Mis grandes dotes sociales
// Octubre 14th, 2009 // 2 Comments » // Gente, Internacionales, Room
Me he despertado con mucho dolor de cabeza pero aun así he ido a clase. Frisbee. Primero nos hemos puesto en grupos de cuatro y justo me ha tocado el grupo del chico aquel, que jugué con él el segundo día y era tan alto que tenía que dar saltitos para coger el frisbee. Y luego… ¡hemos jugado un partido! ¡Y mi equipo ha ganado! 3-2 pero hemos ganado. Durante la clase ha habido un momento que no sentía los brazos del frío.
De vuelta a casa me he encontrado con una ardilla al lado del buzón. Era completamente negra. Se ha quedado mirándome fijamente. Yo me he acercado para hacerle una foto con el móvil ya que si voy a clase de frisbee no me llevo la cámara. Ella seguía mirándome fijamente. Me ha dado miedo. Me he dado la vuelta corriendo y he decidido ir por el otro lado. Justo cuando me disponía a utilizar el otro camino la ardilla ha saltado a un árbol de ese camino. Genial. He vuelto a subir para ir por el primer camino. La ardilla ha vuelto a subir. Yo estaba ya desesperada. Y mi cabeza seguía doliendo. De repente la ardilla se ha alejado y yo he cruzado rápidamente por el segundo camino.
Siempre que llego a casa de clase de frisbee, dejo las cosas en mi habitación y me voy a duchar. Cuando he ido a entrar ha salido Nell de la habitación que se acababa de despertar y se ha metido en la ducha. Bueno. A esperar. De repente viene Celine y me pregunta a ver si puede ir ella primera en la ducha. Sí, total ya…
Luego se han ido las dos y ya tenía no sólo toda la ducha sino toda la casa para mí. He cogido los altavoces de iPod que me regalaron en el banco y me he duchado con música por primera vez desde que estoy aquí. Perfecto.
Además la ducha me ha quitado el dolor d cabeza. Cuando he salido Hitomi me había escrito un mensaje invitándome a una fiesta de Halloween el sábado. ¡Genial! No tengo traje ni nada, así que igual el jueves tendría que ir a Bellis Fair… pero bueno, ¡me apetece! Y me hace mucha gracia Hitomi. Es muy sociable, siempre está invitando a la gente a hacer cosas.
Después he comido prontito y me he puesto a hacer deberes hasta que ha sido hora de irme al skybridge donde había quedado con Thomas y Michel para hacer el trabajo. Como he salido de casa con tiempo he decidido ir caminando y haciendo fotos. ¡Con lo bonito que está todo ahora!
Como no teníamos mesa en el skybridge esta vez, hemos decidido ir a una mesa de la biblioteca. Hemos trabajado una hora.
Luego me he metido en la bookstore y me he comprado un libro súper bonito y muy rápido de leer, y una taza de la universidad. He estado mirando las sudaderas pero tienen tantas que no sabes cuál coger. Lo que me ha chocado muchísimo es que no tengan bolígrafos y lápices de la universidad. Es lo único que les falta y es de lo más fácil…
Después he cogido el bus y he ido al banco para decirle que no tenía número pin para mis tarjetas. Me ha hecho entrar en un despachito con otra chica. Cuando le he dado mi pasaporte la chica me ha preguntado de donde era de España. Ya estamos otra vez. ‘Mallorca’.
- ¡Oh!
Me he quedado pensando: ¿en serio? ¿por fin alguien que sabe donde está? Me ha empezado a contar que estuvo un año estudiando cerca de Madrid. Yo le he dicho que me encanta Madrid. Y hemos estado hablando un rato de como ella estuvo visitando sitios cerca de Madrid y cosas así… Me ha dicho que las dos tarjetas que tenía eran idénticas y que si sólo quería la de Western, podían eliminar la roja. Por supuesto. Luego me ha hecho elegir mi número pin y ya que estaba he aprovechado para preguntarle sobre cómo comprobar mi cuenta por internet.
Me la ha activado. Te enseñan una foto (puedes elegir entre unas cuantas) y tienes que escribir algo que te venga a la mente sobre esa imagen. Si alguna vez intentas entrar en el banco de américa y no te sale la imagen con la descripción que has dado tú… esa página no es el banco de américa. Luego tres preguntas para verificar mi cuenta. Había unas cuantas preguntas pero he elegido las tres sin mucho problema… Cuando me lo ha explicado ha leído mi descripción de la imagen, que la había puesto en español, en voz alta y luego ha soltado una risita nerviosa. En plan: ‘he hablado español’. Qué mona.
- ¡Qué rápida eres! La gente suele quedarse mirando la pantalla y diciendo: ‘Qué complicado… no sé…’
Luego me he metido en el supermercado para comprar pastillas por si el dolor de cabeza vuelve a aparecer. No había nada. Pasaba de las tiritas a los laxantes. Sin término medio. Media hora más tarde he decidido darlo por perdido para encontrarme de frente con una estantería enorme de donde he sacado pastillas para el dolor de cabeza, para la congestión, gotas para los ojos… de todo. ¡También me he comprado dos trocitos de lomo! Tenían tan buena pinta… ¡así que el jueves es posible que cocine!
He vuelto a casa y me he puesto a hacer deberes. Al rato Celine me ha traído una nota diciendo que había un paquete para mí en el Community Building. ¡El libro de fotografía que me compré! Learning to see creatively (Aprendiendo a ver creativamente). No sé cuándo podré leerlo pero por lo menos ya lo tengo.
Al rato me ha llamado Hitomi diciéndome que por la mañana del sábado su buddy la iba a llevar en coche a un sitio y que a ver si también quería ir a eso. Claro que sí. Me ha dicho que iba a comentárselo a su buddy y que me volvería a llamar. Vuelve a llamar. Que su buddy dice que es un festival de la cerveza, que a ver si tengo 21 años. Sí, los tengo, ¡los tengo! Entonces perfecto, podemos ir.
Animada por el espíritu de Hitomi, he ido a Facebook y he buscado a una de las chicas que conocí en la barbacoa de bienvenida a la residencia, la que más tarde me dio una galleta recién hecha, y le he dicho que teníamos que vernos pronto y pasar el rato o cocinar galletas. Total, mañana a las ocho vendrá a ver la decoración de mi apartamento. Nada en especial, en realidad, sobre todo ahora que Celine y Ha han quitado las puertas de su armario y querían dejarlas en el pasillo de la entrada. O sea, nada más entrar verías las puertas del armario.
Como Nell le dice a todo que sí he tenido que decir yo: ‘¿aquí?’. A lo que Celine ha contestado que sabe que no queda muy bonito. Ha ha entrado en razón y han decidido ponerlas en el salón. Sí, lo de entrar en razón parece irónico dada la nueva situación de las puertas. Ahora están detrás del sofá del salón. En fin.
Melissa verá la decoración y luego las dos (y según ella, mis compañeras de habitación si quieren venir…) nos iremos a su apartamento a cocinar galletas. Yo lo único que tengo que hacer es comprar trocitos de chocolate o de lo que me apetezca. Vale. Espero encontrar eso mañana en el supermercado.
Y nada más. Me voy a dormir ya, que hoy estoy cansada y mañana tengo muchas cosas que hacer. (Nada del otro mundo: clase y deberes).



