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¿He dicho ya que siempre hay tiempo para Glee?

// Febrero 3rd, 2010 // No Comments » // Deportes, Gente, clase

Hoy me he despertado y he ido hasta la parada de Katie para coger el bus con ella. Sigo sin saber dónde está mi tarjeta del bus así que he tenido que pagar un dolar. Ella ha dicho que debería decir que me la han robado para que me den una nueva.

Lo quería saber todo sobre Vegas así que hemos hablado un poco de todo pero sobre todo, evidentemente, de los leones.

- Qué mal que no estuviera el leon pequeño cuando fuiste, seguramente estaría descansando.
- Ya… además Romaine decía: ‘Vámonos’. ¿Quién se puede cansar de mirar a los leones? – ella ya había puesto cara de ‘pero qué persona más horrible’ a mitad de la frase.
- En serio. Los leones son lo mejor.

Katie es genial. Hemos estado hablando de Las Vegas todo el camino y hemos llegado a la conclusión de que si Sam y yo ganamos dinero es porque las torres Eiffel que nos tomamos daban buena suerte. Por supuesto.

Luego he ido a clase de algoritmos. Hemos entregado los segundos deberes y demás. Durante el descanso he ido al laboratorio y me he vuelto a encontrar a Kaylee que me ha dicho que a ver si pensaba ir a verla cada día que intentara acabar unos deberes antes de las 11. Le he dicho que si piensa estar cada martes y jueves en esa sala, sí. Entonces sí.

Después de la clase he ido al laboratorio exclusivo para estudiantes de informática a hacer algo de deberes.

A las 12 me ha escrito Annika para decirme que estaba abajo. Quería la hoja de notas de Romaine para su examen de por la tarde así que he bajado a dársela y me he encontrado con Kristina. Le he dado la hoja a Annika y he vuelto al laboratorio.

Cuando ha sido hora de ir a basket he ido al gimnasio y he utilizado los vestuarios por primera vez. Me he puesto mis pantalones de basket y he vuelto a salir.

Basket ha sido genial como siempre. La profe me ha dicho un par de yeahs. Ha habido un momento que hacíamos un ejercicio de pasarnos el balón. La chica que me tenía que pasar el balón estaba lista pero la profe se ha puesto a hablar así que he girado la cara a la profe y la pelota se ha estampado en toda mi cara. Bueno, vale, en media. Ya he dicho que estaba mirando a la profe.

Tanto Nina, la que me ha pasado la pelota, como Nicole, la profe, no paraban de preguntarme si estaba bien. Sí, estaba bien, pero me dolía la cabeza. Nina no paraba de decir que tendría que haber mirado antes de pasármela pero yo le he dicho que la estaba mirando hasta que la profe se ha puesto a hablar y que no pasaba nada. No entiendo por qué la profe me ha prestado tanta atención hoy y el otro día me dijo que ella tenía cicatrices por todos lados por el basket.

En fin, después de basket he vuelto al laboratorio de informática a hacer unos cuantos deberes, luego a clase y después he vuelto a casa caminando por el bosque. No iba a pagar otro dolar para coger el bus.

En casa me he puesto a hablar con Eunji, Nell y Sarah sobre Vegas y les he enseñado un par de vídeos y las fotos.

Después he hablado a Chelsea por internet y le he dicho que llevaba todo el día pensando en ver Glee juntas y luego recordando que esta noche daban Lost y Chelsea tenía que verlo con unas amigas. Le apetecía tanto ver Glee que, aunque yo quería ducharme y hacer la colada, me ha dicho que fuera a su casa tal cual iba vestida y ya me ducharía luego.

He cogido el bus hasta su casa, y hemos visto dos capítulos de Glee sentadas en el suelo de su siempre desastrosa habitación. Además aún le quedaba un poco de la tarta que hizo Quinn el otro día y qué delicia. Cuando hemos acabado de ver Glee me he acordado de darle, por fin, las chocolatinas kinder que le traje de España después de Navidad y se ha puesto tan feliz que le hubiera regalado una fábrica de chocolatinas kinder. Soy así.

Luego me ha llevado a casa, he cenado y puesto dos lavadoras. Mientras hacía todo esto Sam me ha contado que los vecinos de arriba odían a Sam, Katie y al pequeño Lincoln (el perro de Sam) y están intentando que las echen. Yo le he dicho que por supuesto podían mudarse a mi apartamento ya que sería lo más divertido del mundo. Y en cuanto a noticias más aburridas, Jeff, mi compañero en el projecto de Project Management, me ha dicho de quedar mañana a las 8 o a las 9 de la mañana. Evidentemente le he dicho que a las 9. Qué barbaridad era esa. Lo malo es que pensaba ir al laboratorio a las 10 y coger el bus con Katie pero no podrá ser. A mucho pesar nuestro lo dejamos en que el jueves sin falta. Ahora mismo estoy esperando que acabe la secadora y dejaré la tercera lavadora para mañana.

