa.

Le había estado diciendo a Katie que vinieran ella y Sam a cenar fuera con los internacionales, que habíamos decidido ir a comer una pizza antes de ir a la fiesta de los 80 y al final se unieron. Así que llegué a casa me duché, hice deberes y demás, y luego les dije que si iban a ir en coche y preferían no aparecer de repente en la cena, yo podía ir con ellas. En algún momento de la tarde recordé que no había entregado el trabajo que estuvimos haciendo Jeff y yo el día anterior. Casi me muero. Le envié un mail al profesor pidiéndole perdón y explicándole todo.

Más tarde Sam y Katie me vinieron a buscar y justo cuando entré en el coche sonaba ‘Party In the USA’. Sincronización perfecta.

Cuando llegamos no había nadie, llamé a Johanna para saber para cuántos tenía que pedir la mesa. Doce. Nos sentamos a esperar hablando. ‘Si te quedas un año más tienes que vivir con nosotras.’ Son geniales. A los cinco minutos aparecieron los demás. Abrazos, abrazos. ‘Estas son mis amigas Katie y Sam’, ‘Hey Nikki, what’s cracking?’ (por lo visto, la forma australiana de preguntar ‘¿qué hay de nuevo?’), etcétera.

La cena estuvo genial. Al rato aparecieron Chelsea y Quinn así que yo tenía a un lado a Katie y Sam y al otro a Chelsea y Quinn. El lado más americano de la mesa porque yo soy súper americana ya. Robert y Cecilia llegaron tarde y Robert empezó a darle la mano a Katie, Sam y Quinn presentándose en plan qué guay soy. Payasín. Quinn le dijo: ‘ya nos conocemos’. Pobre Robert.

Katie tenía un partido de fútbol a las 9:45, así que no paraba de mirar el móvil. Hasta que le dije:

- Hay un reloj enorme ahí delante.

- Hombre, yo no diría enorme, pero sí, es grande.

- ¿Qué quieres decir? -preguntó Sam porque estaba claro que no nos entendíamos.

- Que no tienes porque mirar el móvil todo el rato…

Y empezaron a reír y reír, y cuando pudieron respirar suelta Katie:

- No sé leer relojes.

- ¿Qué?

- Sé, pero sólo si ya sé más o menos qué hora es.

Más risas.

Sam y Katie se fueron antes que los demás por el partido y poco después nos fuimos los demás. Yo entré a Nightlight en seguida para 1. pagar un dólar en vez de dos de entrada; 2. comprar las entradas para el concierto de The xx al que voy a ir con Mary en Abril. Luego fuimos al Up&Up, donde se nos unió Martin, y de vuelta a Nightlight, donde se unieron Kaylee y Spencer.

Chelsea, Quinn y yo volvimos a Nightlight antes que los demás y mientras las dos iban al baño apareció Megan, de mi grupo de cuatro personas para Project Management. Era la primera vez que salía en Bellingham y eso que su cumpleaños fue en Diciembre. Sí, increíble. Así que tenía muchas dudas como si iba a venir más gente o cómo llegar al baño. Cosas que yo le podía contar a la perfección. Le conté lo del trabajo y me dijo que no me preocupara porque seguro que el profesor me dejaba entregarlo al día siguiente.

Más tarde llegaron todos los demás, estuvimos bailando y pasándolo bien. En algún momento, estaba bailando con Kaylee y apareció una chica que abrazó a Kaylee y luego me miró y me abrazo. Lillian. Mi heroína. La que me mandó los papeles que necesitaba para volver a USA a España. ¡Por fin nos conocíamos!

Para mí fue una noche de lo más tranquila, lo pasé bien. Kaylee tiro mi cocktail al suelo justo antes de perder un pendiente. Luego yo lo encontré. Imaginaos el desastre.

A la una y algo Kerstin, Robert y yo decidimos irnos y por el camino no pararon de hablar sobre como los americanos o tiran mucha comida o sólo compran comida medio preparada. Sí, comida medio preparada, qué asco. Ya he dicho que soy americana ya. Está claro, comemos lo mismo.

Cuando entré en casa había un montón de koreanos en mi cocina. Le dije a Eunji que me había encantado verla en Nightlight esa noche (sarcasmo, siempre dice que esa noche irá y nunca va). Luego fui al baño y le faltó tiempo a un koreano para intentar entrar. Después de casi matarlo me fui a dormir.

Gran ‘actriz’

// Enero 25th, 2010 // No Comments » // Internacionales, Residencia, Room, clase

El lunes me desperté pronto, porque me había ido a dormir muy pronto el domingo y porque tenía que estudiar. Tenía dolor de garganta así que me puse unos vaqueros, una camiseta, un jersey, mi preciosa bufanda de Tegan and Sara al estilo que Romaine me enseñó ayer ya que no es una bufanda extremadamente larga, y el abrigo que me compré en otoño. Después de estudiar un rato, me fui a clase.

Esperando el ascensor me encontré con Brooke que hablaba con otro. Desde que las dos nos tenemos en twitter, es mucho más cercana. No sé si recordaréis Brooke pero un día la describí como esa chica que iba a mi clase 491 y que era tan rara que me apetecía abrirle el cerebro. Sí, creo que la describí así.

Subimos a clase. Por lo visto la han liado con los nombres en el departamento de informática y ahora mi nombre es mi segundo apellido y mi apellido, mi primer apellido. Así que el profesor me llama: ’sirdá’. No sé cuándo ni cómo decirle que me llame Ana.

Las clases pasaron sin pena ni gloria. Durante algún momento del día me enteré de que Virgin Mobile había decidido enviarme mi nuevo móvil por correo express y me llegaría al día siguiente. También destacaré que el profesor de administración de proyectos, el que cambió la vida con otro durante seis meses e hizo amigos en restaurantes, me encanta. Es tan educado y cultivado… es un hombre muy interesante.

Por la tarde llegué a casa y me conecté a facebook. Ian, el australiano, preguntaba quién le podía ayudar con su trabajo de teatro. Yo, por curiosidad, pregunté de qué iba el trabajo y él me contestó que yo sería perfecta, que tenía que grabarme hablando y luego imitar mi forma de hablar. Estaba tan ilusionado con que fuera yo la que lo hiciera que le dije que vale, pero que si no era para mañana prefería hacerlo otro día. Recordemos que tenía dolor de garganta. Él contesto que era para mañana porque lo deja todo para el último momento. En fin, ‘ven cuando quieras’. Qué le vas a decir. También le dije que más le valía decirme qué tenía que decir.

Al rato llegó con una hoja y me dijo que podía elegir entre leer esa hoja o hablar de mi fin de semana. Leí la hoja por encima. Eran unas indicaciones para llegar a algún lado. Muy aburrido.

- ¿Puedo hablar de la fiesta a la que he ido este fin de semana y contar que vino la policía?

