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Rumours con… ¿los nuevos?

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Fairhaven, Internacionales, fiesta

Viernes. Me desperté y fui a mi primera clase de los viernes que es a las doce del mediodía. ¡Sí! ¡Qué delicia!

Acabé las clases a las cuatro y volví a casa. En teoría había quedado con Kaylee en vernos después de clase y ponernos al día, pero me dejó un mensaje en el buzón de voz diciendo que se había acordado de que había quedado con otros y que le llamara cuando acabara porque igual ella había acabado con los otros o igual no. Le llamé y no me lo cogió así que le envié un mensaje diciéndole que mejor viniera a mi casa cuando estuviera lista.

Vino y estuvimos hablando y hablando hasta que fue hora de irnos porque habíamos quedado en el Community Building para ir al tour por Fairhaven. Sólo resaltaré que dijo que soy una persona maravillosa. Evidentemente sabe de qué habla. También me confesó que aunque lo ha dejado con Spencer, se siguen viendo y todo esta bien porque lo que le agobiaba era que no se veía con él después de la graduación pero evidentemente le sigue atrayendo.

Cuando salimos de casa llovía muchísimo, fuimos al Community Building en coche porque había aparcado delante de mi casa y yo entré en el edificio para ver si los internacionales estaban ahí. Y sí, estaban ahí, con Breanne que me dijo que le dijera a Kaylee que estaban esperando a Grace. Volví y Chelsea ya había llegado. Les dije lo de Grace y Chelsea dijo que prefería esperar en el coche con nosotras que sola en el suyo, pero todos los asientos de Kaylee estaban bajados y le dije que era la forma de Kaylee de decirle a Chelsea que no quería que esperara con nosotras pero insistió y se puso a colocar los asientos. Tontería del momento: había una pantalla de lámpara en el coche de Kaylee.

Kaylee me preguntó si ya pasaba de los internacionales y por eso no esperaba con ellos y le dije que por supuesto, que soy súper americana ya.

Como llovía mucho decidimos que iríamos a Woods Coffee en Boulevard Park y como había muchos coches, Chelsea aparcó el suyo en casa de Grace y vino con nosotros. De camino me preguntó si llevaba bolso y le dije que no y me preguntó indignada que cómo me iba a dar los libros que me había traído para que leyera si no llevaba bolso. Llegamos a Woods Coffe pedimos café y Soo, Chelsea, Kaylee y yo nos sentamos en el sofá frente a la chimenea a hablar y leer las revistas y periódicos que hay ahí. Chelsea nos contó que por lo visto para conseguir tigres blancos tienen que hacer combinaciones raras y por cada tigre blanco mono, salen un montón de tigres con retrasos y discapacidades. Qué os parece.

Después de Woods Coffee fuimos a la tienda de juguetes que es bastante grande y es genial, genial. Después de estar cotilleando por ahí, nos reunimos con los otros para ir a cenar. Fuimos a cenar a un tailandés que dejó mucho, mucho que desear. Pero nos lo pasamos muy, muy bien. Cada vez que la gente se quedaba callada se oía a Chelsea que seguía hablando y no sé como lo hacía pero siempre acababa soltando cosas como: ‘…tetas.’ justo cuando todo el mundo estaba callado. Yo estaba sentada cerca de Romaine, Johanna y Kaylee. Kaylee volvió a mostrar su sabiduría cuando de repente, se ve que hice un gesto en concreto y gritó: ‘¡¡Ah!! ¡Qué guapa eres! Acabas de hacer una media sonrisa muy mona.’ Entre ella y Miss Europa… voy a tener que empezar a cobrar a la gente por mirarme.

De esa cena salió una foto que me gusta mucho por la gente con la que salgo:

Romaine (quién me diría que este cuarto nos íbamos a llevar mucho mejor), Johanna, Kaylee y la mundialmente aclamada por su belleza: yo. Le dije a Kaylee que se podía quedar mis sobras porque la verdad es que no me gustó nada la cena.

Era el cumpleaños de Ian, el australiano y le trajeron una tontería muy pequeña para que le cantáramos el cumpleaños feliz. Nos trajeron las cuentas, a cada uno la suya y con la propina ya puesta: 18%. Estuvimos hablando un rato sobre lo distinto que es esto en comparación con Europa en general y al final pagamos porque no te queda otra.

Después de cenar fuimos a la heladería a comprar helados. Evidentemente me compré uno porque casi no había cenado y qué delicia. Luego nos dejaron en Birnam Wood, le pregunté a Chelsea si iba a salir y me dijo que bueno, que le dijera algo cuando estuviéramos por ahí, me dio los libros y fui a dejarlos en casa. Cuando llegué a la prefiesta me dijeron que íbamos a coger el bus nocturno. Yo estuve en contra pero no pude hacer nada, volví a casa a coger una cerveza pero empecé a encontrarme muy cansada y en vez de bajar, le envíe un mensaje a Chelsea que dijo que entonces sí que no salía y me quedé leyendo hasta que fue hora de coger el bus y me alegré mucho de haberlo hecho así porque me encontraba mucho mejor.

Martin, Johanna, Kristen, Soo (que había dicho y redicho que no iba a beber esa noche), Claire, Nikki y yo fuimos a la parada del bus. Y una vez allí las australianas (Claire y Nikki) empezaron a quejarse del frío y decidieron volver a casa. Así que nuestro tour de los clubs de Bellingham iba genial. Sólo una de los nuevos internacionales se presentó el segundo día. En fin. Llegamos a Rumours y lo pasamos genial, bailamos, bailamos y bailamos.

En algún momento Johanna decidió sentarse y cuando me di cuenta alguien hablaba con ella. Yo me acerqué para ver si estaba bien y se me presentó una tal Rose que se quejó de que a Johanna no le gustaban las chicas como ella (porque era un travestí) a lo que Johanna contestó que no le gustaban las chicas en general. Rose nos contó que era bisexual y que estaba genial porque podía flirtear con esa chica y ese chico y esa chica de mas allá y el chico de al lado. Acabamos hablando sobre sus uñas y le dijo a Johanna, que no paraba de decir que eran muy chulas, que ella se las podía pintar si quería. Al final dijo que de todas formas Johanna era muy joven para ella y se fue.

Volvimos a bailar y bailar. Me encanta Rumours en general pero los viernes es lo mejor, ponen muy buena música. Soo bebió una o dos copas pero no la lió.

Luego cerraron y nos fuimos a casa.

80s Night

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Internacionales, fiesta

Jueves por fin. Me desperté, envolví en papel de regalo el regalo de Katie (de una forma bastante desastrosa que hasta Nell se reía de mí. Al final le di la vuelta y parecía hecho aposta porque el paquete estaba perfecto y la Bella (el papel era de princesas Disney porque a Katie le encantan) estaba en el centro) y fui a clase. Estaba convencida de que tenía clase a las 3 pero resulta que los jueves es el único día de la semana que no tengo clase a esa hora. Genial.

Después de mi primera clase fui al laboratorio y vi en la pizarra que buscaban gente para trabajar en el departamento de informática, que enviáramos los curriculums si estábamos interesados. Calculé que la probabilidad de que me cogieran siendo yo estudiante internacional eran ínfimas, pero decidí enviar el curriculum y mi carta de presentación porque no perdía nada.

Luego me fui a basket que fue muy divertido. Hicimos juegos para aprendernos los nombres de las demás y aprendimos a botar el balón. Se llama iniciación a basket, ¿vale?

Después volví a casa, me duché y comí antes de que llegara Katie. La fui a buscar a la parada y fuimos a mi apartamento, le di el regalo (básicamente una coca de patata y chocolatinas) y le encantó. Cuando vio el paquete se giró y me dijo: ‘¿Cómo sabías que Bella era mi preferida?’ Y yo: ‘…no lo sabía… bueno, tu lápiz es de Bella…’ Por favor qué bien quedé con el paquete desastre.

