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V de Veteranos, Vietnamita

// Noviembre 22nd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Prácticas, Residencia

De este día casi no tengo datos (sí, hace más de una semana de estos días así que me baso en conversaciones de chat para recordar las líneas generales y luego le añado lo que recuerdo a partir de esas líneas). En fin, allá voy.

Me desperté como a las 9 enfadada con mi cerebro por despertarme tan pronto siendo el día de los veteranos, o sea fiesta. En fin, de todas formas me había puesto el despertador a las 10 y algo porque tenía que acabar una práctica que había que entregar a las 12, sabía que tenía tiempo de sobra porque sólo me quedaba un ejercicio que ya había pensado por encima.

Desayuné, y con la gran ayuda de Jordi, acabé la práctica a tiempo para entregarla. Luego comí y estuve por casa… más tarde fui al supermercado donde habían puesto un stand en la puerta donde recogían dinero para los veteranos. Compré y volví a casa.

Supongo que aproveché bastante el día para ponerme al día con el blog (en fin, un poco más al día) pero la verdad es que fue un día muy normal. Sólo que sin clases (o sea genial. Me encantan mis clases (menos Operations Management, esa es horrible) pero un día de descanso no está nada mal).

Por la tarde Celine decidió que podíamos ir a cenar fuera, yo le dije que vale pero que tenía que estar a las 9 delante de mi Birnam Wood para mi reunión de proyecto así que decidimos ir al vietnamita. Avisé a Yukari por facebook y me suelta que tiene muchos deberes. No os podéis imaginar lo fácil que fue convencerla con un: ‘Bueno, vamos al vietnamita que está al lado de Haggen…’.

Así que fuimos a buscarla a su casa, de camino nos encontramos con Romaine, Maarit, Riikka y Johanna. Las tres primeras le decían a Johanna que tenían que estudiar pero que podía ir a su casa con su portátil y tendría compañía. Me pareció un poco raro pero no le presté atención porque estas cuatro siempre van juntas.

Les dijimos que nos íbamos al vietnamita y seguimos hasta casa de Yukari. Cuando ya estábamos lejos va Celine y me suelta que es que el abuelo de Johanna murió ayer y estaba muy triste, por eso las otras le decían que se quedara con ellas en casa. Hola Celine. ¿Se puede saber porque no la invitas a venir con nosotras si sabías eso? Y luego sigue diciendo que a ver si me parece que teníamos que invitarla. Hombre, ¿a ti qué te parece? En fin, que en paz descanse.

Me supo fatal por Johanna aunque pensé que era un poco… no sé, aparecer otra vez y decirle: ¿quieres venir al vietnamita? Así que lo dejamos pasar… pero Celine… para matarla. Llegamos a casa de Yukari, que para variar aun se arreglaba, y nos fuimos al restaurante. Por el camino Yukari nos dijo que no sé quién, un estudiante internacional, murió el año pasado por ir por el lado de la calle que no tiene acera. A mí o me lo dice alguien de quien me lo vaya a creer o pienso seguir sin tomármelo muy en serio.

Llegamos al vietnamita y tuvimos que esperar un ratito para que nos dieran mesa. Por lo visto bastante gente cena allí. En realidad quizás es sólo que era día de fiesta y la gente cenaba fuera.

Estuvimos hablando de las vacaciones de cada país. Yukari nos estuvo contando que sólo tenían un mes de vacaciones y Celine y yo flipando. Al rato nos ponemos a hablar de lo que haremos a la vuelta y Yukari dice que ella va a tener que esperar porque no sé que rollos de las fechas de su universidad. Y nos explica que es que en Febrero tienen como dos meses de vacaciones. No lo recuerdo muy bien pero sé que después de estar diciéndonos que sólo tenía un mes de vacaciones, luego nos soltó que tenía dos meses de vacaciones más.

En el vietnamita yo me moría de sueño. Muchísimo, muchísimo sueño. Y no dejaba de pensar que luego tenía reunión y me iba a quedar dormida. Cuando acabamos de cenar Yukari dijo que iba al supermercado, Celine le preguntó si quería que fuera con ella. ‘Hombre, si tienes tiempo…’ A mí me daba igual volver sola a casa así que le dije que se podía ir con ella. Estuve en casa súper poco tiempo y me fui a la reunión, esta vez crucé el césped, subí una montañita y cuando bajé ya estaba en los apartamentos de Thomas. ¡Bien!

