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Feliz cumpleaños Johanna

// Octubre 30th, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Room, clase

Me desperté encontrándome aún bastante mal. Desayuné y me tomé dos pastillas más. Fui con Celine a clase que se había despertado a las 6:30 para estudiar. Las dos teníamos un examen.

Entré en clase y me senté en un sitio cualquiera sin gente a mi alrededor. El profesor entró y empezó a decir que quería que separáramos las mesas, hiciéramos columnas rectas… vaya, lo normal en un examen en España. Luego nos repartió dos tipos distintos de examen tipo test. Fue sentirse como en casa.

La última pregunta del examen era:

34. Aprender PHP es (todas las respuestas valen un punto así que contestad lo que queráis):

a) ¡Divertido!

b) Divertido pero mucho trabajo.

c) Normal.

d) Mucho trabajo.

e) Otro:

Yo elegí la e y le puse que era divertido hasta que llegabas a la parte de cookies, sesiones y demás.

Luego fui a Starbucks y me compré un White Chocolate Moka. Riquísimo. De vuelta a la segunda clase. Se me olvidó deciros que el lunes, una chica que conozco de clase, se sentó al lado mío con una ración de seis sushis. A las 11 de la mañana. Le dije:

- ¿En serio te apetece sushi ahora?

- Es mi preferido.

Ese día llevaba botas de agua, se las quitó en medio de clase y se quedó descalza. El miércoles llevaba chanclas (había escrito “chanclas” en inglés y lo he tenido que borrar y traducir. Ya pierdo el norte con los idiomas). Es una locura de chica.

Por el camino entre las dos clases me encontré con Tina que me contó que lo estaba pasando mal porque había problemas en su casa. Me refiero a su casa en Suecia.

Tercera clase. El profe empieza a repartir los exámenes. ‘Ana’. Y me da el mío. Lo miro. 15/15. 100%. Un diez. Tengo un diez. ¡¡¡Tengo un diez!!! Me giré a mis compañeros de clase y les dije:

- ¡Estoy tan feliz! ¡Ya no siento que me duela la garganta!

Volví a casa.

Me puse a intentar hacer los deberes que no había podido hacer el día anterior porque me encontraba fatal. Conseguí hacer la mitad y me tuve que ir a clase. Celine también tenía que ir a así que fuimos juntas. Era la primera vez que iba por el bosque desde que pillaron a los atracadores. Los han metido en la cárcel con fianzas, bastante altas por lo visto, en espera del juicio.

Llegué a clase. El profesor estaba contestando muchas dudas de los deberes pero aun así quiso que los entregáramos. Katie me dijo que tenía todos los números mal y estaba como loca intentando arreglarlo. Yo entregué lo que tenía. Durante el descanso fui a hablar con el profesor y le expliqué que había estado mala. Él me dijo que no podía decirme que lo entregara más tarde porque no era justo para los demás pero que le mandara un email recordándoselo y lo tendría en cuenta.

Volví a sentarme con Katie y Lorraine. Lorraine, la señora que va en nuestro grupo de proyecto, dijo que el lunes no vino porque estaba mala y va Katie y le suelta que a ver si tendría gripe A. Yo dije:

- Creo que me voy a sentar al otro lado de Katie. (Lejos de Lorraine).

Pero Lorraine empezó a asegurar y asegurar que no tenía gripe A, sólo un resfriado. Luego decidimos que íbamos a quedar el viernes a la 1 para llamar al chico de los Dining Services (los servicios de los comedores del campus) para quedar a alguna hora y entrevistarlo. Miré a Katie y le dije:

- ¿Vamos a quedar sólo para llamarle?

- Sí -riéndose- Bueno también podemos pensar que vamos a preguntarle cuando le entrevistemos así no quedamos sólo para llamar.

Así quedamos. Una hora más y se acabó la clase. Me fui con Katie al autobús y fue bastante guay tener a alguien con quien hablar antes y durante el bus. Ya lo había hecho con Michelle, pero en español, y con Thomas pero no es lo mismo. Con Katie me entiendo muy bien así que es genial. Le conté cosas de mi increíble vida diaria.

