Posts Tagged ‘ha’

Nada en especial

// Febrero 9th, 2010 // No Comments » // Gente, clase

El miércoles me desperté pronto porque había quedado con Jeff para hacer el trabajo de Project Management. Perdí el bus, así que llegué algo tarde pero no le importó. Estuvimos haciendo el trabajo y cuando casi lo teníamos listo decidimos subir a hablar con el profesor y comentarle un par de dudas. Por lo visto lo habíamos hecho todo bien así que lo dimos por acabado.

Fui al laboratorio de informática y estuve ahí hasta que fue hora de ir a clase, luego clase y hora de comer.

Necesitaba un DVD de Ubuntu para recuperar mi Grub de una vez por todas así que fui a ver a uno de mis futuros jefes para ver si el tenía alguno. Estaba hablando con otra chica y cuando me vio hizo el gesto de paz (como la V de victoria) pero con la palma mirando hacia él. Más tarde le pregunté a Chelsea y es lo mismo que el gesto de paz pero más en plan gánster.

Evidentemente tenía un DVD de Ubuntu y me lo dejó. Además ese día cambié el teclado americano a español para poder escribir los acentos y después me olvidé de cambiarlo otra vez, así que tuve que pedir que me reiniciaran la cuenta que se había bloqueado por escribir mal la contraseña.

Después más clase y a casa.

Por la tarde hablé con mi compañera de habitación bastante, cosa que no está de más ya que nos llevamos bien pero tenemos una relación súper distante.

Recuperé el Grub, y Ha apareció con una naranja diciéndome que me la comiera que estaba muy dulce. Fui a facebook y les escribí a Katie y a Sam que Ha me había dado una naranja y que me la pensaba comer. Sam dijo que no me la comiera, que era como Blancanieves, pero yo le dije que si tenía que morir/dormir durante unos días y resucitar/despertar con el amor de mi vida a mi lado… Ella tuvo que admitir que tenía razón y que por lo tanto valía la pena. Luego empezaron a desvariar sobre si ellas serían animales que cantan o enanitos. Cosas que sólo dirían Katie y Sam.

Y ese fue mi día, sin novedades en especial pero muy divertido.

Bicicleta abajo, bicicleta arriba

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales, fiesta

Ayer se me olvidó contaros la última…

Ha vino y nos empezó a decir a mí y a Celine que si Nell a veces duerme en el sofá es porque llega a las dos de la mañana y no quiere despertarme. Pero eso no es lo peor, también dijo que si Nell a veces se salta su clase de las 8 de la mañana, es porque está durmiendo en la habitación y le da pena despertarme.

¡Venga hombre! ¡No se lo cree ni ella! Además, si fuera verdad, ¿va a ser mi problema que las demás sí tengan problemas mentales?

- Así somos los asiáticos, somos tan simpáticos que no queremos molestaros.

Por supuesto, hija. Tú eres tan simpática que me apetece que saltes por el balcón. Su idea es que Nell y ella deberían dormir juntas. Entonces cuando Celine se vaya y venga la nueva, la nueva tendría que dormir conmigo. Sí, claro, ella lo que quiere es que Nell (que nunca está en casa y casi nunca duerme en la habitación) duerma en su habitación para tener la habitación para ella sola.

También se me olvidó decir que fui a mi reunión de Software Project Analysis (ESI2) de siete a diez de la noche. Un montón de tiempo… pero productiva, como siempre.

Y dejando a un lado el miércoles…

El jueves decidí que mi resfriado estaba desapareciendo y fui a clase de frisbee en bicicleta por primera vez . Hacía muchísimo, muchísimo viento pero aun así, el paseo fue genial. Las cuestas hacia arriba siguen siendo difíciles, ¡pero las cuestas hacia abajo son muy, muy, muy divertidas!

Jugamos frisbee dentro. El profesor nos separó en cuatro grupos haciendo lo típico de darle a cada uno un número del 1 al 4. De repente una chica empieza a gritar:

- ¡Número tres! ¡Número tres!