La reunión fue muy productiva pero como preveía me moría de sueño y no me extrañaría que a ratos me hubiera quedado dormida durante segundos. Al final decidí pedirle agua a Thomas para despertarme, pero sólo le pedí agua, no les conté que me moría de sueño… él me dijo que si lo prefería tenía frío de naranja súper fresquito. ¡Mejor! El zumo estaba muy rico y además me despertó bastante. Acabamos a las doce habiendo adelantado mucho y nos dividimos el trabajo que quedaba ya que había que entregarlo todo el viernes. Al final Michel me preguntó qué tal llevaba el trabajo de algoritmos, ¿el que había entregado esta mañana? Le dije que lo había entregado esta mañana y él me dijo: ‘Pero se entrega mañana, ¿no?’. Yo me quedé con cara de: no me lo puedo creer y le dije: ‘¿en serio?’. En seguida fue a comprobar la fecha de entrega en internet y respiró súper aliviado cuando vio que tenía razón y que se entregaba mañana. No me lo podía creer. Yo que había estado haciendo la práctica por la mañana… bueno, trabajo hecho.

Volví a casa a las doce de la noche deseando poder quedarme a dormir en el césped que volví a cruzar, pero llovía así que decidí hacer un esfuerzo y llegar a casa.

En cuanto llegué me fui a la cama.

Volvo 144

// Noviembre 19th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Prácticas, Residencia, clase

El lunes me desperté, metí las dos libretas (uso una libreta para las tres asignaturas de la mañana y otra para la de la tarde), el libro de la asignatura de por la tarde, la calculadora y demás en mi bolsa y me fui a clase.

Durante la segunda clase, Algoritmos, un chico le dijo al profesor que la práctica ponía que se tenía que entregar la semana que viene. Genial. El profesor se había equivocado y ahora íbamos a tener tres semanas para hacer la práctica. ¡Bien! Aunque a la vez me supo un poco mal por él que se había equivocado de día. Yo ni me había dado cuenta y si no lo hubieran dicho en clase hubiera entregado la práctica el miércoles.

La tercera clase fue como siempre y luego fui a comer en una cafetería del campus mientras intentaba hacer los deberes que tenía para la tarde. A las dos y veinte había quedado con Rocky y Jaimee para hacer la práctica de Algoritmos pero Jaimee no había ido a clase así que no estaba muy convencida de que apareciera más tarde.

Mientras comía apareció una chica:

- Hey. ¿Estás haciendo OPS?

- Sí…

- Mira yo lo he intentado pero sólo he llegado al apartado C ¡porque todos los demás son muy difíciles!

- Es horrible. Además no entiendo que nos haga leer el capítulo por nosotros mismos y hacer unos deberes.

- Ya… Mira yo si quieres te enseño como he hecho lo que he llegado a hacer. Por cierto, es que ahora va a venir un… amigo y la chica que está sentada al lado mío está estudiando y no quiero molestarla hablando, ¿te importaría cambiarme el sitio?

- No, claro.

- ¡Gracias! Yo te ayudo a mover las cosas.

Me mudé, me enseñó lo que había hecho y siguió pareciéndome que nada en esa clase tiene sentido.

Cuando llegó la  hora recogí y me fui al laboratorio donde habíamos quedado, no encontré a ninguno de los dos y como por la mañana me había bloqueado mi propia cuenta intentando entrar con la contraseña equivocada, decidí subir a arreglarlo.

Cuando llegué al despacho donde te arreglan lo de las contraseñas me encontré con Brooke. Brooke va a mi clase de Software Project Analysis, es súper rara y me dan ganas de abrirle el cerebro a lo Sylar sólo para ver como ve las cosas. Tomar un café también funcionaría pero no es que hable con ella, de hecho, justo esta mañana ha sido la primera vez que he hablado con ella porque me ha oído pedir ayuda sobre lo de la contraseña. Así que me quedo con abrirle la cabeza.

Ella estaba sentada en su mesa, me dijo que el chico no volvería hasta dentro de un rato y que si quería podía ir a ver si estaba el otro en su despacho.

- ¿Sabes dónde es?

- No…

Se levanta sólo para ir delante mío, que estaba dentro del despacho, y me explica que saliendo siga el pasillo y a la derecha. Ya en su día estuve pensando por qué se había levantado para darme las mismas explicaciones que me hubiera podido dar desde la silla. ¡Sobre analizando el mundo!

En fin, Max, el otro chico, no estaba. Así que bajé a ver si habían llegado los otros dos para comprobar que no. Volví a subir y el chico que tenía que estar en el mismo despacho que Brooke ya estaba ahí. Le pedí otra contraseña, me pidió el carnet, comprobó que mi cara era la de la foto (sí, para darme una nueva contraseña) y sin pedirme el nombre de usuario me dio un papel con la contraseña. Vale. Lo habrá sacado de mis apellidos ya que tu nombre de usuario es una combinación de apellido y demás.

