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Feliz cumpleaños Johanna

// Octubre 30th, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Room, clase

Me desperté encontrándome aún bastante mal. Desayuné y me tomé dos pastillas más. Fui con Celine a clase que se había despertado a las 6:30 para estudiar. Las dos teníamos un examen.

Entré en clase y me senté en un sitio cualquiera sin gente a mi alrededor. El profesor entró y empezó a decir que quería que separáramos las mesas, hiciéramos columnas rectas… vaya, lo normal en un examen en España. Luego nos repartió dos tipos distintos de examen tipo test. Fue sentirse como en casa.

La última pregunta del examen era:

34. Aprender PHP es (todas las respuestas valen un punto así que contestad lo que queráis):

a) ¡Divertido!

b) Divertido pero mucho trabajo.

c) Normal.

d) Mucho trabajo.

e) Otro:

Yo elegí la e y le puse que era divertido hasta que llegabas a la parte de cookies, sesiones y demás.

Luego fui a Starbucks y me compré un White Chocolate Moka. Riquísimo. De vuelta a la segunda clase. Se me olvidó deciros que el lunes, una chica que conozco de clase, se sentó al lado mío con una ración de seis sushis. A las 11 de la mañana. Le dije:

- ¿En serio te apetece sushi ahora?

- Es mi preferido.

Ese día llevaba botas de agua, se las quitó en medio de clase y se quedó descalza. El miércoles llevaba chanclas (había escrito “chanclas” en inglés y lo he tenido que borrar y traducir. Ya pierdo el norte con los idiomas). Es una locura de chica.

Por el camino entre las dos clases me encontré con Tina que me contó que lo estaba pasando mal porque había problemas en su casa. Me refiero a su casa en Suecia.

Tercera clase. El profe empieza a repartir los exámenes. ‘Ana’. Y me da el mío. Lo miro. 15/15. 100%. Un diez. Tengo un diez. ¡¡¡Tengo un diez!!! Me giré a mis compañeros de clase y les dije:

- ¡Estoy tan feliz! ¡Ya no siento que me duela la garganta!

Volví a casa.

Me puse a intentar hacer los deberes que no había podido hacer el día anterior porque me encontraba fatal. Conseguí hacer la mitad y me tuve que ir a clase. Celine también tenía que ir a así que fuimos juntas. Era la primera vez que iba por el bosque desde que pillaron a los atracadores. Los han metido en la cárcel con fianzas, bastante altas por lo visto, en espera del juicio.

Llegué a clase. El profesor estaba contestando muchas dudas de los deberes pero aun así quiso que los entregáramos. Katie me dijo que tenía todos los números mal y estaba como loca intentando arreglarlo. Yo entregué lo que tenía. Durante el descanso fui a hablar con el profesor y le expliqué que había estado mala. Él me dijo que no podía decirme que lo entregara más tarde porque no era justo para los demás pero que le mandara un email recordándoselo y lo tendría en cuenta.

Volví a sentarme con Katie y Lorraine. Lorraine, la señora que va en nuestro grupo de proyecto, dijo que el lunes no vino porque estaba mala y va Katie y le suelta que a ver si tendría gripe A. Yo dije:

- Creo que me voy a sentar al otro lado de Katie. (Lejos de Lorraine).

Pero Lorraine empezó a asegurar y asegurar que no tenía gripe A, sólo un resfriado. Luego decidimos que íbamos a quedar el viernes a la 1 para llamar al chico de los Dining Services (los servicios de los comedores del campus) para quedar a alguna hora y entrevistarlo. Miré a Katie y le dije:

- ¿Vamos a quedar sólo para llamarle?

- Sí -riéndose- Bueno también podemos pensar que vamos a preguntarle cuando le entrevistemos así no quedamos sólo para llamar.

Así quedamos. Una hora más y se acabó la clase. Me fui con Katie al autobús y fue bastante guay tener a alguien con quien hablar antes y durante el bus. Ya lo había hecho con Michelle, pero en español, y con Thomas pero no es lo mismo. Con Katie me entiendo muy bien así que es genial. Le conté cosas de mi increíble vida diaria.

- Así que tengo dos compañeras de habitación asiáticas y la otra de Europa, como yo. Pero una de las asiáticas es lo peor. Se pasa el día diciendo que los asiáticos son lo mejor. El otro día estábamos hirviendo arroz y se puso a decir que teníamos que lavar el arroz antes de cocinarlo y que le hiciéramos caso porque era asiática.

