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Me gusta pasear los esquís

// Diciembre 17th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

El viernes fui a mis clases y volví a casa a comer. Al rato vino José para ir a hacer las compras/alquileres pre-esquí.

Cogimos el bus y fuimos al Outdoor Center. Ahí te alquilan todo lo que quieras para hacer actividades al aire libre. Todo.

Llegamos, pedimos nuestro número de botas y nos las probamos. A mí me entraban pero no cerraban y a José ni le entraban. Pedimos otras, a José le fueron bien pero a mí igual, entraban pero no cerraban bien. En algún momento llamó Celine, que en teoría estaba estudiando, y dijo que se unía a nuestras compras/alquilares. Genial. Porque recuerdo que estaba molesta con ella. Al rato apareció.

De repente vino uno de Chile a alquilar esquís, nos pusimos a hablar con él, yo en español, las otras en inglés, y me dijo que pidiera que me movieran una cosa del cierre de las botas y me cerrarían. Lo pedí, lo cambiaron y cerraban perfectamente. Genial. Bueno, lo de perfectamente es una exageración, estuvimos media hora dando golpes a la bota. Pero cerraban.

Una vez las botas cerraban y demás, las devolvimos para que nos escogieran los esquís que iban con ellas. El tío me dijo que no tenían más esquís que fueran con mis botas. En parte lo entiendo, era el primer fin de semana de la temporada en Mount Baker, pero por otra parte: ¿cómo pueden tener más botas que esquís? Aunque también puede ser que tengan el mismo número de botas que de esquís pero que haya varias combinaciones entre botas y esquís y se convierta todo en un lío.

En fin, el chico me dijo que fuera al centro, que había un sitio en Holly Street con Cornwall Avenue donde podía alquilarlos también. José alquilo los suyos en el Outdoor Center y nos dimos cuenta de que teníamos que ir al centro con los esquís de José para luego ir al centro comercial con todos los esquís. A Celine se le ocurrió que podía ir ella a Birnam Wood, dejar ahí los esquís de José y unirse a nosotras más tarde. Increíble. Así que Celine se colgó las botas de José al hombro, cogió los esquís y se fue a la parada del bus.

Mi gemela y yo bajamos a la parada que hay delante de unas residencias y esperamos a que viniera el bus. Mientras esperábamos aparecieron un chico y una chica. Ella llevaba una diadema naranja y él una banda naranja en el brazo. Supe en seguida que eso formaba parte de algún tipo de juego o club.

El bus llegó, subimos y cuando llegábamos al centro el chófer dijo que por lo visto iba a nevar esa noche en el centro. ¡¡Qué bien!!

Encontramos la tienda de esquís en seguida. Entramos y fuimos a la parte de alquiler. Cuando nos tocó el turno el chico no me preguntó la talla, me midió el pie. Me ayudó a ponerme las botas, que cerraron en seguida. Me pidió cuánto medía y le dije que sólo lo sabía en metros. De repente apareció con un palo para medirme. Con el peso más de lo mismo, que sólo lo sé en kilos, me dijo que lo apuntara y se buscó la vida para traducirlo. Botas, esquís y palos. Y de repente José se dio cuenta: ‘No tengo palos’. No sé por qué el Outdoor Center no le dio palos. Así que pidió si podía alquilar palos ahí y por supuesto que sí.

Luego fuimos a mirar la ropa, había unos pantalones negros rebajados, me los probé y estaban hechos para mí. Las chaquetas no nos convencían y José decía que había una tienda en el centro comercial que tenía chaquetas baratas. Fuimos a pagar y vimos las gafas, nos compramos las más baratas que había yo en negro y ella en blanco. Mientras pagábamos apareció Celine.

Salimos de la tienda y todo el mundo quería ayudarme con las compras. Celine se colgó mis botas al hombro, José llevaba sus palos y me decía que podía ayudarme con las bolsas. Yo le dije que iba bien. Entramos en el bus con los esquís, todo el mundo nos miraba, por supuesto.

Llegamos al centro comercial y fuimos a RadioShack y Target para que José mirara y se comprara un móvil. No, aun no tenía móvil americano. Se compró uno en Target que tenía unas tarifas geniales pero eso sí, sólo lo puede utilizar tres meses. Después deja de funcionar. Mientras estábamos ahí esperando a que José eligiera el móvil, un chico se acercó y me dijo que no creía que hubiera tanta nieve fuera del centro comercial. Qué gracioso. Le dije que nunca se sabía.

Luego fuimos a la tienda de las chaquetas de esquí. Las preciosas eran carísimas y de repente vi la que me compré. Preciosa, asequible, mía. También me compré unos guantes de esquí. A continuación cena, José dijo que le apetecía mucho McDonalds y le hicimos creer a Celine que el plan era que íbamos a cenar McDonalds, y como ella se acopló en el último momento… Total, compramos McDonalds. Yo iba con mi bandeja con la comida y mis esquís a la vez. Evidentemente, se me cayó la CocaCola. La chica me preguntó que tipo de soda era le dije que CocaCola y me dio una nueva. Le dije que lo sentía mucho y me dijo que no me preocupara así que no lo hice. Esta vez llegué a la mesa sin complicaciones.

Después de cenar cogimos el bus hasta el centro. José y Celine querían ir a un espectáculo que hacía una de las profesoras de baile del RecCenter. Yo les dije que no sabía que hacer porque con los esquís y demás… pero al final fui. Dejamos los esquís en la pared y nos sentamos en el suelo a ver el espectáculo. La verdad es que estuvo muy bien, salvo por las partes que eran demasiado raras. Básicamente era un espectáculo que incluía baile, interpretación, cantantes… de estudiantes de baile, interpretación y demás de la universidad. Hubo un par de bailes que nos encantaron, otros nos gustaron y otros suplicamos que acabaran pronto.