- ¡Sí!

- Vale, voy a hacer eso.

Le devolví la hoja y empecé a contar mi sábado. Cuando acabé lo escuchamos y me recordé a esas actividades de listening en las clases de inglés. Sí, tengo el mismo acento que los ingleses que habían grabado para que los escucharan los alumnos de inglés. No, no lo tengo. Pero sí que me recordé a eso. Dijo que estaba perfecto y estuvimos hablando un ratito. Al final se acercó al salón donde mi compañera de habitación, Sarah, estaba viendo la televisión.

Los presenté, y claro, qué vas a decir:

- Esta es Sarah, mi compañera de habitación. Este es Ian, de Australia.

Pues Ian me puso cara de: ‘¡Pero no digas eso!’. Sí hombre, aquí o todo el mundo sabe que eres internacional o no lo eres, que los australianos ya tienen bastante ventaja con lo de que su lengua es el inglés.

Duré poco tiempo más despierta, a las 10:30 moría de sueño y me fui a dormir.

Todo me sale al revés

// Enero 24th, 2010 // No Comments » // Internacionales, Residencia, Room

El domingo tuve un día de lo más raro, lo pasé casi por completo en casa pero todo  lo que hacía salía al revés. Me desperté tras dormir cinco horas, no tengo ni idea de por qué.

Para empezar el día alguien había escrito en la pizarra de la nevera que echa de menos a Ha. Sí, increíble.

Luego decidí que quería comer arroz a la cubana pero no tenía huevos. Estuve considerando la idea de ir a comprar huevos en bicicleta pero al final decidí ir andando. Y, entre otras cosas, compré huevos, aceite de oliva y, ya que estaba, aproveché para comprar cerveza, así que me pidieron el pasaporte. Siempre lo abro por la página del visado ya que está en inglés. Pues bien, la de la caja me dijo: ‘Pronto te caduca’. Sí, desde ahora Junio es pronto. Encima lo acompañó de un: ‘De España, ¿eh?’. Y me remató diciéndome en español: ‘Que Dios le bendiga’.

Cuando subía la rampa de entrada a Birnam Wood con toda la compra vi a Yukari dentro de un coche y en el mismo coche… ¡a mi buddy! ¡Yukari me está robando a mi antigua buddy! Antigua porque yo paso de Dani ya, mi nueva buddy es Chelsea, que es muchísimo mejor y tiene muy buen gusto musical, de series, de libros, etc. ¡Pero Yukari! ¡Quitarme a mi buddy! Así sin decirme nada, que poca vergüenza.

Cuando llegue a casa, después de este trauma, me di cuenta de que el aceite estaba malo y tenía como grumos y cosas asquerosas. Así que tenía que volver a Haggens. Pero decidí hacer la comida, estudiar un poco e ir luego.

Para redondear el día empecé a recibir mensajes de quien no debería. Sí, así de misterioso lo pienso dejar.

No, ¿pensabais que mi cúmulo de desastres acababa aquí? Ibais muy equivocados. Encendí el fuego y puse agua a calentar. Al rato fui a mirar el agua. No había puesto la olla encima del fuego.

Desastres, desastres.

Mientras todo esto pasaba yo hablaba con Austen por Skype y me pidió que bajara para pasarle las fotos de ayer, así que después de comer bajé con mi portátil y mientras le pasaba las fotos él hizo café. Luego empezamos a hablar y hablar y hablar y hablar… y hablamos de los internacionales y de mil cosas más y me habló de su familia y me acabó contando como su abuelo los quería a todos mucho pero era súper conservador y estaba en contra de los gays. Así que Austen, desde pequeño, odiaba a los gays porque su abuelo y su padre lo hacían. Hasta que un día, su mejor amigo le dijo que era gay y Austen empezó a darle vueltas a todo eso y se pasaba las noches pensando: yo odio a los gays, pero quiero a mi amigo, pero mi amigo es gay y yo odio a los gays. Y al final se dio cuenta de que no tenía ninguna razón para odiar a los gays. Con el tiempo, dos de sus primas, que son gemelas, le dijeron a su familia que son lesbianas y su abuelo dejo de hablar con ellas hasta que su abuela, en plena comida familiar, se plantó delante de él y le dijo que ya bastaba de tanta tontería, que eran sus nietas y nada había cambiado. Desde entonces su abuelo las ha vuelto a tratar como siempre. Luego, Austen, cogió una tarjeta de esas que la gente utiliza para escribir notas para presentaciones o para estudiar y escribió: Lash out first at all the things we don’t like or understand. (Lo primero que hacemos es arremeter contra todas las cosas que no nos gustan o no entendemos.) Me dijo que era un trozo de una canción de Snow Patrol que le encanta y aun tengo la tarjeta en mi habitación. Me encanta.

Mientras esto pasaba, Robert no paraba de venir con ropa a preguntar cómo se lavaba cada cosa porque era la primera vez que hacía la colada en su vida.

Luego volví a casa y le puse la webcam a Johanna para enseñarle el aceite. Subí a casa de Romaine, con quien hablaba por skype pero no me abrió la puerta. Volví a mi casa y le pregunté por qué no me abría y me dijo que llevaba los cascos y no me había oído que bajaba en un rato. Cuando bajó, le enseñé el aceite.

Se lo enseñé hasta a mis compañeras de habitación. Bueno, a Nell y a Sarah ya que Ha no esta aquí los fines de semana, todas murieron de asco. Y cuando escandalicé a todo el mundo, fui al supermercado a devolverlo. Me preguntaron si quería otro o el dinero y decidí que quería el dinero.

Luego volví a casa y como moría de sueño, recordad que había dormido cinco horas, me fui pronto a la cama y decidí despertarme pronto para estudiar.

Que viene la policía

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Fairhaven, Gente, Internacionales, fiesta

El sábado me desperté y estuve haciendo cosas por casa. Al rato Austen me preguntó si quería ir con ellos a Boulevard Park a tomar café (sí, al mismo sitio donde habíamos ido la noche anterior, pero es que es lo mejor). Le dije que sí si me daba tiempo de arreglarme y me dijo que tardarían unos 20 minutos o más. Le dije que me avisara cuando fuera hora de irnos y me metí en la ducha.

Salí de la ducha y aun me sobró tiempo, al final le tuve que escribir: ‘Ah, querías decir que si ibamos a Boulevard Park mañana, ¿no?’ Y justo en ese momento me dijo que estaban listos. Éramos Martin, Romaine, Johanna, Austen y yo. En el Volvo azul de Austen. El que tiene un año más que yo, no el que era un desastre, ese ya no lo tiene, lo vendió.