Katie se partió y me contó que ella sólo tiene una compañera de habitación y un perro que creo que es de la compañera. El perro es uno de esos perros enanos y por lo visto es el amo y señor de la casa, se sienta donde le da la gana y es imposible moverlo. Según Katie una compañera de habitación está bien porque es relajado y tal pero que con tres es drama asegurado.

Es genial porque se baja sólo una parada antes que la mía y son dos paradas que están muy cerca, así que debemos vivir bastante cerca.

Celine me contó por la tarde que a Ha no le había gustado que Yukari viniera. Yo le dije que cuando tuvimos que decidir que tipo de habitación queríamos yo dije que quería una más social que de estudio así que… Celine cree que puso por partes iguales pero es que lo de Ha es exagerado. Va a clase, vuelve y se sienta en el ordenador y no sale hasta que vuelve a tener clase. Si estas en un sitio aburrido o no hay nada que hacer… pero por favor, estamos en una universidad increíble. Hay muchísimas cosas que hacer. Muchísimas. Mil veces he tenido que dejar algo de lado porque tenía dos cosas a la vez. Pero Ha nada, si el viernes se puede saltar las clases, se va el jueves por la noche a casa. Para mí es muchísimo mejor y creo que para toda la casa en realidad.

A las siete había quedado con Thomas y Michel en casa del primero que vive justo cruzando la calle para acabar el trabajo que había que entregar el viernes. Estuvimos hasta las diez, volví a casa y me reuní con Celine y Yukari para ir al apartamento de Johanna a decirle feliz cumpleaños en plan breve ya que había repetido mil veces que no quería fiesta ese día porque el viernes tenía un examen. Las compañeras de habitación de Johanna le habían hecho dos tartas así que estuvimos comiendo un trozo de tarta y hablando con los demás. Al rato volvimos a casa y a dormir.

Qué difícil es la lavadora

// Octubre 7th, 2009 // 2 Comments » // Deportes, Gente, Prácticas

Me he despertado y me he ido a clase de frisbee. Hoy hemos ido fuera y diría que la vuelta corriendo ha sido más larga. Además al principio tenía las manos atontadas y tocaba el frisbee y luego se me caía al suelo. Me he juntado con un chico que se llama John. Me ha preguntado si era de Rusia. Casi, casi. Parecía bastante majo, la verdad.

Luego al bus, he llegado al apartamento y me he duchado. He ido a hacer la colada pero todas las lavadoras estaban ocupadas, las secadoras también y alguien había estado sacando la ropa seca de las secadoras. Podría haber ido a las otras lavadoras pero me ha dado mucha pereza así que lo he dejado para otro día.

Como antes del viernes tenemos que pagar los gastos extras tipo el haber hecho la mudanza dos días antes, estamos revisando lo que nos quieren cobrar y por ejemplo, se supone que devolví las sábanas y no las tengo que pagar, pero seguían saliendo en mi balance a pagar. Ayer con Soo nos dieron un número al que llamar, hoy he llamado y la chica me ha dicho que iba a llamar al “cajero de la universidad” a preguntar y luego me llamaría. Cuando ya pensaba que no me iba a llamar, ha sonado el teléfono. Me ha dicho que le han dicho lo que tenía que hacer y ya había enviado una notificación con mi  número de estudiante. Genial. Ya no me sale en el balance. Además los 80 dólares que me salían de ser estudiante de informática y poder disfrutar de esos laboratorios tampoco me salen ya. Ahora sólo tengo que pagar la mudanza dos días antes y 15 dólares de las clases de frisbee.

Luego he ido a la cocina y Ha había hecho una comida que era: col hervida con trocitos de salchicha y arroz. Había hecho de sobra y nos ha ofrecido si queríamos. Nos ha advertido de que era un poco picante. Lo he probado, comestible. Cuando he acabado de comer, me ardía la boca. Luego dos mandarinas de Australia y a seguir intentando resolver los deberes…

A las 3 había quedado con Thomas y Michel en el skybrigde para hacer el trabajo. El skybridge es un puente con entre dos edificios con paredes de cristal donde hay sillones, mesitas y pizarras. Casi todos los grupos se reúnen ahí para hacer trabajos. La verdad es que se está muy bien.