- Así que tengo dos compañeras de habitación asiáticas y la otra de Europa, como yo. Pero una de las asiáticas es lo peor. Se pasa el día diciendo que los asiáticos son lo mejor. El otro día estábamos hirviendo arroz y se puso a decir que teníamos que lavar el arroz antes de cocinarlo y que le hiciéramos caso porque era asiática.

Katie se partió y me contó que ella sólo tiene una compañera de habitación y un perro que creo que es de la compañera. El perro es uno de esos perros enanos y por lo visto es el amo y señor de la casa, se sienta donde le da la gana y es imposible moverlo. Según Katie una compañera de habitación está bien porque es relajado y tal pero que con tres es drama asegurado.

Es genial porque se baja sólo una parada antes que la mía y son dos paradas que están muy cerca, así que debemos vivir bastante cerca.

Celine me contó por la tarde que a Ha no le había gustado que Yukari viniera. Yo le dije que cuando tuvimos que decidir que tipo de habitación queríamos yo dije que quería una más social que de estudio así que… Celine cree que puso por partes iguales pero es que lo de Ha es exagerado. Va a clase, vuelve y se sienta en el ordenador y no sale hasta que vuelve a tener clase. Si estas en un sitio aburrido o no hay nada que hacer… pero por favor, estamos en una universidad increíble. Hay muchísimas cosas que hacer. Muchísimas. Mil veces he tenido que dejar algo de lado porque tenía dos cosas a la vez. Pero Ha nada, si el viernes se puede saltar las clases, se va el jueves por la noche a casa. Para mí es muchísimo mejor y creo que para toda la casa en realidad.

A las siete había quedado con Thomas y Michel en casa del primero que vive justo cruzando la calle para acabar el trabajo que había que entregar el viernes. Estuvimos hasta las diez, volví a casa y me reuní con Celine y Yukari para ir al apartamento de Johanna a decirle feliz cumpleaños en plan breve ya que había repetido mil veces que no quería fiesta ese día porque el viernes tenía un examen. Las compañeras de habitación de Johanna le habían hecho dos tartas así que estuvimos comiendo un trozo de tarta y hablando con los demás. Al rato volvimos a casa y a dormir.

Potluck

// Octubre 12th, 2009 // 1 Comment » // Internacionales, Room, fiesta

Recordad que lo dejamos en que llegué a casa a las 3 y media de la mañana y me fui a dormir. A las 9 me despierta el móvil vibrando, lo cojo y voy a la cocina. Cuando llego ya habían colgado. Era Michel. Le devolví la llamada. Me dijo que sólo quería saber si había llegado bien a casa. Le conté que no había sitio en casa de Amber y que había cogido un taxi.

Colgamos y me fui a la cama otra vez. A las doce me desperté. Llamé a casa mientras desayunaba – comía. Estuve hablando con mis compañeras de apartamento sobre la noche anterior, vi un capítulo de Anatomía de Grey… básicamente pasé la tarde descansando. Intenté dormir la siesta porque estaba cansada pero no hubo manera.

Más tarde me desperecé y me puse a escribir el mensaje y la receta para el regalo de cumpleaños de Grace. Le escribí la receta de la tortilla de patatas que, demos gracias, estaba en inglés en internet. Todo eso iba en una hoja muy bonita donde también pegamos cada uno una foto nuestra.

Me duché y fui a casa de Karin a darle mi hoja para que la pusiera con las otras. Me enseñó que se había comprado un pegamento lila y me dijo que no sabía por qué lo había hecho. ¿Locura?

Volví a mi casa y me preparé para ir al Hands On Desk que se hacía en el Community Building. No teníamos muy claro que era pero sí que había comida gratis. Fui con Ha, que en seguida encontró unas amigas suyas y se sentó con ellas. Volví a salir y fui a buscar a Yukari a su casa pero su compañera de habitación me dijo que “ha ido a darle algo a otra chica”. Karin. Me dijo que podía esperarla dentro pero le dije que sabía donde estaba y que iría a buscarla ahí.