Y a dormir.

Que viene la policía

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Fairhaven, Gente, Internacionales, fiesta

El sábado me desperté y estuve haciendo cosas por casa. Al rato Austen me preguntó si quería ir con ellos a Boulevard Park a tomar café (sí, al mismo sitio donde habíamos ido la noche anterior, pero es que es lo mejor). Le dije que sí si me daba tiempo de arreglarme y me dijo que tardarían unos 20 minutos o más. Le dije que me avisara cuando fuera hora de irnos y me metí en la ducha.

Salí de la ducha y aun me sobró tiempo, al final le tuve que escribir: ‘Ah, querías decir que si ibamos a Boulevard Park mañana, ¿no?’ Y justo en ese momento me dijo que estaban listos. Éramos Martin, Romaine, Johanna, Austen y yo. En el Volvo azul de Austen. El que tiene un año más que yo, no el que era un desastre, ese ya no lo tiene, lo vendió.

Lo pasamos muy, muy bien en Boulevard. Me llevé mi cámara y estuvimos haciéndonos muchas fotos. En especial me encanta esta foto en la que salgo hablando y todo el mundo sabe como de mal sale la gente mientras habla pero me encanta la foto en general:

Me encanta. Cada vez que la veo me sale una sonrisa porque así es como somos: siempre de risas, yo siempre haciendo comentarios que hacen que los otros se partan. Me encanta. La foto la hizo Austen, también hizo mi nueva foto de perfil que aunque a veces no me convence mucho como van ya tres personas que me han dicho lo guapa que salgo, la sigo dejando de foto de perfil:

Después caminamos un rato por el parque y volvimos a casa. Romaine quería ir a hacer la compra y Austen nos dejó el coche. Allí coincidí con Mindy, una chica que conocí hace unos meses en Rumours y que trabaja ahí. Romaine, Johanna y yo hicimos la compra y nos reímos cada vez que vimos ‘Romaine’, que es un tipo de ensalada, en las bolsas de ensalada. El cajero era un chico muy simpático que estuvo haciendo bromas todo el rato. Yo tuve que comprar papel higiénico porque Nell me dijo que me tocaba a mí y se quedó mirándome y me dijo:

- ¿De verdad quieres comprar esto?

- Mi compañera de habitación me ha dicho que compre.

- Pues yo hubiera ido a la tienda de todo a un dolar.

Me partía. Al final nos soltó: ‘Buenas noches’. Y nos volvimos a partir para luego pensar que el pobre no ve la luz del sol desde dentro de la tienda, pero no es excusa. Luego decidimos que queríamos ir al McDonalds, llamamos a los chicos y Martin nos pidió que le trajeramos comida a él también. Austen que compráramos una barra recién hecha. Ahora que ya habíamos salido del supermercado. En fin, Johanna volvió a entrar, Romaine y yo miramos fundas de iPod en la parte donde trabaja Mindy y luego nos fuimos al McDonalds. Aparcamos para pedir las cosas para llevar porque Romaine no quería usar el McAuto. En el McDonalds también nos dijeron buenas noches. No sabemos qué pasaba.

Volvimos a casa de Austen a comer el McDonalds y vimos el vídeo de Mariah Carey dando el discurso de agradecimiento por un premio completamente borracha. Luego me fui a casa hasta que fue hora del partido de basket.

Fuimos andando. En la universidad hay un monumento que son unas escaleras que suben y bajan. Romaine, Johanna y yo decidimos pasar por el monumento. Nos partíamos de risa.

El partido estuvo genial, Western ganó, como siempre. Y nosotros nos dedicamos a decir: Alaska idos a jugar a fútbol europeo. Pasé mi carnet por la máquina que te da premios y me tocó lo que quisiera de la mesa, así que me llevé una cosa azul (evidentemente, que no se les ocurra darme algo que no lleve los colores de la universidad) que conserva el calor/frío de las botellas. A diferencia del partido de voley, esta vez había animadoras y, sinceramente, tuve que preguntarle a Grace si esas niñas iban a la universidad porque parecían sacadas de un instituto. Todas tenían pinta de tener 16 años. Nos tiraron camisetas y demás. Martin ganó una de las camisetas y yo empecé a quejarme de que nunca me tocaba una y a hacer como que lloraba y Martin me regalo la suya, así que fui muy feliz. Me la puse y es el vikingo de la universidad y pone BLUE CREW (equipo azul), we blood blue (sangramos azul). Y es perfecta, enorme y genial.