Lo pasamos muy, muy bien en Boulevard. Me llevé mi cámara y estuvimos haciéndonos muchas fotos. En especial me encanta esta foto en la que salgo hablando y todo el mundo sabe como de mal sale la gente mientras habla pero me encanta la foto en general:

Me encanta. Cada vez que la veo me sale una sonrisa porque así es como somos: siempre de risas, yo siempre haciendo comentarios que hacen que los otros se partan. Me encanta. La foto la hizo Austen, también hizo mi nueva foto de perfil que aunque a veces no me convence mucho como van ya tres personas que me han dicho lo guapa que salgo, la sigo dejando de foto de perfil:

Después caminamos un rato por el parque y volvimos a casa. Romaine quería ir a hacer la compra y Austen nos dejó el coche. Allí coincidí con Mindy, una chica que conocí hace unos meses en Rumours y que trabaja ahí. Romaine, Johanna y yo hicimos la compra y nos reímos cada vez que vimos ‘Romaine’, que es un tipo de ensalada, en las bolsas de ensalada. El cajero era un chico muy simpático que estuvo haciendo bromas todo el rato. Yo tuve que comprar papel higiénico porque Nell me dijo que me tocaba a mí y se quedó mirándome y me dijo:

- ¿De verdad quieres comprar esto?

- Mi compañera de habitación me ha dicho que compre.

- Pues yo hubiera ido a la tienda de todo a un dolar.

Me partía. Al final nos soltó: ‘Buenas noches’. Y nos volvimos a partir para luego pensar que el pobre no ve la luz del sol desde dentro de la tienda, pero no es excusa. Luego decidimos que queríamos ir al McDonalds, llamamos a los chicos y Martin nos pidió que le trajeramos comida a él también. Austen que compráramos una barra recién hecha. Ahora que ya habíamos salido del supermercado. En fin, Johanna volvió a entrar, Romaine y yo miramos fundas de iPod en la parte donde trabaja Mindy y luego nos fuimos al McDonalds. Aparcamos para pedir las cosas para llevar porque Romaine no quería usar el McAuto. En el McDonalds también nos dijeron buenas noches. No sabemos qué pasaba.

Volvimos a casa de Austen a comer el McDonalds y vimos el vídeo de Mariah Carey dando el discurso de agradecimiento por un premio completamente borracha. Luego me fui a casa hasta que fue hora del partido de basket.

Fuimos andando. En la universidad hay un monumento que son unas escaleras que suben y bajan. Romaine, Johanna y yo decidimos pasar por el monumento. Nos partíamos de risa.

El partido estuvo genial, Western ganó, como siempre. Y nosotros nos dedicamos a decir: Alaska idos a jugar a fútbol europeo. Pasé mi carnet por la máquina que te da premios y me tocó lo que quisiera de la mesa, así que me llevé una cosa azul (evidentemente, que no se les ocurra darme algo que no lleve los colores de la universidad) que conserva el calor/frío de las botellas. A diferencia del partido de voley, esta vez había animadoras y, sinceramente, tuve que preguntarle a Grace si esas niñas iban a la universidad porque parecían sacadas de un instituto. Todas tenían pinta de tener 16 años. Nos tiraron camisetas y demás. Martin ganó una de las camisetas y yo empecé a quejarme de que nunca me tocaba una y a hacer como que lloraba y Martin me regalo la suya, así que fui muy feliz. Me la puse y es el vikingo de la universidad y pone BLUE CREW (equipo azul), we blood blue (sangramos azul). Y es perfecta, enorme y genial.

Cuando acabó el partido fuimos a Birnam Wood, por el camino Johanna, Romaine y yo volvimos a subir y bajar el monumento de las escaleras y después, como vimos que los otros no seguían nuestro camino, decidimos esperar a que no pudieran vernos y empezar a correr para que se dieran cuenta de que nuestro camino era mucho más corto que el suyo. Fue súper divertido.

Luego cogimos el bus desde Birnam Wood para ir a Royal, nuestra tercera parada en el tour de los clubs. Estuvimos ahí un ratito y luego una de las americanas, Maura, dijo que unos amigos suyos tenían una fiesta y que podíamos ir. Así que fuimos a la gasolinera para que los que quisieran comprar algo de bebida, lo hicieran. Johanna, Juliette, Kristen y yo pasamos de comprar bebida. Fuimos a la fiesta, que no estaba mal. Básicamente había Beer Pong y eso, para mí, son un millón de puntos porque me encanta ese juego.

Jugué una partida con Robert como pareja y perdimos de poco pero es que las otras dos jugaban mal y bebían cuando querían.

Luego estuvimos por ahí, hablando con gente y demás. Al rato le pedí a Martin si le importaba si cogía una de sus cervezas y me dijo que sí. Así que la deje en su sitio. Más tarde me preguntó si les hacía una foto y yo, harta de sus tonterías, le dije que no. Entonces vino y se puso a preguntarme que qué me pasaba y le dije que nada pero que el a veces es borde conmigo. Se le fue la olla y empezó a decir: ‘¿que yo soy borde contigo? ¿que yo soy borde contigo?’. Le dije que a veces sí. Empezó a hablar y hablar sobre las cervezas y sobre como tendría que haber comprado yo si quería. Yo le dije que no hablaba sólo de la cerveza. En fin, al rato se fue.

Y poco después apareció la policía. Así de película como suena. A nosotros no nos pasó nada, sólo tuvimos que irnos, pero por lo visto la dueña de la casa no quería salir de la casa para hablar con la policía.

Yo, como Martin estaba super tonto, sólo eran la una y algo y todos se iban a ir a casa decidí irme con Chelsea, que me presentó a su amiga Quinn que estudió en Murcia y era su 21 cumpleaños. Estuvimos hablando en español y me pareció muy simpática. Luego el novio, ella, Chelsea y yo fuimos a la casa de los dos, donde tienen un gato. Estuvimos hablando hasta tarde y nos sirvieron una copa de ginebra con sprite y nos dieron unos regalices que utilizamos como pajitas para beber. Fue un final de noche muy, muy divertido, y luego el novio, que no había bebido me llevo a casa ya que la otra alternativa era ir a dormir a casa de Chelsea que se tenía que ir de excursión a las 10 de la mañana y me hubiera tenido que despertar muy pronto.

Llegué a mi casa y me fui a dormir.

Rumours con… ¿los nuevos?

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Fairhaven, Internacionales, fiesta

Viernes. Me desperté y fui a mi primera clase de los viernes que es a las doce del mediodía. ¡Sí! ¡Qué delicia!

Acabé las clases a las cuatro y volví a casa. En teoría había quedado con Kaylee en vernos después de clase y ponernos al día, pero me dejó un mensaje en el buzón de voz diciendo que se había acordado de que había quedado con otros y que le llamara cuando acabara porque igual ella había acabado con los otros o igual no. Le llamé y no me lo cogió así que le envié un mensaje diciéndole que mejor viniera a mi casa cuando estuviera lista.

