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Cocktail Party

// Febrero 10th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado me desperté a las 9 y algo, cerré los ojos dos segundos fastidiada por lo pronto que era y cuando los volví a abrir eran casi las doce. Mucho mejor.

Dediqué el día a cosas que no requirieran mucho esfuerzo: cocinar, comer, ducharme, deberes, subir vídeos a facebook…

En algún momento del día, Austen tocó a mi puerta para decirme que necesitaba que le acompañara a la licorería (él es menor de edad) en 30 minutos. Yo iba en pijama y de camino a la ducha así que le dije que era imposible que en 30 minutos estuviera lista pero que si no encontraba a nadie que le pudiera hacer el favor, yo podía ir un poco más tarde. Y es que Austen se encargaba del gran evento de la noche: la cocktail party.

A las siete menos algo, recién duchada y con el vestido puesto, subí al apartamento de Romaine a que me hiciera el maquillaje y luego volví a bajar para acabar de arreglarme. Austen tocó a mi puerta para pedirme un cable para conectar el portátil a la televisión. Evidentemente no tengo nada de eso.

No había absolutamente nadie en mi casa. Ha se fue el jueves después de ducharse en el apartamento. Sí, se ducha para irse a casa porque por lo visto en su casa el agua no sale tan caliente. Todo esto me lo dijo después de un:

- Me voy a casa.

- ¿No tienes clase mañana?

- Sí, pero me las salto. Me voy a casa.

Muy bien.

Sigamos con el sábado. Cuando estuve lista baje. El apartamento de Austen estaba impoluto, por una vez en su vida permitía zapatos encima de la moqueta (justo el día que yo estaba súper feliz pensando que llevaríamos vestidos sin tacones porque Austen nos los haría quitar) y Martin estaba listo para hacer cocktails.

Sólo Johanna, que había invitado a un chico a la fiesta y le preocupaba que el chico llegara antes que ella, Martin, Austen y yo estábamos ahí. Martin me preparó un cocktail llamado Pink flamingo. Había una lista con un montón de cocktails distintos. Yo probé el Pink Flamingo, un cosmopolitan que me hizo Austen, un Swimming Pool (que evidentemente, era azul) y un banana daikiri. Todos muy ricos.

Estuve hablando con Cecilia sobre fotografía, con Ian sobre el Drag Queen show de la noche anterior y en general un poco con todos. Me lo estaba pasando genial. Katie me enviaba mensajes diciéndome que Sam y ella iban a tomar algo mientras veían Jersey Shore. Es un programa súper popular por aquí. Le dije que no lo había visto nunca y me dijeron que ellas tampoco, que lo iban a empezar a ver ahora porque todo el mundo hablaba de él.

Sobre las 9 y algo se me ocurrió ir a casa de Katie. Le dije a Soo que me mandara un mensaje si la fiesta acababa y cuando me fui me encontré con Sharny que por lo visto había estado tocando la puerta pero nadie le había oído. También le dije a ella que me iba y le dije a casa de quién porque sus compañeras de piso conocen a Katie. (Sharny no vive en Birnam Wood).

Cuando llegué al complejo de apartamento de Katie me di cuenta de que no sabía exactamente dónde vivía. Le envíe un mensaje y la intenté llamar pero el móvil acabó muriendo. Genial. Toqué a unas 3 o cuatro puertas. En una de las casas estaban durmiendo. Sí, estudiantes un sábado a las 9 de la noche durmiendo. Al final encontré la casa de Katie.

Lincoln se alegró mucho de verme, somos mejores amigos, y la verdad es que tuve una noche genial, genial. Jersey Shore no tiene ningún sentido. Son un montón de chicos y chicas de Jersey (que son como más gansters por ahí) viviendo juntos. Salen de marcha, hablan con sus familias y hacen lo que les da la gana. Además no echan a nadie. Lo que yo decía, no tiene ningún sentido.

Pero fue muy entretenido verlo con ellas y el pequeño Lincoln que básicamente me destrozó las medias y se acabó durmiendo pegado a mí, a lo que Sam comentó:

- Look at you guys, you’re BFF.

Algo así como ‘miraos, sois mejores amigos para siempre’.

Estuvimos viendo Jersey Shore y haciendo el tonto entre capítulos (un capítulo de Jersey Shore se queda en nada si le quitas el ‘anteriormente’, ‘próximamente’ y los anuncios, y como lo tenían todo grabado…).

Una de las veces entre capítulos fuimos a la habitación de Katie, no sé muy bien por qué y esto fue lo que salió:

Sí, Katie le puso a Lincoln una chaqueta suya y sus gafas y yo congelé el momento tan bien que Katie me amó y ahora se ha puesto esa foto de foto de perfil en facebook. Más tarde pedimos pizza y mientras esperábamos que viniera el chico de la pizza Katie me puso un sombrero de panda y ella se puso uno de pirata. Sí, foto a continuación:

Comimos la pizza y durante el último capítulo me quedé dormida con el sombrero de panda.

Me desperté al final y cuando me iba a ir Katie me dijo que prefería que cargara un poco el móvil. Justamente tiene un cargador que funciona con mi móvil. Así que puedo perder el cargador porque tengo una amiga que tiene el mismo que yo, ¡bien! (No lo he dicho enserio.) Cuando conseguí encender el móvil empezaron a llegar mensajes y mensajes de los internacionales preguntando dónde estaba. ¿¡Qué pasa contigo Soo!?

Cuando Katie abrió la puerta hacía tanto frío que me dejo un abrigo suyo rosa. Yo no creía que su ropa me fuera a ir bien.

- Es una M, por supuesto que cabes.

- No lo creo.

Sí, si me iba bien.

- Y encima estás más guapa.

Cuando llegué a Birnam Wood me di cuenta de algo… llamé a Katie.

- ¿Sí?

- Mis llaves están en tu apartamento.

- Oh… Dios… mío… ¿lo dices enserio?

- Sí -risas, risas, risas- voy a intentar tocar a la puerta, si consigo entrar te escribo un mensaje y si no, te llamo.

- Vale. Me parece bien.

Cuando llegué a mi apartamento me encontré con Martin y Juliette que salían de la fiesta. Les expliqué la historia y juntos tocamos a la puerta. ¡Nell abrió! Evidentemente, si tenía que haber alguien despierto a las 3 de la mañana tenía que ser Nell, demostrando que es coreana. Le dije que dejaba la puerta cerrada sin pestillo y subía enseguida.

Bajé para que Johanna me preguntara un millón de veces a dónde había ido. Les expliqué lo de Soo y me dijeron que Soo había acabado fatal tirada en el sofá y que Yukari aun peor, no podía ni caminar. El chico de Johanna seguía ahí, fueron los últimos en irse. Yo estuve un rato hablando con todos: Austen, Robert, Johanna y el chico de Johanna. Y luego me fui a casa.

Fue una noche divertidísima y aunque algunos dicen que lo pasaron genial en la cocktail party, yo no me arrepiento ni un poquito de haber ido a casa de Katie y Sam.