Luego estuvimos hablando y hablando durante unas dos horas y le enseñé mi habitación y la de Ha, pasando por todas las fotos que Ha tiene colgadas en la habitación y demás. Ella estaba súper emocionada porque pronto era su cumpleaños y se iba a Las Vegas a celebrarlo en plan la película ‘Resacón en Las Vegas’. Le dije que no la había visto y me dijo que tenía que verla porque era lo mejor. Cuando Katie me dijo que había quedado a las 7 con su compañera de habitación para ir a hacer la compra, le pregunté que hora era y me soltó que las 7 menos cuarto me quede flipando. En teoría había quedado con Yukari y Soo en que a las 6 y media iríamos a casa de Kaylee para la noche de película. Fui a ver el móvil y Soo me había llamado. Uy.

Le dije a Katie que se podía quedar mi papel de las princesas Disney y ella dijo que después de regalarle papel de las princesas Disney y chocolatinas eramos amigas para toda la vida. La acompañé hasta la esquina donde la iba a buscar su compañera de habitación con el coche que además estaba de camino a casa de Kaylee y por el camino intenté hablar con Yukari y Soo que me dijeron que habían quedado con el resto a las 7 en el Community Building. Yo les dije que a las 7 habíamos quedado en casa de Kaylee pero les dio igual así que me fui sola (recordad que ya estaba de camino porque había acompañado a Katie).

Tuve que llamar a Kaylee porque no sabía dónde estaba su casa exactamente pero la encontré sin problemas y como fui la primera conseguí un sitio genial en una especie de sillón que tienen por aquí y que me ENCANTA. Chelsea, deberías escribir en los comentarios como se llama ese sillón (y regalarme uno, total sólo cuesta unos 200-400 dólares).

A continuación una foto para que saciéis vuestra intriga con el sillón:

Había dos amigas de Kaylee también que eran muy simpáticas. Luego por fin empezaron a aparecer los demás. Sólo resaltaré que había un montón de patatillas y soda y Romaine y Johanna me trajeron un plato y un vaso de CocaCola. Y que Chelsea se compró patatas fritas y batido de chocolate y se pasó la noche mojando las patatas en el batido y comiéndoselas. Sí, podéis morir de asco o de emoción en los comentarios. ¡Oh! También que Miho llegó tarde y tenía que encontrar la casa de Kaylee sola… yo me temía lo peor ya que no fue capaz de encontrar Bob’s Burgers desde el Starbucks que está literalmente delante de Bob’s Burgers, pero lo consiguió.

Cuando fuimos a elegir la película una de las candidatas era Resacón en Las Vegas así que les dije a todos que como no votaran esa, los mataba. Adivinad cuál vimos. ¡Qué película! Es súper, súper divertida. Luego tuve que enviarle un mensaje a Katie diciéndole que había visto Resacón en Las Vegas y que era la mejor película del mundo.

Cuando acabó la película Chelsea nos llevó al centro en su coche y fuimos a la fiesta de los 80 en Nightlight. Era la primera vez de los nuevos y se lo pasaron genial, como toca. Nikki, una de las australianas, me pisó y empezó a pedirme perdón un montón de veces y abrazos y hasta un beso y yo: ‘¡Qué no te preocupes!’. Qué risa.

Kaylee estaba por ahí con Spencer y nos acompañó a coger el bus, cosa que agradecí infinitamente cuando me di cuenta de que no llevaba la tarjeta del bus y ella me dejó la suya. El bus nocturno no tiene la máquina para pasar la tarjeta, sólo se la enseñas al conductor. Cuando Nikki subió y vio que no había máquina empezó a contarle un rollo al conductor sobre que ella quería pasar la tarjeta porque era nueva y aun no la había estrenado. El pobre conductor le dijo que es que no había máquina y ella le dijo que iba a hacer el movimiento con la tarjeta y que iban a fingir el sonido. Lo hizo como unas cinco veces: ella hacía el sonido y decía: ‘piii’. Al final la llamábamos desde el final del bus pero el chófer se divertía así que sin problema.

En el bus Soo parecía que se quedaba dormida y empezamos a preguntarle si tenía mucho sueño o estaba muy borracha. No nos contestaba. Yo les decía a todos que tenía que ser que estaba dormida. Johanna se tumbó en el suelo del bus para poder hablar con Soo pero no le contestaba. La tuvimos que llevar casi a rastras hasta su apartamento y Martin la dejo en la puerta. Nikki le empezó a decir que era lo peor y que la tenía que dejar DENTRO del apartamento y fue a ayudar a Soo a entrar.

Luego me fui a casa a dormir.

A la bolera con los nuevos

// Enero 7th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Room, clase

Me desperté relativamente pronto y decidí ir al supermercado ya que no tenía absolutamente nada de comida. Bueno, sí, un trozo de una tableta de chocolate, carne picada y pescado congelado y doy por hecho que las cervezas del balcón.

Primero paré en el banco y la chica me enseño a hacer un depósito a través del cajero. Muy maja. Luego entré en el supermercado y compré cereales, nesquick, leche, carne, pasta, arroz y poco más. Volví a casa, dejé la compra y me fui a clase.

Delante del ascensor me encontré a Brooke, la chica rara, y a otro chico que no conocía. Estaban hablando de como Brooke no se arrepiente de haberse comprado el iPhone cuando salió porque era lo que más le apetecía comprarse. Llegamos a la clase, el profesor se presentó y presentó la asignatura. Era esa clase donde eramos sólo 7 estudiantes pero se han apuntado dos más así que, demos gracias, estoy en un grupo de 3 en vez de un grupo de dos. Bien, bien, bien. Nos hizo salir en grupos a explicar de qué iba nuestro proyecto y dijo que esperaba que fuéramos súper expertos en nuestros proyectos de aquí al viernes.

Cuando acabó la clase fui a la bookstore a comprar el libro de una asignatura que había estado buscándolo en internet pensando que igual no tendría que comprarlo pero no está. La cola volvía a rodear toda la librería pero no era muy lenta. Lo compré y entre en el Viking Union a ver si veía a alguien y a comer algo. No encontré a nadie. Cogí un bol de chili y me senté con el libro para echarle un vistazo rápido y pensar que cinco preguntas iba a hacer. Por lo visto uno de mis profesores quiere que, cada vez que nos diga que tenemos que leer unos capítulos del libro, escribamos cinco preguntas. No hace falta que esté la respuesta, sólo la pregunta. En fin, me hice una idea bastante clara de lo que iba a preguntar y de repente, levanté la vista y en la mesa de al lado estaba Emily, una de las chicas más simpáticas de la clase de frisbee. Comía y estudiaba con dos más.

Acabé de comer y me fui al laboratorio de informática a escribir las cinco preguntas. Mientras estaba de camino me pareció ver a alguien conocido en una mesa y cuando ya estaba a la altura de la mesa me di cuenta de que era Olivia pero decidí no volver atrás para decirle hola porque estaba hablando con alguien. Mientras estaba en el laboratorio Romaine, que me había estado mandando mensajes por la mañana y el día anterior para quedar, me habló por facebook preguntándome si estaba en el campus. Así que cuando acabé las preguntas quedé con ella delante de The Atrium.

Estuvimos en The Atrium poniéndonos un poco al día de todo y enseguida se hicieron las 3 y me tuve que ir a clase. En el ascensor me encontré con una de las chicas del brunch al que me invitó el profesor el cuarto pasado. Es muy, muy, muy rara. Tanto que sólo a mí me puede apetecer hablar con alguien tan raro. Pero parece muy, muy maja a la vez. Le pregunté qué tal las vacaciones y tal y luego nos sentamos juntas en clase. Cuando acabó la clase le dije adiós y ni me oyó. ¿Veis a qué viene lo de rara?

Siguiente clase, estuvo bastante bien. El profesor ha tenido una vida de lo más interesante. Por poner un ejemplo, estuvo un tiempo en Islandia donde por lo visto la gente es muy simpática pero es difícil hacer amigos. Allí conoció a uno, hablaron unas cuantas horas y decidieron que sería genial que durante seis meses intercambiaran vidas. Al año lo hicieron, intercambiaron vidas durante 6 meses. Su amigo había venido a Estados Unidos con su mujer pero él estaba sólo y quería hacer amigos pero no sabía cómo hasta que se enteró de que la gente no solía salir a cenar fuera porque es muy, muy caro. Solución a su problema: invitar a gente a cenar fuera. Dice que así se ganó a un montón de amigos. Cuando se fue de Islandia había estado en 82 restaurantes diferentes.