En la parada del bus de camino al skybridge unas chicas me han pedido la hora, les he contestado y luego me han pedido a qué hora venía el bus (porque lo acababa de leer en el cartel). Se lo he dicho. Luego han empezado a hablarme un montón, que de dónde era, que si había costado en mi ciudad, que qué estudiaba, que cuál era mi número de habitación… les he explicado que todas somos internacionales y que el fin de semana pasado cada una se fue con las de su país menos yo porque soy la única de España y me fui de compras.

Me han dicho que se pasarían por mi habitación algún día. Luego me han acompañado al skybridge porque les he preguntado por dónde era mejor que fuera y ellas han decidido que mejor me dejaban en la puerta. Muy majas.

Hemos estado en el skybridge una hora y hemos salido con las cosas claras. Es decir, hemos salido teniendo una cosa clara: que tenemos que hablar con el profesor y preguntarle muchas cosas.  Al principio yo no tenía nada que añadir pero luego he dicho una cosa y Thomas:

- ¡Sí! ¡Genial! ¡¡Es perfecto!!

Y yo pensando: ’si te emocionas tanto voy a volver a callarme porque me dará vergüenza…’. Pero la verdad es que los dos son bastante majos. Luego Michel ha cogido un bus y Thomas y yo otro… me ha estado preguntando cosas de diferencias entre España y USA y no sé por qué cuando empiezo a quedarme estancada… olvídate. Pero bueno, he ido saliendo del paso hasta que ha llegado su parada (sólo una antes que la mía).

He vuelto a casa y me he puesto con los deberes. He conseguido acabar algoritmos. Es para mañana así que tampoco me quedaba otra opción. Ya veremos que tal va…

Mañana tengo que ir al laboratorio de informática antes de clase para imprimir el trabajo.

Y la verdad es que nada más… ha sido un día un poco soso. Eso sí, creo que las relaciones entre las compañeras de habitación (en general, no mi relación con todas ellas) está mejorando. Hablamos y luego cada una se va a su lado y ya está. Eso sí, me mata Ha, que ha venido a enseñarme un vídeo que se ha hecho subiendo a la litera y tirando besos a la cámara desde la cama. Para su familia. Y luego ha dicho y ahora nos hacemos fotos. Para su familia. Tres veces nos hemos tenido que hacer la foto porque según ella su cara salía muy grande. Entretenido.

Como nota sin importancia añadiré que hoy he perdido las llaves y luego las he encontrado. En vez de meterlas en el bolsillo pequeño de la bolsa, habían caído en la bolsa en general.

Y aquí lo dejo hoy, cortito porque como ya he dicho… ¡tampoco había nada más!

¿Llueve?

// Septiembre 29th, 2009 // 1 Comment » // Gente, Internacionales, Residencia, Room

Como ya dije ayer, hoy hay poco que contar.

El despertador de Nell ha estado sonando esta mañana y nadie lo apagaba. Al final he tenido que decirle que sonaba su despertador y lo ha apagado. Me he vuelto a dormir y de repente ha entrado Celine en la habitación para gritarle a Nell que se había quedado dormida. La hubiera matado si no hubiera ganado la pereza que me daba levantarme de la cama.

En fin, me he vuelto a dormir hasta que ha sonado el mío. Me he despertado, duchado, llamado a mi casa para despotricar contra Celine entre otras cosas y a clase.

Creo que me gusta bastante mi clase de fundamentos del desarrollo y la administración web, la de introducción a los algoritmos… le podrían quitar lo de introducción, es bastante difícil. La de ingeniería del software me deja pensando que hice un buen trabajo el año pasado con ESI porque muchas cosas las sé (otras son nuevas o ampliaciones, pero en comparación con algoritmos que la tengo justo antes…).

En el grupo de ingeniería del software voy con el mexicano con el que hable hace unos días en español y otro. Se me hace muy raro hablar en inglés con el mexicano. Y quieren quedar el miércoles a las 9 de la mañana. En fin, habrá que ir.

Luego he vuelto a la habitación, he comido raviolis de lata, bastante buenos, la verdad. Celine estaba en casa, es genial poder hablar con mi familia de lo que me hace delante de ella sin que se entere. Se ha puesto a comer con el portátil y yo he hecho lo mismo porque no me voy a quedar mirándola.

