Bicicleta abajo, bicicleta arriba
// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales, fiesta
Ayer se me olvidó contaros la última…
Ha vino y nos empezó a decir a mí y a Celine que si Nell a veces duerme en el sofá es porque llega a las dos de la mañana y no quiere despertarme. Pero eso no es lo peor, también dijo que si Nell a veces se salta su clase de las 8 de la mañana, es porque está durmiendo en la habitación y le da pena despertarme.
¡Venga hombre! ¡No se lo cree ni ella! Además, si fuera verdad, ¿va a ser mi problema que las demás sí tengan problemas mentales?
- Así somos los asiáticos, somos tan simpáticos que no queremos molestaros.
Por supuesto, hija. Tú eres tan simpática que me apetece que saltes por el balcón. Su idea es que Nell y ella deberían dormir juntas. Entonces cuando Celine se vaya y venga la nueva, la nueva tendría que dormir conmigo. Sí, claro, ella lo que quiere es que Nell (que nunca está en casa y casi nunca duerme en la habitación) duerma en su habitación para tener la habitación para ella sola.
También se me olvidó decir que fui a mi reunión de Software Project Analysis (ESI2) de siete a diez de la noche. Un montón de tiempo… pero productiva, como siempre.
Y dejando a un lado el miércoles…
El jueves decidí que mi resfriado estaba desapareciendo y fui a clase de frisbee en bicicleta por primera vez . Hacía muchísimo, muchísimo viento pero aun así, el paseo fue genial. Las cuestas hacia arriba siguen siendo difíciles, ¡pero las cuestas hacia abajo son muy, muy, muy divertidas!
Jugamos frisbee dentro. El profesor nos separó en cuatro grupos haciendo lo típico de darle a cada uno un número del 1 al 4. De repente una chica empieza a gritar:
- ¡Número tres! ¡Número tres!
Me quedé mirándola y pensando: ¿estás diciendo esto porque sabes que estoy en el equipo número tres y que soy española? Rebuscado, lo sé. Pero posible, también.
Jugamos a un juego muy divertido. En un cuadrado pequeño hay cuatro personas de un equipo y cuatro del otro. Unos defienden y los otros se tienen que intentar pasar el frisbee diez veces. Si el frisbee se cae, el que tenga la culpa sale del cuadrado, entra otro de ese equipo y se cambian los turnos de defensa, ofensa.
Es un juego muy, muy rápido porque si te paras a pensar quién tiene que salir o quién tiene que entrar el otro grupo puede llegar a los 10 sin que te enteres. Un par de veces me pasé el frisbee de mano en mano con alguien de mi equipo mientras el otro no se enteraba de nada.
En serio, no sé qué tal suena mi descripción pero es un juego genial. Tengo muchas ganas de que lo volvamos a jugar.
Luego volví a casa con la bici, genial otra vez porque, como ya deberíais saber, vivo bajando la montaña desde la universidad. De todas formas hay un momento que vuelve a ser cuesta para arriba… total que cuando llegué a casa estaba muriéndome. ¡Pero es un muy buen ejercicio!
Me duché y para variar, comida, deberes… hasta que fui a mi reunión de Software Project Analysis. Quince minutitos de reunión y cada uno a su casa.
Por la tarde estuve haciendo un poco de todo, como siempre hasta que fue casi hora de la noche de los 80. Le dije a Chelsea que saliera y me dijo que estaba enferma. Enferma ella y sus 16 compañeros de habitación. Imaginaos… Pero tampoco os creáis que justo después me dijo que se iba al supermercado a comprar ingredientes para hacer una lasaña. Que levanten la mano los que tienen ganas de hacer una lasaña cuando se encuentran mal. Eso pensé yo también. Por eso creo que debería haber salido, es mucho mejor remedio salir que ponerse a cocinar una lasaña. Pero no me hizo caso.
Fuimos a la noche de los 80, estuvo bastante bien. Como siempre, vaya. Y después a dormir.