Cuando acabó, cogimos los esquís y nos fuimos a buscar un taxi, ya que era tarde y no nos apetecía estar esperando al bus con los esquís. Tardamos mucho en encontrar uno, hasta que al final vimos a dos que se bajaban de un taxi y nos pusimos a su lado a esperar. Una de las chicas nos preguntó si íbamos a ir a Baker.

- ¡Sí!

- Yo estuve ayer, y está genial.

Nos dijo que llamáramos a un teléfono que nos dio antes de salir para saber las condiciones meteorológicas. Fue muy simpática. Luego el taxista me ayudó a meter los esquís y demás en el maletero y nos llevó a Birnam Wood.

Para cuando llegamos ya era bastante tarde. Preparé las cosas para el día siguiente y me fui a dormir.

V de Veteranos, Vietnamita

// Noviembre 22nd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Prácticas, Residencia

De este día casi no tengo datos (sí, hace más de una semana de estos días así que me baso en conversaciones de chat para recordar las líneas generales y luego le añado lo que recuerdo a partir de esas líneas). En fin, allá voy.

Me desperté como a las 9 enfadada con mi cerebro por despertarme tan pronto siendo el día de los veteranos, o sea fiesta. En fin, de todas formas me había puesto el despertador a las 10 y algo porque tenía que acabar una práctica que había que entregar a las 12, sabía que tenía tiempo de sobra porque sólo me quedaba un ejercicio que ya había pensado por encima.

Desayuné, y con la gran ayuda de Jordi, acabé la práctica a tiempo para entregarla. Luego comí y estuve por casa… más tarde fui al supermercado donde habían puesto un stand en la puerta donde recogían dinero para los veteranos. Compré y volví a casa.

Supongo que aproveché bastante el día para ponerme al día con el blog (en fin, un poco más al día) pero la verdad es que fue un día muy normal. Sólo que sin clases (o sea genial. Me encantan mis clases (menos Operations Management, esa es horrible) pero un día de descanso no está nada mal).

Por la tarde Celine decidió que podíamos ir a cenar fuera, yo le dije que vale pero que tenía que estar a las 9 delante de mi Birnam Wood para mi reunión de proyecto así que decidimos ir al vietnamita. Avisé a Yukari por facebook y me suelta que tiene muchos deberes. No os podéis imaginar lo fácil que fue convencerla con un: ‘Bueno, vamos al vietnamita que está al lado de Haggen…’.

Así que fuimos a buscarla a su casa, de camino nos encontramos con Romaine, Maarit, Riikka y Johanna. Las tres primeras le decían a Johanna que tenían que estudiar pero que podía ir a su casa con su portátil y tendría compañía. Me pareció un poco raro pero no le presté atención porque estas cuatro siempre van juntas.

Les dijimos que nos íbamos al vietnamita y seguimos hasta casa de Yukari. Cuando ya estábamos lejos va Celine y me suelta que es que el abuelo de Johanna murió ayer y estaba muy triste, por eso las otras le decían que se quedara con ellas en casa. Hola Celine. ¿Se puede saber porque no la invitas a venir con nosotras si sabías eso? Y luego sigue diciendo que a ver si me parece que teníamos que invitarla. Hombre, ¿a ti qué te parece? En fin, que en paz descanse.

Me supo fatal por Johanna aunque pensé que era un poco… no sé, aparecer otra vez y decirle: ¿quieres venir al vietnamita? Así que lo dejamos pasar… pero Celine… para matarla. Llegamos a casa de Yukari, que para variar aun se arreglaba, y nos fuimos al restaurante. Por el camino Yukari nos dijo que no sé quién, un estudiante internacional, murió el año pasado por ir por el lado de la calle que no tiene acera. A mí o me lo dice alguien de quien me lo vaya a creer o pienso seguir sin tomármelo muy en serio.

Llegamos al vietnamita y tuvimos que esperar un ratito para que nos dieran mesa. Por lo visto bastante gente cena allí. En realidad quizás es sólo que era día de fiesta y la gente cenaba fuera.

Estuvimos hablando de las vacaciones de cada país. Yukari nos estuvo contando que sólo tenían un mes de vacaciones y Celine y yo flipando. Al rato nos ponemos a hablar de lo que haremos a la vuelta y Yukari dice que ella va a tener que esperar porque no sé que rollos de las fechas de su universidad. Y nos explica que es que en Febrero tienen como dos meses de vacaciones. No lo recuerdo muy bien pero sé que después de estar diciéndonos que sólo tenía un mes de vacaciones, luego nos soltó que tenía dos meses de vacaciones más.

En el vietnamita yo me moría de sueño. Muchísimo, muchísimo sueño. Y no dejaba de pensar que luego tenía reunión y me iba a quedar dormida. Cuando acabamos de cenar Yukari dijo que iba al supermercado, Celine le preguntó si quería que fuera con ella. ‘Hombre, si tienes tiempo…’ A mí me daba igual volver sola a casa así que le dije que se podía ir con ella. Estuve en casa súper poco tiempo y me fui a la reunión, esta vez crucé el césped, subí una montañita y cuando bajé ya estaba en los apartamentos de Thomas. ¡Bien!