Justo en ese momento me han avisado de que había empezado la preventa de los libros y el nuevo CD de Tegan and Sara. He entrado y había 500 unidades firmadas. ¡He conseguido una de esas! ¡Qué felicidad! Ahora sólo queda esperar a que se pongan a la venta y me lleguen…

Después he tenido clase de 4 a 6. Ha venido una chica y me ha preguntado si se sentaba alguien en la silla de al lado mío y yo:

- No.

- Gracias.

El profesor nos ha traído folios amarillos con nuestros nombres para que los pongamos en la mesa en plan pirámide y pueda reconocernos. La chica de antes ha mirado mi tarjeta y me dice:

- ¿Te conozco? Creo que he hablado contigo.

- …

- ¿Facebook?

Basta. En serio. En serio. En serio. ¿Cuántas quedan que vengan a decirme que hemos hablado antes de venir? Pues sí, hemos hablado por facebook. La chica es de Noruega pero lleva 10 años viviendo en Estados Unidos. En Marzo se gradúa. Hemos estado hablando un ratito. Esa clase se me hace súper pesada, no tengo ningún interés en ella. La tengo que hacer para convalidarla por medio TEGP. Buaj. Me cuesta mucho quedarme despierta.

Después de la clase he hablado un ratito con Annika (la chica esa) y resulta que vive en Birnam Wood también. Ha empezado a llover débilmente.

He ido a los laboratorios de informática para ver si conseguía conectarme. En la puerta ponía: ‘Sólo estudiantes de informática’. Entras y ves, en realidad no puedo describir nada más que lo único que recuerdo porque se me ha quedado grabado en la mente: dos pantallas panorámicas por ordenador. Flipad.

He estado hablando con un chico porque no conseguía entrar pero no hemos conseguido arreglar nada. Me ha dicho que podía probar a ver si en el cuarto piso había algún profesor pero que lo dudaba por la hora que era. He ido y no había nadie. Lo que sí que he visto al final del pasillo era una pantalla de televisión en la que se mostraban las cuatro cámaras que debe haber en los laboratorios de informática. Increíble. He visto al chico de antes hablando con otro por la pantalla.

Cuando he ido a coger el bus de vuelta llovía bastante así que en cuanto ha llegado el bus, me he subido. Qué camino más raro hacía el bus… voy hasta el chófer.

- Este bus va a Birnam Wood, ¿no?

- Oh, no. Te has equivocado de bus.

ESO ME TEMÍA.

- ¿Y qué hago ahora?

- Bueno, espera y a la vuelta te dejaré en otra parada donde puedes coger el bus que toca.

Me ha dejado elegir entre una parada de palo o una cubierta. Me ha dicho que mejor la cubierta. ¡Está claro! Cuando he bajado me ha dicho que iba a llamar al chófer de la otra línea para que me buscara en esa parada. Qué majo, en serio.

Mientras esperaba ha venido un chico y me ha preguntado a qué hora venía el bus. Hasta le he tenido que preguntar: ‘¿Qué a qué hora viene el bus?’. Vale, daba la casualidad de que lo había mirado antes de ponerme debajo del techo.

Hemos estado hablando todo el rato hasta que ha venido el bus. Es del sur de Seattle. Estudiaba para ser vocalista pero se ha cansado y ha decidido que eso no era para él. Dice que Western tiene muchas cosas que ofrecer, lo que es bueno y malo. Bueno porque puedes probar muchas cosas y malo porque no sabes con que quedarte. Yo le he dicho que así parece ser todo en los estados. Vas a por pasta de dientes y te plantan 100 tipos distintos de pastas de dientes delante. Elige.

Resulta que el también vive en Birnam Wood. Luego ha venido el bus y por lo visto conocía  a medio bus. Ha estado hablando con todo el mundo. Y ya por fin en casa.

Nell duerme desde antes de las 9. Por lo visto ayer estuvo hasta las 4 o las 5 despierta. Por favor un poco de sentido común en las horas de sueño. Por favor.

Me encanta Canadá (II)

// Septiembre 19th, 2009 // 3 Comments » // Viajes

Al final, llegó el bus, nos subimos y tuvimos que rellenar un cuestionario como el que habíamos rellenado para entrar en Canadá (me acordé de que mi tío me dijo que “entrando por Canadá te joderan dos veces, en Canadá y en USA”. Pues sí. Porque cuando llevas casi 24 horas de viaje no te apetece mucho pasar la frontera otra vez.