Vino y estuvimos hablando y hablando hasta que fue hora de irnos porque habíamos quedado en el Community Building para ir al tour por Fairhaven. Sólo resaltaré que dijo que soy una persona maravillosa. Evidentemente sabe de qué habla. También me confesó que aunque lo ha dejado con Spencer, se siguen viendo y todo esta bien porque lo que le agobiaba era que no se veía con él después de la graduación pero evidentemente le sigue atrayendo.

Cuando salimos de casa llovía muchísimo, fuimos al Community Building en coche porque había aparcado delante de mi casa y yo entré en el edificio para ver si los internacionales estaban ahí. Y sí, estaban ahí, con Breanne que me dijo que le dijera a Kaylee que estaban esperando a Grace. Volví y Chelsea ya había llegado. Les dije lo de Grace y Chelsea dijo que prefería esperar en el coche con nosotras que sola en el suyo, pero todos los asientos de Kaylee estaban bajados y le dije que era la forma de Kaylee de decirle a Chelsea que no quería que esperara con nosotras pero insistió y se puso a colocar los asientos. Tontería del momento: había una pantalla de lámpara en el coche de Kaylee.

Kaylee me preguntó si ya pasaba de los internacionales y por eso no esperaba con ellos y le dije que por supuesto, que soy súper americana ya.

Como llovía mucho decidimos que iríamos a Woods Coffee en Boulevard Park y como había muchos coches, Chelsea aparcó el suyo en casa de Grace y vino con nosotros. De camino me preguntó si llevaba bolso y le dije que no y me preguntó indignada que cómo me iba a dar los libros que me había traído para que leyera si no llevaba bolso. Llegamos a Woods Coffe pedimos café y Soo, Chelsea, Kaylee y yo nos sentamos en el sofá frente a la chimenea a hablar y leer las revistas y periódicos que hay ahí. Chelsea nos contó que por lo visto para conseguir tigres blancos tienen que hacer combinaciones raras y por cada tigre blanco mono, salen un montón de tigres con retrasos y discapacidades. Qué os parece.

Después de Woods Coffee fuimos a la tienda de juguetes que es bastante grande y es genial, genial. Después de estar cotilleando por ahí, nos reunimos con los otros para ir a cenar. Fuimos a cenar a un tailandés que dejó mucho, mucho que desear. Pero nos lo pasamos muy, muy bien. Cada vez que la gente se quedaba callada se oía a Chelsea que seguía hablando y no sé como lo hacía pero siempre acababa soltando cosas como: ‘…tetas.’ justo cuando todo el mundo estaba callado. Yo estaba sentada cerca de Romaine, Johanna y Kaylee. Kaylee volvió a mostrar su sabiduría cuando de repente, se ve que hice un gesto en concreto y gritó: ‘¡¡Ah!! ¡Qué guapa eres! Acabas de hacer una media sonrisa muy mona.’ Entre ella y Miss Europa… voy a tener que empezar a cobrar a la gente por mirarme.

De esa cena salió una foto que me gusta mucho por la gente con la que salgo:

Romaine (quién me diría que este cuarto nos íbamos a llevar mucho mejor), Johanna, Kaylee y la mundialmente aclamada por su belleza: yo. Le dije a Kaylee que se podía quedar mis sobras porque la verdad es que no me gustó nada la cena.

Era el cumpleaños de Ian, el australiano y le trajeron una tontería muy pequeña para que le cantáramos el cumpleaños feliz. Nos trajeron las cuentas, a cada uno la suya y con la propina ya puesta: 18%. Estuvimos hablando un rato sobre lo distinto que es esto en comparación con Europa en general y al final pagamos porque no te queda otra.

Después de cenar fuimos a la heladería a comprar helados. Evidentemente me compré uno porque casi no había cenado y qué delicia. Luego nos dejaron en Birnam Wood, le pregunté a Chelsea si iba a salir y me dijo que bueno, que le dijera algo cuando estuviéramos por ahí, me dio los libros y fui a dejarlos en casa. Cuando llegué a la prefiesta me dijeron que íbamos a coger el bus nocturno. Yo estuve en contra pero no pude hacer nada, volví a casa a coger una cerveza pero empecé a encontrarme muy cansada y en vez de bajar, le envíe un mensaje a Chelsea que dijo que entonces sí que no salía y me quedé leyendo hasta que fue hora de coger el bus y me alegré mucho de haberlo hecho así porque me encontraba mucho mejor.

Martin, Johanna, Kristen, Soo (que había dicho y redicho que no iba a beber esa noche), Claire, Nikki y yo fuimos a la parada del bus. Y una vez allí las australianas (Claire y Nikki) empezaron a quejarse del frío y decidieron volver a casa. Así que nuestro tour de los clubs de Bellingham iba genial. Sólo una de los nuevos internacionales se presentó el segundo día. En fin. Llegamos a Rumours y lo pasamos genial, bailamos, bailamos y bailamos.

En algún momento Johanna decidió sentarse y cuando me di cuenta alguien hablaba con ella. Yo me acerqué para ver si estaba bien y se me presentó una tal Rose que se quejó de que a Johanna no le gustaban las chicas como ella (porque era un travestí) a lo que Johanna contestó que no le gustaban las chicas en general. Rose nos contó que era bisexual y que estaba genial porque podía flirtear con esa chica y ese chico y esa chica de mas allá y el chico de al lado. Acabamos hablando sobre sus uñas y le dijo a Johanna, que no paraba de decir que eran muy chulas, que ella se las podía pintar si quería. Al final dijo que de todas formas Johanna era muy joven para ella y se fue.

Volvimos a bailar y bailar. Me encanta Rumours en general pero los viernes es lo mejor, ponen muy buena música. Soo bebió una o dos copas pero no la lió.

Luego cerraron y nos fuimos a casa.

80s Night

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Internacionales, fiesta

Jueves por fin. Me desperté, envolví en papel de regalo el regalo de Katie (de una forma bastante desastrosa que hasta Nell se reía de mí. Al final le di la vuelta y parecía hecho aposta porque el paquete estaba perfecto y la Bella (el papel era de princesas Disney porque a Katie le encantan) estaba en el centro) y fui a clase. Estaba convencida de que tenía clase a las 3 pero resulta que los jueves es el único día de la semana que no tengo clase a esa hora. Genial.

Después de mi primera clase fui al laboratorio y vi en la pizarra que buscaban gente para trabajar en el departamento de informática, que enviáramos los curriculums si estábamos interesados. Calculé que la probabilidad de que me cogieran siendo yo estudiante internacional eran ínfimas, pero decidí enviar el curriculum y mi carta de presentación porque no perdía nada.

Luego me fui a basket que fue muy divertido. Hicimos juegos para aprendernos los nombres de las demás y aprendimos a botar el balón. Se llama iniciación a basket, ¿vale?