La única especie de queja que hizo sobre todo lo de cambiar vidas durante seis meses es que cuando llegó su coche tenía muchísimas millas más, no sé si dijo 14 000 o 40 000. Pero dijo que eran las condiciones del trato y que no le importaba.

Durante la presentación estuvo haciendo algunas preguntas y tirando chocolatinas a los que respondían bien. Sí, tal cual.

Acabó la clase. Quedé con Katie por mensajes en vernos al día siguiente, con Chelsea en que iría a la bolera esa noche y le devolví una llamada a Kaylee que me pedía que me hiciera cargo de los nuevos internacionales porque no sabrían llegar a la bolera. Bien.

Fui a casa, estuve hablando con Nell, Eunji y una amiga suya que siempre va con ellas pero no recuerdo como se llama. Les di chocolatinas y Nell me dijo que iba a guardar la mini chocolatina porque le gustaba tanto que no se la quería acabar.

Luego fui al community building y estuvimos esperando a todo el mundo. Por fin vi a Henrik y conocí a una de las nuevas suecas. Fuimos al bus todos juntos y ahí pasó algo que yo sabía que pasaría pero una parte de mí esperaba que no: Martin hablaba de cualquiera de sus tonterías y dijo “short trousers”. Nicole, una de las australianas, empezó a reír y reír. Martin le preguntó qué pasaba y ella ni podía hablar de lo que se reía. Yo sabía perfectamente lo que había pasado y creo que Romaine y Johanna también porque las tres miramos a otro lado. Cuando la tía pudo volver a hablar le dijo que se dice sólo “shorts”, no “shorts trousers”. Martin le dijo que le pedía perdón. Sinceramente… no sé, somos internacionales de verdad. No como vosotros, que vuestro idioma es el inglés. En fin, tampoco me supo muy mal porque la verdad es que Martin a veces se merece que le paren los pies. Pero bueno, ahí está la cosa. Además no puedo evitar recordar que Karin me dijo que había pasado algo con una de las australianas y aunque no me quiso decir de qué hablaba, también me dijo “porque mi idioma no es el inglés y me puedo equivocar”.

Llegamos a la bolera. Medio mundo se abalanzó encima de Kaylee. A los dos minutos Kaylee reparó en mi presencia pero yo le hice signos de: “no, ahora paso de ti” y se lo dije: ‘primero me abandonas en el aeropuerto y ahora me ignoras’. Vino corriendo hacia mí y me abrazó súper fuerte. Luego seguí haciéndome la semi enfadada hasta que me dijo ‘deja de hacerte la enfadada que sé que no lo estás’. Luego, cuando me tocó decirle mi nombre y mi número de pies al tío de la bolera. Ella fue y le soltó: ‘es que es de España y tiene un acento muy sexy’. Yo le dije que era horrible porque había entendido ‘tiene un acento muy difícil’. Luego me supo un poco mal.

Jugamos la partida, que no estuvo mal. Quedé tercera de mi pista pero no pude hacer ni un strike. Al rato viene Kaylee me coge de la mano, se pone de rodillas delante mío y me empieza:

- Ana, me puedes hacer el gran, gran, gran honor…

- ¿De qué?

- El gran honor… de tirar una vez por mí.

- Ah, sí…

- Sí y por favor Kaylee levanta del suelo, ¿no?

Y nos partíamos. Tiré por ella avisándole un montón de veces de lo mal que me podía salir. Ella empezó a animarme en plan: ‘¡Ana! ¡Ana! ¡Ana!’. Yo le decía que no hiciera eso porque me saldría mal y sería peor y de repente apareció Spencer y empezó a animarme también. Genial. Lancé la bola. Los tiré todos. Strike. El único strike de la noche lo hice en la partida de Kaylee.

Por cierto, Kaylee apareció con su exnovio Spencer. Le pregunté si habían vuelto y me dijo que algo así, le pregunté si quería volver con él y me dijo que no y que me lo explicaría todo más tarde. (Nota para Chelsea, ¡todo lo que leas aquí es secreto! Pero confío en ti, sólo te lo recuerdo.)

Acabó la partida y se fueron la mayoría, Chelsea aun no había venido y Breanne me dijo que si quería tenía 3 sitios libres en su coche y podía llevarme a casa. Me apunté porque estaba muerta y también se apuntaron Yukari y Soo. Durante el trayecto a casa aprendí que, por lo visto, después de sacarte el carnet de coche, durante los primeros seis meses sólo puedes llevar a gente de tu familia. Increíble, ¿verdad?

Le envié un mensaje a Chelsea diciéndole que casi todo el mundo se había ido de la bolera ya y ella me dijo que a ver si quería ir a ver a la travesti de Rumours, pero yo iba a, literalmente, morir así que me fui a la cama. Dejé la luz encendida porque pensaba que mi compañera de habitación iba a entrar y luego no entró, pero tenía tanto sueño que me dormí en seguida. Eran las diez y algo, casi once.

Tegan. Sara. Tegan and Sara. ¡¡Tegan and Sara!!

// Enero 7th, 2010 // 1 Comment » // Gente, Internacionales, Room, Viajes

Me he despertado a las 8 y algo y he visto una sombra que se movía por la habitación. Mi nueva compañera. Le he saludado y me ha preguntado si podía encender la luz. Le he dicho que sí y nos hemos saludo otra vez. Ella estaba histérica. Decía que tenía clase a las 9 y que iba a coger el bus de las 8:17. El bus tarda menos de 5 minutos en llegar de mi casa a la universidad. Pero puede hacer lo que quiera, por supuesto. Le he preguntado si había traído ella la televisión y me ha dicho que sí como muy contenta de haberlo hecho. Sí, no me extraña, ¡a mí me encanta tener una televisión por fin!

Cuando se ha ido me ha preguntado si quería que apagara la luz y le he dicho que sí. No sé por qué porque en cuanto ha cerrado la puerta del apartamento he bajado de la cama y la he vuelto a encender.

He estado cotilleando un poco los trastos que ha dejado a la vista. Tengo que hacerme una idea de quién es mi compañera de habitación, ¿no? Tiene tres cámaras y un objetivo en el escritorio. Bien. Además tiene 2 botellas de un líquido marrón. Miro una: té. Bueno. Miro la otra: licor. ¿En serio? Sí. Tiene una botella enorme de licor encima del escritorio. ¿Nueva adición a las fiestas? Puede.

Cuando he oído que la que se estaba duchando ha salido me he intentado acercar pero ya se había metido en la habitación y seguía sin saber si era Ha o Nell. He ido a la cocina y comprobado que no tenía nada para comer. Eso sí, alguien había dejado mi libro de algoritmos y mi libreta de OPS en la mesa de la cocina. Al lado de una nota de Celine. Por lo visto Celine nos había escrito una nota diciendo que había estado limpiando y recogiendo durante sus últimos días en la habitación y que nos regalaba todo lo que se había dejado. Cereales. Perfecto. He cogido la bolsa de cereales y he desayunado de cereales sin leche. También he vito que se ha dejado mucha más comida como pasta y demás. Acabo de decidir que voy a cambiar mi trozo de armario de la cocina y voy a usar todo el armario que usaba Celine ya que entre Nell con sus algas y Sarah con su pan me han dejado con la mitad de un estante.

He puesto la televisión, mirado por encima todos los canales y me he quedado con uno en el echaban reposiciones de Embrujadas. Con la tele de fondo he deshecho la maleta, la verdad es que ha sido mucho más rápido de lo que pensaba. A la mitad he ido al baño y por fin me he cruzado con la otra chica que estaba por el apartamento: Nell. Me ha dicho que sus vacaciones han sido geniales y que no quería volver. Al rato se ha ido a clase, yo he seguido deshaciendo la maleta, he hablado con Romaine por facebook (se ha vuelto muy simpática y me ha preguntado cuando iba a estar por casa para pasarme a ver) y me he vestido.

