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Cocktail Party

// Febrero 10th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado me desperté a las 9 y algo, cerré los ojos dos segundos fastidiada por lo pronto que era y cuando los volví a abrir eran casi las doce. Mucho mejor.

Dediqué el día a cosas que no requirieran mucho esfuerzo: cocinar, comer, ducharme, deberes, subir vídeos a facebook…

En algún momento del día, Austen tocó a mi puerta para decirme que necesitaba que le acompañara a la licorería (él es menor de edad) en 30 minutos. Yo iba en pijama y de camino a la ducha así que le dije que era imposible que en 30 minutos estuviera lista pero que si no encontraba a nadie que le pudiera hacer el favor, yo podía ir un poco más tarde. Y es que Austen se encargaba del gran evento de la noche: la cocktail party.

A las siete menos algo, recién duchada y con el vestido puesto, subí al apartamento de Romaine a que me hiciera el maquillaje y luego volví a bajar para acabar de arreglarme. Austen tocó a mi puerta para pedirme un cable para conectar el portátil a la televisión. Evidentemente no tengo nada de eso.

No había absolutamente nadie en mi casa. Ha se fue el jueves después de ducharse en el apartamento. Sí, se ducha para irse a casa porque por lo visto en su casa el agua no sale tan caliente. Todo esto me lo dijo después de un:

- Me voy a casa.

- ¿No tienes clase mañana?

- Sí, pero me las salto. Me voy a casa.

Muy bien.

Sigamos con el sábado. Cuando estuve lista baje. El apartamento de Austen estaba impoluto, por una vez en su vida permitía zapatos encima de la moqueta (justo el día que yo estaba súper feliz pensando que llevaríamos vestidos sin tacones porque Austen nos los haría quitar) y Martin estaba listo para hacer cocktails.

Sólo Johanna, que había invitado a un chico a la fiesta y le preocupaba que el chico llegara antes que ella, Martin, Austen y yo estábamos ahí. Martin me preparó un cocktail llamado Pink flamingo. Había una lista con un montón de cocktails distintos. Yo probé el Pink Flamingo, un cosmopolitan que me hizo Austen, un Swimming Pool (que evidentemente, era azul) y un banana daikiri. Todos muy ricos.

Estuve hablando con Cecilia sobre fotografía, con Ian sobre el Drag Queen show de la noche anterior y en general un poco con todos. Me lo estaba pasando genial. Katie me enviaba mensajes diciéndome que Sam y ella iban a tomar algo mientras veían Jersey Shore. Es un programa súper popular por aquí. Le dije que no lo había visto nunca y me dijeron que ellas tampoco, que lo iban a empezar a ver ahora porque todo el mundo hablaba de él.

Sobre las 9 y algo se me ocurrió ir a casa de Katie. Le dije a Soo que me mandara un mensaje si la fiesta acababa y cuando me fui me encontré con Sharny que por lo visto había estado tocando la puerta pero nadie le había oído. También le dije a ella que me iba y le dije a casa de quién porque sus compañeras de piso conocen a Katie. (Sharny no vive en Birnam Wood).

Cuando llegué al complejo de apartamento de Katie me di cuenta de que no sabía exactamente dónde vivía. Le envíe un mensaje y la intenté llamar pero el móvil acabó muriendo. Genial. Toqué a unas 3 o cuatro puertas. En una de las casas estaban durmiendo. Sí, estudiantes un sábado a las 9 de la noche durmiendo. Al final encontré la casa de Katie.

Lincoln se alegró mucho de verme, somos mejores amigos, y la verdad es que tuve una noche genial, genial. Jersey Shore no tiene ningún sentido. Son un montón de chicos y chicas de Jersey (que son como más gansters por ahí) viviendo juntos. Salen de marcha, hablan con sus familias y hacen lo que les da la gana. Además no echan a nadie. Lo que yo decía, no tiene ningún sentido.

Pero fue muy entretenido verlo con ellas y el pequeño Lincoln que básicamente me destrozó las medias y se acabó durmiendo pegado a mí, a lo que Sam comentó:

- Look at you guys, you’re BFF.

Algo así como ‘miraos, sois mejores amigos para siempre’.

Estuvimos viendo Jersey Shore y haciendo el tonto entre capítulos (un capítulo de Jersey Shore se queda en nada si le quitas el ‘anteriormente’, ‘próximamente’ y los anuncios, y como lo tenían todo grabado…).

Una de las veces entre capítulos fuimos a la habitación de Katie, no sé muy bien por qué y esto fue lo que salió:

Sí, Katie le puso a Lincoln una chaqueta suya y sus gafas y yo congelé el momento tan bien que Katie me amó y ahora se ha puesto esa foto de foto de perfil en facebook. Más tarde pedimos pizza y mientras esperábamos que viniera el chico de la pizza Katie me puso un sombrero de panda y ella se puso uno de pirata. Sí, foto a continuación:

Comimos la pizza y durante el último capítulo me quedé dormida con el sombrero de panda.

Me desperté al final y cuando me iba a ir Katie me dijo que prefería que cargara un poco el móvil. Justamente tiene un cargador que funciona con mi móvil. Así que puedo perder el cargador porque tengo una amiga que tiene el mismo que yo, ¡bien! (No lo he dicho enserio.) Cuando conseguí encender el móvil empezaron a llegar mensajes y mensajes de los internacionales preguntando dónde estaba. ¿¡Qué pasa contigo Soo!?

Cuando Katie abrió la puerta hacía tanto frío que me dejo un abrigo suyo rosa. Yo no creía que su ropa me fuera a ir bien.

- Es una M, por supuesto que cabes.

- No lo creo.

Sí, si me iba bien.

- Y encima estás más guapa.

Cuando llegué a Birnam Wood me di cuenta de algo… llamé a Katie.

- ¿Sí?

- Mis llaves están en tu apartamento.

- Oh… Dios… mío… ¿lo dices enserio?

- Sí -risas, risas, risas- voy a intentar tocar a la puerta, si consigo entrar te escribo un mensaje y si no, te llamo.

- Vale. Me parece bien.

Cuando llegué a mi apartamento me encontré con Martin y Juliette que salían de la fiesta. Les expliqué la historia y juntos tocamos a la puerta. ¡Nell abrió! Evidentemente, si tenía que haber alguien despierto a las 3 de la mañana tenía que ser Nell, demostrando que es coreana. Le dije que dejaba la puerta cerrada sin pestillo y subía enseguida.