La reunión fue muy productiva pero como preveía me moría de sueño y no me extrañaría que a ratos me hubiera quedado dormida durante segundos. Al final decidí pedirle agua a Thomas para despertarme, pero sólo le pedí agua, no les conté que me moría de sueño… él me dijo que si lo prefería tenía frío de naranja súper fresquito. ¡Mejor! El zumo estaba muy rico y además me despertó bastante. Acabamos a las doce habiendo adelantado mucho y nos dividimos el trabajo que quedaba ya que había que entregarlo todo el viernes. Al final Michel me preguntó qué tal llevaba el trabajo de algoritmos, ¿el que había entregado esta mañana? Le dije que lo había entregado esta mañana y él me dijo: ‘Pero se entrega mañana, ¿no?’. Yo me quedé con cara de: no me lo puedo creer y le dije: ‘¿en serio?’. En seguida fue a comprobar la fecha de entrega en internet y respiró súper aliviado cuando vio que tenía razón y que se entregaba mañana. No me lo podía creer. Yo que había estado haciendo la práctica por la mañana… bueno, trabajo hecho.

Volví a casa a las doce de la noche deseando poder quedarme a dormir en el césped que volví a cruzar, pero llovía así que decidí hacer un esfuerzo y llegar a casa.

En cuanto llegué me fui a la cama.

Pero qué examen más feo

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

Sí, hoy me ha dado por intentar ponerme al día. O por lo menos no ir tan atrasada.

El lunes también se me olvidó decir que me presenté a la tercera clase para recordar justo en ese preciso momento que el profesor no estaba. En contra de lo que pueda parecer, me puse muy feliz, ya que de todas formas había tenido que ir a las otras dos clases. El miércoles no cometí el mismo error, recordé que no tenía clase y me fui al supermercado.

Como Celine estaba enferma le envíe un mensaje preguntándole si quería algo y me dijo que le haría un gran favor si le traía zumo de manzana. Vale. A la vuelta se puso a llover y me acordé del momento en el que decidí ser una buena samaritana. Pero bueno.

Estuve repasando para el examen hasta que llegó la hora de ir.

Entré en clase y puse mi bolsa en la mesa de al lado para guardarle un sitio a Katie. No nos van a volver a separar. Al rato vino un chico y preguntó si el sitio estaba guardado. Le dije que sí y con mucho pesar se fue a otro lado.

Cuando llegó Katie le conté lo del chico.

- Deberías haberle dicho que desapareciera de tu vista.

Así es ella. Evidentemente lo dice en broma pero así es ella.

El profesor dijo que pensaba que este examen era más fácil que el otro. Nos lo dio. ¿Más fácil? Fui resolviendo preguntas mientras hacía oficial en mi mente que no tenía nada de “más fácil”.

Mientras lo repasaba por enésima vez, Katie se levantó para irse y yo decidí entregar también para no tener que volver sola.

Le susurré que me esperara y nos reunimos fuera de clase. Estuvimos hablando de lo horrible que había sido el examen y de lo contentas que estábamos de tener un 84 del primero.

Le dije que Annika me había dicho que llevaba bien el examen (ahora mismo había escrito una traducción literal de la forma de decir que llevas bien un examen en ingles: to be ready for the exam/test, pero lo he cambiado a tiempo. Es algo que me pasa cada vez más a menudo. Normal, supongo.) y no sé por qué acabamos hablando de los años que llevaba Annika aquí. Yo sabía cuantos:

- Lleva diez años aquí.

- Eso no es mucho.

- ¡Es la mitad de tu vida!

- Vale, si fuera yo sí que sería mucho pero Annika es mayor.

Así de claro lo suelta. Y lo de siempre… estuvimos hablando… volví a casa y nada más que destacar. Nada más que destacar que recuerde ahora mismo, vaya.

¡Hoy sí que ha sido corto!

De compras

// Noviembre 3rd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, compras, fiesta

Cosas que se me han olvidado contar de días anteriores:

1. El martes cuando fui al supermercado, a la vuelta, vi una ardilla al otro lado de la calle. De repente la ardilla corre por el árbol y se pone en mi lado de la calle. Yo cojo y cruzo, la miro y veo una foto preciosa así que fui a sacar la cámara y justo en ese momento, la ardilla volvió a cruzar la calle. Yo me asusté y empecé a caminar mucho más deprisa con la compra.

2. El miércoles cuando volvíamos de casa de Johanna, Yukari le hizo saber a José que sabía que el sábado había dormido (sólo dormido) con Björn. Eso era un secreto, sólo lo sabemos en teoría Celine y yo. Digo en teoría porque todos los chicos de la habitación de Björn lo saben, y de ahí ya casi todos los internacionales. Yukari estaba histérica por la emoción que le supone a ella cualquier cosa que a los europeos nos deja completamente fríos, pero se dio cuenta de que había metido la pata diciéndole a José que lo sabía. Así que por la noche empezó a enviarle mensajes a Celine pidiéndole perdón.

Celine me preguntó si Yukari estaba en facebook. Le dije que sí y me dijo que le dijera algo para que no se pusiera histérica.

- Yukari, Celine está llorando.

- ¿Qué?

Le empecé a contar que todas las holandesas se habían enfadado con Celine y que ahora Celine estaba fatal y demás… luego le dije que era broma pero Yukari seguía en estado de shock y no me entendía. No paraba de repetir cosas como: ‘me voy a morir’, ‘estoy tan deprimida que no me puedo dormir’ y ‘no voy a poder volver a ver a José en mi vida’. Al final le dije que me tenía que ir a dormir y me dio las gracias por animarla, seguido de un ‘me voy a morir’. Animadísima.

El jueves me desperté y fui a frisbee. Como llovía hicimos clase dentro. El profesor decidió ampliar el número de lanzamientos que sabíamos de 2 a 7. Así de fácil. Básicamente estuvimos toda la clase recogiendo el frisbee. El profesor se puso unas cuantas veces al lado mío para decirme cómo lo tenía que hacer. Creo que le caigo bien porque 1. soy la extranjera y 2. nos hemos lanzado el frisbee en varias clases ya.