Bajé fui a probar la contraseña y no iba. Frustrada volví a subir. Me encontré con Brooke fuera del despacho, le conté que no me iba la contraseña y me dijo que qué raro (ya) y que el chico se había ido a no se donde y había cerrado la puerta dejando las llaves de Brooke dentro.

De todas formas no tardó nada en llegar, le dije que no me funcionaba la contraseña.

- ¡Ah! ¿Estás intentando entrar en Linux?

- No, en Windows.

- Umm… -se sienta en su silla, mira la pantalla- ¿tu nombre de usuario es c e r d…

- ¿Qué? No, no.

Me acerco y le señalo mi nombre. Tengo comprobado que pronunciar mi apellido aquí no tiene ningún resultado positivo.

- Uy… le he cambiado la contraseña a otro…

- ¡Ja! -suelta Brooke.

Me da una nueva contraseña y me voy. Entro en el laboratorio, por fin puedo conectarme y me siento ahí a esperar a que aparezcan los otros mientras intento hacer algo de los horribles deberes de la tarde. Al rato llega Rocky preguntando por Jaimee, le digo que ni idea y se va fuera a llamarla. Vuelve diciéndome que no lo coge. Me pregunta si prefiero seguir con lo que estoy haciendo o que trabajemos en la práctica y yo, me centro en las necesidades del grupo y le digo que podemos trabajar en la práctica.

Al rato aparece Jaimee apurada como siempre, empezamos a redactar la práctica pero la chica la lía haciendo no sé qué y perdemos todo el trabajo. Genial. Yo como tenía clase me voy pronto y ella dice que me enviará lo que haya hecho por la noche para que lo revise.

Voy a clase, le pregunto a Katie si ha hecho los deberes.

- Sí, pero al final me he dado cuenta de que todos mis número están mal y he pensado ¿me importa esta clase tanto como para cambiar los números? No.

- Bien.

Es genial lo “pasota” que es a veces. Puedo preguntarle en cualquier momento si ha estudiado o algo y siempre dirá que no. O que casi nada. O que acaba de empezar (siendo bastante tarde).

El profesor nos dice que vayamos a recoger la confirmación de que me quedo con el 84 del primer examen y de repente alguien me toca el brazo. Chelsea.

- Hey, ¿tienes mi máscara?

- Ay, no.

- Da igual.

- ¿Has hecho los deberes?

- Sí… ¿tú?

- No me salen, son horribles.

Oigo a Katie reírse a mi lado.

La clase es absurdamente aburrida, como siempre esa clase. Y después, como cada lunes, vuelvo en bus con Katie.

Cuando llego a casa me pongo a hacer deberes. Al cabo de un buen rato oigo por la ventana:

- ¡Anaaaaa!

Es algo que siempre hacen y no se dan cuenta de que no veo nada. Fuera esta oscuro y dentro hay luz. Cuando miro a la ventana veo un espejo. Aun así siempre miro.

- ¡Kariiiin!

¿Me ha leído los pensamientos? Voy a abrirle la puerta, la veo un poco desanimada. Dice que tiene mucho trabajo y que casi no tiene tiempo de nada. Le doy un abrazo y aparecen los chicos.

- ¡Austen se ha comprado un coche! -grita Björn

- Y sólo me ha costado 600 dólares.

- ¿Vienes a probarlo?

- ¡Vamos Karin!

El coche es un Volvo 144.

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Tiene 35 años. Para encenderlo tuvieron que abrir el capó porque no se encendía. Karin se alejó en cuanto abrieron el capó y yo me puse detrás de ella. El coche arrancó y los chicos nos dijeron que entráramos. Yo, convencida, de que Karin me seguía entré en el coche para oír a Karin decir ‘¡Adiós Ana! ¡Pásalo bien!’ ¿Qué? Pues sí, Karin se ha ido y me ha dejado con Björn, Austen y Oskar.

Al principio pensaba que daríamos la vuelta a Birnam Wood y volveríamos pero Austen sale de Birnam Wood y conduce y conduce… se pasa el camino emocionadísimo por lo mucho que le gusta el coche y descubriendo cosas rotas que van a tener que arreglar. Los intermitentes no funcionan y tiene que marcar hacia donde irá con el brazo.

Llegamos al parking del puerto y Björn se pone al volante. Da un montón de trompos, acelera y frena. Yo no paro de preguntarme dónde me he metido. Oskar también quiere conducir. Y más de lo mismo pero peor. De repente la batería del coche se suelta. Aparcan y sí, no hay ni un cable conectado a la batería. Sacan la caja de herramientas y se ponen a arreglarlo.