La encontré, por supuesto, en casa de Karin, fuimos las dos a buscar a sus compañeras de habitación (las de Yukari) y nos fuimos al Community Building.

No sé por qué se me ocurrió bajar al baño (creo que para mirarme en el espejo), y descubrí ¡una sauna! Es más, descubrí que hay dos. Una para mujeres y otra para hombres. Gratis. En el Community Building. También hay una ducha por si te quieres duchar después. Increíble.

Lo del Hands On Desk resultó ser una tarde de manualidades (genial, con lo bien que se me dan) y unos pinchitos para comer que no estaban muy allá porque tenían piña caliente y eso no me gustó. No me gustó nada. Allí nos encontramos con Christian y Johanna, los austriacos. Decidimos que la cena era insuficiente y cada uno se fue a su apartamento a comer algo. De paso decidimos parar en casa de Karin para preguntarle a que hora nos veíamos todos. Nos abrió la puerta estresadísima y nos gritó que a las 7 y media en la parada del bus.

Volví a casa a comer algo y a buscar la cerveza porque la fiesta de Grace era un potluck, que significa que cada uno tenía que traer lo que quisiera. De camino a la parada de bus me encontré con Maarit, Rikka (las dos finlandesas) y Romaine. Romaine tenía los ojos super rojos y no paraba de hablar sobre ello. Las tres se han hecho muy amigas y no me extraña porque, sobre todo Maarit y Romaine, están locas. Maarit hace nada se fue cinco días con unos chicos que acababa de conocer de viaje. Flipad.

En fin. Estuvimos esperando hasta que vinieron los demás. En la parada de bus Murat le dio su chaqueta a Johanna porque tenía frío. Yo digo que ahí habrá algo.

Lo malo de los buses es que tienen la calefacción a tope y no te vas a empezar a quitar la sudadera en el bus… así que entras en calor para luego tener que salir del bus y volver a congelarte. Llegamos a casa de Grace de los primeros. Ella se puso en la puerta y nos dio un abrazo a cada uno.

Aquí usan mucho una frase que suena fatal para decir que hace mucho que no ves a alguien (cuando lo vuelves a ver). Suena fatal porque te da la impresión de que está gramáticamente mal. “Long time no see”. Que vendría a ser como si alguien te dijera: “Mucho tiempo no verte”. Al principio no me creía que la usaran de verdad, pero sí. La usan mucho. Así que Grace me abrazó y me dijo ‘Long time no see’. Ahí es cuando decidí hacer oficial que lo dicen.

Le hicimos subirse a una silla, le cantamos el cumpleaños feliz y le dimos el regalo. Le encantó. La verdad es que quedó muy mono. Abrió el librito encima de la silla y empezó a pegar gritos cuando vio tantas fotos nuestras.

La fiesta estuvo bien aunque empieza a ser difícil hablar con los internacionales porque se han hecho grupos ya, y o estáis en el mismo grupo y tenéis cosas que contaros o olvídate. Una finlandesa, Rikka, me preguntó de qué parte de España, para variar no supo donde estaba Mallorca. Nunca lo saben. Luego me dijo que ella estuvo en Torremolinos y que tenía una amiga en Granada ahora mismo. Pero qué les vas a decir. Le dije que en Granada solía hacer calor, por lo menos más que en Finlandia. Estuvo de acuerdo. Y ahí se acaba la conversación. Te quedas mirando a la otra y no sabes que decir. Es incómodo. Al final de la noche ya era una profesional en hacer un pequeño giro de cabeza y fijar la vista en otra conversación para dejar claro que la nuestra había acabado.

Me fui sobre las once con Celine y José (una, sí, una chica, holandesa). Íbamos andando a la residencia y nos encontramos con un grupo de chicas y chicos que miraban a qué hora iba a pasar el bus para decidir si era mejor que fueran andando. Uno nos dice:

- ¿Vais a una fiesta?