Mientras nos enseñaba como hacer los lanzamientos tiraba apuntando a canasta y al 5º tiro o así, encestó con el frisbee. Increíble. Se puso súper contento y empezó a saltar y demás. Todos le aplaudimos, faltaría más. Al final de la clase unos cuantos chicos y alguna chica intentaron meter canasta.

Volví a casa, me duché y estuve haciendo deberes hasta que fueron las 12 y Celine y yo fuimos a buscar a José. Las tres nos fuimos al centro comercial a buscar sus trajes de Halloween. Por lo visto al lado de Bellis Fair había una tienda muy grande y barata que también tenía disfraces. Llegamos y la verdad es que sí que era enorme. Yo me compré un collar que añadir a mi disfraz, Celine accesorios para ir de pirata y José de demonio.

Luego entramos en el centro comercial y fuimos a comer algo antes de seguir con las compras. Más tarde, de camino a Target, vi una tienda que tenía muchas camisetas chulas. Se lo comenté y José dijo que si quería podíamos entrar. Así que entramos. La tía se puso a hablar con nosotros y a preguntarnos que íbamos a ser en Halloween y como yo no sabía como explicar mi disfraz me hice la despistada mirando ropa. Al rato oí que la chica decía que tenía unos pantalones por 7 dólares cada uno. ¡Una ganga! Todos eran de colores muy vivos. Cogí unos para comprobar si era mi talla y acerté de pleno. Me compré unos entre rojo y rosa y otros entre lila y azul.

Luego fuimos a Target porque Celine necesitaba unas cuantas cosas. De paso decidimos ir a ver las bicicletas, vi una muy chula por algo menos de 100 dólares. Le pedimos a una a ver si la podíamos ver, nos la bajó y nos mandó a pagar. Nos quedamos flipando. Los americanos dicen que eso no es lo normal. En fin, ya tenía la bicicleta, me compré un casco y un candado y fuimos a pagar. Hasta la cajera se quedó sorprendida de lo barato que me salió todo.

José quiso volver a una tienda de ropa a comprarse una camiseta. Celine y yo esperábamos fuera pero al rato Celine dijo que iba a entrar a ver qué pasaba. De repente se acerca uno de seguridad o policía, no me quedó claro y me dice:

- ¿La bicicleta?

- ¡Oh, no! Es que la acabo de comprar ahora mismo…

- ¿Qué hace aquí?

- ¡La acabo de comprar ahora mismo!

- ¿Donde?

- ¡En Target!

Se me queda mirando fijamente.

- Le puedo enseñar el ticket.

- No, no es necesario, pero esto… -dice señalando la espada de pirata de Celine que estaba en el suelo- parece muy afilado, voy a tener que pedirle que lo meta en el coche.

¿Afilado? ¿Coche?

- ¡Oh, no, no! ¡Es un disfraz de Halloween! ¿Ve?

- Oh, sí, ya veo.

- Es que estoy esperando a mis amigas que están en esa tienda y ya nos vamos.

- Vale, porque la bicicleta no puede estar dentro.

- Vale.

- Qué tenga un buen día.

- Y usted.

No fue una conversación a malas pero sí muy, muy rara. Ahora lo pienso y no sé si me tomaba el pelo o qué. Antes de que Celine entrara a la tienda me metí en una tienda de móviles con la bicicleta para pedir unas tijeras. El chico me dijo que era la primera vez que alguien entraba con una bicicleta. Por alguna razón me pareció de lo más gracioso.

Después nos acercamos a otra tienda a comprar luces para la bici (seguridad ante todo) y de paso pedí que me las montaran. Salimos por la puerta que daba al exterior. Caía el diluvio universal y me puse a probar la bici de camino a la parada del bus. Una vez ahí esperamos a que viniera el bus. Cuando apareció las tres nos pusimos delante del bus a adivinar como funcionaba la cosa que tienen para poner las bicis. El chófer nos daba indicaciones pero no nos resultó demasiado fácil. Cuando entramos le di las gracias y le expliqué que había sido nuestra primera vez, como si hiciera falta aclararlo.

En el bus decidimos que Celine y yo nos bajaríamos en Viking Union para ir a la oficina de internacionales a ver si estaba Kaylee y le podíamos hablar del laberinto de maíz y de paso intentar sacarle el tema de acción de gracias. Cuando conseguimos bajar la bici nos encontramos con Karin que nos dijo que la oficina estaba cerrada. Celine dijo que si no me importaba se iría en bus. Vale. Entré en Viking Union y pedí unas tijeras para quitarle la etiqueta al casco. Me lo puse, me subí a la bici y crucé la universidad. Empecé a pillarle el truco a todo el rollo de las marchas justo antes de tener que elegir entre el bosque o la carretera. Decidí el bosque. Mal.

Tengo que decir que las cuestas hacia arriba son difíciles, hacia abajo asustan y mi abrigo y pantalones acabaron llenos de barro. Cuando llegué a casa me di cuenta de que no tenía las llaves pero todas las luces estaban encendidas así que toqué a la puerta. Nadie contestó. Llamé a Nell y me dijo que fuera a buscar las llaves a casa de Eunji. Según ella la bici me salió cara. Le dije que ni hablar, que en Europa eso era barato. (Sobre todo si encima lo traducimos a euros…). Volví a casa y comprobé que no había nadie pero que sí, todas las luces estaban encendidas. Metí la bici en el trastero y estuve haciendo tiempo en casa.