Me quedé mirándola y pensando: ¿estás diciendo esto porque sabes que estoy en el equipo número tres y que soy española? Rebuscado, lo sé. Pero posible, también.

Jugamos a un juego muy divertido. En un cuadrado pequeño hay cuatro personas de un equipo y cuatro del otro. Unos defienden y los otros se tienen que intentar pasar el frisbee diez veces. Si el frisbee se cae, el que tenga la culpa sale del cuadrado, entra otro de ese equipo y se cambian los turnos de defensa, ofensa.

Es un juego muy, muy rápido porque si te paras a pensar quién tiene que salir o quién tiene que entrar el otro grupo puede llegar a los 10 sin que te enteres. Un par de veces me pasé el frisbee de mano en mano con alguien de mi equipo mientras el otro no se enteraba de nada.

En serio, no sé qué tal suena mi descripción pero es un juego genial. Tengo muchas ganas de que lo volvamos a jugar.

Luego volví a casa con la bici, genial otra vez porque, como ya deberíais saber, vivo bajando la montaña desde la universidad. De todas formas hay un momento que vuelve a ser cuesta para arriba… total que cuando llegué a casa estaba muriéndome. ¡Pero es un muy buen ejercicio!

Me duché y para variar, comida, deberes… hasta que fui a mi reunión de Software Project Analysis. Quince minutitos de reunión y cada uno a su casa.

Por la tarde estuve haciendo un poco de todo, como siempre hasta que fue casi hora de la noche de los 80. Le dije a Chelsea que saliera y me dijo que estaba enferma. Enferma ella y sus 16 compañeros de habitación. Imaginaos… Pero tampoco os creáis que justo después me dijo que se iba al supermercado a comprar ingredientes para hacer una lasaña. Que levanten la mano los que tienen ganas de hacer una lasaña cuando se encuentran mal. Eso pensé yo también. Por eso creo que debería haber salido, es mucho mejor remedio salir que ponerse a cocinar una lasaña. Pero no me hizo caso.

Fuimos a la noche de los 80, estuvo bastante bien. Como siempre, vaya. Y después a dormir.

Lunes, lunes, qué haces en mi sitio, lunes

// Noviembre 16th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

El lunes me desperté súper pronto para acabar una práctica de PHP y MySQL, ¡y conseguí acabarla a tiempo!

Las clases de por la mañana fueron como siempre. Volví a casa a comer y volví al campus a por la cuarta clase.

Entré en clase y alguien se había sentado en mi sitio. Mi sitio al lado de Katie. Mi tristeza fue enorme. Me tuve que sentar delante de Katie.

- Hoy me vas a echar de menos, lo sé.

- ¡Sí! ¡Estás tan lejos!

A las 4:35 me giré para mirar a Chelsea, como habíamos quedado pero como desde mi nuevo sitio la tenía a la espalda sólo vi que no me estaba mirando en ese preciso segundo. Más tarde me volví a girar y veo a Chelsea mirándome y haciéndome lo del bigote. Casi me muero. De risa, evidentemente.

Durante el descanso me puse a hablar con Katie sobre las fotos de Halloween y su disfraz y de lo chulo que era (iba de Yasmine, la de Aladin).

- Algunos pensaban que iba de estatua de la libertad.

- ¿!Qué?!

- ¡Ya! ¡O sea llevaba una corona!

Katie es genial, me mata. Hasta se tiño el pelo (es súper, súper rubia y se puso uno de esos tintes que se van con un lavado para ser morena). Cuando la conversación empezaba a morir me fui a hablar con Chelsea.

- Voy a suicidarme.

- Oh no, ¡no es para tanto!

Hemos seguido hablando y al rato una de sus compañeras en esa clase le ha dicho que en el examen del miércoles entra todo lo del primer examen y lo nuevo. Se gira hacia mí y dice:

- Creo que me apunto a lo del suicidio.

- Oh no, ¡no es para tanto!

