El sábado habíamos quedado delante del Community Building para ir al Farmers Market. Eso es un mercado de cosas artesanales y comida, que hacen en Bellingham.
Cuando por fin estábamos todos reunidos fuimos hasta la parada de bus para darnos cuenta de que acabábamos de perderlo e íbamos a tener que esperar bastante. Así que decidimos ir al Community Building y esperar dentro. Alex, el francés, y Murat eran las estrellas del día ya que el francés tenía un morado en la ceja y Murat caminaba mal porque estuvieron jugando a fútbol y chocaron al ir a por el balón.
Cuando por fin cogimos el bus decidimos ir directamente a comer a un sitio llamado Bob’s. Las hamburguesas son enormes y están deliciosas.
Lo pasamos bastante bien viendo como cada uno intentaba darle un bocado a una hamburguesa tan alta. Cuando salimos, fuimos a una heladería que hay al lado de Bob’s. Allí sólo hay dos sabores de helados y los dos son muy neutros porque lo importante es lo que le vas a poner por encima, desde fresas hasta m&ms pasando por chuches. Yo lo tomé con m&ms. Bastante bueno.
Con los helados en la mano y congelándonos un poco fuimos de camino al Farmers Market. A la mitad Yukari se acordó de que se había dejado el paquete que le habían hecho en Bob’s con lo que había sobrado de su hamburguesa en la heladería… estuvimos esperándola haciéndonos fotos.
Llegamos al Farmers Market, la verdad es que es bastante mono pero estoy segura de que lo es aún más cuando no llueve. Después de estar por ahí un buen rato mirando los tenderetes y demás, decidimos salir a hacer más fotos y reunirnos con los que se habían ido a la cafetería en vez de ir a comer a Bob’s.
En la cafetería no había nadie de los nuestros pero nos sentamos a tomar algo. Es una cafetería muy mona y agradable donde muchísima gente va con los libros o el portátil y se pasan horas ahí dentro. Luego Austen le pidió a Grace que les acercara a la tienda de Skis y Snowboards de Fairhaven y Murat, Christian y yo volvimos al Community Building a ver qué pelis echaban en el cine. Christian y yo estuvimos mirando las pelis una por una y decidimos que no echaban nada interesante. Le dije que si al final decidían ir, me avisara y me fui a casa.
Más tarde decidieron que en vez de ir al cien iríamos a la bolera. Nos presentamos 14 delante del Community Building, cogimos el bus y fuimos hasta la bolera. Estaba llenísima. Nos dijeron que si éramos 14 íbamos a tener que esperar dos horas. Ni hablar.
- Entonces, ¿qué hacemos?
Era un poco difícil porque no todos teníamos 21 años así que de repente se me ocurrió:
- En mi casa no hay nadie, así que podemos ir ahí.
- ¿Segura?
- Sí, claro.
Cogimos el bus, paramos en Haggen y fuimos a comer una hamburguesa. Sí, otra. Pero esta vez en Wendy’s que son mucho más pequeñas (y mucho menos buenas). Luego fuimos a Haggen a comprar vasos para jugar a Beer Pong y algo de bebida. Volvimos a casa y nos pasamos la noche hablando, jugando, escuchando música, cantando… muy en plan tranquilo y a la vez muy divertido. Al rato vino Celine y se fue en seguida. Yo pensé que era Sábado por la noche así que tampoco podía poner muchos peros. Hacia el final de la noche volvió a aparecer, habló dos minutos con la gente y se fue a su habitación.
Cuando la fiesta acabó me puse a hablar con Chelsea con el portátil. De repente, se me ocurrió ser buena con la naturaleza y apagar todas las luces que no estaba utilizando, pero claro, no iba a dejar a Chelsea hablando sola. Así que cogí el portátil, apagué todas las luces, no vi la silla de camino a mi habitación y acabé en el suelo con el portátil. Después de contarle toda la historia a Chelsea me levanté, volví a la habitación y me fui a dormir.
Para pillar el chiste del título tenéis que haber visto la película pretty woman y tener básicos conocimientos de ingles. Basta con que entendáis que significa ‘pretty woman’. Espero que fuera de mi mente también tenga significado la gracia.
Allá vamos.
Me he despertado con Nell hablando por teléfono en su cama. He hecho ruidos, me he movido, incluso he dicho: ’shh’. Le da igual. Vale, lo he captado.
Se ha levantado y la he oído entrar en el baño. Como no podía volverme a dormir yo también me he levantado. Me he conectado y he oído la nueva canción de Tegan and Sara. ¡Cómo me gusta!