Bajé para que Johanna me preguntara un millón de veces a dónde había ido. Les expliqué lo de Soo y me dijeron que Soo había acabado fatal tirada en el sofá y que Yukari aun peor, no podía ni caminar. El chico de Johanna seguía ahí, fueron los últimos en irse. Yo estuve un rato hablando con todos: Austen, Robert, Johanna y el chico de Johanna. Y luego me fui a casa.

Fue una noche divertidísima y aunque algunos dicen que lo pasaron genial en la cocktail party, yo no me arrepiento ni un poquito de haber ido a casa de Katie y Sam.

Rumours con… ¿los nuevos?

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Fairhaven, Internacionales, fiesta

Viernes. Me desperté y fui a mi primera clase de los viernes que es a las doce del mediodía. ¡Sí! ¡Qué delicia!

Acabé las clases a las cuatro y volví a casa. En teoría había quedado con Kaylee en vernos después de clase y ponernos al día, pero me dejó un mensaje en el buzón de voz diciendo que se había acordado de que había quedado con otros y que le llamara cuando acabara porque igual ella había acabado con los otros o igual no. Le llamé y no me lo cogió así que le envié un mensaje diciéndole que mejor viniera a mi casa cuando estuviera lista.

Vino y estuvimos hablando y hablando hasta que fue hora de irnos porque habíamos quedado en el Community Building para ir al tour por Fairhaven. Sólo resaltaré que dijo que soy una persona maravillosa. Evidentemente sabe de qué habla. También me confesó que aunque lo ha dejado con Spencer, se siguen viendo y todo esta bien porque lo que le agobiaba era que no se veía con él después de la graduación pero evidentemente le sigue atrayendo.

Cuando salimos de casa llovía muchísimo, fuimos al Community Building en coche porque había aparcado delante de mi casa y yo entré en el edificio para ver si los internacionales estaban ahí. Y sí, estaban ahí, con Breanne que me dijo que le dijera a Kaylee que estaban esperando a Grace. Volví y Chelsea ya había llegado. Les dije lo de Grace y Chelsea dijo que prefería esperar en el coche con nosotras que sola en el suyo, pero todos los asientos de Kaylee estaban bajados y le dije que era la forma de Kaylee de decirle a Chelsea que no quería que esperara con nosotras pero insistió y se puso a colocar los asientos. Tontería del momento: había una pantalla de lámpara en el coche de Kaylee.

Kaylee me preguntó si ya pasaba de los internacionales y por eso no esperaba con ellos y le dije que por supuesto, que soy súper americana ya.

Como llovía mucho decidimos que iríamos a Woods Coffee en Boulevard Park y como había muchos coches, Chelsea aparcó el suyo en casa de Grace y vino con nosotros. De camino me preguntó si llevaba bolso y le dije que no y me preguntó indignada que cómo me iba a dar los libros que me había traído para que leyera si no llevaba bolso. Llegamos a Woods Coffe pedimos café y Soo, Chelsea, Kaylee y yo nos sentamos en el sofá frente a la chimenea a hablar y leer las revistas y periódicos que hay ahí. Chelsea nos contó que por lo visto para conseguir tigres blancos tienen que hacer combinaciones raras y por cada tigre blanco mono, salen un montón de tigres con retrasos y discapacidades. Qué os parece.

Después de Woods Coffee fuimos a la tienda de juguetes que es bastante grande y es genial, genial. Después de estar cotilleando por ahí, nos reunimos con los otros para ir a cenar. Fuimos a cenar a un tailandés que dejó mucho, mucho que desear. Pero nos lo pasamos muy, muy bien. Cada vez que la gente se quedaba callada se oía a Chelsea que seguía hablando y no sé como lo hacía pero siempre acababa soltando cosas como: ‘…tetas.’ justo cuando todo el mundo estaba callado. Yo estaba sentada cerca de Romaine, Johanna y Kaylee. Kaylee volvió a mostrar su sabiduría cuando de repente, se ve que hice un gesto en concreto y gritó: ‘¡¡Ah!! ¡Qué guapa eres! Acabas de hacer una media sonrisa muy mona.’ Entre ella y Miss Europa… voy a tener que empezar a cobrar a la gente por mirarme.

De esa cena salió una foto que me gusta mucho por la gente con la que salgo:

Romaine (quién me diría que este cuarto nos íbamos a llevar mucho mejor), Johanna, Kaylee y la mundialmente aclamada por su belleza: yo. Le dije a Kaylee que se podía quedar mis sobras porque la verdad es que no me gustó nada la cena.

Era el cumpleaños de Ian, el australiano y le trajeron una tontería muy pequeña para que le cantáramos el cumpleaños feliz. Nos trajeron las cuentas, a cada uno la suya y con la propina ya puesta: 18%. Estuvimos hablando un rato sobre lo distinto que es esto en comparación con Europa en general y al final pagamos porque no te queda otra.

Después de cenar fuimos a la heladería a comprar helados. Evidentemente me compré uno porque casi no había cenado y qué delicia. Luego nos dejaron en Birnam Wood, le pregunté a Chelsea si iba a salir y me dijo que bueno, que le dijera algo cuando estuviéramos por ahí, me dio los libros y fui a dejarlos en casa. Cuando llegué a la prefiesta me dijeron que íbamos a coger el bus nocturno. Yo estuve en contra pero no pude hacer nada, volví a casa a coger una cerveza pero empecé a encontrarme muy cansada y en vez de bajar, le envíe un mensaje a Chelsea que dijo que entonces sí que no salía y me quedé leyendo hasta que fue hora de coger el bus y me alegré mucho de haberlo hecho así porque me encontraba mucho mejor.

Martin, Johanna, Kristen, Soo (que había dicho y redicho que no iba a beber esa noche), Claire, Nikki y yo fuimos a la parada del bus. Y una vez allí las australianas (Claire y Nikki) empezaron a quejarse del frío y decidieron volver a casa. Así que nuestro tour de los clubs de Bellingham iba genial. Sólo una de los nuevos internacionales se presentó el segundo día. En fin. Llegamos a Rumours y lo pasamos genial, bailamos, bailamos y bailamos.

En algún momento Johanna decidió sentarse y cuando me di cuenta alguien hablaba con ella. Yo me acerqué para ver si estaba bien y se me presentó una tal Rose que se quejó de que a Johanna no le gustaban las chicas como ella (porque era un travestí) a lo que Johanna contestó que no le gustaban las chicas en general. Rose nos contó que era bisexual y que estaba genial porque podía flirtear con esa chica y ese chico y esa chica de mas allá y el chico de al lado. Acabamos hablando sobre sus uñas y le dijo a Johanna, que no paraba de decir que eran muy chulas, que ella se las podía pintar si quería. Al final dijo que de todas formas Johanna era muy joven para ella y se fue.