Al rato a parece uno de seguridad, se pone a hablar de coches con nosotros y nos dice que vayamos con cuidado porque algunos estúpidos críos vienen aquí a correr con el coche. Se va y empiezan a llover. Yo no llevo chaqueta porque recordad que sólo estaba hablando con Karin cuando todo se fue de las manos, así que les digo que voy a esperar dentro del coche. Al final lo arreglan, Austen va a sentarse detrás y las puertas no abren. Ni desde dentro ni desde fuera. Las puertas de detrás acaban de dejar de funcionar.

- Baja la ventana que entraré por ahí.

Buen chiste. Las ventanas no tienen manivela. Me pasan una manivela que tengo que enroscar en la puerta para bajar la ventana. La parte de la puerta es exageradamente más grande que la parte de la manivela. Esto no va a funcionar. Austen decide entrar por la puerta de delante.

Oskar empieza a conducir hasta casa y de repente el coche huele un montón a gasolina. Como sólo la ventana del conductor funciona, deciden que lo mejor será ir con la puerta del copiloto entreabierta. Al final el horrible olor te hace toser. Por fin llegamos a casa y Björn me pregunta si quiero ir con ellos hasta la nieve. ¿En ese coche? ¡Ja! Le digo que no, que además de que ese coche me da miedo, casi no he ido a la nieve y ¡no voy a ir un día antes de que abran las pistas!

Entro en casa, pillo a Chelsea conectada y le cuento mi increíble historia. Me pide que no me vuelva a subir en ese coche y luego me dice que he matado neuronas oliendo gasolina. Genial. Con lo que me preocupan mis neuronas. En serio.

Seguí haciendo deberes y a dormir.

Mi primer examen

// Octubre 26th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

La noche del martes al miércoles me desperté un montón de veces de dolor porque me estaban dando calambres en las piernas. Como duermo arriba no puedo apoyar el pie en el suelo. Intenté apoyarlo en el techo pero no es exactamente lo mismo. Lo pasé bastante mal y bajar de la cama fue complicado.

Mientras desayunaba pensaba que me sentía como si no hubiera dormido nada de nada y en lo horrible que era eso teniendo en cuenta que tenía mi primer examen a las 4 de la tarde, una hora que ya se me hace pesada cuando la clase es normal.

Fui a clase. Durante la primera hora vinieron dos a contarnos donde trabajaban y qué buscaban las empresas como la suya. Después de eso lo más destacable fue que el profesor se llamó así mismo puta. Dijo que cuando no sabía algo se iba a Google, que no seguía una página web en especial. “Yes, I’m a whore”. Dijo.

Segunda clase, entregué mi ejercicio. Nada más que destacar. Tampoco nada que decir de la tercera clase.

Me fui a casa a comer algo y prepararme las fórmulas para el examen.

Cuando entré en la clase del examen me senté en mi sitio de siempre, no había nadie a ninguno de mis lados. Supuse que estaría bien. Al rato viene Katie, me saluda y se sienta a mi lado, como siempre. Le digo:

- ¿Qué tal?

- Bien, aunque creo que estaré mejor cuando acabe esto.

Y empieza a sacar cosas de la bolsa. Vale. Viene Annika y se sienta a mi otro lado. Todo el mundo estaba sentado como si fuéramos a hacer clase normal.

El profesor llegó y entregó hojas de esas que lee una máquina. Katie empezó a escribir súper rápido todos los datos. Yo miraba de reojo para ver si lo tenía que completar todo y qué tenía que poner en algunos campos que eran un poco raros. Luegos nos dieron los exámenes, tuvimos que poner nuestro número al principio y firmar al final.

Algunas preguntas fueron bastante complicadas. “El modelo tal tiene las características bla, ble y…” A, B, C o D. Yo que sé. Y la última, que era de la parte de problemas, no conseguí sacar nada claro. Me puse a jugar con las respuestas para ver cuál tenía sentido. Elegí una y entregué.

En la parte de atrás tenías que poner tu nombre y apellido de forma que el ordenador lo pudiera leer. Le dije al profesor que como tengo dos apellidos no sabía cuántos poner. Puse uno porque no sabía si me cabía el segundo. Él me dijo que era la segunda vez que hacía el examen así, así que no sabía qué decirme pero que si había algún problema me llamaría. Le dije que de todas formas, estaba bastante segura de que la máquina leería mi número y no mi nombre.

Luego fui a Haggen a comprar, volví a casa cansadísima así que vi una serie, una peli y a dormir.

¿Qué es eso que suena?