Nell me ha dicho que se iba al centro comercial con Eunji y que luego iría a la biblioteca porque tiene un examen mañana y no ha empezado a estudiar. Yo ya he estudiado bastante este fin de semana así que he decidido ir por mi cuenta. He dejado un tiempo razonable desde que ha salido ella y me he ido al centro comercial.
Me he comprado un abrigo que no sabía si llamar abrigo o chaqueta pero la dependienta me ha dicho:
- ¿Has visto que tenemos camisetas en la entrada en promoción? Si compras una te llevas otra gratis.
- Sí -luego me he dado cuenta de que me hablaba de otras.
- Pero sólo quieres el abrigo.
- Sí.
- ¡Muy bien! ¿Vas a querer el ticket en la mano o en la bolsa?
- En la bolsa.
Por alguna extraña razón hoy casi todas las tiendas tenían las camisetas con esa promoción: si te compras una te llevas otra gratis. Y las sudaderas con promoción compras una y la segunda a mitad de precio.
¿Sabéis lo que es ir de compras cuando un dólar significa 0.68 euros? Y encima un abrigo que me ha encantado te cuesta 60 dólares. O sea, 40 euros de abrigo.
Al principio he tenido serios problemas con las tiendas porque he entrado en un par y no me gustaba nada. Sólo el abrigo. Es que aquí los jerseys son súper finos. ¿No se supone que hace frío? Creo que les va lo de llevar muchas capas porque también venden un millón de camisetas de tirantes finos.
De repente he visto GAP y he pensado: ‘vale, GAP. GAP se me da bien.’ He entrado, he ido hasta el final y he vuelto a salir. Qué desastre.
He entrado en una tienda que tenía mucha cola en la caja pero me ha rayado que toda la ropa llevara la marca escrita en letras enormes. Y nada más. Ni dibujos ni nada. Fuera. Aquí también, como en la inmensa mayoría de las tiendas, había una chica en la puerta que te decía que había una oferta.
He seguido caminando y casi me paso una tienda que me ha parecido súper chula desde fuera. He entrado. Seguía teniendo buena pinta. He visto las sudaderas. Qué bonitas.
Me he comprado esta. En color “blanco”. En realidad no he visto esa sudadera en otro color en la tienda. Pero da igual. Me gusta así. También me he comprado dos camisetas. He entrado en el probador y me encuentro con una chica.
- Hola me llamo Chelsea. ¿Cómo te llamas?
- Ana.
- Ana, ¿cuántas prendas llevas?
- Mmm… ¿cuatro? -había cogido una tercera camiseta que no me ha gustado nada. Qué color más raro en mí. Era como fucsia.
- Vale, puedes entrar aquí. -Me abre un probador con llave (el probador se cierra automáticamente, desde dentro abres como cualquier otra puerta y desde fuera necesitas la llave) -si necesitas que te traiga otra talla o lo que sea, ¡dímelo!
¡Pero qué bueno! ¿Que tienes que ir de compras sola? ¡Sin problemas! Chelsea te traerá otra talla, otro color o lo que tú quieras.
Como ya he dicho, he dejado la camiseta fea y me he llevado lo demás. Chelsea me ha dicho que si cogía otra sudadera me saldría a mitad de precio. He ido a otro estante de sudaderas y ha venido una chica a ofrecerme hacerme una tarjeta de cliente ya que con lo que llevaba podía ahorrar 10 dólares (he estado tentada a decirle: ‘eso es una minucia para mí’) y no sé cuantos puntos. También me ha dicho que si cogía otra sudadera me saldría a mitad de precio. Le he dicho que sí, que por eso había ido al estante de las sudaderas y ella me ha ayudado a coger la que quería.
He vuelto al probador a probarme la nueva. Perfecta. He salido y me ha cobrado la de la tarjeta. Me ha vuelto a decir que me convendría hacerme la tarjeta y yo ’sí, dame un formulario’. Luego me ha dicho que si quería también podía rellenar la parte azul del formulario para ahorrar los 10 dólares. Pero ahí he visto cosas de visas y he pensado: ‘no, no voy a caer’. Le he dicho que soy estudiante internacional y no creo que me valga la pena para un año. Hemos estado hablando de que ella también estudia en Western. Estudia algo así como ciencias de desórdenes de comunicación. Muy maja.
Me ha preguntado si iba a seguir comprando y le he dicho que no lo sabía (dependía de si me apetecía entrar en alguna otra tienda).