Volvimos a bailar y bailar. Me encanta Rumours en general pero los viernes es lo mejor, ponen muy buena música. Soo bebió una o dos copas pero no la lió.

Luego cerraron y nos fuimos a casa.

80s Night

// Enero 23rd, 2010 // No Comments » // Internacionales, fiesta

Jueves por fin. Me desperté, envolví en papel de regalo el regalo de Katie (de una forma bastante desastrosa que hasta Nell se reía de mí. Al final le di la vuelta y parecía hecho aposta porque el paquete estaba perfecto y la Bella (el papel era de princesas Disney porque a Katie le encantan) estaba en el centro) y fui a clase. Estaba convencida de que tenía clase a las 3 pero resulta que los jueves es el único día de la semana que no tengo clase a esa hora. Genial.

Después de mi primera clase fui al laboratorio y vi en la pizarra que buscaban gente para trabajar en el departamento de informática, que enviáramos los curriculums si estábamos interesados. Calculé que la probabilidad de que me cogieran siendo yo estudiante internacional eran ínfimas, pero decidí enviar el curriculum y mi carta de presentación porque no perdía nada.

Luego me fui a basket que fue muy divertido. Hicimos juegos para aprendernos los nombres de las demás y aprendimos a botar el balón. Se llama iniciación a basket, ¿vale?

Después volví a casa, me duché y comí antes de que llegara Katie. La fui a buscar a la parada y fuimos a mi apartamento, le di el regalo (básicamente una coca de patata y chocolatinas) y le encantó. Cuando vio el paquete se giró y me dijo: ‘¿Cómo sabías que Bella era mi preferida?’ Y yo: ‘…no lo sabía… bueno, tu lápiz es de Bella…’ Por favor qué bien quedé con el paquete desastre.

Luego estuvimos hablando y hablando durante unas dos horas y le enseñé mi habitación y la de Ha, pasando por todas las fotos que Ha tiene colgadas en la habitación y demás. Ella estaba súper emocionada porque pronto era su cumpleaños y se iba a Las Vegas a celebrarlo en plan la película ‘Resacón en Las Vegas’. Le dije que no la había visto y me dijo que tenía que verla porque era lo mejor. Cuando Katie me dijo que había quedado a las 7 con su compañera de habitación para ir a hacer la compra, le pregunté que hora era y me soltó que las 7 menos cuarto me quede flipando. En teoría había quedado con Yukari y Soo en que a las 6 y media iríamos a casa de Kaylee para la noche de película. Fui a ver el móvil y Soo me había llamado. Uy.

Le dije a Katie que se podía quedar mi papel de las princesas Disney y ella dijo que después de regalarle papel de las princesas Disney y chocolatinas eramos amigas para toda la vida. La acompañé hasta la esquina donde la iba a buscar su compañera de habitación con el coche que además estaba de camino a casa de Kaylee y por el camino intenté hablar con Yukari y Soo que me dijeron que habían quedado con el resto a las 7 en el Community Building. Yo les dije que a las 7 habíamos quedado en casa de Kaylee pero les dio igual así que me fui sola (recordad que ya estaba de camino porque había acompañado a Katie).

Tuve que llamar a Kaylee porque no sabía dónde estaba su casa exactamente pero la encontré sin problemas y como fui la primera conseguí un sitio genial en una especie de sillón que tienen por aquí y que me ENCANTA. Chelsea, deberías escribir en los comentarios como se llama ese sillón (y regalarme uno, total sólo cuesta unos 200-400 dólares).

A continuación una foto para que saciéis vuestra intriga con el sillón:

Había dos amigas de Kaylee también que eran muy simpáticas. Luego por fin empezaron a aparecer los demás. Sólo resaltaré que había un montón de patatillas y soda y Romaine y Johanna me trajeron un plato y un vaso de CocaCola. Y que Chelsea se compró patatas fritas y batido de chocolate y se pasó la noche mojando las patatas en el batido y comiéndoselas. Sí, podéis morir de asco o de emoción en los comentarios. ¡Oh! También que Miho llegó tarde y tenía que encontrar la casa de Kaylee sola… yo me temía lo peor ya que no fue capaz de encontrar Bob’s Burgers desde el Starbucks que está literalmente delante de Bob’s Burgers, pero lo consiguió.

Cuando fuimos a elegir la película una de las candidatas era Resacón en Las Vegas así que les dije a todos que como no votaran esa, los mataba. Adivinad cuál vimos. ¡Qué película! Es súper, súper divertida. Luego tuve que enviarle un mensaje a Katie diciéndole que había visto Resacón en Las Vegas y que era la mejor película del mundo.

Cuando acabó la película Chelsea nos llevó al centro en su coche y fuimos a la fiesta de los 80 en Nightlight. Era la primera vez de los nuevos y se lo pasaron genial, como toca. Nikki, una de las australianas, me pisó y empezó a pedirme perdón un montón de veces y abrazos y hasta un beso y yo: ‘¡Qué no te preocupes!’. Qué risa.

Kaylee estaba por ahí con Spencer y nos acompañó a coger el bus, cosa que agradecí infinitamente cuando me di cuenta de que no llevaba la tarjeta del bus y ella me dejó la suya. El bus nocturno no tiene la máquina para pasar la tarjeta, sólo se la enseñas al conductor. Cuando Nikki subió y vio que no había máquina empezó a contarle un rollo al conductor sobre que ella quería pasar la tarjeta porque era nueva y aun no la había estrenado. El pobre conductor le dijo que es que no había máquina y ella le dijo que iba a hacer el movimiento con la tarjeta y que iban a fingir el sonido. Lo hizo como unas cinco veces: ella hacía el sonido y decía: ‘piii’. Al final la llamábamos desde el final del bus pero el chófer se divertía así que sin problema.

En el bus Soo parecía que se quedaba dormida y empezamos a preguntarle si tenía mucho sueño o estaba muy borracha. No nos contestaba. Yo les decía a todos que tenía que ser que estaba dormida. Johanna se tumbó en el suelo del bus para poder hablar con Soo pero no le contestaba. La tuvimos que llevar casi a rastras hasta su apartamento y Martin la dejo en la puerta. Nikki le empezó a decir que era lo peor y que la tenía que dejar DENTRO del apartamento y fue a ayudar a Soo a entrar.