Después volví a casa, me duché y comí antes de que llegara Katie. La fui a buscar a la parada y fuimos a mi apartamento, le di el regalo (básicamente una coca de patata y chocolatinas) y le encantó. Cuando vio el paquete se giró y me dijo: ‘¿Cómo sabías que Bella era mi preferida?’ Y yo: ‘…no lo sabía… bueno, tu lápiz es de Bella…’ Por favor qué bien quedé con el paquete desastre.

Luego estuvimos hablando y hablando durante unas dos horas y le enseñé mi habitación y la de Ha, pasando por todas las fotos que Ha tiene colgadas en la habitación y demás. Ella estaba súper emocionada porque pronto era su cumpleaños y se iba a Las Vegas a celebrarlo en plan la película ‘Resacón en Las Vegas’. Le dije que no la había visto y me dijo que tenía que verla porque era lo mejor. Cuando Katie me dijo que había quedado a las 7 con su compañera de habitación para ir a hacer la compra, le pregunté que hora era y me soltó que las 7 menos cuarto me quede flipando. En teoría había quedado con Yukari y Soo en que a las 6 y media iríamos a casa de Kaylee para la noche de película. Fui a ver el móvil y Soo me había llamado. Uy.

Le dije a Katie que se podía quedar mi papel de las princesas Disney y ella dijo que después de regalarle papel de las princesas Disney y chocolatinas eramos amigas para toda la vida. La acompañé hasta la esquina donde la iba a buscar su compañera de habitación con el coche que además estaba de camino a casa de Kaylee y por el camino intenté hablar con Yukari y Soo que me dijeron que habían quedado con el resto a las 7 en el Community Building. Yo les dije que a las 7 habíamos quedado en casa de Kaylee pero les dio igual así que me fui sola (recordad que ya estaba de camino porque había acompañado a Katie).

Tuve que llamar a Kaylee porque no sabía dónde estaba su casa exactamente pero la encontré sin problemas y como fui la primera conseguí un sitio genial en una especie de sillón que tienen por aquí y que me ENCANTA. Chelsea, deberías escribir en los comentarios como se llama ese sillón (y regalarme uno, total sólo cuesta unos 200-400 dólares).

A continuación una foto para que saciéis vuestra intriga con el sillón:

Había dos amigas de Kaylee también que eran muy simpáticas. Luego por fin empezaron a aparecer los demás. Sólo resaltaré que había un montón de patatillas y soda y Romaine y Johanna me trajeron un plato y un vaso de CocaCola. Y que Chelsea se compró patatas fritas y batido de chocolate y se pasó la noche mojando las patatas en el batido y comiéndoselas. Sí, podéis morir de asco o de emoción en los comentarios. ¡Oh! También que Miho llegó tarde y tenía que encontrar la casa de Kaylee sola… yo me temía lo peor ya que no fue capaz de encontrar Bob’s Burgers desde el Starbucks que está literalmente delante de Bob’s Burgers, pero lo consiguió.

Cuando fuimos a elegir la película una de las candidatas era Resacón en Las Vegas así que les dije a todos que como no votaran esa, los mataba. Adivinad cuál vimos. ¡Qué película! Es súper, súper divertida. Luego tuve que enviarle un mensaje a Katie diciéndole que había visto Resacón en Las Vegas y que era la mejor película del mundo.

Cuando acabó la película Chelsea nos llevó al centro en su coche y fuimos a la fiesta de los 80 en Nightlight. Era la primera vez de los nuevos y se lo pasaron genial, como toca. Nikki, una de las australianas, me pisó y empezó a pedirme perdón un montón de veces y abrazos y hasta un beso y yo: ‘¡Qué no te preocupes!’. Qué risa.

Kaylee estaba por ahí con Spencer y nos acompañó a coger el bus, cosa que agradecí infinitamente cuando me di cuenta de que no llevaba la tarjeta del bus y ella me dejó la suya. El bus nocturno no tiene la máquina para pasar la tarjeta, sólo se la enseñas al conductor. Cuando Nikki subió y vio que no había máquina empezó a contarle un rollo al conductor sobre que ella quería pasar la tarjeta porque era nueva y aun no la había estrenado. El pobre conductor le dijo que es que no había máquina y ella le dijo que iba a hacer el movimiento con la tarjeta y que iban a fingir el sonido. Lo hizo como unas cinco veces: ella hacía el sonido y decía: ‘piii’. Al final la llamábamos desde el final del bus pero el chófer se divertía así que sin problema.

En el bus Soo parecía que se quedaba dormida y empezamos a preguntarle si tenía mucho sueño o estaba muy borracha. No nos contestaba. Yo les decía a todos que tenía que ser que estaba dormida. Johanna se tumbó en el suelo del bus para poder hablar con Soo pero no le contestaba. La tuvimos que llevar casi a rastras hasta su apartamento y Martin la dejo en la puerta. Nikki le empezó a decir que era lo peor y que la tenía que dejar DENTRO del apartamento y fue a ayudar a Soo a entrar.

Luego me fui a casa a dormir.

A la bolera con los nuevos

// Enero 7th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Room, clase

Me desperté relativamente pronto y decidí ir al supermercado ya que no tenía absolutamente nada de comida. Bueno, sí, un trozo de una tableta de chocolate, carne picada y pescado congelado y doy por hecho que las cervezas del balcón.

Primero paré en el banco y la chica me enseño a hacer un depósito a través del cajero. Muy maja. Luego entré en el supermercado y compré cereales, nesquick, leche, carne, pasta, arroz y poco más. Volví a casa, dejé la compra y me fui a clase.

Delante del ascensor me encontré a Brooke, la chica rara, y a otro chico que no conocía. Estaban hablando de como Brooke no se arrepiente de haberse comprado el iPhone cuando salió porque era lo que más le apetecía comprarse. Llegamos a la clase, el profesor se presentó y presentó la asignatura. Era esa clase donde eramos sólo 7 estudiantes pero se han apuntado dos más así que, demos gracias, estoy en un grupo de 3 en vez de un grupo de dos. Bien, bien, bien. Nos hizo salir en grupos a explicar de qué iba nuestro proyecto y dijo que esperaba que fuéramos súper expertos en nuestros proyectos de aquí al viernes.

Cuando acabó la clase fui a la bookstore a comprar el libro de una asignatura que había estado buscándolo en internet pensando que igual no tendría que comprarlo pero no está. La cola volvía a rodear toda la librería pero no era muy lenta. Lo compré y entre en el Viking Union a ver si veía a alguien y a comer algo. No encontré a nadie. Cogí un bol de chili y me senté con el libro para echarle un vistazo rápido y pensar que cinco preguntas iba a hacer. Por lo visto uno de mis profesores quiere que, cada vez que nos diga que tenemos que leer unos capítulos del libro, escribamos cinco preguntas. No hace falta que esté la respuesta, sólo la pregunta. En fin, me hice una idea bastante clara de lo que iba a preguntar y de repente, levanté la vista y en la mesa de al lado estaba Emily, una de las chicas más simpáticas de la clase de frisbee. Comía y estudiaba con dos más.