- No. ¿Vosotros?

- Sí. ¿Queréis venir?

Así. Así de simple.

- La verdad es que venimos de una.

- Ah, bueno, ¡que paséis buena noche!

- Y vosotros.

Llegué a casa, me conecté un rato y me fui a dormir.

Por otra parte hoy el día ha sido bastante aburrido. Me he despertado, he desayunado y he quitado las sábanas de la cama para dejarla lista para la redecoración que tenía pendiente.

Al rato he comido y cuando estábamos todas en casa les he preguntado si me podía ayudar alguien a cambiar los muebles de sitio. Las cuatro nos hemos metido en la habitación. Ha ha llegado a un punto en el que se ha puesto histérica pero es que se explicaba fatal y al final sólo decía: ‘Os he explicado esto mil veces ya’. Perdone usted. Con bastante esfuerzo hemos conseguido subir la cama, he pasado la aspiradora por debajo y hemos movido el escritorio hasta ponerlo pegado a la ventana, debajo de la cama. Según Ha la cama se mueve un poco porque falta una barra. Juro que nadie entiende lo que quiere decir pero he hablado con otras que tienen la cama colocada como yo y todas dicen que la tienen igual y, menos Yukari, todas dicen que se mueve un poco.

Luego hemos movido la cajonera del armario y la hemos puesto pegada a mi cama para que pueda utilizarla durante mi escalada y mi bajada.

Nell también ha movido el escritorio así que ahora estamos dándonos la espalda. Fotos próximamente. Después del gran esfuerzo, cuando estaba a punto de irme a duchar, Soo ha tocado a la puerta. Ha perdido el bus y ha pensado en venir a vernos en vez de quedarse esperando en la parada al siguiente o ir caminando. Mientras estaba por aquí he puesto sábanas limpias en la cama.

Se ha ido, me he duchado, me he vestido… y cuando iba en pantalones, sujetador y toalla porque me tenía que peinar y no quería mojar la camiseta… ha llamado a la puerta Yukari, que estaba estudiando, se había estresado y se había puesto a pegar gritos así que sus compañeras de habitación que también estaban estudiando la han enviado a dar una vuelta. Le he hecho compañía mientras me acababa de arreglar para ir al supermercado. O sea, peinarme y ponerme una camiseta. Le he dicho que podía acompañarme si le apetecía pero me ha dicho que se iba a estudiar.

Me he llevado 50 dólares al supermercado, no he comprado nada del otro mundo pero me ha costado todo 48. Mientras subía la montaña con toda la compra, agonizando por el peso y por lo incómodo que es llevar papel higiénico y acordándome de Celine por perdirme que lo comprara, he visto a las finlandesas en el bus que baja al supermercado. Me han saludado y yo me he quedado pensando: ¿por qué esperan el bus para bajar al supermercado? ¿No es mejor esperar al bus para subir con toda la compra?. En fin. De repente un coche se ha parado a mi lado. ¡Grace! Me ha dicho que subiera que me llevaba a casa. ¡Gracias! ¡Gracias! No es que esté precisamente lejos pero entre que es cuesta arriba y toda la compra… Qué maja. Que mucha gente (por lo menos en Palma, no sé si aquí es el pan de cada día) se hubieran hecho los locos.

He llegado a casa, he puesto las cosas en su sitio, me he puesto a hacer deberes y hasta ahora… salvo alguna tontería de Facebook como que la chica del cumpleaños del viernes, Amber, se acaba de enterar de que soy española y me ha escrito diciendo que ella estudia español y que de saberlo hubiera estado practicando conmigo. Que eso sólo significa que tenemos que volver a quedar. ¡Por mí genial! Además he visto una camiseta de los gremlins en internet y se la he pasado a la chica de la camiseta de gremlins del viernes. Le ha encantado, por supuesto. Qué buenas dotes sociales tengo.

En fin, ya estoy al día. Mañana más.