Luego me fui a casa a dormir.

Tegan. Sara. Tegan and Sara. ¡¡Tegan and Sara!!

// Enero 7th, 2010 // 1 Comment » // Gente, Internacionales, Room, Viajes

Me he despertado a las 8 y algo y he visto una sombra que se movía por la habitación. Mi nueva compañera. Le he saludado y me ha preguntado si podía encender la luz. Le he dicho que sí y nos hemos saludo otra vez. Ella estaba histérica. Decía que tenía clase a las 9 y que iba a coger el bus de las 8:17. El bus tarda menos de 5 minutos en llegar de mi casa a la universidad. Pero puede hacer lo que quiera, por supuesto. Le he preguntado si había traído ella la televisión y me ha dicho que sí como muy contenta de haberlo hecho. Sí, no me extraña, ¡a mí me encanta tener una televisión por fin!

Cuando se ha ido me ha preguntado si quería que apagara la luz y le he dicho que sí. No sé por qué porque en cuanto ha cerrado la puerta del apartamento he bajado de la cama y la he vuelto a encender.

He estado cotilleando un poco los trastos que ha dejado a la vista. Tengo que hacerme una idea de quién es mi compañera de habitación, ¿no? Tiene tres cámaras y un objetivo en el escritorio. Bien. Además tiene 2 botellas de un líquido marrón. Miro una: té. Bueno. Miro la otra: licor. ¿En serio? Sí. Tiene una botella enorme de licor encima del escritorio. ¿Nueva adición a las fiestas? Puede.

Cuando he oído que la que se estaba duchando ha salido me he intentado acercar pero ya se había metido en la habitación y seguía sin saber si era Ha o Nell. He ido a la cocina y comprobado que no tenía nada para comer. Eso sí, alguien había dejado mi libro de algoritmos y mi libreta de OPS en la mesa de la cocina. Al lado de una nota de Celine. Por lo visto Celine nos había escrito una nota diciendo que había estado limpiando y recogiendo durante sus últimos días en la habitación y que nos regalaba todo lo que se había dejado. Cereales. Perfecto. He cogido la bolsa de cereales y he desayunado de cereales sin leche. También he vito que se ha dejado mucha más comida como pasta y demás. Acabo de decidir que voy a cambiar mi trozo de armario de la cocina y voy a usar todo el armario que usaba Celine ya que entre Nell con sus algas y Sarah con su pan me han dejado con la mitad de un estante.

He puesto la televisión, mirado por encima todos los canales y me he quedado con uno en el echaban reposiciones de Embrujadas. Con la tele de fondo he deshecho la maleta, la verdad es que ha sido mucho más rápido de lo que pensaba. A la mitad he ido al baño y por fin me he cruzado con la otra chica que estaba por el apartamento: Nell. Me ha dicho que sus vacaciones han sido geniales y que no quería volver. Al rato se ha ido a clase, yo he seguido deshaciendo la maleta, he hablado con Romaine por facebook (se ha vuelto muy simpática y me ha preguntado cuando iba a estar por casa para pasarme a ver) y me he vestido.

Como hoy tenía clase de basket pero no creía que fuéramos a hacer clase de verdad (suponía que sería como el cuarto pasado con frisbee que la primera clase sólo firmábamos que si nos hacíamos daño, no denunciaríamos a la universidad), he cogido los pantalones de basket y los he metido en la bolsa sólo porque no pesan y “por si acaso”.

He ido a la parada de bus pensando que me encontraría con alguien por ahí pero no había nadie. Nadie que yo conociera, vaya. He mirado hacia la siguiente parada y me ha parecido ver la chaqueta azul neón de Katie pero también podía ser cualquier otra con una chaqueta azul.

Ha llegado el bus, hemos subido los que hemos cabido y hemos pasado por la parada de Katie sin pararnos. La de la chaqueta azul era ella. Le he escrito un mensaje diciéndole que acababa de verla y preguntándole si iba a bajarse en el RecCenter pero me ha dicho que no porque tenía clase en la biblioteca. Sí, aquí esto también es raro. Por lo menos para nosotras dos.

He ido a mi primera clase, análisis de algoritmos 2, con el profesor que me encanta: Perry. La clase se ha empezado a llenar y llenar. Al rato ha venido Michel y se ha sentado al lado mío, hemos hablado un poco de las vacaciones y de lo llena que estaba la clase. El profesor nos ha contado y ha dicho que había alguien que estaba en la clase y que no se había registrado. Ha pasado lista, algunos de la lista no estaban en clase y Perry iba diciendo: ‘vale, entonces hay dos personas ilegales aquí’.  Al final ha preguntado si había alguien a quién no había llamado y un chico ha levantado la mano explicando que se había cambiado de horario del laboratorio y que a lo mejor ese era el problema. Perry le ha dicho que no había laboratorio. El pobre chico se había equivocado de clase.

Hemos hecho lo mismo que hicimos el cuarto pasado durante el primer día: algún problema fácil y divertido. Hemos hablado del juego ¿Quién es quién?. Por lo visto Perry se lo ha regalado a su sobrino y ha estado jugando con él. Hemos hablado de las mejores preguntas para el juego ese y cosas así. Muy entretenido. Luego nos ha dado el resumen de la asignatura y nos ha dicho que la primera práctica ya está colgada. Genial.

Se ha acabado la clase y he decidido ir a la oficina de internacionales a preguntar cuánto debía. De camino he oído a Martin, me he girado y sí, era él. Iba hablando con una chica. Me he plantado delante de él. Ha gritado mi nombre, me ha abrazado, me ha levantado del suelo y me ha hecho dar la vuelta en el aire. Ha sido genial. Luego nos ha presentado a la chica y a mí. La chica ha dicho que se había asustado y la verdad es que se le veía en la cara.

Me ha preguntado que hacía y le he dicho que tenía una hora y media libre. Él tenía 30 minutos y me ha dicho que teníamos que ir a tomar un café. Hemos dejado a la chica ahí. Luego ha dicho que primero tenía que ir a la oficina de internacionales. Yo también. Allí nos hemos encontrado con Breanne y Meredith. Abrazos y tal. Meredith a llamado a Richard, Richard no sabe cuánto debo así que lo preguntará y me enviará un mail. Martin también ha solucionado lo suyo. Luego hemos ido a dos oficinas más porque Martin tenía que ir y al final no hemos tomado café ni nada.