Nos estuvimos riendo y me dijo que no le podía devolver sus palabras. ¡Ja! Chelsea me preguntó si tenía la máscara que una de sus compañeras de habitación le dejo a Soo para Halloween y me quedé en plan: ¿de qué me habla?

Después del descanso una hora más de esa horrible clase. Al profesor se le ocurrió que podíamos hacer una actividad. Me giro y le digo a Katie:

- ¿Sabes como hacerlo?

- Ni idea.

Y empezamos a hablar sobre lo tontas que nos sentimos en esta clase porque los ejercicios son fáciles pero no sabemos usar las fórmulas.

Acabó la clase y volví con Katie en el bus como es ya costumbre y me dijo que “Canadá está sobrevalorado. No hay nada como los Estados Unidos”. Para luego añadir que “Vancouver es un intento de copia de Seattle pero que ni se le acerca”. Me encanta. Adivinad de dónde es. He despotricado sobre Ha para no perder costumbre y le he contado que al principio Ha dormía debajo de la cama.

- ¿QUÉ? Imagínate que un día se levanta de una pesadilla, se da súper fuerte en la cabeza y se mata.

Cuando las risas me dejaron volver a hablar le dije que eso hubiera sido más traumático que lo del chico que se murió en nuestro hostal.

Y así de risas hasta casa. La clase de los lunes y miércoles por la tarde es horrible pero a la vez me gusta bastante por la gente que hay ahí.

Una vez en casa ya no hubo nada más que destacar (que recuerde dos semanas más tarde. De todas formas confesaré que tenía notas sobre todo esto para no olvidarme.) y a dormir.

Feliz cumpleaños Johanna

// Octubre 30th, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Room, clase

Me desperté encontrándome aún bastante mal. Desayuné y me tomé dos pastillas más. Fui con Celine a clase que se había despertado a las 6:30 para estudiar. Las dos teníamos un examen.

Entré en clase y me senté en un sitio cualquiera sin gente a mi alrededor. El profesor entró y empezó a decir que quería que separáramos las mesas, hiciéramos columnas rectas… vaya, lo normal en un examen en España. Luego nos repartió dos tipos distintos de examen tipo test. Fue sentirse como en casa.

La última pregunta del examen era:

34. Aprender PHP es (todas las respuestas valen un punto así que contestad lo que queráis):

a) ¡Divertido!

b) Divertido pero mucho trabajo.

c) Normal.

d) Mucho trabajo.

e) Otro:

Yo elegí la e y le puse que era divertido hasta que llegabas a la parte de cookies, sesiones y demás.

Luego fui a Starbucks y me compré un White Chocolate Moka. Riquísimo. De vuelta a la segunda clase. Se me olvidó deciros que el lunes, una chica que conozco de clase, se sentó al lado mío con una ración de seis sushis. A las 11 de la mañana. Le dije:

- ¿En serio te apetece sushi ahora?

- Es mi preferido.

Ese día llevaba botas de agua, se las quitó en medio de clase y se quedó descalza. El miércoles llevaba chanclas (había escrito “chanclas” en inglés y lo he tenido que borrar y traducir. Ya pierdo el norte con los idiomas). Es una locura de chica.

Por el camino entre las dos clases me encontré con Tina que me contó que lo estaba pasando mal porque había problemas en su casa. Me refiero a su casa en Suecia.

Tercera clase. El profe empieza a repartir los exámenes. ‘Ana’. Y me da el mío. Lo miro. 15/15. 100%. Un diez. Tengo un diez. ¡¡¡Tengo un diez!!! Me giré a mis compañeros de clase y les dije:

- ¡Estoy tan feliz! ¡Ya no siento que me duela la garganta!

Volví a casa.

Me puse a intentar hacer los deberes que no había podido hacer el día anterior porque me encontraba fatal. Conseguí hacer la mitad y me tuve que ir a clase. Celine también tenía que ir a así que fuimos juntas. Era la primera vez que iba por el bosque desde que pillaron a los atracadores. Los han metido en la cárcel con fianzas, bastante altas por lo visto, en espera del juicio.