Cuando acabó el partido fuimos a Birnam Wood, por el camino Johanna, Romaine y yo volvimos a subir y bajar el monumento de las escaleras y después, como vimos que los otros no seguían nuestro camino, decidimos esperar a que no pudieran vernos y empezar a correr para que se dieran cuenta de que nuestro camino era mucho más corto que el suyo. Fue súper divertido.

Luego cogimos el bus desde Birnam Wood para ir a Royal, nuestra tercera parada en el tour de los clubs. Estuvimos ahí un ratito y luego una de las americanas, Maura, dijo que unos amigos suyos tenían una fiesta y que podíamos ir. Así que fuimos a la gasolinera para que los que quisieran comprar algo de bebida, lo hicieran. Johanna, Juliette, Kristen y yo pasamos de comprar bebida. Fuimos a la fiesta, que no estaba mal. Básicamente había Beer Pong y eso, para mí, son un millón de puntos porque me encanta ese juego.

Jugué una partida con Robert como pareja y perdimos de poco pero es que las otras dos jugaban mal y bebían cuando querían.

Luego estuvimos por ahí, hablando con gente y demás. Al rato le pedí a Martin si le importaba si cogía una de sus cervezas y me dijo que sí. Así que la deje en su sitio. Más tarde me preguntó si les hacía una foto y yo, harta de sus tonterías, le dije que no. Entonces vino y se puso a preguntarme que qué me pasaba y le dije que nada pero que el a veces es borde conmigo. Se le fue la olla y empezó a decir: ‘¿que yo soy borde contigo? ¿que yo soy borde contigo?’. Le dije que a veces sí. Empezó a hablar y hablar sobre las cervezas y sobre como tendría que haber comprado yo si quería. Yo le dije que no hablaba sólo de la cerveza. En fin, al rato se fue.

Y poco después apareció la policía. Así de película como suena. A nosotros no nos pasó nada, sólo tuvimos que irnos, pero por lo visto la dueña de la casa no quería salir de la casa para hablar con la policía.

Yo, como Martin estaba super tonto, sólo eran la una y algo y todos se iban a ir a casa decidí irme con Chelsea, que me presentó a su amiga Quinn que estudió en Murcia y era su 21 cumpleaños. Estuvimos hablando en español y me pareció muy simpática. Luego el novio, ella, Chelsea y yo fuimos a la casa de los dos, donde tienen un gato. Estuvimos hablando hasta tarde y nos sirvieron una copa de ginebra con sprite y nos dieron unos regalices que utilizamos como pajitas para beber. Fue un final de noche muy, muy divertido, y luego el novio, que no había bebido me llevo a casa ya que la otra alternativa era ir a dormir a casa de Chelsea que se tenía que ir de excursión a las 10 de la mañana y me hubiera tenido que despertar muy pronto.

Llegué a mi casa y me fui a dormir.

80s Night

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Internacionales, fiesta

Jueves por fin. Me desperté, envolví en papel de regalo el regalo de Katie (de una forma bastante desastrosa que hasta Nell se reía de mí. Al final le di la vuelta y parecía hecho aposta porque el paquete estaba perfecto y la Bella (el papel era de princesas Disney porque a Katie le encantan) estaba en el centro) y fui a clase. Estaba convencida de que tenía clase a las 3 pero resulta que los jueves es el único día de la semana que no tengo clase a esa hora. Genial.

Después de mi primera clase fui al laboratorio y vi en la pizarra que buscaban gente para trabajar en el departamento de informática, que enviáramos los curriculums si estábamos interesados. Calculé que la probabilidad de que me cogieran siendo yo estudiante internacional eran ínfimas, pero decidí enviar el curriculum y mi carta de presentación porque no perdía nada.

Luego me fui a basket que fue muy divertido. Hicimos juegos para aprendernos los nombres de las demás y aprendimos a botar el balón. Se llama iniciación a basket, ¿vale?

Después volví a casa, me duché y comí antes de que llegara Katie. La fui a buscar a la parada y fuimos a mi apartamento, le di el regalo (básicamente una coca de patata y chocolatinas) y le encantó. Cuando vio el paquete se giró y me dijo: ‘¿Cómo sabías que Bella era mi preferida?’ Y yo: ‘…no lo sabía… bueno, tu lápiz es de Bella…’ Por favor qué bien quedé con el paquete desastre.