// Octubre 22nd, 2009 // No Comments » // Gente, clase

Me desperté a las 6 de la mañana. Nell no estaba en la habitación y había un despertador sonando en algún sitio entre el salón y la cocina. Tardó unos 3 minutos enteros en dejar de sonar. Fueron interminables.

Me volví a dormir. Me desperté a las 8:10, comprobé mis emails y me fui a clase. Entre la primera y la segunda clase aproveché para imprimir el trabajo de algoritmos.

El profesor de algoritmos entró justo de tiempo (siempre está ahí cuando llegamos) acompañado de un señor. Lo presentó y nos dijo que iba a estar viendo la clase ya que era parte del comité ABET (es una acreditación que dan a las universidades merecedoras en el campo de la ingeniería, la tecnología y las ciencias).

Al acabar la clase, el señor de ABET me preguntó si había dado estadística antes de esa asignatura. Le dije que no pero que yo era una estudiante internacional. Sí que he hecho estadística pero no en esa universidad y todo me pilló tan de sorpresa que dije que no directamente. Luego se lo pregunto a dos más: uno dijo que sí y el otro que no.

Me fui a mi tercera clase y el profesor entró con el mismo señor. Me quedé pensando ¿eres de ABET o me estas investigando a mí? Al principio estaba muy serio pero esa clase es bastante divertida, somos pocos, es la 491, una de las últimas clases que hacen antes de graduarse y hay bastante buen rollo.

El profesor nos preguntó a nuestro grupo si pensábamos ir a hablar con el departamento de lenguas modernas para sacar información para hacer mejor el proyecto (recordemos: nuestro proyecto es un programa que te ayuda a recordar vocabulario en otro idioma). Thomas dijo que no lo había pensado y yo levanté la cabeza y entonces añadió: ‘Tenemos a una señorita internacional con nosotros’. El profesor dijo: ‘¡Ah! Es verdad, ¡qué mejor que una compañera internacional!’. El señor de ABET me miró y pensé: ¿recuerdas que nos hemos visto antes y ya te he dicho que soy internacional?. Él sonrió.

Acabó la clase, el señor de ABET me estuvo mirando un buen rato. Venía de la universidad de Nevada o Nebraska, no sé. Remoloneé para darle la oportunidad de alcanzarme si quería decirme algo. Pero no pude quedarme más tiempo por ahí sin que se notara, así que me fui.

Además tenía muchísimas cosas que hacer. Llegué a casa, comí y me puse con los deberes de algoritmos. A las 4 tenía clase así que me fui. Nos sentamos Katie, yo y Annika. Por este orden, no es que se me haya olvidado que el ‘yo’ es lo último. La señora que va en nuestro grupo llego tarde y se tuvo que sentar en otro nivel.

Annika nos preguntó que tal el estudio yo le dije que no había empezado y Katie dijo:

- ¡Inexistente! Así que supongo que bien.

A mitad de la primera hora Annika me dijo que se tenía que ir.

Durante el descanso decidí sacarle conversación a Katie así que recordé una foto que vi en su facebook y le dije:

- No me puedo creer que tengas una foto con Rupert. (Ron en Harry Potter).

- ESE FUE UNO DE LOS MEJORES MOMENTOS DE MI VIDA.

Me estuvo contando que estuvo un día antes haciendo cola para la premiere de la penúltima película que ha salido de Harry Potter con unas amigas, durmiendo en la calle y demás… de locos.

Ahora viene un momento de contar algo que parece tonto y que no viene a cuento pero me gustó: Bostezó y le dije: ‘Are you tired? Or bored. Or both’. (¿Estás cansada? O aburrida. O las dos). Me dijo que los dos pero que cuando se acabara la clase se le irían los males. Lo importante de la anécdota es que me encantó como soné con esa frase. Os la diré en voz alta cuando os vea. Y os parecerá una chorrada. Pero me da igual.

Más de la mitad de la clase desapareció tras el descanso. El profesor estuvo comentándolo e incluso hacía bromas sobre si había eco en la clase. A Katie y a mí nos supo fatal por él.

Cuando acabó la clase me fui a Haggens a comprar leche, que estaba casi sin, y volví corriendo a casa para hacer algoritmos. Hice un buen trozo y decidí que tenía que ir a verlo el martes.

Por la noche le pregunté a Katie si había empezado a estudiar por facebook y me contestó que acababa de empezar a leer pero que no iba muy bien ya que, como podía comprobar, estaba en facebook. ¡Bien! Mal de muchos… consuelo. Y punto y final.

Luego me fui a dormir.

¿Espaguetis?

// Octubre 8th, 2009 // 3 Comments » // Internacionales, Room

Hola, ¿qué tal estáis todos? Bienvenidos a vuestra cita diaria conmigo. Si no es diaria… ¡debería serlo!