Cuando Martin ha entrado en clase yo he ido hasta el Viking Union y me ha parecido ver a mi compañera de habitación: Sarah. Me he arriesgado y le he tocado el brazo, era ella. Me ha dicho que su primera clase ha sido “intimidadora” y que tenía dos horas libres y pensaba pasarlas paseando por el campus escuchando música. Vale.

He entrado en el Viking Union para ver si veía a alguien pero no había nadie así que he buscado un laboratorio cerca del gimnasio ya que luego tenía basket y he estado escribiendo mi crónica. De repente me han tocado el hombro y ¡era Yukari! Abrazos, cómo estás y demás. Luego me he ido a basket. Lo que me esperaba: firmar que no vamos a denunciar a la universidad y que hemos leído las normas. Sólo puedes faltar a tres clases, etc.

Acabamos la clase muy pronto y fui a buscar a Yukari para preguntarle si había comido. Me dijo que no y decidimos ir al Viking Union a comer algo. Allí nos encontramos con Suhyeon y luego con Martin que estaba comiendo con los dos nuevos austriacos. Por fin los conocí en persona. Estuvimos comiendo pero al rato los austriacos dijeron que se iban a clase, por lo visto hacen las mismas clases los dos, y Martin dijo que se iba a comprar los libros. Le advertí de que la cola para comprar los libros recorría, literalmente, toda la librería. De hecho, empezabas a hacer la cola en la puerta. No exagero.

Me quedé con Yukari y de repente me pareció ver a Eunji. Fui a decirle hola y estaba con Nayan. ¡Reencuentros! Cuando ya salíamos todas del Viking Union hablando de las vacaciones me encontré con Karin. Me planté delante de ella y empezó a abrazarme un montón y luego me dijo que el otro día empezó a sonar nuestra canción (la de los internacionales, pero a todos les recuerda a mí) y que para ella eso ya no es una canción, que le llegó al corazón. Qué mona. Por lo visto había quedado con Martin para tomar café y me dijo que si quería ir con ellos. Por supuesto.

Fuimos al Underground Coffee. Nunca había estado ahí aún y la verdad es que es un sitio súper, súper mono. Tiene sofás, sillones… tazas chulas… y es un sitio muy relajado donde hay gente que estudia, hay gente que lee, hay gente que habla y hay gente que simplemente toma café y mira el paisaje, que es precioso.

Estuvimos ahí una hora y me fui a clase. No recordaba en que sala era mi clase así que fui a un laboratorio pero no conseguía conectarme así que le pedí a un chico que estaba en otro ordenador a ver si me dejaba mirar donde era la clase. Luego subí a la clase que tocaba. ¿Recordáis a esa chica que tenía un ordenador donde le aparecía lo que el profesor decía porque había un chico en esa clase escribiéndolo todo? Pues también está en esta clase. Como llegué un poco tarde me dijo que me daba su copia del programa de la asignatura. Muy maja.

Cuando acabó la clase volví a casa y me conecté. Soo me preguntó si estaba en casa y cuando le dije que sí dijo que venía a verme. Estuvimos hablando un rato y me contó historias increíbles de todo lo que le ha pasado por Nueva York y la gente que ha conocido y demás. Luego empecé a arreglarme para el concierto.

Salí del apartamento a las cinco y media y me encontré con Chelsea que venía a buscarme. Abrazos, ¡oh Dios, vamos a ver a Tegan and Sara!, y subimos al coche. Fuimos a la Casa Que Pasa, un restaurante mexicano. Mientras cenábamos nuestros burritos tranquilamente, apareció Grace seguida de un montón de internacionales.

- Hola, ¿nos podemos sentar con vosotras?

Sinceramente, si en vez de una cena hubiera sido una cita, habría sido una escena súper típica de película. Las australianas y Grace se sentaron a un lado y todos los demás al otro, pero cerca nuestro sólo estaban Meredith y Breanne. Grace le presentó a las australianas a Chelsea y yo me la quedé mirando en plan: ¿Hola? ¿Gracias por no presentarme?. Cuando se dio cuenta se partió de risa y me presentó.

Yo no me pude acabar el burrito pero cuando acabamos de cenar nos fuimos. Próxima parada: Vancouver.

De camino estuvimos escuchando a Tegan and Sara, por supuesto. Cuando llegamos a la frontera la mujer fue bastante borde y ¡me pidió mi DS! ¿En serio? Sí. Después de todo lo que pasó con el DS cuando estaba en España, había decidido llevarlo. Menos mal. Entramos en Canadá, llegamos a Vancouver, buscamos un cajero, sacamos dinero y fuimos al teatro.

Estuvimos mirando más o menos por donde había que entrar a nuestros asientos y luego fuimos a pedir una cerveza. Yo vi la mesa del merchandising y decidí que prefería comprar ahí antes de pedir la cerveza. Me compré una sudadera que en realidad es una chaqueta, una camiseta, una bufanda, unas chapas y un póster. Luego vimos que las cervezas costaban 6 dólares y decidimos que no teníamos sed.

Nos sentamos y vimos a An Horse. Me enamoré de ellos. Cuando acabó An Horse le dije a Chelsea que en realidad me moría de sed así que acabamos pagando las cervezas de 6 dólares. Nos las bebimos y al poco rato nos avisaron por los altavoces de que el concierto iba a empezar. ¡¡¡Dios!!! Cuando las vi salir casi me muero. Estuve en estado de shock medio concierto. En algún punto entre: esto es increíble y ¿de verdad estoy aquí? Estuvieron increíblemente geniales. Cantaron como cantan, o sea, INCREÍBLE. Y son lo más divertido del mundo. Por mencionar dos cosas: en un momento, Tegan y Sara “discutían” en el escenario y al rato Tegan se fue. Sara nos miró y dijo: ‘Bien, ahora tengo el grupo de mis sueños.’ Más tarde Tegan hizo una referencia a ese concierto en el que hablan y Tegan acaba diciendo que Sara es más débil que ella porque tiene asma. Pues hizo lo mismo, decir que Sara es más débil porque tiene asma. Son geniales, geniales, geniales.

Al final del concierto creo que vi al manager y que él me vio a mí pero en realidad ninguno de los dos sabe cómo es el otro así que no le dije nada.