Hola heroína

// Febrero 9th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, fiesta

El jueves empezó como siempre: me desperté después de soñar con mi amiga Olivia (evidentemente eso no pasa siempre), fui en el bus con Katie y a clase. Después de clase tuve una reunión con mi grupo de Software Project Design (diseño de proyectos de software), y me fui a basket. Que es lo mejor. Como ya he dicho mil veces y no me cansaré de repetir.

Jugamos uno contra uno y Denise, la medio española, medio mexicana, se lo tomaba súper enserio y me decía cosas como: ‘Venga, demuéstrame qué sabes hacer.’ Encima teníamos que jugar con otra y una siempre descansaba mientras las otras dos jugaban pero la tercera de nuestro grupo se pasó medio juego sin enterarse de nada. Así que todo el rato jugábamos Denise y yo. Por cierto, antes de entrar a clase me dijo que algún día tenía que ir a Seattle con su novio y ella. Aunque ella es menor de edad y no puede entrar en bares. No sé.

Después otra vez al laboratorio, a clase y a la oficina de internacionales a dar unos papeles. Estuve hablando con Breanne que estaba trabajando allí y Deborah, que también trabajaba tiró toda la botella de agua en la moqueta. Fue un desastre muy divertido. Cuando por fin conseguí dar los papeles, me fui a casa.

Le había estado diciendo a Katie que vinieran ella y Sam a cenar fuera con los internacionales, que habíamos decidido ir a comer una pizza antes de ir a la fiesta de los 80 y al final se unieron. Así que llegué a casa me duché, hice deberes y demás, y luego les dije que si iban a ir en coche y preferían no aparecer de repente en la cena, yo podía ir con ellas. En algún momento de la tarde recordé que no había entregado el trabajo que estuvimos haciendo Jeff y yo el día anterior. Casi me muero. Le envié un mail al profesor pidiéndole perdón y explicándole todo.

Más tarde Sam y Katie me vinieron a buscar y justo cuando entré en el coche sonaba ‘Party In the USA’. Sincronización perfecta.

Cuando llegamos no había nadie, llamé a Johanna para saber para cuántos tenía que pedir la mesa. Doce. Nos sentamos a esperar hablando. ‘Si te quedas un año más tienes que vivir con nosotras.’ Son geniales. A los cinco minutos aparecieron los demás. Abrazos, abrazos. ‘Estas son mis amigas Katie y Sam’, ‘Hey Nikki, what’s cracking?’ (por lo visto, la forma australiana de preguntar ‘¿qué hay de nuevo?’), etcétera.

La cena estuvo genial. Al rato aparecieron Chelsea y Quinn así que yo tenía a un lado a Katie y Sam y al otro a Chelsea y Quinn. El lado más americano de la mesa porque yo soy súper americana ya. Robert y Cecilia llegaron tarde y Robert empezó a darle la mano a Katie, Sam y Quinn presentándose en plan qué guay soy. Payasín. Quinn le dijo: ‘ya nos conocemos’. Pobre Robert.

Katie tenía un partido de fútbol a las 9:45, así que no paraba de mirar el móvil. Hasta que le dije:

- Hay un reloj enorme ahí delante.

- Hombre, yo no diría enorme, pero sí, es grande.

- ¿Qué quieres decir? -preguntó Sam porque estaba claro que no nos entendíamos.

- Que no tienes porque mirar el móvil todo el rato…

Y empezaron a reír y reír, y cuando pudieron respirar suelta Katie:

- No sé leer relojes.

- ¿Qué?

- Sé, pero sólo si ya sé más o menos qué hora es.

Más risas.

Sam y Katie se fueron antes que los demás por el partido y poco después nos fuimos los demás. Yo entré a Nightlight en seguida para 1. pagar un dólar en vez de dos de entrada; 2. comprar las entradas para el concierto de The xx al que voy a ir con Mary en Abril. Luego fuimos al Up&Up, donde se nos unió Martin, y de vuelta a Nightlight, donde se unieron Kaylee y Spencer.

Chelsea, Quinn y yo volvimos a Nightlight antes que los demás y mientras las dos iban al baño apareció Megan, de mi grupo de cuatro personas para Project Management. Era la primera vez que salía en Bellingham y eso que su cumpleaños fue en Diciembre. Sí, increíble. Así que tenía muchas dudas como si iba a venir más gente o cómo llegar al baño. Cosas que yo le podía contar a la perfección. Le conté lo del trabajo y me dijo que no me preocupara porque seguro que el profesor me dejaba entregarlo al día siguiente.

Más tarde llegaron todos los demás, estuvimos bailando y pasándolo bien. En algún momento, estaba bailando con Kaylee y apareció una chica que abrazó a Kaylee y luego me miró y me abrazo. Lillian. Mi heroína. La que me mandó los papeles que necesitaba para volver a USA a España. ¡Por fin nos conocíamos!

Para mí fue una noche de lo más tranquila, lo pasé bien. Kaylee tiro mi cocktail al suelo justo antes de perder un pendiente. Luego yo lo encontré. Imaginaos el desastre.

A la una y algo Kerstin, Robert y yo decidimos irnos y por el camino no pararon de hablar sobre como los americanos o tiran mucha comida o sólo compran comida medio preparada. Sí, comida medio preparada, qué asco. Ya he dicho que soy americana ya. Está claro, comemos lo mismo.

Cuando entré en casa había un montón de koreanos en mi cocina. Le dije a Eunji que me había encantado verla en Nightlight esa noche (sarcasmo, siempre dice que esa noche irá y nunca va). Luego fui al baño y le faltó tiempo a un koreano para intentar entrar. Después de casi matarlo me fui a dormir.

Nada en especial

// Febrero 9th, 2010 // No Comments » // Gente, clase

El miércoles me desperté pronto porque había quedado con Jeff para hacer el trabajo de Project Management. Perdí el bus, así que llegué algo tarde pero no le importó. Estuvimos haciendo el trabajo y cuando casi lo teníamos listo decidimos subir a hablar con el profesor y comentarle un par de dudas. Por lo visto lo habíamos hecho todo bien así que lo dimos por acabado.

Fui al laboratorio de informática y estuve ahí hasta que fue hora de ir a clase, luego clase y hora de comer.

Necesitaba un DVD de Ubuntu para recuperar mi Grub de una vez por todas así que fui a ver a uno de mis futuros jefes para ver si el tenía alguno. Estaba hablando con otra chica y cuando me vio hizo el gesto de paz (como la V de victoria) pero con la palma mirando hacia él. Más tarde le pregunté a Chelsea y es lo mismo que el gesto de paz pero más en plan gánster.

Evidentemente tenía un DVD de Ubuntu y me lo dejó. Además ese día cambié el teclado americano a español para poder escribir los acentos y después me olvidé de cambiarlo otra vez, así que tuve que pedir que me reiniciaran la cuenta que se había bloqueado por escribir mal la contraseña.

Después más clase y a casa.

Por la tarde hablé con mi compañera de habitación bastante, cosa que no está de más ya que nos llevamos bien pero tenemos una relación súper distante.