- ¿Ni idea?
- No…
Luego he pensado que igual me iba a ofrecer guardarme las bolsas.
No me ha apetecido seguir de compras y he ido al cine. Me he metido a ver Toy Story 1 y 2 en 3D. Ese cine (por no generalizar y decir todos los cines de América cuando sólo he visto uno) tiene las sillas un poco desordenadas. No son el mismo número de sillas por fila, vaya. Muy raro.
He ido a comprarme unas palomitas.
- ¿Me pones un menú 3?
- Un menú 2.
- No. Tres.
- Tres menús 2.
- ¡No! Un menú 3.
- Un menú 2, vale.
¿En serio me está pasando esto? No dudo de mi inglés porque cosas más difíciles he comunicado. Al chico este le pasaba algo.
- NO. Un menú tres. -le hago un tres con los dedos.
- Ah, un menú tres.
Al fin.
- ¿Quieres mantequilla en las palomitas?
Mis ojos abiertos como platos.
- No.
- ¿No? -sus ojos saliendo de sus órbitas.
Me lo pone todo, pago y le digo.
- ¿Algo para la bebida?
- ¡Ah, sí! Una pajita.
Y me la da. Ahí he pensado: ‘vale, queda claro que el problema lo tienes tú’. Pero ha sido entretenido. Hay un salero al final de la barra por si quieres echarte sal en las palomitas sin sal que te dan porque por lo visto todo el mundo las pide con mantequilla.
Han puesto la primera peli, luego 10 minutos de descanso que han aprovechado para poner preguntas sobre las dos películas (un poco spoiler si no habías visto la segunda) y tonterías de Toy Story. Luego la segunda peli.
Tanto cuando ha acabado una como la otra, la gente ha aplaudido. Al final del todo, después de las tomas falsas de la segunda peli, han vuelto a aplaudir y uno ha hasta silbado en plan concierto.
Cuando hemos salido de la película casi todas las tiendas del centro comercial estaban cerradas. Me ha dado un poco de miedo haber perdido el último bus. He ido caminando deprisa hacia la parte del centro comercial que da a la parada del bus de vuelta. Voy a donde pone EXIT y la puerta pone: ‘Sólo personal autorizado’. Un chico que venía detrás de mí, abre la puerta, pasa y me la aguanta. Paso. Camina por el pasillo y yo le sigo hasta la siguiente puerta, la abre y salimos a la calle. Genial. ¿A qué venía ese cartel?
Voy hasta el bus, quedaban bastantes buses aún. Me pongo mi nuevo abrigo porque hacía algo de frío. Qué calentito. Llega un bus, le pregunto si va al centro y me dice que tiene que dar toda la vuelta y luego bajará al centro. Que en cuatro minutos viene otro que va directo al centro. Le digo que mejor espero.
Cojo el bus al centro y otro a la residencia. He llegado a la habitación. Por alguna razón Ha está un poco sosa y no sale de su habitación. Cuando Celine ha llegado han llegado también las preguntas de dónde estaba. Pero he tenido un día bastante bueno así que me ha dado todo muy igual.
Me he duchado porque tenía algo de frío y me apetecía una ducha calentita y un pijama limpio. He hecho algún garabato más en la hoja que le voy a enseñar mañana al de algoritmos y ya está.
He tenido un día incluso más aburrido que el de ayer así que hoy básicamente hablaré de cosas que pienso.
Me he despertado a las once. Por primera vez desde que estoy aquí he dormido hasta que mi cuerpo ha dicho basta. He ido a desayunar y he visto a Nell durmiendo en el sofá. Creo que esta mañana la he oído levantarse con el teléfono (siempre está pegada a él, la llaman desde Corea a ese teléfono) y salir de la habitación. Me he puesto a desayunar, ella ha dicho buenos días, se ha levantado y se ha ido a la cama.
Mucho mejor. He aprovechado para llamar a casa, desayunar tranquilamente y comprobar mis mails. Mucho más tarde mientras hablaba por teléfono (con el portátil en realidad) se han despertado las dos a la vez (Celine y Nell), han venido al salón y se han puesto a contarse cosas a gritos y aplaudir para luego decir: ‘Ay, como me duele la cabeza.’
Hola. Yo no estuve bebiendo ayer pero con esos gritos y aplausos que dais os aseguro que a mí también me duele la cabeza.