Llegué a clase. El profesor estaba contestando muchas dudas de los deberes pero aun así quiso que los entregáramos. Katie me dijo que tenía todos los números mal y estaba como loca intentando arreglarlo. Yo entregué lo que tenía. Durante el descanso fui a hablar con el profesor y le expliqué que había estado mala. Él me dijo que no podía decirme que lo entregara más tarde porque no era justo para los demás pero que le mandara un email recordándoselo y lo tendría en cuenta.

Volví a sentarme con Katie y Lorraine. Lorraine, la señora que va en nuestro grupo de proyecto, dijo que el lunes no vino porque estaba mala y va Katie y le suelta que a ver si tendría gripe A. Yo dije:

- Creo que me voy a sentar al otro lado de Katie. (Lejos de Lorraine).

Pero Lorraine empezó a asegurar y asegurar que no tenía gripe A, sólo un resfriado. Luego decidimos que íbamos a quedar el viernes a la 1 para llamar al chico de los Dining Services (los servicios de los comedores del campus) para quedar a alguna hora y entrevistarlo. Miré a Katie y le dije:

- ¿Vamos a quedar sólo para llamarle?

- Sí -riéndose- Bueno también podemos pensar que vamos a preguntarle cuando le entrevistemos así no quedamos sólo para llamar.

Así quedamos. Una hora más y se acabó la clase. Me fui con Katie al autobús y fue bastante guay tener a alguien con quien hablar antes y durante el bus. Ya lo había hecho con Michelle, pero en español, y con Thomas pero no es lo mismo. Con Katie me entiendo muy bien así que es genial. Le conté cosas de mi increíble vida diaria.

- Así que tengo dos compañeras de habitación asiáticas y la otra de Europa, como yo. Pero una de las asiáticas es lo peor. Se pasa el día diciendo que los asiáticos son lo mejor. El otro día estábamos hirviendo arroz y se puso a decir que teníamos que lavar el arroz antes de cocinarlo y que le hiciéramos caso porque era asiática.

Katie se partió y me contó que ella sólo tiene una compañera de habitación y un perro que creo que es de la compañera. El perro es uno de esos perros enanos y por lo visto es el amo y señor de la casa, se sienta donde le da la gana y es imposible moverlo. Según Katie una compañera de habitación está bien porque es relajado y tal pero que con tres es drama asegurado.

Es genial porque se baja sólo una parada antes que la mía y son dos paradas que están muy cerca, así que debemos vivir bastante cerca.

Celine me contó por la tarde que a Ha no le había gustado que Yukari viniera. Yo le dije que cuando tuvimos que decidir que tipo de habitación queríamos yo dije que quería una más social que de estudio así que… Celine cree que puso por partes iguales pero es que lo de Ha es exagerado. Va a clase, vuelve y se sienta en el ordenador y no sale hasta que vuelve a tener clase. Si estas en un sitio aburrido o no hay nada que hacer… pero por favor, estamos en una universidad increíble. Hay muchísimas cosas que hacer. Muchísimas. Mil veces he tenido que dejar algo de lado porque tenía dos cosas a la vez. Pero Ha nada, si el viernes se puede saltar las clases, se va el jueves por la noche a casa. Para mí es muchísimo mejor y creo que para toda la casa en realidad.

A las siete había quedado con Thomas y Michel en casa del primero que vive justo cruzando la calle para acabar el trabajo que había que entregar el viernes. Estuvimos hasta las diez, volví a casa y me reuní con Celine y Yukari para ir al apartamento de Johanna a decirle feliz cumpleaños en plan breve ya que había repetido mil veces que no quería fiesta ese día porque el viernes tenía un examen. Las compañeras de habitación de Johanna le habían hecho dos tartas así que estuvimos comiendo un trozo de tarta y hablando con los demás. Al rato volvimos a casa y a dormir.

¡Sin calentar!

// Octubre 23rd, 2009 // No Comments » // Internacionales, clase

El martes fue un día de lo más soso ya que el miércoles tenía mi primer examen aquí.