Más tarde fuimos a la prefiesta antes de la noche de los 80. De camino a casa de Christian me resbalé (había estado lloviendo todo el día) pero no fue nada muy espectacular. Estuvimos todos ahí sentados como siempre… sólo comí patatillas pero al rato me di cuenta de que me faltaba un trozo de muela. Fui a verme al espejo y sí, oficialmente me falta un trozo de muela. No duele pero es molesto porque no paro de tocarlo con la lengua. Además me preocupa que sea malo.

Se lo conté a todos, Karin y Celine quisieron verlo. Le expliqué a Karin que era muy incómodo y me dijo que mi forma de decir ‘incómodo’ es muy sexy. Y que mi acento en general es sexy. O sea que piensa lo mismo que los chicos que me lo dijeron en Seattle. Me gustaría saber cómo sueno.

Luego nos fuimos a Nightlight. No había mucha gente, suponemos que porque era Halloween. Celine no quiso venir pero si que vinieron otras como Soo. Para variar estábamos ahí bailando y alguien me toca el brazo:

- ¡Kaylee!

Abrazo.

- ¡Qué bueno! Justo ahora pensaba en ti.

Otro abrazo. En serio, creo que empiezo a pillarlo. Lo normal cuando conoces a alguien es o sólo saludar con palabras o dar la mano. A partir de ese momento se puede quedar en saludar con palabras o, si te cae bien, en abrazos. Mola.

Un chico que iba vestido de chica se puso a hablar conmigo y me preguntó de dónde era le dije que de España y me dijo que mi acento era sexy. Luego estuvo haciéndose notar en mi campo de visión toda la noche.

Cuando nos cansamos de bailar Kaylee y yo fuimos a sentarnos y a hablar en español. Es genial porque le puedo contar lo que sea y no se enteran (aunque voy con cuidado porque en realidad nunca se sabe). Le conté lo de mi diente y me pidió verlo pero en la oscuridad de la discoteca no vio nada. Luego le hablé de acción de gracias y se quedó con la expresión que pone cuando no entiende de que le hablo (cuando hablamos en español).

- ¿Sabes cómo se dice “Thanksgiving” en español?

- No.

- Acción de gracias.

- Tú vienes conmigo.

- Si me invitas…

- ¡Pero claro!

¡Bien! ¡Ya tengo plan para tener mi primer acción de gracias!

Se acabó la fiesta. A la salida le pregunté a Kaylee si se iba a acordar de que me había invitado a acción de gracias. Me dijo que claro y yo le dije que me había dicho una vez que tenía mala memoria. Se rió y me dijo que seguro que se acordaba de eso. Así que volvimos a casa. Martin dijo de tomar una última cerveza. A mí no me apetecía pero les dije que podían venir a mi casa. Estuvieron unos 20 minutos o así, lo que tardaron en tomarse una lata los chicos: Alex, Christian y Martin. Mientras Cora y yo comíamos crackers (o galletitas saladas, como lo queráis llamar). Cuando se fueron Alex me dio dos besos y fue toda una sorpresa:

- ¡Creo que son mis primeros dos besos en los estados!

- Sí, yo también lo he pensado.

Se fueron y me fui a dormir.

Jugadora profesional de frisbee

// Octubre 29th, 2009 // No Comments » // Deportes, Internacionales, Room

La verdad es que el martes fue bastante normal.

Me levanté y fui a clase de frisbee. Jugamos un partido y acabamos 6-6. En frisbee cada vez que alguien marca, los equipos cambian los campos. Hubo un ratito que cada vez marcaba el equipo que no tenía el sol de cara. El partido fue muy entretenido, como siempre soy buena defendiendo y acabo empotrándome contra gente. Como podéis ver por el resultado final la cosa estuvo muy igualada.

Además el profesor añadió otra cosa más a todo lo que ya sabemos de frisbee: sólo puedes tener el frisbee 10 segundos. Si estás más de 10 segundos tienes que tirar el frisbee y el otro equipo juega. Cada día añadimos cosas y se complica todo, pero sigue siendo muy divertido.

Luego volví a casa. Hacía muy buen día. Me duché y estuve estudiando un poco y poniéndome al día con las crónicas. A la hora de comer decidí hacerme otro arroz a la cubana para que no se pusiera mala la salsa de tomate que me había sobrado. Esta vez conseguí hacer los huevos sin problemas y uno incluso con la forma perfecta.

Por la tarde decidí ir a Haggen a hacer la compra con la cámara de fotos ya que estaba todo precioso. Estuve haciendo muchas fotos, compré y volví a casa.

El resto del día fue de lo más normal y aburrido. Estuve hablando con Celine a ratos, a ratos estudiando… ya que al día siguiente tenía un examen, y haciendo la colada.

Por la noche empecé a encontrarme bastante mal. Justo cuando acabé de estudiar y decidí doblar la ropa y meterme en la cama, llegaron Eunji, Nell y Celine, que se había ido a la biblioteca y se había encontrado con las otras. Eunji me dijo que ella creía que yo tenía fiebre y yo le dije que lo que pasaba es que ella venía de fuera con las manos heladas. Aun así me encontraba fatal.

Revisé la caja de la pastilla que me había tomado y resultaba que había que tomarse dos. Genial…

Me tomé otra y me metí en la cama.

En cuanto estuve cómoda oí como alguien tocaba a la puerta. Celine abrió. Era Yukari. La oí hablar un rato pero me quedé dormida en seguida.

Día corto, sí. Pero es que básicamente hice frisbee, ir a comprar y fotos.

Mi primer examen de escribir

// Octubre 29th, 2009 // 1 Comment » // Internacionales, Room, clase

Me desperté, desayuné y me fui a clase.

Durante las dos primeras clases atendí mientras repasaba el examen que tenía durante la tercera hora.