Allá voy. Me he despertado un poco más pronto porque tenía que imprimir el trabajo de algoritmos antes de ir a clase. He desayunado, me he vestido y a clase.

He entrado en un laboratorio y cuando he ido a preguntarle a la mujer que había ahí cómo imprimir ella no me ha dejado hablar y me ha dicho:

- Ya casi hemos acabado así que siéntate donde quieras.

- Vale, pero…

- Sí, donde quieras.

- Vale, gracias. -ha sido tan raro que me ha pillado completamente desprevenida.

Me he sentado, he intentado imprimir pero no había impresoras. Me he desconectado y he ido a preguntarle como imprimir. No tendría que haberme desconectado… además estaba en Windows XP 64 bits (porque era el que ya estaba puesto cuando he llegado) y ella ha dicho que no, que sólo desde Windows XP 32 bits. Vale.

Luego me dice que añada una impresora:

- Slash, slash (eso significa \\ pero no encontraba la tecla en el teclado y le ha tenido que dar ella) “eide” (la segunda era una de esas vocales entre la a y la e que hacen mucho por aquí).

- ¿Cómo se escribe eso?

- ADA.

Flipad. \\Ada\…

Le he dado a imprimir. Ella se ha ido del laboratorio. He ido a la impresora. Papel atascado. Lo que me faltaba… lo he desatascado. Me ha imprimido la página uno y tres. Luego ha vuelto a salir todo. La impresora imprime por las dos caras… así que detrás de la portada empiezan los ejercicios. En fin… así lo dejo.

He ido a mi primera clase y ya había una chica explicando las maravillas de ser del club de “Administración de sistemas de información”. La asignatura se supone que es parte de ese campo. Cuando se ha ido ha sido la primera vez que no hemos aplaudido a alguien después de hablar… muy raro.

Luego hemos tenido la clase. Cuando ha acabado me he ido a algoritmos. Hemos entregado los deberes y el profesor ha dicho que el viernes no hay clase. ¡Bien!

Al final de la clase Jaimee ha dicho de quedar el viernes a la hora de algoritmos para hacer el trabajo de algoritmos. Vale… vale. Total tengo una clase antes y otra después…

Siguiente clase. El profesor ha dicho que el viernes no nos va a sacar a la pizarra a hablar como hizo el viernes pasado. Que deja eso para el lunes. Oh, ¡qué buen viernes voy a tener!

Luego he ido a casa muriéndome de hambre. He decidido probar los espaguetis con albóndigas. Abro la lata y me encuentro con aros de pasta. Aros. De pasta. Necesitan revisar su definición de espagueti. Estaba bueno pero era como comer sopa con salsa de tomate y albóndigas.

Después de comer ha llegado Ha y me ha dicho que ha ido por el bosque por primera vez (ya era hora) y que qué bonito es. Que tenemos que ir a hacernos fotos las cuatro. Al rato ha vuelto con una bruja y la ha movido al lado mío.

- He pensado que podemos ponerla en la ventana de vuestra habitación igual que en la mía ya hemos puesto una. Así cuando la gente pase por delante pensarán: ‘Tienen dos brujas en las ventanas de las habitaciones’.

¿Hola? Sí, yo también creo que pensarán justamente eso…

Al rato he vuelto a clase. Annika me ha dicho que no iba poder ir a clase y que ya le contaría que habíamos hecho. Empieza a gustarme esa clase porque te dan unas fórmulas que te puedes llevar al examen y sólo tienes que aplicar las fórmulas. Muy fácil. Por lo menos eso parece por ahora… Y la mayoría de la clase se queda mirando la pizarra en plan: ¿Qué quiere decir todo esto? Mientras ellos se vuelven locos yo hago los cálculos de cabeza hasta que me canso. La señora mayor que va en nuestro grupo me ha dicho que soy muy buena con los números. Le he dicho que estudio informática y me ha dicho que los programadores estamos hechos de otra pasta. Le he dicho que no sabía yo,  porque al principio de programar no entendía nada pero de repente un día lo entiendes.

- Eso dices tú.

Esa clase se está volviendo un acto social. Ya de por si todas las clases son bastante informales. La gente lleva gorras durante toda la clase, está la que hace ganchillo, el que no trae nada más que una taza y se pasa la clase bebiendo y atendiendo a la pizarra, la que se trae un burrito para comer a la clase de las 11… Pero la clase de la tarde ya es descarado. El profesor ha dicho:

- Atended.

Y uno le ha imitado poniendo voz de niña:

- Clase, por favor, antededme.