Estábamos tranquilamente en el bus (por cierto, aquí los buses tienen preferencia en la autopista (un carril para ellos a veces y preferencia al volver a entrar en la autopista) y casi nos comemos a un coche, pero sin problemas ni pitidos por parte de nadie porque tienen preferencia)  cuando el chófer nos dijo que ahora el bajaría, les diría cuantos somos a los de la frontera, bajaría nuestras maletas del bus, luego, bajaríamos nosotros. Cada uno cogería su maleta y entraríamos en la frontera, no podíamos dejar nada en el bus porque iban a entrar a revisarlo.

En la frontera hicimos cola, enseñé mi pasaporte y mi visado a un policia que me hizo una foto con la webcam y me tomo las huellas dactilares ¡para comprobralas con las que me tomaron en Madrid cuando me saqué el visado! Me hicieron pagar 6 dólares y después de mucho papeleo por su parte me dijo que no perdiera ni el pasaporte ni el DS2019 y yo, anda, gracias por el aviso, sino me lo llegas a decir, me hubiera esforzado en perderlo… Lo siguiente era una cinta que estaba más alta que mi cintura y un tío diciendo: dejad aquí el formulario y subid las maletas a la cinta. Yo me lo quedé mirando y pensando: ¿cuándo vas a decir que es broma? Pero no lo dijo así que puse mi portatil, mi cámara, mi maletita de 12 kg… y luego me armé de valor y, demostrando los efectos de que mi coche no tenga dirección asistida, subí la de 26 kg a la cinta.

Estuvimos bastante rato Johanna y yo con el rollo del visado por primera vez… así que luego todos nos esperaban y nos habían dejado dos asientos al lado del baño del bus. El chófer apagó la luz y todo fue muy de película, iba sentada al final de un bus a oscuras por una de esas típicas carreteras americanas con tiendas de carteles enormes, las únicas luces del bus eran las de algunos lectores y la de una asiática que daba de comer a sus hijos. En ese momento pensé: estoy muerta de cansancio pero contenta en general.

Por cierto, en la frontera hay un montón de carteles luminosos diciendo DUTY FREE (aunque a todos les falta alguna letra…), ALCOHOL, TOBACCO. Pero el que más llamaba la atención era uno que ponía NEW VODKA parpadeando.

Y se acabó Canadá.

Me encanta Canadá

// Septiembre 18th, 2009 // 4 Comments » // Viajes

Llevo todo el viaje, los dos vuelos, pensando en comentarios sobre los vuelos que pensaba escribir en el blog nada más consiguiera un poquito de internet.

Iba a hablar de como Air Berlin está bastante bien, y como unos vuelos que me han costado 430 euros para hacer Palma – Dusseldorf – Vancouver, incluían comida, cena, meriendas y vasos de cocacolas, zumos o lo que quieras cada dos por tres…

Tenía pensado titular a este apunte “No soy alemana” ya que todo el mundo me ha confudido con alemana y se han dedicado a hablarme en aleman todo el rato. Mi compañero de avión en el segundo vuelo sólo hablaba alemán y tenía muchas ganas de hablar. Le he tenido que decir “Ich spreche nicht Deustch”. Le ha dado igual. Se ha dedicado a hablarme con gestos todo el viaje. Nos han puesto tres películas: ‘En qué piensan los hombres’, una bastante reciente del típico matrimonio de conveniencia para que no te deporten y como se acaban enamorando, etc…, y ‘Los padres de ella’. Peliculones. Además un canal de audio en inglés y otro en alemán.

También iba a comentar como lo único que le falta a Air Berlin es un masajista en medio del pasillo porque cuando llevas diez horas de vuelo tienes las espalda fatal. Y pensaba comentar que mi compañero alemán a la una de la tarde ha pedido un vodka naranja. Y todos los demás de mi fila cervezas y ron con cola. Yo, zumo de naranja. Al rato he visto a mi compañero con un cigarro apagado en la boca, he flipado, me he dado la vuelta y me he hecho la dormida. No ha olido a tabaco y cuando me he vuelto a girar ya no lo tenía así que supongo que alguien le habrá llamado la atención.