Como hoy tenía clase de basket pero no creía que fuéramos a hacer clase de verdad (suponía que sería como el cuarto pasado con frisbee que la primera clase sólo firmábamos que si nos hacíamos daño, no denunciaríamos a la universidad), he cogido los pantalones de basket y los he metido en la bolsa sólo porque no pesan y “por si acaso”.

He ido a la parada de bus pensando que me encontraría con alguien por ahí pero no había nadie. Nadie que yo conociera, vaya. He mirado hacia la siguiente parada y me ha parecido ver la chaqueta azul neón de Katie pero también podía ser cualquier otra con una chaqueta azul.

Ha llegado el bus, hemos subido los que hemos cabido y hemos pasado por la parada de Katie sin pararnos. La de la chaqueta azul era ella. Le he escrito un mensaje diciéndole que acababa de verla y preguntándole si iba a bajarse en el RecCenter pero me ha dicho que no porque tenía clase en la biblioteca. Sí, aquí esto también es raro. Por lo menos para nosotras dos.

He ido a mi primera clase, análisis de algoritmos 2, con el profesor que me encanta: Perry. La clase se ha empezado a llenar y llenar. Al rato ha venido Michel y se ha sentado al lado mío, hemos hablado un poco de las vacaciones y de lo llena que estaba la clase. El profesor nos ha contado y ha dicho que había alguien que estaba en la clase y que no se había registrado. Ha pasado lista, algunos de la lista no estaban en clase y Perry iba diciendo: ‘vale, entonces hay dos personas ilegales aquí’.  Al final ha preguntado si había alguien a quién no había llamado y un chico ha levantado la mano explicando que se había cambiado de horario del laboratorio y que a lo mejor ese era el problema. Perry le ha dicho que no había laboratorio. El pobre chico se había equivocado de clase.

Hemos hecho lo mismo que hicimos el cuarto pasado durante el primer día: algún problema fácil y divertido. Hemos hablado del juego ¿Quién es quién?. Por lo visto Perry se lo ha regalado a su sobrino y ha estado jugando con él. Hemos hablado de las mejores preguntas para el juego ese y cosas así. Muy entretenido. Luego nos ha dado el resumen de la asignatura y nos ha dicho que la primera práctica ya está colgada. Genial.

Se ha acabado la clase y he decidido ir a la oficina de internacionales a preguntar cuánto debía. De camino he oído a Martin, me he girado y sí, era él. Iba hablando con una chica. Me he plantado delante de él. Ha gritado mi nombre, me ha abrazado, me ha levantado del suelo y me ha hecho dar la vuelta en el aire. Ha sido genial. Luego nos ha presentado a la chica y a mí. La chica ha dicho que se había asustado y la verdad es que se le veía en la cara.

Me ha preguntado que hacía y le he dicho que tenía una hora y media libre. Él tenía 30 minutos y me ha dicho que teníamos que ir a tomar un café. Hemos dejado a la chica ahí. Luego ha dicho que primero tenía que ir a la oficina de internacionales. Yo también. Allí nos hemos encontrado con Breanne y Meredith. Abrazos y tal. Meredith a llamado a Richard, Richard no sabe cuánto debo así que lo preguntará y me enviará un mail. Martin también ha solucionado lo suyo. Luego hemos ido a dos oficinas más porque Martin tenía que ir y al final no hemos tomado café ni nada.

Cuando Martin ha entrado en clase yo he ido hasta el Viking Union y me ha parecido ver a mi compañera de habitación: Sarah. Me he arriesgado y le he tocado el brazo, era ella. Me ha dicho que su primera clase ha sido “intimidadora” y que tenía dos horas libres y pensaba pasarlas paseando por el campus escuchando música. Vale.

He entrado en el Viking Union para ver si veía a alguien pero no había nadie así que he buscado un laboratorio cerca del gimnasio ya que luego tenía basket y he estado escribiendo mi crónica. De repente me han tocado el hombro y ¡era Yukari! Abrazos, cómo estás y demás. Luego me he ido a basket. Lo que me esperaba: firmar que no vamos a denunciar a la universidad y que hemos leído las normas. Sólo puedes faltar a tres clases, etc.

Acabamos la clase muy pronto y fui a buscar a Yukari para preguntarle si había comido. Me dijo que no y decidimos ir al Viking Union a comer algo. Allí nos encontramos con Suhyeon y luego con Martin que estaba comiendo con los dos nuevos austriacos. Por fin los conocí en persona. Estuvimos comiendo pero al rato los austriacos dijeron que se iban a clase, por lo visto hacen las mismas clases los dos, y Martin dijo que se iba a comprar los libros. Le advertí de que la cola para comprar los libros recorría, literalmente, toda la librería. De hecho, empezabas a hacer la cola en la puerta. No exagero.

Me quedé con Yukari y de repente me pareció ver a Eunji. Fui a decirle hola y estaba con Nayan. ¡Reencuentros! Cuando ya salíamos todas del Viking Union hablando de las vacaciones me encontré con Karin. Me planté delante de ella y empezó a abrazarme un montón y luego me dijo que el otro día empezó a sonar nuestra canción (la de los internacionales, pero a todos les recuerda a mí) y que para ella eso ya no es una canción, que le llegó al corazón. Qué mona. Por lo visto había quedado con Martin para tomar café y me dijo que si quería ir con ellos. Por supuesto.

Fuimos al Underground Coffee. Nunca había estado ahí aún y la verdad es que es un sitio súper, súper mono. Tiene sofás, sillones… tazas chulas… y es un sitio muy relajado donde hay gente que estudia, hay gente que lee, hay gente que habla y hay gente que simplemente toma café y mira el paisaje, que es precioso.

Estuvimos ahí una hora y me fui a clase. No recordaba en que sala era mi clase así que fui a un laboratorio pero no conseguía conectarme así que le pedí a un chico que estaba en otro ordenador a ver si me dejaba mirar donde era la clase. Luego subí a la clase que tocaba. ¿Recordáis a esa chica que tenía un ordenador donde le aparecía lo que el profesor decía porque había un chico en esa clase escribiéndolo todo? Pues también está en esta clase. Como llegué un poco tarde me dijo que me daba su copia del programa de la asignatura. Muy maja.

Cuando acabó la clase volví a casa y me conecté. Soo me preguntó si estaba en casa y cuando le dije que sí dijo que venía a verme. Estuvimos hablando un rato y me contó historias increíbles de todo lo que le ha pasado por Nueva York y la gente que ha conocido y demás. Luego empecé a arreglarme para el concierto.

Salí del apartamento a las cinco y media y me encontré con Chelsea que venía a buscarme. Abrazos, ¡oh Dios, vamos a ver a Tegan and Sara!, y subimos al coche. Fuimos a la Casa Que Pasa, un restaurante mexicano. Mientras cenábamos nuestros burritos tranquilamente, apareció Grace seguida de un montón de internacionales.

- Hola, ¿nos podemos sentar con vosotras?

Sinceramente, si en vez de una cena hubiera sido una cita, habría sido una escena súper típica de película. Las australianas y Grace se sentaron a un lado y todos los demás al otro, pero cerca nuestro sólo estaban Meredith y Breanne. Grace le presentó a las australianas a Chelsea y yo me la quedé mirando en plan: ¿Hola? ¿Gracias por no presentarme?. Cuando se dio cuenta se partió de risa y me presentó.

Yo no me pude acabar el burrito pero cuando acabamos de cenar nos fuimos. Próxima parada: Vancouver.

De camino estuvimos escuchando a Tegan and Sara, por supuesto. Cuando llegamos a la frontera la mujer fue bastante borde y ¡me pidió mi DS! ¿En serio? Sí. Después de todo lo que pasó con el DS cuando estaba en España, había decidido llevarlo. Menos mal. Entramos en Canadá, llegamos a Vancouver, buscamos un cajero, sacamos dinero y fuimos al teatro.

Estuvimos mirando más o menos por donde había que entrar a nuestros asientos y luego fuimos a pedir una cerveza. Yo vi la mesa del merchandising y decidí que prefería comprar ahí antes de pedir la cerveza. Me compré una sudadera que en realidad es una chaqueta, una camiseta, una bufanda, unas chapas y un póster. Luego vimos que las cervezas costaban 6 dólares y decidimos que no teníamos sed.