¡Pero al tío no le ha parecido mal! Incluso se ha reído. De todas formas, para bien o para mal, cada vez me veo más integrada y habituada a lo que hay por aquí. Hoy no sé que ha dicho ese profesor pero era en plan:

- Esta es la última fórmula que veremos hoy.

Y me ha salido del alma:

- Yeaaah.

Menos mal que toda la clase ha dicho yeah a la vez. Menos mal. Pero luego he pensado que ya debo ser medio americana.

Luego nos ha mandado unos deberes, le he cogido uno a Annika y me he ido directa al supermercado que sólo me quedaba un mililitro de leche.

He comprado leche, yogures, una comida que quiero probar, la botellita más barata de aceite de oliva porque sólo lo quiero para cocinar (el de la Española es de los más caros, ¡pero aquí esta!), plátanos, huevos, un helado y cerveza. Que que el supermercado este abierto 24 horas no significa que te vaya apetecer ir si te dicen de tomar algo en un apartamento.

De vuelta a casa me he encontrado con Johanna y Murat. He pensado que lo típico sería quedarse a hablar con ellos y he sentido que Murat quería que me fuera. Como no he sabido como irme sin que fuera muy descarado me he quedado hasta que Murad ha dicho que tenía frío y se iba al supermercado y Johanna y yo hemos ido caminando a casa. De camino hemos visto pasar a Henrik en bicicleta. En bicicleta. Lo que yo quería…

Johanna me ha contado que una de sus compañeras de habitación es bipolar. Toma un montón de pastillas y el otro día cuando Johanna fue a salir del baño se la encontró en la puerta mirándola fijamente.

Cuando llegaba a casa me he cruzado con Ha que me ha señalado las brujas. Sí, sí, ahora mismo estoy pensando “tienen dos brujas en las ventanas”. He ido a encender el portátil y he visto que había un papel en mi escritorio diciendo que tenía un paquete en el Community Building. He metido la compra en su sitio y he ido a buscarlo. ¡MI NUEVO OBJETIVO! ¡Qué felicidad!

He puesto dos lavadoras y la secadora. ¡Ropita limpia!

He hecho fotos con el nuevo objetivo, es difícil de usar pero muy divertido. Me he tomado una cerveza para celebrar que: no tenía que hacer deberes de algoritmos por primera vez desde que empezaron las clases, no hay clase de algoritmos el viernes así que tampoco habrá deberes y mi nuevo objetivo.

Entonces me ha visto Nell:

- ¿Una cerveza? Te veo y pienso que eres menor de edad, es raro que bebas.

- …

- Ana. No te emborraches.

Pues si me emborrachara con una lata de Heineken… ya me dirás…

Y ya está. He doblado la ropa y poco más.

Ah sí, he decidido que este fin de semana cambiaré mi habitación. Subiré la cama y pondré el escritorio debajo. Así no estaré dándole la espalda a la puerta y me llegará más luz de la ventana. Sí, creo que haré eso.

Y como nota informativa para cerrar el día de hoy. Me duele la espalda. Ayer Nell me intentó dar un masaje que fue dos segundos de un buen masaje y el resto de dolor. Pero ayer ya me dolía así que no debe ser de eso… En fin, no sé.

¡Mañana más!

Grupos y grupos de trabajo

// Octubre 1st, 2009 // 1 Comment » // Gente, Prácticas

Lo típico ya: despertarme, ducharme, desayunar y a clase.

En mi primera clase se me olvidó contaros el otro día que hay una chica que se sienta en primera fila y se pasa la clase haciendo ganchillo. Tal cual. Mira al profesor y lo escucha mientras teje, ¡y lleva ya un buen trozo de manta! El profesor de esta clase es un graciosete. No hablo de esos graciosos que en realidad sólo ellos mismos se ríen de sus chistes. Sino de esos que hacen gracias de calidad media. De esas que te hacen sonreír y ya. No sé a qué venía el otro día que dijo que algo que sí había aprendido es que cuando su mujer dice: “No me importa”, sí que le importa. Podéis reíros algunos de mis equivocados amigos que creéis que cuando digo “me da igual” significa que estoy enfadada.

Luego la clase de algoritmos. El profesor ha decidido que va a aplicar una cosa que aprendió en un cursillo y nos ha puesto en grupos de tres. Algo que me encanta de aquí es que la mayoría de las veces te forman ellos mismos los grupos y como mucho te piden si quieres ir con alguien en especial. Eso es muy bueno para mí ya que no conozco a nadie. Total, que me han puesto con una chica y un chico. Somos un grupo un poco raro: la chica, Jaimee, es rubia platino (diría que teñida) y creo que la clasificarían de “guay”, el chico es bastante grande, lleva coleta y se llama Rocky, y luego yo, que soy normal. Pero bueno, parecen majos.

