// Septiembre 28th, 2009 // 2 Comments » // Deportes, Internacionales, Room
La verdad es que no ha sido un día muy movido.
En teoría habíamos quedado a las once en mi apartamento para ir todas juntas a Bellis Fair: Yukari, Soo, Nell, Eunji, Miho y yo. Miho venía por cortesía de Yukari.
Pero eso era la teoría. La realidad ha sido que he tenido que ir a despertar a Nell a menos diez. Eunji por su parte se ha despertado a menos veinte. Soo a menos cuarto, ha venido corriendo a mi apartamento sin desayunar y luego me lo ha contado y se ha quedado mirándome hasta que le he dicho: ‘¿quieres un yogurt?’. No había acabado la frase y ella ya iba por la mitad del yogurt. Además Miho no ha perdido la oportunidad y ha venido a pedirme un yogurt también. Total, que tenía cuatro y me he quedado con la mitad.
Eunji ha decidido que no tenía tiempo de venir a las 11 y ha decidido tomarse su tiempo y avisar a Nell por mensaje. Nell, quien no ha leído el mensaje hasta al cabo de un rato, ha dicho que nos podíamos ir y que ella esperaría a Eunji.
Nos hemos ido Yukari, Miho, Soo y yo a la parada de bus para ver pasar el bus delante nuestro. Más de veinte minutos para esperar al siguiente bus en domingo. Yukari ha venido y me ha dicho, básicamente, que se iba a hacer deberes y nos dejaba a Miho.
En fin, hemos ido al centro comercial. Soo se ha comprado un móvil, yo me he comprado unas deportivas Nike para mi clase de frisbee. Ha venido la chica a preguntarme si podía ayudarme en algo y le he contado que iba a hacer clase de frisbee y necesitaba unas zapatillas. Ella no estaba muy segura del tipo de zapatillas y se ha ido a preguntarle a otro. Luego ha vuelto y me ha preguntado que en que parte de Western iba a jugar. Le he dicho que al lado del Recreation Center (o RecCenter) y ya ha tenido claro que necesitaba.
Son preciosas, comodísimas… además, le he dicho que no sabía si las zapatillas que me enseñaban iban a ser muy caras y me ha dicho que tenía un descuento del 20% que podía darme si lo quería. ¡Por supuesto! Qué maja. Nos ha dicho que ella es una Junior (o sea, que está en su tercer año) en Western también.
Luego hemos ido a una tienda de cosas para la cocina donde Miho se ha comprado sartenes. Luego ha dicho que quería una taza, la he llevado a la parte de la tienda donde había tazas y después de mirarlas ha decidido que eran demasiado grandes. (¿Tamaño americano, quizás?).
Hemos ido a Target porque quería comprarme un juego de cubiertos para mí pero no te venden un juego, tiene que ser como mínimo cuatro. Paso de comprar nada para todas. Y menos cubiertos, que Nell tiene los suyos y no pienso comprar para Celine. Así que nada, he comprado comida.
Target ya tiene media tienda con cosas para Halloween, ¡y queda un mes! La de cosas que hay… te lo venden todo.
Miho ha dicho que necesitaba un despertador. La hemos llevado a las alarmas digitales. No, ella lo quiere analógico. No hay analógicos en Target. Entonces, ha dicho, quería bastoncitos para los oídos. Le hemos enseñado unos: muy pequeña la caja. Otros: muy grande. Ahora necesitaba una caja para meter cosas. Soo la ha plantado delante de una cajonera de dos cajones de plástico. No. Yo le he dicho a Soo que mientras ella se probaba los pantalones de chándal que se tenía que comprar, yo llevaría a Miho a ver una caja que había visto antes. La ha cogido para el carro. Bien.
Nos hemos encontrado con Soo frustrada porque todos le venían largos. Decidimos ir a la caja y probar en otra tienda. Miho, por su parte, decide que ya no quiere la caja. Que iba a ir a dejarla en su sitio. Le he dicho que ya la dejaba yo, que iría más deprisa.
Después, Miho ha ido con un ticket de Target que le había dado Yukari y un cable de internet de RadioShack, a devolverlo todo en Target. Target ha dicho que eso es de RadioShack así que hemos tenido que ir a RadioShack a devolverlo con el ticket de Target. RadioShack ha dicho que ese ticket no es suyo y que si no trae el de RadioShack sólo le puede devolver el dinero con un ticket regalo.
Yo he dicho que mejor se lo devolviera todo a Yukari y decidiera ella.
Ah, no os lo perdáis, Miho a media mañana me ha preguntado si podía meter el cable de internet (en serio, no ocupa nada) en mi bolsa porque se le hacía pesado. Mi cara, un poema. Menos mal que Soo ha actuado para decir que lo metiera en su bolsa.
En fin, hemos acompañado a Soo a por unos pantalones, luego ha querido entrar en Hollister y luego, por fin, al bus. En el bus, Miho me ha hecho un increíble comentario: ‘Mis pies no llegan al suelo si me siento en la silla’. Bien.
He llegado aquí y me he puesto a mirar cosas de clase y a empezar una de las prácticas/deberes. Es difícil.
Luego han llegado Hye Lim y Eunji, a quien, se me ha olvidado comentar, nos hemos encontrado en el Target pero luego se han ido por su cuenta. Y dos segundos más tarde Soo. Las tres se han puesto a cocinar comida coreana. (En realidad creo que han hecho lo mismo que si yo cogiera un sobre de “paella” y lo pusiera a hervir. Pero vale.
Han hecho dos tipos de fideos. Unos eran marrones oscuros y muy pastos y los otros muy, muy, muy picantes. Menos mal que no tenía mucho hambre. No estaban malos pero tampoco buenísimos.
He vuelto a la habitación y me he puesto los auriculares. De repente han tocado a la puerta y era Ha con un millón de cosas. Ha traído mucha comida, un microondas, una aspiradora, decoración de halloween (en realidad muy poca de esa y mejor, quiero ir a mirarla por mi cuenta) y decoración en general.
En realidad, millones de flores de plástico. Ahora vivo en la casa de la pradera. En serio. A ver si mañana hago alguna foto. Pero bueno, mejor que nada. Y si ha traído microondas, puede traer lo que quiera.
Además ha decidido que se quedará ella con el microondas, que para algo vive en Seattle y que el microondas ha costado 50 dólares (no sé que ha costado todo lo demás, además hay cosas como el ketchup que están a la mitad, o sea que las trae de su casa) pero que cada una podemos poner 5 o 10 dólares sólo y ella, a cambio, se lo queda. Por mí bien.
Hemos puesto unas pegatinas de decoración que trajo en una pared y nos ha inundado todo el salón de flores artificiales. Todas las ha hecho ella, por lo visto. Luego encima nos ha regalado flores para nuestros escritorios. ¿Cómo le dices ‘no, gracias’ a eso? No he sabido como. Así que flores en mi escritorio hasta… no sé, igual en Navidad puedo colar que me las llevo a España. O… no sé. Ya iré viendo.
Y ahora para variar tenemos los alaridos de Celine en la cocina. Yo hablo con mis padres desde bastante lejos a un tono normal y ella, que lleva un casco con micro incorporado, ruge.
Me voy a dormir. Mañana clases, empieza la primera semana normal así que no sé si tendré tantas cosas que contar cada día…
P.D: Por favor, acaba de tirarle un beso a quien esté al otro lado del Skype. En serio, si vas a hacer eso, deja de gritar, ¿no? Digo yo…