Nos sentamos y vimos a An Horse. Me enamoré de ellos. Cuando acabó An Horse le dije a Chelsea que en realidad me moría de sed así que acabamos pagando las cervezas de 6 dólares. Nos las bebimos y al poco rato nos avisaron por los altavoces de que el concierto iba a empezar. ¡¡¡Dios!!! Cuando las vi salir casi me muero. Estuve en estado de shock medio concierto. En algún punto entre: esto es increíble y ¿de verdad estoy aquí? Estuvieron increíblemente geniales. Cantaron como cantan, o sea, INCREÍBLE. Y son lo más divertido del mundo. Por mencionar dos cosas: en un momento, Tegan y Sara “discutían” en el escenario y al rato Tegan se fue. Sara nos miró y dijo: ‘Bien, ahora tengo el grupo de mis sueños.’ Más tarde Tegan hizo una referencia a ese concierto en el que hablan y Tegan acaba diciendo que Sara es más débil que ella porque tiene asma. Pues hizo lo mismo, decir que Sara es más débil porque tiene asma. Son geniales, geniales, geniales.

Al final del concierto creo que vi al manager y que él me vio a mí pero en realidad ninguno de los dos sabe cómo es el otro así que no le dije nada.

Después del concierto fui a cambiar la talla de la chaqueta. La cola que había para comprar cosas os la podéis imaginar. Al final conseguimos salir del teatro. Otra vez al coche. Tegan and Sara sonando. El hombre de la frontera era mucho más simpático. Y en algún momento, mi cuerpo se dio cuenta de que ya había pasado. Que ya había terminado el concierto. ¡Que había visto a Tegan and Sara! Y salió del estado de shock y me fue completamente imposible no quedarme dormida durante los últimos minutos del viaje. Aunque no paraba de despertarme y sentirme un poco mal por quedarme dormida. Pero sí.

Llegué a casa y me fui a dormir.

Farmers Market

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado habíamos quedado delante del Community Building para ir al Farmers Market. Eso es un mercado de cosas artesanales y comida, que hacen en Bellingham.

Cuando por fin estábamos todos reunidos fuimos hasta la parada de bus para darnos cuenta de que acabábamos de perderlo e íbamos a tener que esperar bastante. Así que decidimos ir al Community Building y esperar dentro. Alex, el francés, y Murat eran las estrellas del día ya que el francés tenía un morado en la ceja y Murat caminaba mal porque estuvieron jugando a fútbol y chocaron al ir a por el balón.

Cuando por fin cogimos el bus decidimos ir directamente a comer a un sitio llamado Bob’s. Las hamburguesas son enormes y están deliciosas.

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Lo pasamos bastante bien viendo como cada uno intentaba darle un bocado a una hamburguesa tan alta. Cuando salimos, fuimos a una heladería que hay al lado de Bob’s. Allí sólo hay dos sabores de helados y los dos son muy neutros porque lo importante es lo que le vas a poner por encima, desde fresas hasta m&ms pasando por chuches. Yo lo tomé con m&ms. Bastante bueno.

Con los helados en la mano y congelándonos un poco fuimos de camino al Farmers Market. A la mitad Yukari se acordó de que se había dejado el paquete que le habían hecho en Bob’s con lo que había sobrado de su hamburguesa en la heladería… estuvimos esperándola haciéndonos fotos.

Llegamos al Farmers Market, la verdad es que es bastante mono pero estoy segura de que lo es aún más cuando no llueve. Después de estar por ahí un buen rato mirando los tenderetes y demás, decidimos salir a hacer más fotos y reunirnos con los que se habían ido a la cafetería en vez de ir a comer a Bob’s.

En la cafetería no había nadie de los nuestros pero nos sentamos a tomar algo. Es una cafetería muy mona y agradable donde muchísima gente va con los libros o el portátil y se pasan horas ahí dentro. Luego Austen le pidió a Grace que les acercara a la tienda de Skis y Snowboards de Fairhaven y Murat, Christian y yo volvimos al Community Building a ver qué pelis echaban en el cine. Christian y yo estuvimos mirando las pelis una por una y decidimos que no echaban nada interesante. Le dije que si al final decidían ir, me avisara y me fui a casa.

Más tarde decidieron que en vez de ir al cien iríamos a la bolera. Nos presentamos 14 delante del Community Building, cogimos el bus y fuimos hasta la bolera. Estaba llenísima. Nos dijeron que si éramos 14 íbamos a tener que esperar dos horas. Ni hablar.

- Entonces, ¿qué hacemos?

Era un poco difícil porque no todos teníamos 21 años así que de repente se me ocurrió:

- En mi casa no hay nadie, así que podemos ir ahí.

- ¿Segura?

- Sí, claro.

Cogimos el bus, paramos en Haggen y fuimos a comer una hamburguesa. Sí, otra. Pero esta vez en Wendy’s que son mucho más pequeñas (y mucho menos buenas). Luego fuimos a Haggen a comprar vasos para jugar a Beer Pong y algo de bebida. Volvimos a casa y nos pasamos la noche hablando, jugando, escuchando música, cantando… muy en plan tranquilo y a la vez muy divertido. Al rato vino Celine y se fue en seguida. Yo pensé que era Sábado por la noche así que tampoco podía poner muchos peros. Hacia el final de la noche volvió a aparecer, habló dos minutos con la gente y se fue a su habitación.

Cuando la fiesta acabó me puse a hablar con Chelsea con el portátil. De repente, se me ocurrió ser buena con la naturaleza y apagar todas las luces que no estaba utilizando, pero claro, no iba a dejar a Chelsea hablando sola. Así que cogí el portátil, apagué todas las luces, no vi la silla de camino a mi habitación y acabé en el suelo con el portátil. Después de contarle toda la historia a Chelsea me levanté, volví a la habitación y me fui a dormir.

Potluck

// Octubre 12th, 2009 // 1 Comment » // Internacionales, Room, fiesta

Recordad que lo dejamos en que llegué a casa a las 3 y media de la mañana y me fui a dormir. A las 9 me despierta el móvil vibrando, lo cojo y voy a la cocina. Cuando llego ya habían colgado. Era Michel. Le devolví la llamada. Me dijo que sólo quería saber si había llegado bien a casa. Le conté que no había sitio en casa de Amber y que había cogido un taxi.

Colgamos y me fui a la cama otra vez. A las doce me desperté. Llamé a casa mientras desayunaba – comía. Estuve hablando con mis compañeras de apartamento sobre la noche anterior, vi un capítulo de Anatomía de Grey… básicamente pasé la tarde descansando. Intenté dormir la siesta porque estaba cansada pero no hubo manera.

Más tarde me desperecé y me puse a escribir el mensaje y la receta para el regalo de cumpleaños de Grace. Le escribí la receta de la tortilla de patatas que, demos gracias, estaba en inglés en internet. Todo eso iba en una hoja muy bonita donde también pegamos cada uno una foto nuestra.

Me duché y fui a casa de Karin a darle mi hoja para que la pusiera con las otras. Me enseñó que se había comprado un pegamento lila y me dijo que no sabía por qué lo había hecho. ¿Locura?

Volví a mi casa y me preparé para ir al Hands On Desk que se hacía en el Community Building. No teníamos muy claro que era pero sí que había comida gratis. Fui con Ha, que en seguida encontró unas amigas suyas y se sentó con ellas. Volví a salir y fui a buscar a Yukari a su casa pero su compañera de habitación me dijo que “ha ido a darle algo a otra chica”. Karin. Me dijo que podía esperarla dentro pero le dije que sabía donde estaba y que iría a buscarla ahí.

La encontré, por supuesto, en casa de Karin, fuimos las dos a buscar a sus compañeras de habitación (las de Yukari) y nos fuimos al Community Building.

No sé por qué se me ocurrió bajar al baño (creo que para mirarme en el espejo), y descubrí ¡una sauna! Es más, descubrí que hay dos. Una para mujeres y otra para hombres. Gratis. En el Community Building. También hay una ducha por si te quieres duchar después. Increíble.