Me desperté, perdí el bus y llegué tarde a frisbee. Lo que supuso perderme todo el calentamiento. ¡Bien! No tener que correr. ¡¡Bien!!

Al principio de la clase nos estuvimos pasando el frisbee en parejas, y luego nos separamos en dos grandes grupos y estuvimos practicando defensa. Yo tenía que defender a una chica que no se enteraba de nada, la pobre. Siempre, cuando conseguía tirar el frisbee, corría hacia el lado contrario. Y su amiga, la que tiraba el frisbee conmigo y yo: ‘¡Por el otro lado!’ Fue muy entretenido, la verdad. Y creo que lo hice bastante bien. Un chico que es muy bueno con el frisbee. John, igual lo recordáis de que un día estuve tirándome el frisbee con él. Me dijo varias veces que lo hacía bien o cosas así.

Una cosa genial de aquí es que si alguien hace algo bien enseguida le felicitan. ¡Buen tiro! ¡Buena (¿como se dice lo contrario de tirar? ¿Recoger?) recogida! ¡Buena jugada! Y así con todo. A mí me encanta.

Cuando acabó la clase de frisbee, fui a casa, me duché y me puse con los deberes de algoritmos. A la hora de comer decidí cocinar. ¡Por primera vez desde que estoy aquí! Saqué los trozos de lomo que me había comprado y los freí en la sartén. Fui a poner un poco de arroz a hervir. Nell, que estaba mirándome fijamente porque decía que quería ser testigo de la primera vez que cocinaba, me dijo que podía cocinar en la arrocera (o cook ricer en inglés). Le dije que no sabía como hacerlo y ella dijo que me iba a enseñar.

Puso un poco de agua en la arrocera y pusimos arroz. De repente empezó a intentar sacar el agua de la arrocera. Yo me quedé pensando: ‘¿qué estás haciendo?’. Se lo pregunté y me dijo que estaba lavando el arroz. Lavando. El arroz. Le dije a Celine:

- ¿Tú lavas el arroz?

- No, si el agua va a hervir se van a ir los gérmenes, ¿no?

- Sí.

Entonces salió la erudita Ha:

- Tienes que lavar el arroz para quitarle grasas que lleva.

La miramos con caras de: ¿me tomas el pelo? Y ella con su cara de sabelotodo dijo:

- Tenéis que hacernos caso a los asiáticos porque nosotros sabemos de arroz. Sí hija, según tú, los asiáticos sabéis de todo. Menos de gays. Ya que según Ha en Asia no hay gays. Podéis reíros aquí. Qué pesada es.

En fin, Nell me puso el arroz en la arrocera, luego comí y fui a seguir con los deberes.

A las 3 había quedado con Thomas y Michel para hacer un poco del trabajo. Michel me dijo que no había acabado algoritmos y me sentí bien. A las 4 acabamos y fui a relaciones internacionales a hablar con Richard, el jefe, para que me firmara el plan de estudios que la UIB quería que enviara firmado. Después le pedí por mi DS-2019. Es un papel del rollo de los visados. Tuvieron que enviar los de ISEP a Washington DC que es donde está la central de ISEP para que los firmaran y nos había enviado un mail diciendo que ya los tenía. Me dijo que estaban en la otra oficina y fuimos allí.

Cuando entré me encontré con Kaylee sentada en una mesa delante de un ordenador. Me descolocó un poco. Una parte de mí sabía que Kaylee trabajaba ahí y otra que la oficina estaba ahí pero esos pensamientos no estaban conectados. Le dije hola con la mano.

- ¡Oh Ana! ¿Has venido sólo para verme?

- Sí, soy tan simpática.

- Sí, eres tan simpática.

Estuvimos un rato hablando y me preguntó si quería ir el viernes por la noche a un laberinto de maíz. Que iríamos por la noche porque daría más miedo. ¡Vale! Le conté que Nell había dicho por la mañana que iba a traer una amiga a casa y se iban a pasar la noche despiertas estudiando. Me dijo que las enviara al salón. Le dije que más les valía que se fueran al salón y ella me dijo que si no podía dormir la llamara y fuera a dormir a su casa. ¡Qué maja!