Recuperé el Grub, y Ha apareció con una naranja diciéndome que me la comiera que estaba muy dulce. Fui a facebook y les escribí a Katie y a Sam que Ha me había dado una naranja y que me la pensaba comer. Sam dijo que no me la comiera, que era como Blancanieves, pero yo le dije que si tenía que morir/dormir durante unos días y resucitar/despertar con el amor de mi vida a mi lado… Ella tuvo que admitir que tenía razón y que por lo tanto valía la pena. Luego empezaron a desvariar sobre si ellas serían animales que cantan o enanitos. Cosas que sólo dirían Katie y Sam.

Y ese fue mi día, sin novedades en especial pero muy divertido.

¿He dicho ya que siempre hay tiempo para Glee?

// Febrero 3rd, 2010 // No Comments » // Deportes, Gente, clase

Hoy me he despertado y he ido hasta la parada de Katie para coger el bus con ella. Sigo sin saber dónde está mi tarjeta del bus así que he tenido que pagar un dolar. Ella ha dicho que debería decir que me la han robado para que me den una nueva.

Lo quería saber todo sobre Vegas así que hemos hablado un poco de todo pero sobre todo, evidentemente, de los leones.

- Qué mal que no estuviera el leon pequeño cuando fuiste, seguramente estaría descansando.
- Ya… además Romaine decía: ‘Vámonos’. ¿Quién se puede cansar de mirar a los leones? – ella ya había puesto cara de ‘pero qué persona más horrible’ a mitad de la frase.
- En serio. Los leones son lo mejor.

Katie es genial. Hemos estado hablando de Las Vegas todo el camino y hemos llegado a la conclusión de que si Sam y yo ganamos dinero es porque las torres Eiffel que nos tomamos daban buena suerte. Por supuesto.

Luego he ido a clase de algoritmos. Hemos entregado los segundos deberes y demás. Durante el descanso he ido al laboratorio y me he vuelto a encontrar a Kaylee que me ha dicho que a ver si pensaba ir a verla cada día que intentara acabar unos deberes antes de las 11. Le he dicho que si piensa estar cada martes y jueves en esa sala, sí. Entonces sí.

Después de la clase he ido al laboratorio exclusivo para estudiantes de informática a hacer algo de deberes.

A las 12 me ha escrito Annika para decirme que estaba abajo. Quería la hoja de notas de Romaine para su examen de por la tarde así que he bajado a dársela y me he encontrado con Kristina. Le he dado la hoja a Annika y he vuelto al laboratorio.

Cuando ha sido hora de ir a basket he ido al gimnasio y he utilizado los vestuarios por primera vez. Me he puesto mis pantalones de basket y he vuelto a salir.

Basket ha sido genial como siempre. La profe me ha dicho un par de yeahs. Ha habido un momento que hacíamos un ejercicio de pasarnos el balón. La chica que me tenía que pasar el balón estaba lista pero la profe se ha puesto a hablar así que he girado la cara a la profe y la pelota se ha estampado en toda mi cara. Bueno, vale, en media. Ya he dicho que estaba mirando a la profe.

Tanto Nina, la que me ha pasado la pelota, como Nicole, la profe, no paraban de preguntarme si estaba bien. Sí, estaba bien, pero me dolía la cabeza. Nina no paraba de decir que tendría que haber mirado antes de pasármela pero yo le he dicho que la estaba mirando hasta que la profe se ha puesto a hablar y que no pasaba nada. No entiendo por qué la profe me ha prestado tanta atención hoy y el otro día me dijo que ella tenía cicatrices por todos lados por el basket.

En fin, después de basket he vuelto al laboratorio de informática a hacer unos cuantos deberes, luego a clase y después he vuelto a casa caminando por el bosque. No iba a pagar otro dolar para coger el bus.

En casa me he puesto a hablar con Eunji, Nell y Sarah sobre Vegas y les he enseñado un par de vídeos y las fotos.

Después he hablado a Chelsea por internet y le he dicho que llevaba todo el día pensando en ver Glee juntas y luego recordando que esta noche daban Lost y Chelsea tenía que verlo con unas amigas. Le apetecía tanto ver Glee que, aunque yo quería ducharme y hacer la colada, me ha dicho que fuera a su casa tal cual iba vestida y ya me ducharía luego.

He cogido el bus hasta su casa, y hemos visto dos capítulos de Glee sentadas en el suelo de su siempre desastrosa habitación. Además aún le quedaba un poco de la tarta que hizo Quinn el otro día y qué delicia. Cuando hemos acabado de ver Glee me he acordado de darle, por fin, las chocolatinas kinder que le traje de España después de Navidad y se ha puesto tan feliz que le hubiera regalado una fábrica de chocolatinas kinder. Soy así.

Luego me ha llevado a casa, he cenado y puesto dos lavadoras. Mientras hacía todo esto Sam me ha contado que los vecinos de arriba odían a Sam, Katie y al pequeño Lincoln (el perro de Sam) y están intentando que las echen. Yo le he dicho que por supuesto podían mudarse a mi apartamento ya que sería lo más divertido del mundo. Y en cuanto a noticias más aburridas, Jeff, mi compañero en el projecto de Project Management, me ha dicho de quedar mañana a las 8 o a las 9 de la mañana. Evidentemente le he dicho que a las 9. Qué barbaridad era esa. Lo malo es que pensaba ir al laboratorio a las 10 y coger el bus con Katie pero no podrá ser. A mucho pesar nuestro lo dejamos en que el jueves sin falta. Ahora mismo estoy esperando que acabe la secadora y dejaré la tercera lavadora para mañana.

Y a dormir.

80s Night

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Internacionales, fiesta

Jueves por fin. Me desperté, envolví en papel de regalo el regalo de Katie (de una forma bastante desastrosa que hasta Nell se reía de mí. Al final le di la vuelta y parecía hecho aposta porque el paquete estaba perfecto y la Bella (el papel era de princesas Disney porque a Katie le encantan) estaba en el centro) y fui a clase. Estaba convencida de que tenía clase a las 3 pero resulta que los jueves es el único día de la semana que no tengo clase a esa hora. Genial.

Después de mi primera clase fui al laboratorio y vi en la pizarra que buscaban gente para trabajar en el departamento de informática, que enviáramos los curriculums si estábamos interesados. Calculé que la probabilidad de que me cogieran siendo yo estudiante internacional eran ínfimas, pero decidí enviar el curriculum y mi carta de presentación porque no perdía nada.

Luego me fui a basket que fue muy divertido. Hicimos juegos para aprendernos los nombres de las demás y aprendimos a botar el balón. Se llama iniciación a basket, ¿vale?

Después volví a casa, me duché y comí antes de que llegara Katie. La fui a buscar a la parada y fuimos a mi apartamento, le di el regalo (básicamente una coca de patata y chocolatinas) y le encantó. Cuando vio el paquete se giró y me dijo: ‘¿Cómo sabías que Bella era mi preferida?’ Y yo: ‘…no lo sabía… bueno, tu lápiz es de Bella…’ Por favor qué bien quedé con el paquete desastre.