La primera la podía descartar ya que hablaba de normalización de bases de datos y eso se me da bastante bien. La segunda es algoritmos así que le hice bastante más caso.

Llegué a la hora del examen y nos sentamos como siempre. El profesor entró y nos pidió que nos separáramos un poco. Vale, tenía sentido ya que la clase es enorme y somos súper pocos. El examen era de preguntas cortas. Lo leí y quedé bastante contenta porque vi que me sabía casi todas las preguntas. Las otras escribí algo utilizando mi sentido común.

Volví a casa, comí y a clase otra vez…

La aburrida clase de Operations Management. Estuve hablando con Katie antes del examen y me dijo que hubo un montón de momentos en que tiraban purpurina y eso era lo que más le gustaba. Muy Katie, pensé. Que si recordaba como me dijo que ella pensaba que iban a remontar y justo remontaron. ¡Pues sí! Luego me dijo que ella tenía pases de temporada y que iba a todos los partidos. Su hermano pequeño le acompañaba a Seattle. Ella es del norte de Seattle. Un rollo raro, no acabo de entender que la lleve su hermano pequeño, o vaya con amigos o incluso en bus antes de conducir ella.

Entramos en clase y nos dieron los deberes y el examen corregido. ¡Un 84 de mi primer examen y un 100 en los deberes! ¡Sí! Katie sacó exactamente lo mismo. Nos habíamos equivocado en diferentes preguntas, menos la última que las dos nos la inventamos.

El profesor empezó a comentar las preguntas y cuando llego a la última empieza:

- Esta era muy fácil.

Katie y yo nos miramos y nos reímos un poco.

- La mitad de la clase la tiene bien.

Miradas, más risas.

- Sólo la mitad de la clase se quedó a la segunda hora así que supongo que son esos los que la tienen bien.

¡Katie y yo siempre nos quedamos a las dos horas! Así que nos volvimos a mirar y ya sí que risas totales.

Durante el descanso le conté a Katie lo de que se muriera alguien en el hostal y lo bien que lo pasamos en Seattle y por alguna razón la imagen de nosotros haciendo el check out y que sacaran el cuerpo le hacía mucha gracia y yo pensaba: vale, te entiendo. Algunas situaciones que no deberían ser graciosas por alguna extraña razón te pueden parecer graciosas ¡pero un poco de control!

Acabó la clase, fui a por el bus y me encontré a Celine. Yo había pensado ir a Haggen pero caía el diluvio universal así que lo dejé para el día siguiente.

Fuimos a casa y estuve haciendo deberes y demás. Durante un rato hablé con Celine y me dijo que José, la otra holandesa, se moría de ganas de alisarme el pelo pero que no tenía la plancha buena aquí. Me mata. Pero que sí que José quería verme con el pelo liso.

Y ese día poco más. Me fui a dormir y creo que eso fue todo.

Viento

// Octubre 15th, 2009 // 2 Comments » // Gente, Room, clase

Sí, el título de hoy es un desparrame de originalidad por mi parte. Y la crónica de hoy será mucho menos original y corta, ya que estoy cansada y no he hecho nada en especial. (Bueno, miento, he hecho una cosa muy especial).

Me he despertado media hora antes de mi hora normal para ser miércoles, tenía algo importante que hacer. He desayunado y me he llevado el portátil a clase. He comprobado que me podía conectar sin problemas. (Para eso me había levantado media hora antes). Me he sentado y he esperado a que se hicieran las 10.

A las 9:59 he empezado a refrescar la página todo el rato hasta que se han hecho las 10 y ticketmaster.ca me dejaba comprar ¡las entradas para el concierto de Tegan and Sara en Vancouver! Aun así sólo he conseguido la fila 14. Bueno, no está mal, pero te quedas pensando en la cantidad de gente que estaba igual que tú en ese momento. He comprado las entradas y ha empezado la clase. ¡¡Entradas para Tegan and Sara!! Ahora sólo me falta un plan para ir al concierto… (Por si no ha quedado claro a estas alturas, esa ha sido la cosa muy especial que he hecho hoy).

Como tenía el portátil he aprovechado para ver si podía entrar en las bases de datos que nos han creado. Las instrucciones ponían que el usuario era el mismo que para todo lo demás de la universidad y la contraseña el usuario y contraseña. Media hora probando. Nada. He dejado el portátil a un lado y he pensado que iría a hablar con el profesor después de clase cuando de repente se me ha ocurrido algo. He puesto mi nombre de usuario y como contraseña mi nombre de usuario y la palabra “contraseña”. Bienvenido. ¡Pero bueno! Vale. Por lo menos no he tenido que ir a hablar con él para que me dijera que lo que tenía que escribir era la palabra “contraseña”.

Siguiente clase, el profesor estaba repartiendo los deberes de algoritmos. Los que me llevaron por el camino de la amargura. Ha ido repartiendo por al lado mío: B-, C, C+, C, B-… yo pensaba: ‘por favor, una C, por favor.’ Se acerca, me sonríe y me da el trabajo. Lo abro y tenía muchas cosas rojas, voy al final y leo A-. Releo. A-. Miro todo lo rojo del trabajo, eran comentarios sobre lo que pensaba el profesor de cada apartado. ¡Una A-! ¡¡Qué felicidad!!

Eso sí, que sepáis que a partir de ahora, el método de comprobación por inducción según Ana Cutillas carece de caso básico. Directamente vamos a la hipótesis de inducción. Así de genial soy. Bueno, de algún lado tenía que salir el -.

Siguiente clase, eramos muy pocos. Al rato el profesor dice:

- ¿Quién ha hecho la asignatura 401?