Acabé de comer y me fui al laboratorio de informática a escribir las cinco preguntas. Mientras estaba de camino me pareció ver a alguien conocido en una mesa y cuando ya estaba a la altura de la mesa me di cuenta de que era Olivia pero decidí no volver atrás para decirle hola porque estaba hablando con alguien. Mientras estaba en el laboratorio Romaine, que me había estado mandando mensajes por la mañana y el día anterior para quedar, me habló por facebook preguntándome si estaba en el campus. Así que cuando acabé las preguntas quedé con ella delante de The Atrium.

Estuvimos en The Atrium poniéndonos un poco al día de todo y enseguida se hicieron las 3 y me tuve que ir a clase. En el ascensor me encontré con una de las chicas del brunch al que me invitó el profesor el cuarto pasado. Es muy, muy, muy rara. Tanto que sólo a mí me puede apetecer hablar con alguien tan raro. Pero parece muy, muy maja a la vez. Le pregunté qué tal las vacaciones y tal y luego nos sentamos juntas en clase. Cuando acabó la clase le dije adiós y ni me oyó. ¿Veis a qué viene lo de rara?

Siguiente clase, estuvo bastante bien. El profesor ha tenido una vida de lo más interesante. Por poner un ejemplo, estuvo un tiempo en Islandia donde por lo visto la gente es muy simpática pero es difícil hacer amigos. Allí conoció a uno, hablaron unas cuantas horas y decidieron que sería genial que durante seis meses intercambiaran vidas. Al año lo hicieron, intercambiaron vidas durante 6 meses. Su amigo había venido a Estados Unidos con su mujer pero él estaba sólo y quería hacer amigos pero no sabía cómo hasta que se enteró de que la gente no solía salir a cenar fuera porque es muy, muy caro. Solución a su problema: invitar a gente a cenar fuera. Dice que así se ganó a un montón de amigos. Cuando se fue de Islandia había estado en 82 restaurantes diferentes.

La única especie de queja que hizo sobre todo lo de cambiar vidas durante seis meses es que cuando llegó su coche tenía muchísimas millas más, no sé si dijo 14 000 o 40 000. Pero dijo que eran las condiciones del trato y que no le importaba.

Durante la presentación estuvo haciendo algunas preguntas y tirando chocolatinas a los que respondían bien. Sí, tal cual.

Acabó la clase. Quedé con Katie por mensajes en vernos al día siguiente, con Chelsea en que iría a la bolera esa noche y le devolví una llamada a Kaylee que me pedía que me hiciera cargo de los nuevos internacionales porque no sabrían llegar a la bolera. Bien.

Fui a casa, estuve hablando con Nell, Eunji y una amiga suya que siempre va con ellas pero no recuerdo como se llama. Les di chocolatinas y Nell me dijo que iba a guardar la mini chocolatina porque le gustaba tanto que no se la quería acabar.

Luego fui al community building y estuvimos esperando a todo el mundo. Por fin vi a Henrik y conocí a una de las nuevas suecas. Fuimos al bus todos juntos y ahí pasó algo que yo sabía que pasaría pero una parte de mí esperaba que no: Martin hablaba de cualquiera de sus tonterías y dijo “short trousers”. Nicole, una de las australianas, empezó a reír y reír. Martin le preguntó qué pasaba y ella ni podía hablar de lo que se reía. Yo sabía perfectamente lo que había pasado y creo que Romaine y Johanna también porque las tres miramos a otro lado. Cuando la tía pudo volver a hablar le dijo que se dice sólo “shorts”, no “shorts trousers”. Martin le dijo que le pedía perdón. Sinceramente… no sé, somos internacionales de verdad. No como vosotros, que vuestro idioma es el inglés. En fin, tampoco me supo muy mal porque la verdad es que Martin a veces se merece que le paren los pies. Pero bueno, ahí está la cosa. Además no puedo evitar recordar que Karin me dijo que había pasado algo con una de las australianas y aunque no me quiso decir de qué hablaba, también me dijo “porque mi idioma no es el inglés y me puedo equivocar”.

Llegamos a la bolera. Medio mundo se abalanzó encima de Kaylee. A los dos minutos Kaylee reparó en mi presencia pero yo le hice signos de: “no, ahora paso de ti” y se lo dije: ‘primero me abandonas en el aeropuerto y ahora me ignoras’. Vino corriendo hacia mí y me abrazó súper fuerte. Luego seguí haciéndome la semi enfadada hasta que me dijo ‘deja de hacerte la enfadada que sé que no lo estás’. Luego, cuando me tocó decirle mi nombre y mi número de pies al tío de la bolera. Ella fue y le soltó: ‘es que es de España y tiene un acento muy sexy’. Yo le dije que era horrible porque había entendido ‘tiene un acento muy difícil’. Luego me supo un poco mal.

Jugamos la partida, que no estuvo mal. Quedé tercera de mi pista pero no pude hacer ni un strike. Al rato viene Kaylee me coge de la mano, se pone de rodillas delante mío y me empieza:

- Ana, me puedes hacer el gran, gran, gran honor…

- ¿De qué?

- El gran honor… de tirar una vez por mí.

- Ah, sí…

- Sí y por favor Kaylee levanta del suelo, ¿no?

Y nos partíamos. Tiré por ella avisándole un montón de veces de lo mal que me podía salir. Ella empezó a animarme en plan: ‘¡Ana! ¡Ana! ¡Ana!’. Yo le decía que no hiciera eso porque me saldría mal y sería peor y de repente apareció Spencer y empezó a animarme también. Genial. Lancé la bola. Los tiré todos. Strike. El único strike de la noche lo hice en la partida de Kaylee.

Por cierto, Kaylee apareció con su exnovio Spencer. Le pregunté si habían vuelto y me dijo que algo así, le pregunté si quería volver con él y me dijo que no y que me lo explicaría todo más tarde. (Nota para Chelsea, ¡todo lo que leas aquí es secreto! Pero confío en ti, sólo te lo recuerdo.)

Acabó la partida y se fueron la mayoría, Chelsea aun no había venido y Breanne me dijo que si quería tenía 3 sitios libres en su coche y podía llevarme a casa. Me apunté porque estaba muerta y también se apuntaron Yukari y Soo. Durante el trayecto a casa aprendí que, por lo visto, después de sacarte el carnet de coche, durante los primeros seis meses sólo puedes llevar a gente de tu familia. Increíble, ¿verdad?