Después del concierto fui a cambiar la talla de la chaqueta. La cola que había para comprar cosas os la podéis imaginar. Al final conseguimos salir del teatro. Otra vez al coche. Tegan and Sara sonando. El hombre de la frontera era mucho más simpático. Y en algún momento, mi cuerpo se dio cuenta de que ya había pasado. Que ya había terminado el concierto. ¡Que había visto a Tegan and Sara! Y salió del estado de shock y me fue completamente imposible no quedarme dormida durante los últimos minutos del viaje. Aunque no paraba de despertarme y sentirme un poco mal por quedarme dormida. Pero sí.

Llegué a casa y me fui a dormir.

¡Halloween!

// Noviembre 10th, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, fiesta

Me desperté bastante temprano y creo que no hice nada en especial en todo el día. Es decir, sí, deberes y cosas así… pero nada que sea divertido contar. Por la tarde Celine me dijo que teníamos que ir a casa de las holandesas y finlandesas porque todo el mundo se iba a ir a cambiar ahí.

- ¿Quiénes?

- Las holandesas, las finlandesas…

Le mando una mirada interrogativa.

- Supongo que Romaine… además vamos a cenar.

- Da igual, vale. Aunque tenía pensado ducharme y ponerme el disfraz directamente, así que me cambiaré aquí y luego vamos a cenar allí.

Eso hicimos, ducha, disfraz y a casa de las holandesas + finlandesas.

Las holandesas y las finlandesas tienen una lucha interna.

Las holandesas son más bien de mi estilo, estudiar y fiesta. Las finlandesas sólo tienen clase martes y jueves y se dedicaban a montar fiestas.

El colmo fue cuando se presentó Maarit, una de las finlandesas, delante de las holandesas con unas bragas amarillo chillón que ponía I LOVE PARTIES (me encantan las fiestas) y les dijo:

- Próximo martes: FIESTA DE ROPA INTERIOR. ¡Tenéis que compraros unas bragas como estas! Iremos con la ropa interior por encima de la ropa normal.

Imaginaos la cara de las holandesas.

En fin, en general se aguantan y fingen que se llevan bien.

Celine preparó comida. Yo pregunté si quería que le ayudara esperando un no por respuesta pero contestó que sí así que tuve que ayudar con la carne picada. Hicimos pasta con salsa de tomate, carne picada, tomate y creo que pepino. Estaba muy bueno.

José me preguntó si quería que hiciéramos una sesión de maquillaje extremo. Vale. Volví a casa y me puse la base de maquillaje. Luego llegó ella, me senté en la cocina y empezó a maquillarme. Es lo mejor, tenía que luchar para que no se me quedara la boca abierta. Además me quedó muy bien, para qué engañarnos.

Fuimos a casa de Austen de prefiesta. Básicamente para ver a todos como iban vestidos. Martin por ejemplo, iba de ducha. Genial. Celine dijo que se encontraba mal y que se quedaba en casa, que le avisara cuando fuera a casa de Chelsea.

Aquí lo que estabais esperando, una foto mía.

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Eso hice, nos fuimos Celine, Kelly, Soo y yo a casa de Chels. El autobús estaba lleno, todo el mundo iba disfrazado y todo el mundo quería ver que llevaban los demás. Había una que iba de facebook.

Por el camino les cuento a Kelly y a Soo que llevo medias porque hace mucho frío. ‘Panties’ aventuro, y parece que acierto con la palabra porque todas me entienden. Genial.

Llegamos a casa de Chelsea que iba de montañista, esperamos a que viniera una amiga suya y todas nos fuimos al centro a ver el baile de thriller. Sí, el de Michael Jackson. Por lo visto la tradición es que unos se disfrazan de zombies, otro de Michael Jackson y todos juntos lo bailan en el centro. Había muchísima, muchísima gente. Nos amontonamos todos ahí, la mitad de la ciudad colina abajo, los afortunados como nosotros en algún lugar colina arriba. Hasta Chelsea dijo que no sabía que hubiera tanta gente en Bellingham.

Vimos el baile y la gente se empezó a esparcir. De repente veo a una cebolla de Walla Walla hablando con dos chicos.

- ¡Kaylee!

- ¡Ana! -dicen los dos chicos, Brett y Nick, y Kaylee.

Abrazos a todos.

Al rato Kaylee me pregunta que con quién estoy, le pongo al día y vamos hacía donde estaban las otras. Justo antes de llegar a donde estaban las otras metemos los pies en un conjunto de barro y césped.

Kaylee: ¡Es asqueroso!

- Sí, bueno, yo por lo menos llevo ‘panties’.

Todas las americanas me miran.

Chelsea: ¿Qué quieres decir?

- ¡Kelly! ¡Tú me entiendes cuando digo panties! -y les enseño a que me refiero.

- ¡¡Aahh!!

Todas empiezan a reírse.

Kaylee: – Panties es bragas en inglés.

Genial. Me parto de risa, por supuesto.

- ¡También llevo panties, por supuesto!

Nos reímos un buen rato e, incluso cuando empezamos a caminar hacia algún bar, seguimos hablando de ello y preguntando formas de decir medias. Aun no lo tengo claro.

Kaylee se une a nosotras porque tiene una fiesta en la misma dirección. El camino hasta el bar es de lo más divertido y difícil. Los disfraces no ayudan a que la gente pasee sin chocarse los unos con los otros, y que se te vayan los ojos de disfraz a disfraz tampoco. Hasta los perros están disfrazados.

Nos despedimos en una esquina de Kaylee y cuando miramos hacia el bar al que pensábamos ir vemos la cola dar la vuelta a la esquina. ‘Mejor vamos a este otro’ dice Chelsea. Y todas estamos de su lado.

A la entrada del bar nos encontramos con Kaylee. O sea que esta era su fiesta.

- ¿Me estáis siguiendo?

- ¿No ibas a una fiesta?

- ¡He quedado con unos amigos aquí!

La noche fue de lo más divertida. Nos encontramos con Nick y Robert, los de la noche anterior. El bar estaba abarrotado de gente. Era uno de esos sitios donde la gente suele pedir jarras de cerveza para compartir en vez de una cerveza para cada uno.

Chelsea me contó que se quiere tatuar un bigote en un dedo para poder hacer el siguiente gesto:

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Yo le dije que era muy, muy mala idea.

- ¡Cuando se abuela no es lo mismo decir: ‘no hagáis esto’ que decir ‘no hagáis esto’ con el bigote!