Me fui a casa y seguí con algoritmos. Cuando los acabé me puse a estudiar para el examen. Preparé las fórmulas y demás.

Entre una cosa y otra se me hizo súper tarde y me fui a dormir increíblemente cansada.

Fin de ese día. Os dije que este día había sido soso. ¡Y si no he podido escribir mientras era por todo esto!

Me siento Heidi

// Septiembre 28th, 2009 // 2 Comments » // Deportes, Internacionales, Room

La verdad es que no ha sido un día muy movido.

En teoría habíamos quedado a las once en mi apartamento para ir todas juntas a Bellis Fair: Yukari, Soo, Nell, Eunji, Miho y yo. Miho venía por cortesía de Yukari.

Pero eso era la teoría. La realidad ha sido que he tenido que ir a despertar a Nell a menos diez. Eunji por su parte se ha despertado a menos veinte. Soo a menos cuarto, ha venido corriendo a mi apartamento sin desayunar y luego me lo ha contado y se ha quedado mirándome hasta que le he dicho: ‘¿quieres un yogurt?’. No había acabado la frase y ella ya iba por la mitad del yogurt. Además Miho no ha perdido la oportunidad y ha venido a pedirme un yogurt también. Total, que tenía cuatro y me he quedado con la mitad.

Eunji ha decidido que no tenía tiempo de venir a las 11 y ha decidido tomarse su tiempo y avisar a Nell por mensaje. Nell, quien no ha leído el mensaje hasta al cabo de un rato, ha dicho que nos podíamos ir y que ella esperaría a Eunji.

Nos hemos ido Yukari, Miho, Soo y yo a la parada de bus para ver pasar el bus delante nuestro. Más de veinte minutos para esperar al siguiente bus en domingo. Yukari ha venido y me ha dicho, básicamente, que se iba a hacer deberes y nos dejaba a Miho.

En fin, hemos ido al centro comercial. Soo se ha comprado un móvil, yo me he comprado unas deportivas Nike para mi clase de frisbee. Ha venido la chica a preguntarme si podía ayudarme en algo y le he contado que iba a hacer clase de frisbee y necesitaba unas zapatillas. Ella no estaba muy segura del tipo de zapatillas y se ha ido a preguntarle a otro. Luego ha vuelto y me ha preguntado que en que parte de Western iba a jugar. Le he dicho que al lado del Recreation Center (o RecCenter) y ya ha tenido claro que necesitaba.

Son preciosas, comodísimas… además, le he dicho que no sabía si las zapatillas que me enseñaban iban a ser muy caras y me ha dicho que tenía un descuento del 20% que podía darme si lo quería. ¡Por supuesto! Qué maja. Nos ha dicho que ella es una Junior (o sea, que está en su tercer año) en Western también.

Luego hemos ido a una tienda de cosas para la cocina donde Miho se ha comprado sartenes. Luego ha dicho que quería una taza, la he llevado a la parte de la tienda donde había tazas y después de mirarlas ha decidido que eran demasiado grandes. (¿Tamaño americano, quizás?).

Hemos ido a Target porque quería comprarme un juego de cubiertos para mí pero no te venden un juego, tiene que ser como mínimo cuatro. Paso de comprar nada para todas. Y menos cubiertos, que Nell tiene los suyos y no pienso comprar para Celine. Así que nada, he comprado comida.

Target ya tiene media tienda con cosas para Halloween, ¡y queda un mes! La de cosas que hay… te lo venden todo.

Miho ha dicho que necesitaba un despertador. La hemos llevado a las alarmas digitales. No, ella lo quiere analógico. No hay analógicos en Target. Entonces, ha dicho, quería bastoncitos para los oídos. Le hemos enseñado unos: muy pequeña la caja. Otros: muy grande. Ahora necesitaba una caja para meter cosas. Soo la ha plantado delante de una cajonera de dos cajones de plástico. No. Yo le he dicho a Soo que mientras ella se probaba los pantalones de chándal que se tenía que comprar, yo llevaría a Miho a ver una caja que había visto antes. La ha cogido para el carro. Bien.