Le envié un mensaje a Chelsea diciéndole que casi todo el mundo se había ido de la bolera ya y ella me dijo que a ver si quería ir a ver a la travesti de Rumours, pero yo iba a, literalmente, morir así que me fui a la cama. Dejé la luz encendida porque pensaba que mi compañera de habitación iba a entrar y luego no entró, pero tenía tanto sueño que me dormí en seguida. Eran las diez y algo, casi once.

Tegan. Sara. Tegan and Sara. ¡¡Tegan and Sara!!

// Enero 7th, 2010 // 1 Comment » // Gente, Internacionales, Room, Viajes

Me he despertado a las 8 y algo y he visto una sombra que se movía por la habitación. Mi nueva compañera. Le he saludado y me ha preguntado si podía encender la luz. Le he dicho que sí y nos hemos saludo otra vez. Ella estaba histérica. Decía que tenía clase a las 9 y que iba a coger el bus de las 8:17. El bus tarda menos de 5 minutos en llegar de mi casa a la universidad. Pero puede hacer lo que quiera, por supuesto. Le he preguntado si había traído ella la televisión y me ha dicho que sí como muy contenta de haberlo hecho. Sí, no me extraña, ¡a mí me encanta tener una televisión por fin!

Cuando se ha ido me ha preguntado si quería que apagara la luz y le he dicho que sí. No sé por qué porque en cuanto ha cerrado la puerta del apartamento he bajado de la cama y la he vuelto a encender.

He estado cotilleando un poco los trastos que ha dejado a la vista. Tengo que hacerme una idea de quién es mi compañera de habitación, ¿no? Tiene tres cámaras y un objetivo en el escritorio. Bien. Además tiene 2 botellas de un líquido marrón. Miro una: té. Bueno. Miro la otra: licor. ¿En serio? Sí. Tiene una botella enorme de licor encima del escritorio. ¿Nueva adición a las fiestas? Puede.

Cuando he oído que la que se estaba duchando ha salido me he intentado acercar pero ya se había metido en la habitación y seguía sin saber si era Ha o Nell. He ido a la cocina y comprobado que no tenía nada para comer. Eso sí, alguien había dejado mi libro de algoritmos y mi libreta de OPS en la mesa de la cocina. Al lado de una nota de Celine. Por lo visto Celine nos había escrito una nota diciendo que había estado limpiando y recogiendo durante sus últimos días en la habitación y que nos regalaba todo lo que se había dejado. Cereales. Perfecto. He cogido la bolsa de cereales y he desayunado de cereales sin leche. También he vito que se ha dejado mucha más comida como pasta y demás. Acabo de decidir que voy a cambiar mi trozo de armario de la cocina y voy a usar todo el armario que usaba Celine ya que entre Nell con sus algas y Sarah con su pan me han dejado con la mitad de un estante.

He puesto la televisión, mirado por encima todos los canales y me he quedado con uno en el echaban reposiciones de Embrujadas. Con la tele de fondo he deshecho la maleta, la verdad es que ha sido mucho más rápido de lo que pensaba. A la mitad he ido al baño y por fin me he cruzado con la otra chica que estaba por el apartamento: Nell. Me ha dicho que sus vacaciones han sido geniales y que no quería volver. Al rato se ha ido a clase, yo he seguido deshaciendo la maleta, he hablado con Romaine por facebook (se ha vuelto muy simpática y me ha preguntado cuando iba a estar por casa para pasarme a ver) y me he vestido.

Como hoy tenía clase de basket pero no creía que fuéramos a hacer clase de verdad (suponía que sería como el cuarto pasado con frisbee que la primera clase sólo firmábamos que si nos hacíamos daño, no denunciaríamos a la universidad), he cogido los pantalones de basket y los he metido en la bolsa sólo porque no pesan y “por si acaso”.

He ido a la parada de bus pensando que me encontraría con alguien por ahí pero no había nadie. Nadie que yo conociera, vaya. He mirado hacia la siguiente parada y me ha parecido ver la chaqueta azul neón de Katie pero también podía ser cualquier otra con una chaqueta azul.

Ha llegado el bus, hemos subido los que hemos cabido y hemos pasado por la parada de Katie sin pararnos. La de la chaqueta azul era ella. Le he escrito un mensaje diciéndole que acababa de verla y preguntándole si iba a bajarse en el RecCenter pero me ha dicho que no porque tenía clase en la biblioteca. Sí, aquí esto también es raro. Por lo menos para nosotras dos.

He ido a mi primera clase, análisis de algoritmos 2, con el profesor que me encanta: Perry. La clase se ha empezado a llenar y llenar. Al rato ha venido Michel y se ha sentado al lado mío, hemos hablado un poco de las vacaciones y de lo llena que estaba la clase. El profesor nos ha contado y ha dicho que había alguien que estaba en la clase y que no se había registrado. Ha pasado lista, algunos de la lista no estaban en clase y Perry iba diciendo: ‘vale, entonces hay dos personas ilegales aquí’.  Al final ha preguntado si había alguien a quién no había llamado y un chico ha levantado la mano explicando que se había cambiado de horario del laboratorio y que a lo mejor ese era el problema. Perry le ha dicho que no había laboratorio. El pobre chico se había equivocado de clase.

Hemos hecho lo mismo que hicimos el cuarto pasado durante el primer día: algún problema fácil y divertido. Hemos hablado del juego ¿Quién es quién?. Por lo visto Perry se lo ha regalado a su sobrino y ha estado jugando con él. Hemos hablado de las mejores preguntas para el juego ese y cosas así. Muy entretenido. Luego nos ha dado el resumen de la asignatura y nos ha dicho que la primera práctica ya está colgada. Genial.

Se ha acabado la clase y he decidido ir a la oficina de internacionales a preguntar cuánto debía. De camino he oído a Martin, me he girado y sí, era él. Iba hablando con una chica. Me he plantado delante de él. Ha gritado mi nombre, me ha abrazado, me ha levantado del suelo y me ha hecho dar la vuelta en el aire. Ha sido genial. Luego nos ha presentado a la chica y a mí. La chica ha dicho que se había asustado y la verdad es que se le veía en la cara.

Me ha preguntado que hacía y le he dicho que tenía una hora y media libre. Él tenía 30 minutos y me ha dicho que teníamos que ir a tomar un café. Hemos dejado a la chica ahí. Luego ha dicho que primero tenía que ir a la oficina de internacionales. Yo también. Allí nos hemos encontrado con Breanne y Meredith. Abrazos y tal. Meredith a llamado a Richard, Richard no sabe cuánto debo así que lo preguntará y me enviará un mail. Martin también ha solucionado lo suyo. Luego hemos ido a dos oficinas más porque Martin tenía que ir y al final no hemos tomado café ni nada.