Decidimos hacer una encuesta a la gente del bar. Le preguntamos a dos chicos y dijeron que se lo hiciera. Le dije que se lo preguntara a una chica. La chica dijo que no. Luego seguimos preguntando a todo el mundo. Yo les decía que no disimuladamente y si el chico decía que era mala idea, Chelsea soltaba:

- Lo dices porque te gusta ella.

- ¡Chelsea!

Al rato me puse a hablar con uno que iba de Harry Potter y de repente me suelta:

- Ese es el peor acento británico que he oído en mi vida.

- What? Fuck you! I’m from Spain!

En general fue una noche de lo más divertida. Chelsea y yo hicimos oficial que nos lo pasamos muy bien cuando vamos de fiesta juntas. Cuando los bares cerraron por supuesto no había forma de coger taxis y Chelsea se tiró como media hora al teléfono hablando con un millón de máquinas.

- ¡QUE QUIERO HABLAR CON UNA PERSONA!

Puede ser muy frustrante. Todos lo sabemos. Cuando conseguimos volver a casa, Soo y Kelly decidieron repetir lo de ir a comer a mi casa. Por mí genial. Esta vez Soo se fue a dormir a su casa. Más cómodo para todos.

Larga reunión

// Noviembre 5th, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, clase, fiesta

Me desperté, desayuné, y como estaba resfriada y sabía que el fin de semana iba a ser largo, decidí ir en bus a la universidad.

En la primera clase estuvimos hablando sobre el examen, nada especial. Segunda clase como siempre. Y en la tercera una buena noticia: el lunes y el miércoles no habrá clase. Resulta que el profesor es miembro de ABET y ahora le toca a él ir a comprobar la calidad de una universidad en Virginia. Si queremos, podemos ir a ver otra clase. No creo.

A la una, justo después de las clases, había quedado en el Skybridge con el grupo de Operations Management o sea, Lorraine, la señora, Katie, Annika y yo. Llegué y oigo un ‘hey’. Me giro y era Lorraine. Me senté al lado suyo y para variar me estuvo hablando de que su marido vive en otra ciudad y va a verla los fines de semana. Siempre cuenta lo mismo. En parte me parece normal que sea su principal tema de conversación ya que debe ser lo que más le preocupa pero… llevamos mes y medio de marido en otra ciudad.

Al rato apareció Katie y nos dimos cuenta de que cuando dijimos de quedar Annika no estaba y nadie le había dicho que íbamos a quedar. Bueno, pues sin ella, total sólo teníamos que llamar al chico.

Katie preguntó quién iba a llamar y yo dije que estaba claro que yo no. Lorraine añadió que creía que podía llamar Katie así que… Katie llamó. El chico no le cogió el teléfono y le dejó un mensaje. Durante la llamada se notaba que Katie estaba nerviosa y me miraba en plan ‘no sé muy bien qué decir’, así que cuando colgó le sonreí y le levanté el pulgar. Ella sonrió y pensé: ‘qué fácil es hacer sentir mejor a alguien a veces’.

Luego decidimos que cada una pensaría dos preguntas sobre cada uno de los dos temas de los que tenemos que hablar con el chico ese: inventario y algo sobre horarios, la verdad es que no tengo mucha idea.

Le pregunté a Katie si iba a coger el bus y Lorraine dijo que se iba por el otro lado. Katie dijo que iba a llamar a su hermano para ver si le compraba algo para comer con el munch money (o sea, el dinero que metes en tu tarjeta de la universidad) y luego cogería el bus. El hermano dijo que estaba estudiando y no podía y ella le dijo que ya veía el tipo de hermano que era (en plan broma). Así que fuimos a esperar al bus.

- Me pasó algo horrible ayer.

- ¿Peor que que se muriera alguien en el hostal donde estabais?

- Bueno… más o menos.

Y le conté lo de la muela.

- Uf, a mí es que los dientes…

- ¡Por eso digo que más o menos igual de horrible! Fui al dentista un montón de veces antes de venir aquí, ¿para qué? ¿Para que se me rompa una muela en un mes y medio?

Luego hablamos de los disfraces de Halloween y me contó que iba a ir de Yasmine, la de Aladdin, y que hasta se había comprado un spray para teñirse el pelo de negro. Con lo rubia que es.

- ¿Cuánto dura eso?

- Creo que un lavado… ¡espero!

- Bueno igual el lunes apareces morena en clase.

Luego estuvimos un rato hablando sobre Ha. Le conté que Ha me había dicho por la mañana que si pensaba ir en bus a la universidad me fuera a las 9:20 (mi clase empieza a las 10) para coger un bus con poca gente.

- No me importa que el bus este lleno… ¡no odio a la gente!

- ¡Exacto! Además ¿para qué vas a ir a clase tan pronto?

- ¡Es que es eso!

Seguimos hablando de cualquier tontería hasta llegar a su parada. Yo me bajé en la siguiente, la mía, y a casa. Comí arroz y carne cocinado todo por mí, y me senté aquí a hacer deberes. De repente vi al mensajero entrar en mi stack (o sea, el conjunto de habitaciones que empiezan por 1) y casi tiro la silla al suelo. ¡MI PAQUETE!

Toc…

- ¡Hola!

Se queda mirando la puerta como si esperara dar más golpes. Me da el paquete, firmo en una pantalla digital de esas, y me pide que deletreé mi apellido. Adiós.

Nerviosa vuelvo a mi asiento. Cojo las tijeras para las uñas y corto los celos. Lo primero que veo es un sobre amarillo, lo quito y veo la mancha de tinta. La mancha de tinta que Tegan y Sara (creo que ya todos deberíais haberos situados en Tegan and Sara, pero por si acaso) habían hecho. Incluso se grabaron haciéndolas. 500 manchas de tintas echas por ellas y firmadas. Dentro de un plástico. ¡Qué emoción! Abro el sobre y veo el CD y la pinza que utilizaron para poner la mancha de tinta a secar. Son tan detallistas…

Debajo los tres libros que han escrito y llenado de fotos: On, In, At. ¡¡GENIAL!! Leí un poco uno de los libros (On, creo) y lo metí todo cuidadosamente en un cajón.

Por la tarde Chelsea me había invitado a una fiesta a su casa y por lo visto a Kelly también. Todos los internacionales por alguna razón sabían lo de la fiesta y se acoplaron. Fuimos a casa de Austen de prefiesta que empiezo a pensar que es una buena forma de reunirnos todos antes de coger el bus en un sitio mejor que la parada del bus. Algunos enseñaron partes de sus disfraces. Henrik se disfrazó entero.