Lo del Hands On Desk resultó ser una tarde de manualidades (genial, con lo bien que se me dan) y unos pinchitos para comer que no estaban muy allá porque tenían piña caliente y eso no me gustó. No me gustó nada. Allí nos encontramos con Christian y Johanna, los austriacos. Decidimos que la cena era insuficiente y cada uno se fue a su apartamento a comer algo. De paso decidimos parar en casa de Karin para preguntarle a que hora nos veíamos todos. Nos abrió la puerta estresadísima y nos gritó que a las 7 y media en la parada del bus.

Volví a casa a comer algo y a buscar la cerveza porque la fiesta de Grace era un potluck, que significa que cada uno tenía que traer lo que quisiera. De camino a la parada de bus me encontré con Maarit, Rikka (las dos finlandesas) y Romaine. Romaine tenía los ojos super rojos y no paraba de hablar sobre ello. Las tres se han hecho muy amigas y no me extraña porque, sobre todo Maarit y Romaine, están locas. Maarit hace nada se fue cinco días con unos chicos que acababa de conocer de viaje. Flipad.

En fin. Estuvimos esperando hasta que vinieron los demás. En la parada de bus Murat le dio su chaqueta a Johanna porque tenía frío. Yo digo que ahí habrá algo.

Lo malo de los buses es que tienen la calefacción a tope y no te vas a empezar a quitar la sudadera en el bus… así que entras en calor para luego tener que salir del bus y volver a congelarte. Llegamos a casa de Grace de los primeros. Ella se puso en la puerta y nos dio un abrazo a cada uno.

Aquí usan mucho una frase que suena fatal para decir que hace mucho que no ves a alguien (cuando lo vuelves a ver). Suena fatal porque te da la impresión de que está gramáticamente mal. “Long time no see”. Que vendría a ser como si alguien te dijera: “Mucho tiempo no verte”. Al principio no me creía que la usaran de verdad, pero sí. La usan mucho. Así que Grace me abrazó y me dijo ‘Long time no see’. Ahí es cuando decidí hacer oficial que lo dicen.

Le hicimos subirse a una silla, le cantamos el cumpleaños feliz y le dimos el regalo. Le encantó. La verdad es que quedó muy mono. Abrió el librito encima de la silla y empezó a pegar gritos cuando vio tantas fotos nuestras.

La fiesta estuvo bien aunque empieza a ser difícil hablar con los internacionales porque se han hecho grupos ya, y o estáis en el mismo grupo y tenéis cosas que contaros o olvídate. Una finlandesa, Rikka, me preguntó de qué parte de España, para variar no supo donde estaba Mallorca. Nunca lo saben. Luego me dijo que ella estuvo en Torremolinos y que tenía una amiga en Granada ahora mismo. Pero qué les vas a decir. Le dije que en Granada solía hacer calor, por lo menos más que en Finlandia. Estuvo de acuerdo. Y ahí se acaba la conversación. Te quedas mirando a la otra y no sabes que decir. Es incómodo. Al final de la noche ya era una profesional en hacer un pequeño giro de cabeza y fijar la vista en otra conversación para dejar claro que la nuestra había acabado.

Me fui sobre las once con Celine y José (una, sí, una chica, holandesa). Íbamos andando a la residencia y nos encontramos con un grupo de chicas y chicos que miraban a qué hora iba a pasar el bus para decidir si era mejor que fueran andando. Uno nos dice:

- ¿Vais a una fiesta?

- No. ¿Vosotros?

- Sí. ¿Queréis venir?

Así. Así de simple.

- La verdad es que venimos de una.

- Ah, bueno, ¡que paséis buena noche!

- Y vosotros.

Llegué a casa, me conecté un rato y me fui a dormir.

Por otra parte hoy el día ha sido bastante aburrido. Me he despertado, he desayunado y he quitado las sábanas de la cama para dejarla lista para la redecoración que tenía pendiente.

Al rato he comido y cuando estábamos todas en casa les he preguntado si me podía ayudar alguien a cambiar los muebles de sitio. Las cuatro nos hemos metido en la habitación. Ha ha llegado a un punto en el que se ha puesto histérica pero es que se explicaba fatal y al final sólo decía: ‘Os he explicado esto mil veces ya’. Perdone usted. Con bastante esfuerzo hemos conseguido subir la cama, he pasado la aspiradora por debajo y hemos movido el escritorio hasta ponerlo pegado a la ventana, debajo de la cama. Según Ha la cama se mueve un poco porque falta una barra. Juro que nadie entiende lo que quiere decir pero he hablado con otras que tienen la cama colocada como yo y todas dicen que la tienen igual y, menos Yukari, todas dicen que se mueve un poco.

Luego hemos movido la cajonera del armario y la hemos puesto pegada a mi cama para que pueda utilizarla durante mi escalada y mi bajada.

Nell también ha movido el escritorio así que ahora estamos dándonos la espalda. Fotos próximamente. Después del gran esfuerzo, cuando estaba a punto de irme a duchar, Soo ha tocado a la puerta. Ha perdido el bus y ha pensado en venir a vernos en vez de quedarse esperando en la parada al siguiente o ir caminando. Mientras estaba por aquí he puesto sábanas limpias en la cama.

Se ha ido, me he duchado, me he vestido… y cuando iba en pantalones, sujetador y toalla porque me tenía que peinar y no quería mojar la camiseta… ha llamado a la puerta Yukari, que estaba estudiando, se había estresado y se había puesto a pegar gritos así que sus compañeras de habitación que también estaban estudiando la han enviado a dar una vuelta. Le he hecho compañía mientras me acababa de arreglar para ir al supermercado. O sea, peinarme y ponerme una camiseta. Le he dicho que podía acompañarme si le apetecía pero me ha dicho que se iba a estudiar.

Me he llevado 50 dólares al supermercado, no he comprado nada del otro mundo pero me ha costado todo 48. Mientras subía la montaña con toda la compra, agonizando por el peso y por lo incómodo que es llevar papel higiénico y acordándome de Celine por perdirme que lo comprara, he visto a las finlandesas en el bus que baja al supermercado. Me han saludado y yo me he quedado pensando: ¿por qué esperan el bus para bajar al supermercado? ¿No es mejor esperar al bus para subir con toda la compra?. En fin. De repente un coche se ha parado a mi lado. ¡Grace! Me ha dicho que subiera que me llevaba a casa. ¡Gracias! ¡Gracias! No es que esté precisamente lejos pero entre que es cuesta arriba y toda la compra… Qué maja. Que mucha gente (por lo menos en Palma, no sé si aquí es el pan de cada día) se hubieran hecho los locos.

He llegado a casa, he puesto las cosas en su sitio, me he puesto a hacer deberes y hasta ahora… salvo alguna tontería de Facebook como que la chica del cumpleaños del viernes, Amber, se acaba de enterar de que soy española y me ha escrito diciendo que ella estudia español y que de saberlo hubiera estado practicando conmigo. Que eso sólo significa que tenemos que volver a quedar. ¡Por mí genial! Además he visto una camiseta de los gremlins en internet y se la he pasado a la chica de la camiseta de gremlins del viernes. Le ha encantado, por supuesto. Qué buenas dotes sociales tengo.

En fin, ya estoy al día. Mañana más.

La casa de los bostezos

// Septiembre 30th, 2009 // 1 Comment » // Deportes, Internacionales, Prácticas, Room

Voy a ser breve por dos razones. Una es que estoy deseando arrastrarme hasta la cama y la otra es que no hay mucho que contar.

Me he despertado, clase de frisbee. Hemos aprendido a lanzar el frisbee de dos formas y a cogerlo. Por lo visto es distinto si el frisbee te llega de cintura para arriba o de cintura para abajo. La clase ha sido bastante entretenida. La hemos hecho dentro del gimnasio aunque no hacía tan mal tiempo. Creo que exageró mucho la otra vez cuando dijo que sólo iríamos al gimnasio si hacía muy, muy, muy mal tiempo. Me he juntado con un chico y hemos estado lanzándonos el frisbee mientras el profesor se paseaba por el gimnasio y nos decía como mejorar.

Luego he ido a los laboratorios de informática para ver si conseguía arreglar el desastre aquel. No ha sido posible porque no había profesores en el aula. Eso sí. El aula de informática del cuarto piso tiene una mesa de ping-pong. Increíble.