Luego estuvimos hablando y hablando durante unas dos horas y le enseñé mi habitación y la de Ha, pasando por todas las fotos que Ha tiene colgadas en la habitación y demás. Ella estaba súper emocionada porque pronto era su cumpleaños y se iba a Las Vegas a celebrarlo en plan la película ‘Resacón en Las Vegas’. Le dije que no la había visto y me dijo que tenía que verla porque era lo mejor. Cuando Katie me dijo que había quedado a las 7 con su compañera de habitación para ir a hacer la compra, le pregunté que hora era y me soltó que las 7 menos cuarto me quede flipando. En teoría había quedado con Yukari y Soo en que a las 6 y media iríamos a casa de Kaylee para la noche de película. Fui a ver el móvil y Soo me había llamado. Uy.

Le dije a Katie que se podía quedar mi papel de las princesas Disney y ella dijo que después de regalarle papel de las princesas Disney y chocolatinas eramos amigas para toda la vida. La acompañé hasta la esquina donde la iba a buscar su compañera de habitación con el coche que además estaba de camino a casa de Kaylee y por el camino intenté hablar con Yukari y Soo que me dijeron que habían quedado con el resto a las 7 en el Community Building. Yo les dije que a las 7 habíamos quedado en casa de Kaylee pero les dio igual así que me fui sola (recordad que ya estaba de camino porque había acompañado a Katie).

Tuve que llamar a Kaylee porque no sabía dónde estaba su casa exactamente pero la encontré sin problemas y como fui la primera conseguí un sitio genial en una especie de sillón que tienen por aquí y que me ENCANTA. Chelsea, deberías escribir en los comentarios como se llama ese sillón (y regalarme uno, total sólo cuesta unos 200-400 dólares).

A continuación una foto para que saciéis vuestra intriga con el sillón:

Había dos amigas de Kaylee también que eran muy simpáticas. Luego por fin empezaron a aparecer los demás. Sólo resaltaré que había un montón de patatillas y soda y Romaine y Johanna me trajeron un plato y un vaso de CocaCola. Y que Chelsea se compró patatas fritas y batido de chocolate y se pasó la noche mojando las patatas en el batido y comiéndoselas. Sí, podéis morir de asco o de emoción en los comentarios. ¡Oh! También que Miho llegó tarde y tenía que encontrar la casa de Kaylee sola… yo me temía lo peor ya que no fue capaz de encontrar Bob’s Burgers desde el Starbucks que está literalmente delante de Bob’s Burgers, pero lo consiguió.

Cuando fuimos a elegir la película una de las candidatas era Resacón en Las Vegas así que les dije a todos que como no votaran esa, los mataba. Adivinad cuál vimos. ¡Qué película! Es súper, súper divertida. Luego tuve que enviarle un mensaje a Katie diciéndole que había visto Resacón en Las Vegas y que era la mejor película del mundo.

Cuando acabó la película Chelsea nos llevó al centro en su coche y fuimos a la fiesta de los 80 en Nightlight. Era la primera vez de los nuevos y se lo pasaron genial, como toca. Nikki, una de las australianas, me pisó y empezó a pedirme perdón un montón de veces y abrazos y hasta un beso y yo: ‘¡Qué no te preocupes!’. Qué risa.

Kaylee estaba por ahí con Spencer y nos acompañó a coger el bus, cosa que agradecí infinitamente cuando me di cuenta de que no llevaba la tarjeta del bus y ella me dejó la suya. El bus nocturno no tiene la máquina para pasar la tarjeta, sólo se la enseñas al conductor. Cuando Nikki subió y vio que no había máquina empezó a contarle un rollo al conductor sobre que ella quería pasar la tarjeta porque era nueva y aun no la había estrenado. El pobre conductor le dijo que es que no había máquina y ella le dijo que iba a hacer el movimiento con la tarjeta y que iban a fingir el sonido. Lo hizo como unas cinco veces: ella hacía el sonido y decía: ‘piii’. Al final la llamábamos desde el final del bus pero el chófer se divertía así que sin problema.

En el bus Soo parecía que se quedaba dormida y empezamos a preguntarle si tenía mucho sueño o estaba muy borracha. No nos contestaba. Yo les decía a todos que tenía que ser que estaba dormida. Johanna se tumbó en el suelo del bus para poder hablar con Soo pero no le contestaba. La tuvimos que llevar casi a rastras hasta su apartamento y Martin la dejo en la puerta. Nikki le empezó a decir que era lo peor y que la tenía que dejar DENTRO del apartamento y fue a ayudar a Soo a entrar.

Luego me fui a casa a dormir.

Querido Bus, te odio

// Noviembre 21st, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El martes me desperté, desayuné, me vestí… y perdí el bus.

Tuve que ir caminando, llegué a clase de frisbee y como siempre fue genial. La clase acaba a las 9:50 y ese día, a las 10:30, había quedado con las del proyecto de Operations Managment para entrevistar al encargado de los Dining Services (o sea, los servicios de comedor).

Katie nos dijo que no sabía si conseguiría llegar a la reunión porque tenía laboratorio de química pero que lo intentaría. De camino me encontré con Kaylee. ‘¡Dame un abrazo!’. Me encantan los abrazos. En el colegio estábamos todo el día abrazándonos, pero luego llegó la universidad y nadie se toca. Aquí vuelvo a tener miles de abrazos. Evidentemente tiene que ser de alguien que me caiga bien y me apetezca, sino no me gustan.

En fin, volviendo al tema… me dijo que se iba a clase y yo le dije que como tenía media hora que perder le acompañaba a clase. De repente nos encontramos a Björn y Henrik. Abrazos, abrazos. Decidimos que íbamos a ir todos a la fiesta de los 90 esa noche y no sé cómo me liaron pero Kaylee se fue por su lado y yo volví a caminar en dirección al Viking Union con los chicos. Björn me dijo que se iban a desayunar a su casa y que si quería ir con ellos, le dije que no podía porque tenía que estar ahí a las 10:30.

- Una hora, te da tiempo de sobra.

- ¿Media hora?

- ¿Qué hora es?

- Las diez.

- Oh, pensaba que era más pronto.

Lo mato.

Decidí investigar donde estaba el sitio en concreto y después de pasearme por todo el Viking Union, me di cuenta de que habíamos quedado en el Viking Commons. Que está pegado a Viking Union pero ya podía buscar la sala… averigüé donde estaba el sitio y me puse a esperar a que llegara alguien. La primera en llegar fue Lorraine y yo sólo pensaba: por favor, Katie, ven.

Pero no vino, estuvimos hasta el último momento buscando entre la gente con la mirada y yo entré en el edificio echando la vista atrás, pero ni rastro. Chris, el hombre al que entrevistábamos, lo primero que preguntó fue quién de las dos era Katherine. Ninguna. Empezamos la entrevista y al rato vino Annika. La entrevista estuvo bastante bien, fue interesante. Al final Chris nos preguntó a Annika y a mí cuál era nuestro restaurante favorito en los Estados Unidos (porque Annika es de Noruega pero lleva diez años viviendo aquí). Yo le dije que ¡la Old Spaghetti Factory! y él me comentó que su hermano trabajó ahí y sabe que casi no usan salsas,

- ¿Te gusta así?