Unos cuantos levantan la mano y yo me pongo a pensar en que siempre llaman a las asignaturas por el código de la asignatura y no me entero de qué hablan.

- Y tu Ana, ¿no?

- ¿Yo?

- Sí, ¿no has hecho autómatas?

- ¿¿Yo?? No…

- Ah, pero has hecho diagramas de estado.

- Sí.

- ¿No?

- Sí, sí, sí -risitas de fondo. Yo también me hubiera reído si no hubiera sido yo la interrogada.

- ¿Y expresiones regulares?

- De eso sólo sé un poquito. -el poquito que aprendí el otro día cuando quise utilizarlas para otra asignatura, básicamente.

- Bueno, no vamos a entrar en muchos detalles tampoco.

Me he quedado con las ganas de decirle:

- Pero diagramas de flujo de datos… ¡todos los que quieras y más!

En serio, ha estado explicando qué eran y yo pensaba: ‘¿lo explica en plan repaso o en plan por primera vez? Porque podría salir y hacerles cualquier diagrama después de todos los que tuve que hacer para ESI…’

Después de esa clase he ido a casa por el bosque. Hoy ha hecho muchísimo viento así que si llevabas capucha podías ir con la capucha puesta aunque no lloviera. Así te despeinas menos. Está bien visto. En realidad cualquier tipo de ropa está bien vista aquí. Me encanta eso. Nadie se te quedara mirando porque vistas raro. No prometo saber combinar nada al volver a España, pero la comodidad mientras esté aquí…

He comido, he acabado los deberes que tenía para la tarde y me he ido a clase. En la parada de bus me he encontrado a Annika, la noruega. A veces me dan ganas de hablarle en español. Sin querer, quiero decir que, no sé, voy a hablarle y tengo que pensar: ‘¡en inglés!’.

Hemos entregado los deberes justo después de que el profesor pusiera la respuesta en la pizarra. Un poco raro, la verdad. Luego nos ha dicho que el examen en vez de ser el lunes que viene será el miércoles que viene. Bueno. Cuando ha acabado la primera hora un montón de gente se ha ido. El profesor ha pillado a una y le ha dicho que era mejor que no se fuera porque iba a explicar cosas importantes. La chica ha vuelto a sentarse. No ha explicado nada interesante.

Cuando ha acabado la clase he vuelto a casa por el bosque. Me he puesto el pijama y he decidido ir a hacer la colada en pijama porque estoy harta de siempre tener ropa sucia en la cesta. Ni una lavadora libre. He vuelto a casa. La haré mañana por la mañana.

He estado un rato hablando con Celine sobre las rarezas de la gente de por aquí. Por ejemplo sus cosas con la ropa. Luego me he puesto a hacer cosas de clase. De repente ha venido Nell con un yogurt para mí. Bueno… vale. Me lo he comido. Justo después ha venido Celine con unas galletas holandesas. Vale. Al rato Nell me ha contado que ha visto hoy a un chico súper guapo. De repente viene Celine y dice:

- Voy a sentarme aquí -se sienta en la cama de Nell- ya que estoy oyendo cosas sobre chicos guapos.

Sí, hija, siéntate aquí. Irrumpe en nuestra conversación.

Hemos estado hablando de las diferencias culturales entre Corea y Europa en general.

Luego Celine se ha ido a casa de las otras holandesas a ver un programa holandés en el portátil. Ha vuelto hace un rato. Nell le ha dicho que quiere ver una foto de las hermanas de Celine. Le ha enseñado una en el portátil de Nell y ella va y se guarda la foto. Celine flipaba y yo me partía. Le he dicho que la ponga de fondo de pantalla. Eso sí que sería buenísimo.

Y ahora me voy a dormir, que luego los martes y jueves me da mucha pereza despertarme a las 8 para la clase de frisbee.

Se que no ha sido corta… siempre me pasa lo mismo. ¡Mañana más!

Canoas y volleyball

// Septiembre 27th, 2009 // 3 Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

Me he despertado con el sonido del despertador de Nell a las 9. A las 10 ha sonado el mío y ella seguía durmiendo. He desayunado, llamado a casa, ducha rápida y nos hemos ido a la parada de bus a esperar a los coches que nos recogían y nos llevaban al Lake Whatcom.

En la parada me he encontrado, además de con todos los demás, con mi Buddy, de ahora en adelante quizás la llamaré sólo Dani.

(No me puedo creer que Yukari acabé de tocar a la puerta, son las 22:45, diciendo que en su apartamento no hay sitio para ella porque hay mucha gente y que venía a estar con nosotras. Todas en pijama, yo pensando que escribía esto y a dormir. En fin, sigamos.)

Hemos subido a un coche hasta el lago, es un ratito en coche así que imaginaos en bus. Pero se puede ir, dicen. Podéis mirar el mapa aquí. Dani se ha puesto mala del viaje y dice que estaba mareada. Es un poquito, sólo un poquito, rara, pero me cae bien. Bastante bien. Tiene cosas que me recuerda a gente tipo Mamen o… no sé, pero me encanta cuando me parece ver a otras personas en ella, es algo raro. Da igual.

Hemos comido ahí: hamburguesa, salchicha (podías hacerla perrito pero no me ha apetecido), uva, una bolsa pequeña de patatillas… también había ensalada pero no he cogido de eso. Sé que os extraña. Oh, además, al principio había salmón por si querías poner salmón encima de una galletita salada. Tampoco me ha apetecido mucho eso. Aun así he acabado llena.