Nos hemos encontrado con Soo frustrada porque todos le venían largos. Decidimos ir a la caja y probar en otra tienda. Miho, por su parte, decide que ya no quiere la caja. Que iba a ir a dejarla en su sitio. Le he dicho que ya la dejaba yo, que iría más deprisa.

Después, Miho ha ido con un ticket de Target que le había dado Yukari y un cable de internet de RadioShack, a devolverlo todo en Target. Target ha dicho que eso es de RadioShack así que hemos tenido que ir a RadioShack a devolverlo con el ticket de Target. RadioShack ha dicho que ese ticket no es suyo y que si no trae el de RadioShack sólo le puede devolver el dinero con un ticket regalo.

Yo he dicho que mejor se lo devolviera todo a Yukari y decidiera ella.

Ah, no os lo perdáis, Miho a media mañana me ha preguntado si podía meter el cable de internet (en serio, no ocupa nada) en mi bolsa porque se le hacía pesado. Mi cara, un poema. Menos mal que Soo ha actuado para decir que lo metiera en su bolsa.

En fin, hemos acompañado a Soo a por unos pantalones, luego ha querido entrar en Hollister y luego, por fin, al bus. En el bus, Miho me ha hecho un increíble comentario: ‘Mis pies no llegan al suelo si me siento en la silla’. Bien.

He llegado aquí y me he puesto a mirar cosas de clase y a empezar una de las prácticas/deberes. Es difícil.

Luego han llegado Hye Lim y Eunji, a quien, se me ha olvidado comentar, nos hemos encontrado en el Target pero luego se han ido por su cuenta. Y dos segundos más tarde Soo. Las tres se han puesto a cocinar comida coreana. (En realidad creo que han hecho lo mismo que si yo cogiera un sobre de “paella” y lo pusiera a hervir. Pero vale.

Han hecho dos tipos de fideos. Unos eran marrones oscuros y muy pastos y los otros muy, muy, muy picantes. Menos mal que no tenía mucho hambre. No estaban malos pero tampoco buenísimos.

He vuelto a la habitación y me he puesto los auriculares. De repente han tocado a la puerta y era Ha con un millón de cosas. Ha traído mucha comida, un microondas, una aspiradora, decoración de halloween (en realidad muy poca de esa y mejor, quiero ir a mirarla por mi cuenta) y decoración en general.

En realidad, millones de flores de plástico. Ahora vivo en la casa de la pradera. En serio. A ver si mañana hago alguna foto. Pero bueno, mejor que nada. Y si ha traído microondas, puede traer lo que quiera.

Además ha decidido que se quedará ella con el microondas, que para algo vive en Seattle y que el microondas ha costado 50 dólares (no sé que ha costado todo lo demás, además hay cosas como el ketchup que están a la mitad, o sea que las trae de su casa) pero que cada una podemos poner 5 o 10 dólares sólo y ella, a cambio, se lo queda. Por mí bien.

Hemos puesto unas pegatinas de decoración que trajo en una pared y nos ha inundado todo el salón de flores artificiales. Todas las ha hecho ella, por lo visto. Luego encima nos ha regalado flores para nuestros escritorios. ¿Cómo le dices ‘no, gracias’ a eso? No he sabido como. Así que flores en mi escritorio hasta… no sé, igual en Navidad puedo colar que me las llevo a España. O… no sé. Ya iré viendo.

Y ahora para variar tenemos los alaridos de Celine en la cocina. Yo hablo con mis padres desde bastante lejos a un tono normal y ella, que lleva un casco con micro incorporado, ruge.

Me voy a dormir. Mañana clases, empieza la primera semana normal así que no sé si tendré tantas cosas que contar cada día…

P.D: Por favor, acaba de tirarle un beso a quien esté al otro lado del Skype. En serio, si vas a hacer eso, deja de gritar, ¿no? Digo yo…