- Sí, por supuesto.

- Es raro, porque nosotros los estadounidenses le ponemos todas las salsas que podemos a todo.

Lo sé… lo sé. En fin, durante la entrevista Katie me envió un mensaje diciéndome que acababa salir del laboratorio y que qué tal había ido la reunión. Le contesté que aún estábamos ahí. Así que cuando acabó la reunión le dije a las otras que Katie había dicho que lo sentía y salta Annika:

- Tiene gracia que justo no haya venido Katie cuando fue ella la que dijo que todas teníamos que ir.

Casi le salto al cuello. Uno: Katie leyó en voz alta que todas teníamos que ir pero luego dijo que si alguien no podía ir, qué le íbamos a hacer. Dos: Si te metes con Katie, ¡te metes conmigo! Que para algo es de mi grupo dentro del grupo.

Creo que por la tarde no pasó nada del otro mundo… le conté todo lo del día a Katie por mensajitos de Facebook y decidimos que 1. Lorraine quiere adoptar a Katie. 2. Katie prefiere morir que ser su hija. 3. Annika es un poco una guarra por meterse con Katie. 4. Nos íbamos a echar de menos mañana (ya que no habría clase) pero no tanto como para querer ir a clase porque no tenemos enfermedades mentales.

Luego estuve haciendo deberes toda la tarde. Por la noche hicimos prefiesta en el apartamento de las finlandesas + holandesas. Jugamos a un juego súper divertido que implica cartas en un círculo y cada carta significa que hacer algo. Ya os lo enseñaré. Luego fuimos a la fiesta de los 90. Hasta Grace vino esta vez. Ya sabéis, al día siguiente no había clase… la discoteca estaba llenísima.

Estuve hablando con Olivia y Amber, las del cumple. Bailando con los internacionales… y de repente alguien me toca la espalda.

- ¿Eres Ana?

- Sí…

- ¡Soy Mary! -la fan de Tegan and Sara que estudia en Western.

- ¡¡Ooooooohhh!!

Abrazos, abrazos. Qué tal, bien y tú. Ya sabéis.

- ¡¡No me puedo creer que me hayas reconocido!!

- ¡He visto tu pelo! -la obsesión que tienen con mi pelo aquí es grande.

- ¡Nos tenemos que hacer una foto!

Saco la cámara de la funda. Es la última vez que voy a volver a ver la funda.

Nos hicimos la foto y decidí guardarme la cámara en el bolsillo del pantalón. Volví a hablar con Amber y Olivia hasta que de repente me dice que se van. Yo les dije que yo me quedaba con los internacionales.

- No tu vienes.

- Olivia, ¡no voy a ir hasta tu casa para coger el taxi sola!

- Yo te llevo a casa.

- ¿Estás borracha?

- ¡No! En serio.

- Vale.

Fuimos hasta casa de Amber, Amber, Olivia, John (el novio de Amber), otro chico y yo. Luego estuvimos hablando ahí delante sobre como decimos los números grandes como 1900. Ellos dirían 19 cientos. De repente salió un vecino a decirnos que habláramos más bajo.

Cuando íbamos a irnos le dije a Olivia:

- ¿Cuál es tu coche?

- El más fantástico de la calle.

Gran ayuda. Tuve que esperar a que caminara en dirección al coche. Me enseñaron que para pedirte delante tienes que gritar ¡shotgun! o algo así. Así que el otro chico se sentó atrás. Olivia tiene una granja en el coche. En serio, con animalitos de juguetes y demás. Durante el camino a casa, cuando ya habíamos dejado al chico en su casa, nos pusimos a hablar de que teníamos la misma edad y Olivia me dijo que adivinaba que nací en primavera.

- ¿Cómo lo sabes?

- No sé, es algo que sé. En… Marzo, ¿verdad?

- Sí… ¿has estado espiándome en facebook?

- No, es algo que sé.

- Sí, pues yo sé que en la página del sitio donde trabajas sale una foto tuya.

- ¡¿Qué?! ¡¡Eso sí que es espiar!!

- No, no, es algo que sé.

Llegamos a casa y seguimos hablando un montón de tiempo dentro del coche. De repente vi a Henrik pasar por delante, abrí la puerta y le grité que dónde era la prefiesta. En casa de las finlandesas + holandesas. Guay.

Olivia dijo que en vez de decir ‘true’ tenía que decir ‘truth’ y yo le expliqué que si me dedico a decir ‘truth’ la gente pensará que no lo sé decir, no lo pillara en plan broma. Pensad en eso, yo lo he pensado un millón de veces ya. (Incluso mucho antes de hablar de esto con Olivia). Es una de las razones por las que me gustaría no tener acento. Una de las pocas razones para tener acento es que por lo visto es sexy.

Bueno, cuando decidí salir del coche fui a casa de las chicas, estuvimos comiendo pizza y escuchando nuestra canción hasta que José, que estaba dormida porque se fue de la fiesta antes, nos pidió que bajáramos la música, pobre. Estuve contando que había perdido la funda de mi cámara y después volví a casa a dormir.

Volvo 144

// Noviembre 19th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Prácticas, Residencia, clase

El lunes me desperté, metí las dos libretas (uso una libreta para las tres asignaturas de la mañana y otra para la de la tarde), el libro de la asignatura de por la tarde, la calculadora y demás en mi bolsa y me fui a clase.

Durante la segunda clase, Algoritmos, un chico le dijo al profesor que la práctica ponía que se tenía que entregar la semana que viene. Genial. El profesor se había equivocado y ahora íbamos a tener tres semanas para hacer la práctica. ¡Bien! Aunque a la vez me supo un poco mal por él que se había equivocado de día. Yo ni me había dado cuenta y si no lo hubieran dicho en clase hubiera entregado la práctica el miércoles.

La tercera clase fue como siempre y luego fui a comer en una cafetería del campus mientras intentaba hacer los deberes que tenía para la tarde. A las dos y veinte había quedado con Rocky y Jaimee para hacer la práctica de Algoritmos pero Jaimee no había ido a clase así que no estaba muy convencida de que apareciera más tarde.

Mientras comía apareció una chica:

- Hey. ¿Estás haciendo OPS?

- Sí…

- Mira yo lo he intentado pero sólo he llegado al apartado C ¡porque todos los demás son muy difíciles!

- Es horrible. Además no entiendo que nos haga leer el capítulo por nosotros mismos y hacer unos deberes.

- Ya… Mira yo si quieres te enseño como he hecho lo que he llegado a hacer. Por cierto, es que ahora va a venir un… amigo y la chica que está sentada al lado mío está estudiando y no quiero molestarla hablando, ¿te importaría cambiarme el sitio?

- No, claro.

- ¡Gracias! Yo te ayudo a mover las cosas.

Me mudé, me enseñó lo que había hecho y siguió pareciéndome que nada en esa clase tiene sentido.