Luego Soo y yo hemos ido a pedir un kayak doble pero no había así que hemos cogido una canoa. Te dan lo que quieras por tres dólares y tu carnet de estudiante. Dani me había dicho que las canoas son más propensas a hacerte caer. He estado toda la hora que hemos estado en el lago (SÍ, una hora entera), diciéndole a Soo: ‘¡No te muevas! ¡Si nos caemos, me muero!’.

Cuando hemos intentado llegar a la orilla, el viento nos alejaba todo el rato. Hemos chocado contra el muelle de madera un millón de veces, luego nos hemos chocado contra el barquito de vela de otros internacionales… al final todo el mundo nos miraba esperando a ver si conseguiríamos llegar o no. Cuando hemos llegado nos han dado la enhorabuena.

He ido a recoger mi tarjeta y dejar ahí el salvavidas y los remos y, de repente, he visto la tarjeta de Teal. Teal es una amiga de Julie Fix. Julie Fix es una chica que está ahora mismo con ISEP en Escocia. Me estuvo dando mil consejos sobre Western y luego me dijo que Teal quería conocerme así que nos presentó por facebook (con Julie nunca he hablado en persona). Así que cuando he visto su tarjeta ha sido como: ‘Teal está en el lago’. Le he contado la historia a Eunji y Soo y me he acercado disimuladamente a donde estaba todo el material, que había un grupo de americanos, cuando Nell ha vuelto con Chikako y Yukari de su paseo en canoa.

Justo en ese momento una chica le ha presentado a Teal un amigo. Ha dicho: ‘esta es Teal’. Te tengo. He esperado a que se separara un poco la conversación, he ido hasta Teal y le he dicho:

- ¿Eres Teal?

- Sí…

- ¡Soy Ana Cutillas!

- ¡Oh!

Me ha dado la mano, pero estaba claro que ha sido un poco en plan “es lo típico”, y luego se ha dejado de manos y me ha abrazado. Hemos estado un ratito hablando, me ha presentado a Heather, que era la compañera de habitación de Julie el año pasado y este año la suya, me ha dado su número de teléfono y lo típico, que la llame cuando quiera. Luego ha dicho que estaba encantada de haberse encontrado conmigo. Ay, ¡yo también! ¡Qué guay ha sido!

Nos han llevado de vuelta a Birnam Wood y por el camino Hye Lim se ha tirado el té con crema que se había preparado encima de los pantalones. Parecía que se había hecho pis. Lo ha dicho ella. Luego una de las suecas ha dicho que así va lo de ser adulto, que pronto tendrá que llevar paquete. Menos mal que mi buddy, Dani, ha dicho que mejor no siguiéramos por ahí.

Hemos llegado a la residencia, he abierto mi buzón y tenía un mensaje diciendo que fuera al Community Building a por un paquete. Eran unos libros de clase que he comprado en amazon.com, qué rápidos. Al cabo de un rato ha venido Soo para ir al partido de volleyball.

¡HA SIDO GENIAL! Al principio del partido nos han dado un folio para que pusiéramos nuestro nombre, email y móvil e hiciéramos un avión, luego nos dicho que nos pusiéramos de pie y nos quitáramos los sombreros para cantar el himno nacional mirando la bandera. Todo el mundo mirando a un lado del gimnasio, la banda de música tocando el himno… Luego ha empezado el juego. La mascota de Western estaba en un lado de la cancha. Es un vikingo.

El partido ha sido básicamente gritos de ‘Go Vikings!!’ y como en volleyball sólo se pueden pasar la pelota dos veces entre ellas y luego tienen que tirar al otro lado, acompañábamos los golpes con un ‘W’, ‘W’, ‘UUUU!’.

En los tiempos muertos. Venían un chico y una chica y, con una pistola de camisetas al más puro estilo Simpsons en ese capítulo donde SPOILERAZO se muere la mujer de Flanders FIN DEL SPOILER, nos han lanzado camisetas. Aunque no he podido conseguir ninguna…

En uno de los descansos han puesto cuatro papeleras en medio de la cancha y nos han dicho que teníamos que intentar meter los aviones dentro de la papelera para ganar algo. Evidentemente el mío no ha entrado. Teniendo en cuenta que la primera vez que lo he tirado, ha dado la vuelta y ha empezado a subir las gradas en vez de bajarlas…

En el otro descanso hemos ido a la entrada y, enseñando nuestro carnet de Western, nos han regalado una camiseta de los vikingos de Western.

Hemos ganado 3 a 0. Jugábamos contra Alaska, por cierto. Qué paliza.

Oh, y cada vez que estábamos a un punto de conseguir los 25 puntos que se necesitan en volleyball para ganar el set, los de Western levantaban los brazos haciendo un uno con las manos. Y no llevaban expresiones sonrientes, no. Era un uno de: ‘qué necesitamos uno para aplastaros’. Ha sido tan divertido… gritando, animando… muy americano.

Luego los internacionales nos hemos hecho una foto, una de los buddys ha dicho que había fiesta en su casa si queríamos pero del grupo de internacionales, el mío, nos hemos ido al apartamento. El otro ha ido a comprar alcohol para luego ir a su casa. Aunque luego he hablado con gente en facebook y todos decían que se quedaban en casa porque estaban muy cansados. Les entiendo tanto…

Y nada, luego me he enfadado un poco porque por lo visto, Celine compró para las cuatro detergente de lavadora pero a mí nadie me dijo nada y me compré un detergente para mí. Les he dicho que vamos a marcar las cosas y después de todo va Celine y me suelta: ‘¿tú nunca has vivido con compañeras de habitación?’. Yo he pensado: ‘¿tú nunca has hablado a más velocidad?’. En fin.

Ahora Yukari sigue aquí… pero pienso ir a lavarme los dientes en plan… hora de irte. En serio, quiero dormir y aquí siempre viene gente.