Sinceramente, he sentido que retrocedía muchos años atrás en el tiempo, bueno, en realidad he sentido que vivía con gente mucho más pequeña que yo, que encuentran “guay” que te duela la cabeza por haber bebido demasiado el día anterior. Fascinante. Siempre me sorprende ser la más pequeña del apartamento.
Al rato me han dicho si quería que hiciéramos tortitas para desayunar. Les he dicho que era casi hora de comer (casi las dos de la tarde, en realidad estando aquí ya deberíamos haber comido). Y menos mal. Porque luego Nell ha dicho que ella no sabe cocinar y Celine que a ella no le apetecía hacer nada por la resaca. De verdad, creo que ha aprendido a decir resaca en inglés y claro, ahora a gastar la palabra. O sea, que me hubiera tocado hacerlas a mí. Lo tienen clarito.
Me he ido a duchar, me he preparado algo para comer y he comido tranquilamente mientras miraba una serie. Celine se había ido con las tortitas y las holandesas y Nell se supone que estudiaba en la habitación.
Mientras comía ha venido Soo. Ha estado un rato hablando con nosotras. Cuando he acabado de comer he ido a la habitación y al rato Soo se ha ido sola al salón. Más tarde he pasado por ahí y estaba dormida en un sillón. Sí, mucho más cómodo dormir en un sillón en un apartamento que no es el tuyo, que en tu cama o en el mismo sillón en tu apartamento. Pero bueno, como quiera. No molesta. Creo que estaba incómoda en general porque le ha salido una alergia y tenía toda la cara roja por los rayos del sol.
Por la tarde teníamos que ir con la buddy de Celine (la que es súper maja y se va a casar en Navidad) a preparar una calabaza de Halloween. Pues no. Porque Celine se encontraba mal por la (me niego a repetir la palabra sea en el idioma que sea). Y después de muchos líos y mensajes y de preguntarme si me venía bien el lunes y que yo le dijera que los lunes tengo clase, ha venido y ha dicho que van a ir el lunes. Le he dicho: ‘pues id’.
Y se va acercando la gota que colme el vaso pero mientras continúo en calma.
Total, que no he hecho nada en toda la tarde. Ella se ha ido a casa de las holandesas y Nell con las coreanas. Yo me he rendido y le he enviado un mail al profesor de algoritmos para pedirle que nos veamos el lunes porque no consigo hacer los dos ejercicios que me quedan. Además he estado leyendo un poco de todo lo que tengo que leer para clase. Me encantaría leer Millenium III pero es imposible. A este paso olvidaré la trama.
(Adivinad quién está gritando por Skype.)
Más tarde he pasado por delante del termostato y, estando sola en casa, volvía a estar cerca de los 50 grados (recordad, 10 grados en realidad). me han dado ganas de ponerlo a la máxima temperatura y romperlo para que nadie la vuelva a bajar. Ya veremos que hacemos en primavera.
Ahora han venido las dos y están hablando por teléfono. Yo voy a leer un ratito más algoritmos y me voy a ir a dormir.
Pero antes dos cosas:
Una es algo que siempre se me olvida comentaros: un día Celine dijo: “bueno ahora venimos”. (No sé dónde íbamos todas, pero salíamos todas de casa). Yo le dije: “apaga la luz de la cocina”. ¿Su respuesta? “Si total no la pagamos”.
Hola, te presento al planeta Tierra. Voy a escribir esto en el blog para que tus tataratataratataranietos puedan encontrar aquí la respuesta a por qué viven en un planeta bajo mínimos en cuanto a recursos naturales. Porque un antepasado vuestro se dedicaba a despilfarrar la energía.
No, pero dejando a un lado las exageraciones. La pagues tú o no, no la gastes si no la usas. Igual que creo que es ella la que se dedica a tirar la basura directamente al cubo de reciclaje de compuesto. Se pone una bolsa antes.
La segunda cosa es algo mucho más divertido. Fotos mías en canoa. Recordad que podéis hacer click para verlas más grandes.
En la primera parece que se nos da bien y está todo controlado. En realidad, como ya conté, me pasé medio viaje diciéndole a Soo. ¡No te muevas! ¡No quiero caerme!
La segunda es la que describe perfectamente nuestros esfuerzos por llegar a la orilla. Mirad mi expresión. Ya llevábamos muchísimos choques contra el muelle.
Y ya está.
Mañana me voy a ir al centro comercial. Aunque sea sola. Necesito mirar ropa de invierno ahora que bajan las temperaturas drásticamente y quiero ir al cine. Echan Toy Story 1 y 2 en 3D. Con lo que me gusta Toy Story…