Tercera clase. Nos han preguntado si ya teníamos los nombres de los grupos y sólo hay un grupo que haya decidido como se quiere llamar. El profesor:

- La verdad es que lo de elegir el nombre es muy importante. Por ahora sólo uno de los seis grupos está aprobado, todos los demás…

Este profesor me cae bien también. Es el jefe del departamento de informática. En realidad todos me parecen muy simpáticos pero este es de los que más atentos está conmigo.

Después de la clase he subido al cuarto piso a ver al profesor de algoritmos con el que había quedado para hablar del trabajo. Le he explicado mis conclusiones para el primer ejercicio y me ha dicho que era justo eso lo que esperaba que sacáramos. Genial. Segundo ejercicio: es uno de esos de probar si unas afirmaciones sobre teoría de conjuntos son verdaderas o falsas, le he dicho que sé que el primero es falso y es fácil demostrarlo pero que es difícil demostrar que algo es verdadero. Me ha ayudado con la segunda afirmación. Luego he dicho: ‘Y el tercero… no lo entiendo.’ Refiriéndome al tercer ejercicio pero él ha entendido la tercera afirmación del segundo ejercicio y también me ha ayudado con esa. Cuando lo he visto he estado apunto de decirle que me refería al tercer ejercicio pero he pensado: ‘no voy a negarme a su ayuda’.

También me ha ayudado con el tercero y le he dicho que el cuarto y el quinto aún no los había mirado a fondo. Luego hemos estado un rato hablando sobre el tiempo que llevo estudiando inglés o si es más fácil escribir o hablar en otra lengua. Yo digo que escribir es más fácil si tienes tiempo de buscar cosas en Google. Él dice que es fácil hablar porque puede ayudarse de los gestos.

Luego me he ido a casa a comer y por la tarde mi clase de “Operations management” que es un nombre que me parece difícil de traducir. Según internet: “gerencia de operaciones”. Bueno, es una asignatura que va sobre predicciones en el ámbito de los negocios y cosas así. Teníamos que hacer grupos de cinco para un proyecto. Sólo había un grupo que tuviera los cinco componentes así que el profesor ha dicho que no nos preocupáramos, que el haría los grupos. Annika estaba sentada delante mío y una chica le ha preguntado si quería unirse a su grupo. Ella se ha girado y me ha preguntado si tenía grupo, le he dicho que no y le ha dicho a la chica que mejor iba conmigo. Una mujer mayor que el lunes se sentaba al lado de Annika y hoy al lado mío y que por lo visto estuvo trabajando hasta que la echaron por la crisis y ha decidido hacer algunas asignaturas de la universidad, también va a ir con nosotras. Lo bueno es que por lo visto la tía se ha dedicado a ir a los dos turnos de clase (con profesores distintos) y sabe más del proyecto. Una chica que se sentaba al lado mío nos ha preguntado si podía ir con nosotros. Por supuesto. Así que ya somos cuatro y el profesor nos asignará a alguien más.

Después de esa clase tenía una reunión donde iba a ir un chico de Microsoft que por lo visto van a hacer un proceso de selección para escoger a ocho personas de entre varias universidades para el campo de “Operations management” que es básicamente el campo de controlar que los proveedores entreguen el material a tiempo (y suficiente) y que se lleven las piezas a China para que monten las XBox (por ejemplo) y luego lleguen a los distribuidores de XBox. En fin, todo muy interesante pero nada que ver con mis estudios. De todas formas me ha encantado porque ha contado muchas cosas de la empresa. Por ejemplo, rotan a los empleados para que sepan de todo e, incluso si el jefe del empleado se quiere quedar con el empleado en su departamento, le dicen que no, que tiene que seguir aprendiendo. Que suelen estar 18 meses en un departamento en concreto y luego les cambian. Que buscan gente que esté recién salida de la universidad porque así les enseñan de cero con su propia visión y que por eso les pagan lo mismo que si ya tuvieran experiencia, o sea, que pagan muy bien.

Nos han dado pizza y bebidas para cenar (eso era de parte del club que organizaba la reunión, qué menos, afiliarse al club cuesta 50 dólares) y el chico ha traído de Microsoft unas cuchara-tenedores. Bastante guays.

Luego he vuelto a casa, he tomado un poco de helado Haggen Dazs con Eunji y Nell. Está de oferta, dos tarros grandes por 7 dólares y a Eunji, que es como si viviera aquí, le da por comprar y comprar.

Y nada más… aún es algo pronto así que retocaré un rato mis deberes de algoritmos y luego ya a dormir.