Iba a poner el servicio de la aerolínea por las nubes y luego comentar que lo único malo es que con tanta bebida que te ofrecen tienes que ir al baño sí o sí. A esos horribles baños de avión con un vater en tonos negros y grises, sin agua. Qué mal rollo me dan…

Antes de subir al avión en Dusseldorf me han pedido mi visado canadiense. Les he dicho que no tengo visado canadiense y la tía me ha dicho que entonces le enseñe mi billete de vuelta.

- No tengo billete de vuelta.

- …

- Tengo un visado estadounidense…

- ¿Vas a Canadá para hacer una conexión?

- Sí, voy para coger un bus a Washington.

- Entonces quiero ver tu visado estadounidense y tu DS2019.

Me he quedado un poco con cara de ¿me lo estás diciendo en serio? No sé, en la embajada estadounidense cuando fui a por el visado dijeron que nos lo pedirían pero pensaba que no iba en serio. No me preguntéis por qué.

A la llegada a Canadá hemos tenido que hacer una cola interminable. Al final un chico te saludaba así:

- Hello! Bonjour! How are you?

Le he dado mi pasaporte y un papel que nos han hecho rellenar en el avión y me ha preguntado por qué iba a Canadá.

- Para coger un bus a Washington.

- ¿Para qué vas a Washington?

- Voy a estudiar ahí.

- ¿A qué universidad?

- Western Washington University.

- ¿En qué año estás?

- ¿Cuarto? Pero es que soy estudiante internacional…

- Ah, ¿estás con un programa de intercambio?

- Sí. – aquí he empezado a pensar que me iba a pedir mi número de teléfono.

- ¿Cuando empiezan las clases?

- Mmm… hoy me mudo.

- ¿Hoy? ¿Las clases no deberían haber empezado hace dos semanas?

- No, ahí no.

- ¿Por qué?

- No lo sé.

- Bueno, aquí tienes todos tus papeles, ¡qué tengas un buen día!

Y me he ido a la cinta a buscar mi maleta. Me he arañado todo el brazo levantando 26 kg. La chica que también viene con ISEP y que nos teníamos que encontrar en Dusseldorf, Johanna, venía detrás mío. No encontrábamos su maleta. Las han perdido.

Ha tenido que poner una reclamación. Encima, a ella se le ocurrió la buena idea de “no me voy a llevar mi móvil” así que ha tenido que dejar muchísimos datos como la dirección de la universidad, teléfono, nombre y dirección de la persona que se encarga de nuestro programa, etc. Luego hemos ido a la parada del bus, he parado a uno de información para preguntarle dónde estaba la parada del bus. Le he enseñado mi mail de confirmación y me ha preguntado si hablaba español. A partir de ahí me ha estado hablando en español. Nos ha llevado a la parada el mismo.

Hemos llegado a la parada del bús a las 4:11 pm. El bus salía a las 4:05 pm.

Vuelve a entrar al aeropuerto… hemos ido al mismo hombre de antes que nos ha dirigido a un mostrador dónde una chica muy maja nos ha dicho que el próximo bus sale a las 6:10 pm. Le he dicho que habíamos comprado los billetes pero que hemos perdido el bus y ha estado un rato llamando hasta que le han dicho que podíamos coger el siguiente bus sin coste. Ahí ha sido cuando he pensado, pero qué simpáticos son todos en Canadá (aun cuando hemos perdido el bus…).

En fin, así que aquí estoy, en el aeropuerto de Vancouver, son las 5:08 pm. Me queda una hora para que llegue el bus, dos para llegar a Bellingham… Supongo que llegaré a la universidad sobre las 9 de la noche… Las seis de la mañana en España. Me faltará media hora para llevar 24 desde que me desperté en mi casa para coger el primer avión…

A pesar de todo, estoy bien. Sólo congelada por el aire acondicionado y muy cansada… pero bien.

Por cierto, el paisaje de camino ha sido increíble. He visto las montañas nevadas en Groenlandia y esa parte de Canadá que son trocitos de tierra y muchos “charcos”. Cuando llegaba a Vancouver, había un montón de montañas altísimas con nieve en la cima, luego montañas cada vez más pequeñas que te dejaban ver ríos entre ellas y al final la ENORME ciudad que se extiende hasta la costa y de fondo el océano. Muy, muy bonito.

Ahora me voy a intentar comprar un café con dolares estadounidenses… a las malas tendré que cambiar un dolar estadounidense a canadiense, o pagar con tarjeta…

P.D: No voy a releerlo para ver si es un texto coherente… si no lo es, entendedlo.