Cuando llegó la  hora recogí y me fui al laboratorio donde habíamos quedado, no encontré a ninguno de los dos y como por la mañana me había bloqueado mi propia cuenta intentando entrar con la contraseña equivocada, decidí subir a arreglarlo.

Cuando llegué al despacho donde te arreglan lo de las contraseñas me encontré con Brooke. Brooke va a mi clase de Software Project Analysis, es súper rara y me dan ganas de abrirle el cerebro a lo Sylar sólo para ver como ve las cosas. Tomar un café también funcionaría pero no es que hable con ella, de hecho, justo esta mañana ha sido la primera vez que he hablado con ella porque me ha oído pedir ayuda sobre lo de la contraseña. Así que me quedo con abrirle la cabeza.

Ella estaba sentada en su mesa, me dijo que el chico no volvería hasta dentro de un rato y que si quería podía ir a ver si estaba el otro en su despacho.

- ¿Sabes dónde es?

- No…

Se levanta sólo para ir delante mío, que estaba dentro del despacho, y me explica que saliendo siga el pasillo y a la derecha. Ya en su día estuve pensando por qué se había levantado para darme las mismas explicaciones que me hubiera podido dar desde la silla. ¡Sobre analizando el mundo!

En fin, Max, el otro chico, no estaba. Así que bajé a ver si habían llegado los otros dos para comprobar que no. Volví a subir y el chico que tenía que estar en el mismo despacho que Brooke ya estaba ahí. Le pedí otra contraseña, me pidió el carnet, comprobó que mi cara era la de la foto (sí, para darme una nueva contraseña) y sin pedirme el nombre de usuario me dio un papel con la contraseña. Vale. Lo habrá sacado de mis apellidos ya que tu nombre de usuario es una combinación de apellido y demás.

Bajé fui a probar la contraseña y no iba. Frustrada volví a subir. Me encontré con Brooke fuera del despacho, le conté que no me iba la contraseña y me dijo que qué raro (ya) y que el chico se había ido a no se donde y había cerrado la puerta dejando las llaves de Brooke dentro.

De todas formas no tardó nada en llegar, le dije que no me funcionaba la contraseña.

- ¡Ah! ¿Estás intentando entrar en Linux?

- No, en Windows.

- Umm… -se sienta en su silla, mira la pantalla- ¿tu nombre de usuario es c e r d…

- ¿Qué? No, no.

Me acerco y le señalo mi nombre. Tengo comprobado que pronunciar mi apellido aquí no tiene ningún resultado positivo.

- Uy… le he cambiado la contraseña a otro…

- ¡Ja! -suelta Brooke.

Me da una nueva contraseña y me voy. Entro en el laboratorio, por fin puedo conectarme y me siento ahí a esperar a que aparezcan los otros mientras intento hacer algo de los horribles deberes de la tarde. Al rato llega Rocky preguntando por Jaimee, le digo que ni idea y se va fuera a llamarla. Vuelve diciéndome que no lo coge. Me pregunta si prefiero seguir con lo que estoy haciendo o que trabajemos en la práctica y yo, me centro en las necesidades del grupo y le digo que podemos trabajar en la práctica.

Al rato aparece Jaimee apurada como siempre, empezamos a redactar la práctica pero la chica la lía haciendo no sé qué y perdemos todo el trabajo. Genial. Yo como tenía clase me voy pronto y ella dice que me enviará lo que haya hecho por la noche para que lo revise.

Voy a clase, le pregunto a Katie si ha hecho los deberes.

- Sí, pero al final me he dado cuenta de que todos mis número están mal y he pensado ¿me importa esta clase tanto como para cambiar los números? No.

- Bien.

Es genial lo “pasota” que es a veces. Puedo preguntarle en cualquier momento si ha estudiado o algo y siempre dirá que no. O que casi nada. O que acaba de empezar (siendo bastante tarde).

El profesor nos dice que vayamos a recoger la confirmación de que me quedo con el 84 del primer examen y de repente alguien me toca el brazo. Chelsea.

- Hey, ¿tienes mi máscara?

- Ay, no.

- Da igual.

- ¿Has hecho los deberes?

- Sí… ¿tú?

- No me salen, son horribles.

Oigo a Katie reírse a mi lado.

La clase es absurdamente aburrida, como siempre esa clase. Y después, como cada lunes, vuelvo en bus con Katie.

Cuando llego a casa me pongo a hacer deberes. Al cabo de un buen rato oigo por la ventana:

- ¡Anaaaaa!

Es algo que siempre hacen y no se dan cuenta de que no veo nada. Fuera esta oscuro y dentro hay luz. Cuando miro a la ventana veo un espejo. Aun así siempre miro.

- ¡Kariiiin!

¿Me ha leído los pensamientos? Voy a abrirle la puerta, la veo un poco desanimada. Dice que tiene mucho trabajo y que casi no tiene tiempo de nada. Le doy un abrazo y aparecen los chicos.

- ¡Austen se ha comprado un coche! -grita Björn

- Y sólo me ha costado 600 dólares.

- ¿Vienes a probarlo?

- ¡Vamos Karin!

El coche es un Volvo 144.

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Tiene 35 años. Para encenderlo tuvieron que abrir el capó porque no se encendía. Karin se alejó en cuanto abrieron el capó y yo me puse detrás de ella. El coche arrancó y los chicos nos dijeron que entráramos. Yo, convencida, de que Karin me seguía entré en el coche para oír a Karin decir ‘¡Adiós Ana! ¡Pásalo bien!’ ¿Qué? Pues sí, Karin se ha ido y me ha dejado con Björn, Austen y Oskar.

Al principio pensaba que daríamos la vuelta a Birnam Wood y volveríamos pero Austen sale de Birnam Wood y conduce y conduce… se pasa el camino emocionadísimo por lo mucho que le gusta el coche y descubriendo cosas rotas que van a tener que arreglar. Los intermitentes no funcionan y tiene que marcar hacia donde irá con el brazo.

Llegamos al parking del puerto y Björn se pone al volante. Da un montón de trompos, acelera y frena. Yo no paro de preguntarme dónde me he metido. Oskar también quiere conducir. Y más de lo mismo pero peor. De repente la batería del coche se suelta. Aparcan y sí, no hay ni un cable conectado a la batería. Sacan la caja de herramientas y se ponen a arreglarlo.

Al rato a parece uno de seguridad, se pone a hablar de coches con nosotros y nos dice que vayamos con cuidado porque algunos estúpidos críos vienen aquí a correr con el coche. Se va y empiezan a llover. Yo no llevo chaqueta porque recordad que sólo estaba hablando con Karin cuando todo se fue de las manos, así que les digo que voy a esperar dentro del coche. Al final lo arreglan, Austen va a sentarse detrás y las puertas no abren. Ni desde dentro ni desde fuera. Las puertas de detrás acaban de dejar de funcionar.

- Baja la ventana que entraré por ahí.

Buen chiste. Las ventanas no tienen manivela. Me pasan una manivela que tengo que enroscar en la puerta para bajar la ventana. La parte de la puerta es exageradamente más grande que la parte de la manivela. Esto no va a funcionar. Austen decide entrar por la puerta de delante.