Cuando Martin ha entrado en clase yo he ido hasta el Viking Union y me ha parecido ver a mi compañera de habitación: Sarah. Me he arriesgado y le he tocado el brazo, era ella. Me ha dicho que su primera clase ha sido “intimidadora” y que tenía dos horas libres y pensaba pasarlas paseando por el campus escuchando música. Vale.

He entrado en el Viking Union para ver si veía a alguien pero no había nadie así que he buscado un laboratorio cerca del gimnasio ya que luego tenía basket y he estado escribiendo mi crónica. De repente me han tocado el hombro y ¡era Yukari! Abrazos, cómo estás y demás. Luego me he ido a basket. Lo que me esperaba: firmar que no vamos a denunciar a la universidad y que hemos leído las normas. Sólo puedes faltar a tres clases, etc.

Acabamos la clase muy pronto y fui a buscar a Yukari para preguntarle si había comido. Me dijo que no y decidimos ir al Viking Union a comer algo. Allí nos encontramos con Suhyeon y luego con Martin que estaba comiendo con los dos nuevos austriacos. Por fin los conocí en persona. Estuvimos comiendo pero al rato los austriacos dijeron que se iban a clase, por lo visto hacen las mismas clases los dos, y Martin dijo que se iba a comprar los libros. Le advertí de que la cola para comprar los libros recorría, literalmente, toda la librería. De hecho, empezabas a hacer la cola en la puerta. No exagero.

Me quedé con Yukari y de repente me pareció ver a Eunji. Fui a decirle hola y estaba con Nayan. ¡Reencuentros! Cuando ya salíamos todas del Viking Union hablando de las vacaciones me encontré con Karin. Me planté delante de ella y empezó a abrazarme un montón y luego me dijo que el otro día empezó a sonar nuestra canción (la de los internacionales, pero a todos les recuerda a mí) y que para ella eso ya no es una canción, que le llegó al corazón. Qué mona. Por lo visto había quedado con Martin para tomar café y me dijo que si quería ir con ellos. Por supuesto.

Fuimos al Underground Coffee. Nunca había estado ahí aún y la verdad es que es un sitio súper, súper mono. Tiene sofás, sillones… tazas chulas… y es un sitio muy relajado donde hay gente que estudia, hay gente que lee, hay gente que habla y hay gente que simplemente toma café y mira el paisaje, que es precioso.

Estuvimos ahí una hora y me fui a clase. No recordaba en que sala era mi clase así que fui a un laboratorio pero no conseguía conectarme así que le pedí a un chico que estaba en otro ordenador a ver si me dejaba mirar donde era la clase. Luego subí a la clase que tocaba. ¿Recordáis a esa chica que tenía un ordenador donde le aparecía lo que el profesor decía porque había un chico en esa clase escribiéndolo todo? Pues también está en esta clase. Como llegué un poco tarde me dijo que me daba su copia del programa de la asignatura. Muy maja.

Cuando acabó la clase volví a casa y me conecté. Soo me preguntó si estaba en casa y cuando le dije que sí dijo que venía a verme. Estuvimos hablando un rato y me contó historias increíbles de todo lo que le ha pasado por Nueva York y la gente que ha conocido y demás. Luego empecé a arreglarme para el concierto.

Salí del apartamento a las cinco y media y me encontré con Chelsea que venía a buscarme. Abrazos, ¡oh Dios, vamos a ver a Tegan and Sara!, y subimos al coche. Fuimos a la Casa Que Pasa, un restaurante mexicano. Mientras cenábamos nuestros burritos tranquilamente, apareció Grace seguida de un montón de internacionales.

- Hola, ¿nos podemos sentar con vosotras?

Sinceramente, si en vez de una cena hubiera sido una cita, habría sido una escena súper típica de película. Las australianas y Grace se sentaron a un lado y todos los demás al otro, pero cerca nuestro sólo estaban Meredith y Breanne. Grace le presentó a las australianas a Chelsea y yo me la quedé mirando en plan: ¿Hola? ¿Gracias por no presentarme?. Cuando se dio cuenta se partió de risa y me presentó.

Yo no me pude acabar el burrito pero cuando acabamos de cenar nos fuimos. Próxima parada: Vancouver.

De camino estuvimos escuchando a Tegan and Sara, por supuesto. Cuando llegamos a la frontera la mujer fue bastante borde y ¡me pidió mi DS! ¿En serio? Sí. Después de todo lo que pasó con el DS cuando estaba en España, había decidido llevarlo. Menos mal. Entramos en Canadá, llegamos a Vancouver, buscamos un cajero, sacamos dinero y fuimos al teatro.

Estuvimos mirando más o menos por donde había que entrar a nuestros asientos y luego fuimos a pedir una cerveza. Yo vi la mesa del merchandising y decidí que prefería comprar ahí antes de pedir la cerveza. Me compré una sudadera que en realidad es una chaqueta, una camiseta, una bufanda, unas chapas y un póster. Luego vimos que las cervezas costaban 6 dólares y decidimos que no teníamos sed.

Nos sentamos y vimos a An Horse. Me enamoré de ellos. Cuando acabó An Horse le dije a Chelsea que en realidad me moría de sed así que acabamos pagando las cervezas de 6 dólares. Nos las bebimos y al poco rato nos avisaron por los altavoces de que el concierto iba a empezar. ¡¡¡Dios!!! Cuando las vi salir casi me muero. Estuve en estado de shock medio concierto. En algún punto entre: esto es increíble y ¿de verdad estoy aquí? Estuvieron increíblemente geniales. Cantaron como cantan, o sea, INCREÍBLE. Y son lo más divertido del mundo. Por mencionar dos cosas: en un momento, Tegan y Sara “discutían” en el escenario y al rato Tegan se fue. Sara nos miró y dijo: ‘Bien, ahora tengo el grupo de mis sueños.’ Más tarde Tegan hizo una referencia a ese concierto en el que hablan y Tegan acaba diciendo que Sara es más débil que ella porque tiene asma. Pues hizo lo mismo, decir que Sara es más débil porque tiene asma. Son geniales, geniales, geniales.

Al final del concierto creo que vi al manager y que él me vio a mí pero en realidad ninguno de los dos sabe cómo es el otro así que no le dije nada.

Después del concierto fui a cambiar la talla de la chaqueta. La cola que había para comprar cosas os la podéis imaginar. Al final conseguimos salir del teatro. Otra vez al coche. Tegan and Sara sonando. El hombre de la frontera era mucho más simpático. Y en algún momento, mi cuerpo se dio cuenta de que ya había pasado. Que ya había terminado el concierto. ¡Que había visto a Tegan and Sara! Y salió del estado de shock y me fue completamente imposible no quedarme dormida durante los últimos minutos del viaje. Aunque no paraba de despertarme y sentirme un poco mal por quedarme dormida. Pero sí.

Llegué a casa y me fui a dormir.