¡Fiesta!

// Octubre 9th, 2009 // 3 Comments » // Gente, fiesta

Voy a ser muy breve hoy.

Me he despertado antes de que sonara el despertador y no me he podido volver a dormir pensando que me iba a quedar dormida, así que me he levantado. He desayunado y me he ido a clase.

En el bus, que por fin he cogido a tiempo, me he encontrado con Johanna y con Yukari, que por fin ha pasado la gripe porcina y ya podía ir a clase. He llegado al centro del campus a las 9:41. Demasiado pronto.

He estado esperando hasta poder entrar en clase. La clase ha sido como siempre, entretenida. Luego he ido a donde había quedado con Rocky y Jaimee para hacer el trabajo de algoritmos. Al rato ha llegado Rocky y hemos estado un buen rato hablando. Es muy fácil hablar con él. Entendía todo lo que le decía y te sacaba muchos temas de conversación. Así que genial. Bastante después ha llegado Jaimee diciendo que había ido al banco y como estaba lleno de gente había tenido que esperar. En fin, aun así hemos sacado bastante en claro y hemos hecho un trozo. La semana que viene iremos a ver al profesor porque el problema dice que tenemos que ir a ver al profesor antes de dia 23.

Luego he ido a mi tercera clase. Ha estado como siempre, bien. A la salida, Michel me dice:

- Esta noche tengo una fiesta porque es el cumpleaños de una amiga, ¿quieres venir?

- ¡Sí!

- ¡Vale! Pues… es a las 7.30. Te pasaré a buscar en coche. Vives en Birnam Wood, ¿no?

- Sí.

Luego le he preguntado qué tipo de ropa suelen llevar por ahí para las fiestas y me ha dicho que iba bien tal cual iba. Deportivas, vaqueros y sudadera. Por lo visto, según otros internacionales, aquí tan pronto les da por arreglarse y salir bien vestidos como salir con cualquier cosa.

He decidido que me pondré una camiseta de las nuevas, que es bastante bonita y encima una sudadera. Así depende de lo que vea (y básicamente del calor o frío) iré con sudadera o con unos vaqueros y una camiseta mona.

Luego he ido a casa, he comido y he visto un capítulo de Anatomía de Grey.

Karin me ha dicho que si quería colaborar con el regalo de Grace (que su cumple es mañana) podía ir a darle los dos dólares esa tarde, así que he ido a su apartamento a darle los dos dólares y ella me ha dado una hoja donde tengo que escribir algo, luego una receta y poner una foto mía.

He vuelto a casa, he puesto una foto mía en una tarjeta de memoria y me he ido al supermercado a revelarla. Luego he vuelto y me he duchado. Cuando he salido de la ducha estaban Yukari y Ha que por lo visto me esperaban para saber si quería ir con ellas a ver la puesta de sol y les he dicho que no porque tenía una fiesta. A Ha ya se lo había dicho pero nunca se acuerdan de nada…

Peinándome he roto el peine. Qué tristeza. Entre esto y el iPod…

Y ahora estoy sola en casa, he comido algo. Michel me ha dicho que me llamará a las siete y media cuando esté por aquí. Yo le he preguntado si lo típico es que lleve algo (mi siguiente pregunta era ‘¿qué llevo?’) pero me ha dicho que no porque como no la conozco ella no espera nada de mí. Sólo cinco dólares para pagar la bebida.

Según Ha, aquí las fiestas acaban a las 11 o las 12. Ya veremos… Por ahora dejaré el día de hoy aquí y a la vuelta decido si acabo de escribir en ese momento o si le doy a enviar y ya mañana cuento el resto del día.

Aún no me he ido pero me acaba de llamar Hitomi preguntándome si tenía planes para hoy por si quería que hiciéramos algo juntas. ¿Justo hoy? Qué mala suerte. Pero le he dicho que mañana la vería en la fiesta de Grace.

Vale, he encontrado el cumpleaños en facebook y pone que acaba a las tres. Así que esto se queda así por hoy.