Luego he vuelto a casa, he puesto mis dos primeras lavadoras. He comido y he puesto la ropa en la secadora. ¡¡Toda la ropa ha salido perfecta!! Lo malo es que no tengo plancha así que no voy a poder planchar nada. Intento doblarlo todo nada más salir de la secadora y se queda más o menos “llevable”.

Después de comer he empezado una práctica, al rato han venido Nell y Eunji y nos hemos ido a la ceremonia oficial de bienvenida a los internacionales. Cuánta gente. Los japoneses del programa japonés (no los que vienen como estudiantes de intercambio, que son con los que me codeo) iban todos trajeados y las chicas con vestidos. Ha sido bastante entretenido. Un señor iba presentando a los encargados de cada programa quienes a su vez presentaban a la gente que trabajaba con ellos y hacía levantar a los estudiantes de cada programa. Cuando nos ha tocado levantarnos a nosotros me he dado cuenta de que estaba en la primera fila de los estudiantes de intercambio y de que da bastante vergüenza que te tengas que levantar y te aplaudan. Aunque sea a un grupo y tú sólo seas parte de él.

Luego nos han dado de cenar. Bueno, han puesto dos mesas con ensalada, fruta, sushi, pinchos de pollo un poco picantes, pan y pastelitos. También, como empieza a ser costumbre, limonada y té rojo (eso no es costumbre, sólo la limonada. Que está muy rica así que por mí…).

Y la verdad es que no mucho más. He vuelto a casa, me he puesto con la práctica. La he acabado y entregado y me he puesto con la entrega de algoritmos y he hecho casi la mitad. Casi. Y es para el 7 de Octubre así que voy bien. Además me he marcado las cosas que quiero preguntarle mañana.

Eso sí, mientras intentaba estudiar, estando por una vez la casa en silencio (agradezcamos que Celine no estaba). He empezado a oír bostezos al otro lado de la pared. Ha. La vietnamita. Y venga bostezos. Hasta Nell le ha dicho: ‘¿estás bien?’. Al rato ha venido Celine. La pobre tiene un problema y no sabe entrar, decir hola, darse cuenta de que estamos todas estudiando y hacer lo mismo o quedarse callada. No. ¡HOLA! ¡¿QUÉ ESTÁIS HACIENDO?! !¿QUÉ TAL EL DÍA?!. En fin. Yo no me he quitado los auriculares y se lo he dejado todo a Nell. Estoy enseñándole indirectamente a no molestarme si estoy haciendo cosas. Ignorándola si llevo los auriculares aunque sea sin música.

¡Me voy a dormir!

Star Trek

// Septiembre 25th, 2009 // 2 Comments » // Gente, Internacionales

Creo que es el día que más cansada estoy de todos… espero que esto llegue a tener un día de recuperar sueño porque si sigo a este ritmo…

Bueno, voy al grano.

Me he despertado y me he ido a la clase de frisbee. He salido con tiempo para ir caminando y he llegado con mucho tiempo de sobra así que para cuando he llegado a la sala D del gimnasio habían varias personas en cola para hacer lo que he decidido que debían ser pruebas para algún equipo. Había un palo en vertical con unas cuantas tarjetas en perpendicular a él, en el extremo más alto. La gente saltaba todo lo que podía y tocaban las tarjetas (que se movían y dejaban marcada la altura). Luego apuntaban como de alto habían llegado. Iban probando hasta encontrar su límite de altura.

Me he sentado en un banco y he estado mirándolos. Para cuando ha llegado el profesor de frisbee aun había gente haciendo las pruebas. Nos ha repartido dos hojas, una con las normas de las clases de educación física (por ejemplo, tres clases sin presentarte significa que estás suspendido), por la otra cara tenía una declaración de que no íbamos a denunciar a la escuela si nos pasaba algo y la otra hoja era el programa de la asignatura.

Vamos  a empezar desde el nivel más bajo y las clases serán fuera. La hoja ponía que trajéramos ropa de lluvia. Así de claro. Dice el profesor que sólo entraremos si hace muy, muy, muy mal tiempo. El “profesor” porque en realidad es un chico de cuarto año (como yo) que lleva cuatro años jugando al frisbee (ahí está nuestra diferencia) y está en el equipo de frisbee de la escuela (otra pequeña diferencia).

Cuando ha acabado la clase he ido al Campus Services a esperar a Soo para que fuéramos juntas a que comprobaran que no teníamos la tuberculosis.

(Por favor, que alguien le diga a Celine que esa música tan fea con auriculares o por lo menos no a todo volumen ¡que son las 11!)

La señora de ahí nos ha dicho que no la tenemos.

- Ojala nadie la tuviera.

- ¡Ojala! – Soo y yo a la vez, con tonos de: por supuesto.

- Pero siempre hay algunos a los que les sale positivo.

Miro a Soo en plan: ‘¿qué dice?’.

- ¿Qué pasa si alguien da positivo?

- Bueno, entonces los tengo que enviar al médico a que compruebe sus pulmones, porque que de positivo sólo significa que PUEDE que la tengas.

(Hye Lim y su amiga Eunji se parten. Hablan en coreano, se parten y de repente dice Hye Lim: ‘También puedes hacer informática y preguntarle a Ana’. Y más risas.)

Luego he vuelto a casa y más tarde he ido en busca del banco y al supermercado. No he encontrado el banco y luego se me ha ido la mano con las compras: leche, agua, detergente para lavadora, unas galletas para el desayuno y una comida preparada, de esas que sólo tienes que calentar en el microondas (o en caso de que no tengas microondas, como nosotras, calentarla al baño maría (que por cierto, me he enterado hoy leyendo el libro que me regalaron mis amigos sobre cocina de que lo que había hecho al medio día se llamaba ‘baño maría’)).

Me ha costado llevarlo todo a casa porque pesaba un montón. Luego me he hecho la comida. Me he puesto muy nerviosa con la cocina de gas. Para empezar la enciendes y huele fatal. Luego he puesto la olla con agua encima del fuego, he cogido una cerilla, la he prendido (he tardado un rato porque me daba miedo que ya hubiera mucho gas y saliera por los aires) y he intentado encender el fuego. No conseguía llegar al fuego con la olla encima. Grave error.

He quitado la olla, he prendido otra cerilla y ‘tachán’, perfecto. He hecho la comida y estaba bastante buena así que ya sé que puedo comprar de eso y guardarlo para cuando lo necesite.

Luego han llegado Celine, Hye Lim (o Nell, en serio, no sé como llamarla, creo que Nell a partir de ahora) y Eunj. Me han dicho que luego pensaban ir al banco así que he esperado a que fueran ellas también. Lo he encontrado por fin, me han dicho que  me llegará la tarjeta en 10 días. He pedido la tarjeta con dibujos de Western. Es gratis igualmente y le dan algo de dinero a la universidad. (Y mola más).

Luego he ido a la bookstore (tienda de libros) que está arriba en el centro del campus (mi habitación está en medio de la montaña, el centro del campus arriba y el supermercado y el banco abajo del todo, así que imaginaos). He ido a comprar mis libros. Qué cosa más cara. También he comprado cuatro libretas de Western.

He vuelto a casa, he cenado un poco de fruta y al rato ha venido Johanna para ir a la tarde de película en casa de Meredith (la que ayuda a Grace con el programa de los internacionales).

Básicamente habían decidido que como la universidad también tenía hoy tarde de cine, íbamos a unirnos a ellos. Daban Star Trek en una especie de cine a la fresca.

He conocido a mi buddy en casa de Meredith (¡por fin!) y parece muy maja. Cuando hemos llegado a la pantalla del cine ha soltado un ‘wow’. Yo he pensado: ‘es igual que el cine a la fresca’. Pero no. No lo era. Esto era cine a la congelada. ¡Qué frío! Y eso que una de las que ayudan a Grace y Meredith había traído mantas y demás. A los 20 minutos casi todos se han ido menos: Dani (mi buddy), Grace, Keyla (la de las mantas), Yukari, Murat y yo. Así que había más mantas libres y me he puesto una encima y le he puesto un poco encima a Dani. Qué mona he sido.