Luego estuvimos hablando y hablando durante unas dos horas y le enseñé mi habitación y la de Ha, pasando por todas las fotos que Ha tiene colgadas en la habitación y demás. Ella estaba súper emocionada porque pronto era su cumpleaños y se iba a Las Vegas a celebrarlo en plan la película ‘Resacón en Las Vegas’. Le dije que no la había visto y me dijo que tenía que verla porque era lo mejor. Cuando Katie me dijo que había quedado a las 7 con su compañera de habitación para ir a hacer la compra, le pregunté que hora era y me soltó que las 7 menos cuarto me quede flipando. En teoría había quedado con Yukari y Soo en que a las 6 y media iríamos a casa de Kaylee para la noche de película. Fui a ver el móvil y Soo me había llamado. Uy.

Le dije a Katie que se podía quedar mi papel de las princesas Disney y ella dijo que después de regalarle papel de las princesas Disney y chocolatinas eramos amigas para toda la vida. La acompañé hasta la esquina donde la iba a buscar su compañera de habitación con el coche que además estaba de camino a casa de Kaylee y por el camino intenté hablar con Yukari y Soo que me dijeron que habían quedado con el resto a las 7 en el Community Building. Yo les dije que a las 7 habíamos quedado en casa de Kaylee pero les dio igual así que me fui sola (recordad que ya estaba de camino porque había acompañado a Katie).

Tuve que llamar a Kaylee porque no sabía dónde estaba su casa exactamente pero la encontré sin problemas y como fui la primera conseguí un sitio genial en una especie de sillón que tienen por aquí y que me ENCANTA. Chelsea, deberías escribir en los comentarios como se llama ese sillón (y regalarme uno, total sólo cuesta unos 200-400 dólares).

A continuación una foto para que saciéis vuestra intriga con el sillón:

Había dos amigas de Kaylee también que eran muy simpáticas. Luego por fin empezaron a aparecer los demás. Sólo resaltaré que había un montón de patatillas y soda y Romaine y Johanna me trajeron un plato y un vaso de CocaCola. Y que Chelsea se compró patatas fritas y batido de chocolate y se pasó la noche mojando las patatas en el batido y comiéndoselas. Sí, podéis morir de asco o de emoción en los comentarios. ¡Oh! También que Miho llegó tarde y tenía que encontrar la casa de Kaylee sola… yo me temía lo peor ya que no fue capaz de encontrar Bob’s Burgers desde el Starbucks que está literalmente delante de Bob’s Burgers, pero lo consiguió.

Cuando fuimos a elegir la película una de las candidatas era Resacón en Las Vegas así que les dije a todos que como no votaran esa, los mataba. Adivinad cuál vimos. ¡Qué película! Es súper, súper divertida. Luego tuve que enviarle un mensaje a Katie diciéndole que había visto Resacón en Las Vegas y que era la mejor película del mundo.

Cuando acabó la película Chelsea nos llevó al centro en su coche y fuimos a la fiesta de los 80 en Nightlight. Era la primera vez de los nuevos y se lo pasaron genial, como toca. Nikki, una de las australianas, me pisó y empezó a pedirme perdón un montón de veces y abrazos y hasta un beso y yo: ‘¡Qué no te preocupes!’. Qué risa.

Kaylee estaba por ahí con Spencer y nos acompañó a coger el bus, cosa que agradecí infinitamente cuando me di cuenta de que no llevaba la tarjeta del bus y ella me dejó la suya. El bus nocturno no tiene la máquina para pasar la tarjeta, sólo se la enseñas al conductor. Cuando Nikki subió y vio que no había máquina empezó a contarle un rollo al conductor sobre que ella quería pasar la tarjeta porque era nueva y aun no la había estrenado. El pobre conductor le dijo que es que no había máquina y ella le dijo que iba a hacer el movimiento con la tarjeta y que iban a fingir el sonido. Lo hizo como unas cinco veces: ella hacía el sonido y decía: ‘piii’. Al final la llamábamos desde el final del bus pero el chófer se divertía así que sin problema.

En el bus Soo parecía que se quedaba dormida y empezamos a preguntarle si tenía mucho sueño o estaba muy borracha. No nos contestaba. Yo les decía a todos que tenía que ser que estaba dormida. Johanna se tumbó en el suelo del bus para poder hablar con Soo pero no le contestaba. La tuvimos que llevar casi a rastras hasta su apartamento y Martin la dejo en la puerta. Nikki le empezó a decir que era lo peor y que la tenía que dejar DENTRO del apartamento y fue a ayudar a Soo a entrar.

Luego me fui a casa a dormir.