Oskar empieza a conducir hasta casa y de repente el coche huele un montón a gasolina. Como sólo la ventana del conductor funciona, deciden que lo mejor será ir con la puerta del copiloto entreabierta. Al final el horrible olor te hace toser. Por fin llegamos a casa y Björn me pregunta si quiero ir con ellos hasta la nieve. ¿En ese coche? ¡Ja! Le digo que no, que además de que ese coche me da miedo, casi no he ido a la nieve y ¡no voy a ir un día antes de que abran las pistas!

Entro en casa, pillo a Chelsea conectada y le cuento mi increíble historia. Me pide que no me vuelva a subir en ese coche y luego me dice que he matado neuronas oliendo gasolina. Genial. Con lo que me preocupan mis neuronas. En serio.

Seguí haciendo deberes y a dormir.

Proyectos, fiestas, proyectos, fiestas

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Internacionales, Prácticas, clase, fiesta

Sobre el jueves… Martin nos invitó a comer lasaña a su casa preparada por él mismo. Estaba deliciosa y luego prefiesta en su casa.

También tengo que decir que se nos ocurrió a la vuelta pararnos una parada antes y hacer una visita al McDonalds, que estaba cerrado. Así que decidimos ir a Haggen, comprar comida y meternos en el apartamento de Henrik. Hasta el apartamento de Henrik sólo llegamos Riikka y yo. Yo comía crackers (o galletas saladas), Riikka un bocadillo y Henrik una pizza.

A Henrik se le ocurrió decirle a Riikka que cree que él come más en dos días de lo que ella come en una semana. Riikka contestó molesta que él no sabía cuánto come ella y hubo un intercambio de frases tipo: ‘no hagas juicios sobre mí, no me conoces’.

Viernes. Las clases de Software Project Analysis se reanudaron. Entregamos el primer borrador final del proyecto y el profesor dijo que ahora íbamos a revisar todos los proyectos en clase de la siguiente forma:

Seis personas que no sean parte del proyecto estarán involucradas en la revisión. Tres se tienen que leer el proyecto a conciencia, otra tiene que ser el moderador y hacer que la revisión funcione a buen ritmo, otro tiene que leer el proyecto en voz alta y parafrasear partes para comprobar que se entienda lo que quieren decir y el último escribir las anotaciones.

A mí por lo visto me toca ser parte de la revisión del primer proyecto y seré una de las que se tienen que leer el proyecto a conciencia. Está bien, ya veremos…

Nuestro grupo es el cuarto en ser entrevistado, así que genial. A la mitad pero tirando hacia más bien tarde.

Después tuvimos reunión de grupo. Annika apareció sólo para decir que tenía otro proyecto y que no podía venir a la reunión. Así que estuvimos haciendo la reunión sin ella. Lorraine, la mujer mayor, adora a Katie. No para de decir que es buenísima en todo.

Lorraine: Katie, ¿a qué se dedican tus padres?

Katie: Mi padre es -no conseguí entender nada- y mi madre es profesora de guardería.

Lorraine: ¡¡Lo sabía!! ¡Eres tan organizada que tu madre tenía que ser profesora!

Katie: Sí, bueno… mi madre se queja de que ella le enseña a los niños como coger bien el lápiz y yo lo cojo mal.

Lorraine: ¿Y tus padres Ana?

Lo expliqué e hizo algún comentario al respecto pero está claro que su amada es Katie.

A la salida estuvimos hablando de como Lorraine ama a Katie y, para no perder costumbre, de mis compañeras de habitación.

Katie me habló de una compañera de habitación horrible que tuvo. Un día decidió no comer durante 11 días, no comer nada de nada. Ella y la otra compañera de habitación le dijeron que eso era horrible y ella dijo “No pasa nada, si corro no me desmayo”. Toma ya. Al final se lo tuvieron que contar al Resident Advisor, y él le dijo que tenía que comer o se iba a morir.

Además la tía se dedicaba a hacer cosas raras. Un día, cuando Katie y su amiga entraron en la habitación se encontraron a la tía y a un chico. El chico parecía que tenía un problema mental y entre ellos no hablaron en todo el rato. Katie y la amiga se pusieron a jugar a videojuegos y el chico se puso al lado suyo mirándolas y hablando con ellas.

De repente va la rara y dice que se va al RecCenter. Katie tuvo que saltar con un:

- Nosotras nos vamos a cenar dentro de nada…

Para que el tío se fuera.

Total, que se dedicaron a hacer un plan para echarla de la habitación. No limpiaban nunca los platos. Un día la tía dijo: ‘¿puedo lavar los platos?’ Y estuvo dos horas de reloj lavando. Katie se dedicó a hacer “maldades” (merecidas, por supuesto). Y cuando supieron que una chica de otra habitación del pasillo se iba a mudar a Alaska, empezaron a hablar de que la chica esa quería cambiarse de habitación delante de la rara. La rara fue y le pidió a la que se mudaba que se cambiaran, se cambiaron, se mudó, y durante un trimestre y medio tuvieron una habitación para tres sólo para ellas dos.

- Así que si quieres echarla de la habitación, yo tengo experiencia.

Con toda esta nueva información dando vueltas en mi cabeza volví a casa, estuve haciendo cosas hasta que fue hora de arreglarse para la prefiesta y fiesta.

La prefiesta iba a ser en casa de Alex, el francés, que nos iba a hacer crepes mientras hablábamos de posibles planes para el finde. Los crepes estuvieron muy buenos, el pobre estuvo mucho tiempo en la cocina. Seguimos ahí de prefiesta hasta que fue hora de coger el último bus.

Sólo José, Cora y yo nos apuntamos a salir (en cuanto a chicas, muchos más chicos salieron). Fuimos a Rumours y más tarde apareció Karin.

La música era buena y nos lo pasamos muy, muy bien.

Cierran Rumours, nos reunimos todos de nuevo, empezamos a entrar en un taxi y acabamos siendo 6 más el taxista en un taxi de cinco plazas. No sé en qué pensaba el taxista. Fuimos al apartamento de Alex a escuchar nuestra canción (entre otras) y a cantarla aunque me estuvieron dejando de lado durante la mayor parte de la canción.

En la afterparty me puse a hablar con un amigo de Karin que era muy raro y a la vez muy simpático: Moises. Le dije que a mí también me encantaba ir al cine aunque fuera a ver una película fácil de seguir y él me miraba fijamente. No sé, fue raro pero no en el sentido de raro mal. Sólo raro.

Y después me fui a casa a dormir.

Pero qué examen más feo

// Noviembre 17th, 2009 // No Comments » // Gente, clase

Sí, hoy me ha dado por intentar ponerme al día. O por lo menos no ir tan atrasada.

El lunes también se me olvidó decir que me presenté a la tercera clase para recordar justo en ese preciso momento que el profesor no estaba. En contra de lo que pueda parecer, me puse muy feliz, ya que de todas formas había tenido que ir a las otras dos clases. El miércoles no cometí el mismo error, recordé que no tenía clase y me fui al supermercado.