La peli guay. Había un grupo al final que siempre que aparecía algún personaje de la serie o soltaban alguna frase especial, gritaban: ‘uuh’.

Al final hemos ayudado a Keyla a llevar las cosas al coche y ella nos ha acompañado a nosotros. Su coche tiene unos botones en la puerta del conductor. Sólo tiene que meter un código y puede abrir el coche sin llevar la llave. Le he dicho que nunca había visto eso y a ella le ha parecido gracioso así que por aquí debe ser bastante normal.

Y luego ya, por fin, he llegado a casa. Como hoy he recibido mi cable de la cámara y el adaptador. He pasado las fotos al ordenador, las he editado y subido a flickr. (Sólo las del proyecto 365, por ahora).

Eso es todo por hoy. ¡Mañana más!

Me pierdo, me pierdo…

// Septiembre 23rd, 2009 // 3 Comments » // Internacionales, Variado

Voy directa al día de hoy:

Me he despertado a las nueve, he salido de la habitación y justo cuando iba a la ducha me he encontrado con Ha que se iba. Me he duchado, me he conectado un ratito mientras desayunaba y hacía un par de llamadas. También he aprovechado y me he apuntado a una clase (de la universidad, no clase de gimnasio) a “Introducción al Ultimate Frisbee”. Así que ahora tengo clases de frisbee los martes y jueves a las 9.

Luego ha venido Soo a preguntarme si íbamos a ir al banco y demás. Le he dicho que claro, que por mí sí. Entonces la holandesa, Celine, ha decidido que ella tenía que ir a hablar con unos profesores y que no quería ir. Nell (o Hye Lim) lo mismo. Total, que Soo y yo hemos decidido ir a hacernos el test de la tuberculosis.

Hemos entrado, nos han hecho rellenar un papel y nos han puesto un liquido justo debajo de la piel. Podías ver el bulto al principio. No tengo ninguna reacción. Por ahora. El jueves tengo que ir a que comprueben que no me ha salido nada.

Hemos ido hasta Edens Hall donde he metido 50 dólares en mi carnet de estudiante para pagar la comida del campus de ahí. Y de ahí a la info fair otra vez. He vuelto a girar la ruleta y me ha tocado un pin de I *love* WWU. Creo que va a quedar claro con tanta cosa. Por allí nos hemos reencontrado con Celine y hemos ido al College Hall a dar el DS2019 porque ahora lo tienen que enviar a Washington, DC a la oficina de ISEP para que los firmen y luego nos los devolverán. De paso he imprimido los papeles del seguro, que me los había dejado en casa y he sacado una copia para ellos y otra para mí. Celine la ha estado liando porque dice que ella no tiene seguro pero que lo ha pagado… en fin.

Hemos vuelto a la info fair donde nos hemos abierto una cuenta en el banco ‘Bank of America’ y nos han regalado unos altavoces para el iPod. Luego nos hemos encontrado con Cora, la alemana. Hemos estado dando vueltas, cogiendo cosas gratis, viendo clubes y tal. De repente se nos acerca una señora y nos dice:

- ¡Bienvenidas a Western!

- ¡Gracias!

- ¿Sois de primer año?

- No, estudiantes internacionales.

- ¡Oh! ¿De dónde sois?

- España.

- Korea.

- Alemania.

- Holanda.

- ¡Oh! ¡Muy internacionales! Bueno, espero veros por aquí. ¿Alguna hace algo relacionado con las ciencias?

- Yo estudio informática (aquí se llama computer science, así que se considera una ciencia).

- Yo biología -la alemana.

- ¡Oh! Yo soy la decana de ciencias así que encantada de conoceros y bienvenidas otra vez.

Nos ha dado la mano a la alemana y a mí y se ha ido. Nos hemos quedado flipando. En serio. Así es la gente aquí. La alemana me ha preguntado de qué la conocía y yo: de aquí mismo, ahora mismo.

Luego hemos ido al Old Main a por el cheque de dinero para la comida. ¡Mil dólares! Tengo que meter ese cheque en el banco mañana mismo si puede ser.

Por cierto, delante de Old Main hay números de años en el suelo. En plan 1988, 1987… son cápsulas del tiempo. ¡Flipad! Muy de película. Lo están haciendo cada año hasta ahora, el primero es bastante antiguo, tengo que mirar que número era.

Hemos tenido que volver al Edens Hall para que Celine y Cora pusieran dinero en sus carnets y nos hemos ido al Viking Union a comer. He cogido arroz porque quería algo que no fuera bocadillo ni nada así pero estaba demasiado cocido y la soja que le he puesto no era muy buena… Empezamos bien.

Entonces Celine se ha puesto histérica y ha dicho que se tenía que ir a la habitación a hablar con su novio por Skype. Se ha puesto muy, muy pesada. Me han dado ganas de decirle: ‘mira, podría pasarme muchas más horas que tú en el ordenador y estoy recortando las cosas que miro y se me está acumulando todo por todos lados pero no dejo de hacer cosas lejos del ordenador por nada de todo eso. ¡Así que no me toques la moral!’ Pero me he callado. Luego esperando el bus no paraba de decir que llegaba tarde a hablar con su novio. Og.

A las cuatro habíamos quedado para ir al banco pero entre que Soo ha venido un poco tarde… hemos decidido que queríamos ir a comprar libros… teníamos que mirar que libros necesitaríamos y demás… se nos ha hecho super tarde y no hemos podido ir.

A las 5 habíamos quedado en el Community Building para ir a hacer una guia por la ciudad y ya que casi todos los internacionales estábamos ahí nos hemos quedado a cenar por ahí. Pero nadie se movía del sitio. Todos decían sí, sí y se quedaban parados. Hasta que Karin, una sueca, y yo hemos dicho a la vez: ‘¡VAMOS!’ Y ha sido: momento comprenetación. Hemos tenido que chocar los 5 y luego me ha abrazado y ha dicho: ‘¿Cómo se dice en Español? ¡Ah, sí! ¡Vamos!’

En fin, hemos ido a un sitio donde se supone que la cerveza estaba muy bien. Hemos tomado unos nachos y pizzas para compartir y me he tomado una caña que no estaba tan requetebuena, pero bueno, mi primera caña en el extranjero. Mi primer trago de alcohol en el extranjero en realidad.

Durante la cena hemos estado hablando un montón de las costumbres en los otros paises. Por lo visto en Korea se considera que todos los que nacieron en un año tienen la misma edad hasta que todos suman un año en año nuevo. Por ejemplo, si yo soy del 88 y nací en Marzo ya tengo 21 años pero alguien que naciera en Noviembre, sólo tiene 20 años. En Korea incluso esa pequeña diferencia de edad tiene que ser marcada por una relación de respeto. Por eso todos “cumplen” años en año nuevo. Para evitar tener que mostrar respeto a alguien durante unos meses cada año.

La japonesa ha estado hablando de sus formas de demostrar el respeto como que a la hora de brindar tiene que poner el vaso por debajo de la persona mayor. O que cuando beben tienen que coger el vaso con las dos manos y esconderse un poco para beber.

Muy interesante todo.

A parte de eso el tema de hoy era básicamente a que hora tenías las clases mañana.

Luego hemos cogido el bus y hemos ido por fin a comprar comida para cocinar en casa. Me he sacado la tarjeta del supermercado para tener descuentos. Me están engatusando con tantas tarjetas que ya no me cabe en mi carterita. Luego entro en el bus y acabo intentando pasar la tarjeta para la lavadora en el lector de tarjetas del bus (tal cual). Pero bueno, ya era lo último del día.

Mañana empiezo las clases, tengo clases de 10 a 13 y de 16 a 18. A lo mejor al mediodía me acerco a Bellis Fair (el centro comercial) y me compro por fin un móvil américano.

Por cierto, hace tan buen tiempo aquí… Un sol enorme, todos estamos cogiendo color. Te dan ganas de comprarte una bicicleta. Muchas ganas.

Y ya poco más. Mañana empiezo las clases. Tengo ganas de ver qué tal es.

P.D: Me he perdido dos veces en la universidad hoy.