Como Celine estaba enferma le envíe un mensaje preguntándole si quería algo y me dijo que le haría un gran favor si le traía zumo de manzana. Vale. A la vuelta se puso a llover y me acordé del momento en el que decidí ser una buena samaritana. Pero bueno.

Estuve repasando para el examen hasta que llegó la hora de ir.

Entré en clase y puse mi bolsa en la mesa de al lado para guardarle un sitio a Katie. No nos van a volver a separar. Al rato vino un chico y preguntó si el sitio estaba guardado. Le dije que sí y con mucho pesar se fue a otro lado.

Cuando llegó Katie le conté lo del chico.

- Deberías haberle dicho que desapareciera de tu vista.

Así es ella. Evidentemente lo dice en broma pero así es ella.

El profesor dijo que pensaba que este examen era más fácil que el otro. Nos lo dio. ¿Más fácil? Fui resolviendo preguntas mientras hacía oficial en mi mente que no tenía nada de “más fácil”.

Mientras lo repasaba por enésima vez, Katie se levantó para irse y yo decidí entregar también para no tener que volver sola.

Le susurré que me esperara y nos reunimos fuera de clase. Estuvimos hablando de lo horrible que había sido el examen y de lo contentas que estábamos de tener un 84 del primero.

Le dije que Annika me había dicho que llevaba bien el examen (ahora mismo había escrito una traducción literal de la forma de decir que llevas bien un examen en ingles: to be ready for the exam/test, pero lo he cambiado a tiempo. Es algo que me pasa cada vez más a menudo. Normal, supongo.) y no sé por qué acabamos hablando de los años que llevaba Annika aquí. Yo sabía cuantos:

- Lleva diez años aquí.

- Eso no es mucho.

- ¡Es la mitad de tu vida!

- Vale, si fuera yo sí que sería mucho pero Annika es mayor.

Así de claro lo suelta. Y lo de siempre… estuvimos hablando… volví a casa y nada más que destacar. Nada más que destacar que recuerde ahora mismo, vaya.

¡Hoy sí que ha sido corto!

Martes de frisbee, café y estudio

// Noviembre 16th, 2009 // No Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

Esta entrada va a ser de lo más breve que hayáis leído y, con algo de suerte, que vais a leer en este blog. Ya deberíais haber adivinado que me propongo escribir El Quijote de la Mancha en cada entrada.

El lunes se me olvidó decir que recibí un papel en el correo diciendo que tenía un paquete. Fui al Community Building pero me dijeron que no era ahí, que tenía que ir al Viking Union al día siguiente.

Así que el martes fui a frisbee en bus ya que no iba a poder cargar el misterioso paquete y la bicicleta a la vez. Después de la clase, fui a la parte de correos de Viking Union para que me dijeran que no era ahí, que era en los Mail Services.

- ¿Sabes dónde está?

- No…

- ¿Dónde vives?

- En Birnam Wood.

- ¡Ah! Pues mira -saca un mapa- esto es Birnam Wood, esto es Fairhaven, Buchanan Towers…

- Sí…

- Esto -señala un punto cerca de Birnam Wood y Buchanan Towers- son los Mail Services.

O sea que fui en bus para acabar teniendo que ir a por el paquete al lado de mi casa. Bueno, fui hasta el sitio ese, sentí que estaba allanando una propiedad privada porque no veía a nadie. Al final vi a un hombre y le di mi papel. Me pidió un carnet con foto para comprobar que era yo. Aquí te piden eso en todos lados.

Me dio el paquete y me fui a casa. Lo abrí y me encontré con cuatro toallas nuevas y grandes (no como las de aquí) que me enviaba mi familia, junto a cartas, una revista donde salieron mis padres, la crema que utilizo para el pelo y no encuentro aquí, y chocolatinas Kinder (¡que aquí no venden!). Aun me queda una chocolatina que me da mucha pena comer…

Me duché y estuve haciendo cosas por casa… intentaba estudiar pero el examen sólo iba a contar si sacaba mejor nota que en el anterior, donde ya había sacado un 84 así que lo veía muy caso perdido.

Por la tarde le pregunté a Katie si estaba estudiando y me dijo que no, que estaba haciéndose unos apuntes porque los iba a necesitar para el final igualmente, pero que teniendo un 84… ahí me sentí mucho mejor.

De repente veo que Chelsea está conectada. Le pregunto si está estudiando esperando recibir un no y me suelta que ya se ha leído dos capítulos y que se iba a la biblioteca a leer el tercero y hacerse una guía de estudio.

- ¿QUÉ? ¡Tenías que decir que no estabas estudiando!

Me dijo que a ver si quería ir a la biblioteca con ella, que me lo pensara mientras se duchaba. Yo fui a por mi colada y decidí no ir porque ella estaba estudiando en serio y me sabía mal retrasarla. Pero me quedé deprimida y pensando que soy un desastre.

Cuando volvía con mi colada a casa me encontré con Björn y Oskar. Björn se acerca y me dice:

- ¡Ana! ¿Vives aquí?

- Sí…

- ¡Ahora somos vecinos! ¡Me he mudado aquí!

- Sí hombre.

- ¡Qué sí! ¡Es genial que seamos vecinos! Mira, a partir de ahora, estos golpes -golpea la pared que separa nuestros apartamentos- significan que es hora de tomarnos una cerveza.

- ¡Ja! Vale.

- ¿Tienes algo para moler granos de café?

- No…

- Bueno, pues vamos abajo. Ven a tomar café.

Entré en casa, le dije a Celine que se me había ido la depresión de la cabeza porque Björn se había mudado al apartamento de al lado y nos íbamos al apartamento de Austen a tomar café.

Fuimos, Austen tenía máquina para moler café, cafetera y de todo, para algo es americano. Hicimos el café y me dieron una taza sin azúcar ni leche.

- ¿Quieres leche?

- Sí pero puedo ir a buscar arriba si no tienen mucha aquí. -la botella que me enseñaban parecía estar vacía.

- ¡No! Aquí tienen de todo -y me pone un mililitro de leche.

Austen viene, se pone azúcar y me lo pasa. Bien. Pero el café sigue siendo muy negro. Austen pide leche, Björn le pone y Austen le pide más. Björn le llama nena y acaba poniéndole más.

- Ahora te has pasado, ¡es demasiado!

- Pues no hay más café.

- ¡Yo te lo cambio!

- No, porque estoy resfriado y ya he bebido.

- Yo también.

- ¿Estás segura?

- Sí.

Qué café más increíblemente bueno. Cuando lo acabé volví a casa con energías renovadas para estudiar. Vi a Chelsea conectada y le pregunté si ya estaba en casa. No, estaba en la biblioteca conectada a facebook. Le expliqué que no había ido para no desconcentrarla y me dijo que hubiéramos estado viendo tonterías en internet. Nota para el futuro: Si Chelsea dice estudiar, quiere decir mirar tonterías en internet.

Acabé de mirarme el examen de mañana y me fui a dormir.

Bueno, no ha sido tan corta. Lo admito.