Al rato fuimos a casa de Chelsea. Los chicos querían ir al Up&Up antes. Up&Up es un bar donde puedes sentarte a tomar algo pero también puedes comprar latas de cerveza y llevártelas. Cuando llegamos a casa de Chelsea una tía se subió a la mesa de la cocina y empezó a gritar:

- Si no conocéis a nadie de aquí, ¡iros!

Nosotros nos quedamos y empezó a mirarnos fijamente.

- Chelsea.

- Chelsea.

- Chelsea…

Se da la vuelta enfadada y baja de la mesa.

Más tarde me enteré de que le habían robado el iPod esa noche y estaba muy enfadada. Bueno, lo de enfadada ya lo sabía. Nos encontramos con Kelly y Soo que ya estaban ahí. Los chicos decidieron que la fiesta estaba muerta y se fueron a otra fiesta, yo me quedé con Kelly y Soo.

Fuimos a la habitación de Chelsea las cuatro y dos chicos. La casa es enorme. Muy, muy grande y antigua. Muy, muy, muy, muy chula. Al rato volvimos a bajar. Chelsea iba disfrazada de ciclista, que básicamente significa llevar pantalones de ciclista, camiseta por el estilo y casco.  Cuando bajamos ya no había casi nadie y decidimos jugar una partida de beer pong. ¡Gané! Mi segunda partida y gané. Yuhu. Mientras, me llamó un chico que había conocido antes de venir a Washington, le dije donde estábamos y vino. Ahora sí que creo que nadie puede asustarme con un: te conozco de facebook. Iba disfrazado de Batman. Decidimos jugar otra partida pero por lo visto ya no quedaba más cerveza.

Así que Chelsea y yo decidimos acercarnos al Up&Up, con la mala suerte de que eran las dos menos cinco y por lo visto cierran a las dos menos diez. Decidimos volver a casa a decirle a los otros que no había cerveza. Nick dijo que podía llevarnos a ver la mejor vista de todo Bellingham. En un terrado. Fuimos pero por lo visto habían cambiado el cerrojo así que nos quedamos con la vista un piso por debajo de la mejor vista de Bellingham. Y aun así es muy bonita.

Fotos, fotos y más fotos. Decidimos ir a casa de Robert, que había desaparecido pero no estaba. Fuimos a casa de Nick desde donde Chelsea llamó a Robert y dijo que fuéramos en cinco minutos. Salimos, vimos unos columpios y decidimos jugar en los columpios para hacer tiempo. Fue muy, muy divertido. Pero intentando hacerme la valiente con esos aros que te cuelgas de los brazos y tienes que ir caminando de aro en aro, me caí al suelo y mis hermosos pantalones rojos se volvieron rojos y verdes. A todo esto sólo Chelsea y yo quisimos ir a los columpios.

Al rato los otros nos llamaron diciendo que ya era hora de seguir. Fuimos a casa de Robert. Tiene dos gatos que estuvieron atemorizándome toda la noche. Encima Chelsea cogía a uno y con él en los brazos decía:

- No me gustan los gatos, ¿lo quiere alguien?

- A mí no me mires…

Se formaron básicamente tres grupos: Robert se fue sólo a su habitación al ordenador, Nick, Carlton, Kelly y Soo por otro lado y Chelsea y yo hablando de todas las dudas que Chelsea tiene sobre cosas en español. Les encanto a todas las personas que estudian español porque soy una fuente de sabiduría.

Fui al baño y cuando volví Chelsea estaba hablando con Robert medio tumbada en la cama, me senté al lado suyo y seguimos hablando los tres juntos sobre ordenadores, sistemas operativos… muy buena conversación para las casi 5 de la mañana.

De repente me llamó Carlton, que se acababa de ir, diciéndome que se había dejado la máscara y que no podía subir porque se había quedado encerrado fuera. Bajé a llevarle la máscara.

Cuando volví a subir había un gato en mi sitio en la cama. Estuve de pie esperando a que se fuera y cuando por fin se fue me tiré a la cama con tan mala suerte que me pegue un súper golpe en la cabeza.

Justo en ese momento Kelly y Soo dijeron que a ver si nos íbamos ya.

- Ay, qué dolor, qué dolor.

Chelsea: ¿Estás bien?

- No, me muero de dolor.

Kelly y Soo se informaron de lo que había pasado y yo dije en broma:

- ¡Ahora voy a tener que quedarme dos horas despierta!

Chelsea: ¿Quieres que nos quedemos despiertos contigo?

Completamente seria.

- No lo sé, me duele.

Chelsea: También puedes quedarte a dormir en mi casa, mi cama es grande.

Ahí ya decidí que Chelsea es genial porque estaba preocupada de verdad, pero el dolor, menos mal, empezó a bajar y le dije que me sentía cada vez mejor. Soo, Kelly y yo cogimos un taxi y volvimos a casa.

Kelly decía que se moría de hambre así que decidimos que vinieran las dos a mi apartamento a comer algo. Soo trajo comida y yo le presté que usara los utensilios (porque luego limpio ella) y un poquito de aceite. Se prepararon unos sandwiches y comimos crackers (o galletitas saladas).

Soo me dijo que su compañera de habitación le había pedido a ver si podía tener la habitación para ella sola esa noche porque venía su novio y ella había contestado que sí, que dormiría en el sofá pero que el sofá ahora estaba lleno de gente durmiendo. Total, que a ver si podía dormir en nuestro sofá. Sí, claro.

Así que fue a su casa a lavarse los dientes, Kelly a su casa a dormir y cuando volvió Soo me fui a la cama.

Canoas y volleyball

// Septiembre 27th, 2009 // 3 Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

Me he despertado con el sonido del despertador de Nell a las 9. A las 10 ha sonado el mío y ella seguía durmiendo. He desayunado, llamado a casa, ducha rápida y nos hemos ido a la parada de bus a esperar a los coches que nos recogían y nos llevaban al Lake Whatcom.

En la parada me he encontrado, además de con todos los demás, con mi Buddy, de ahora en adelante quizás la llamaré sólo Dani.

(No me puedo creer que Yukari acabé de tocar a la puerta, son las 22:45, diciendo que en su apartamento no hay sitio para ella porque hay mucha gente y que venía a estar con nosotras. Todas en pijama, yo pensando que escribía esto y a dormir. En fin, sigamos.)

Hemos subido a un coche hasta el lago, es un ratito en coche así que imaginaos en bus. Pero se puede ir, dicen. Podéis mirar el mapa aquí. Dani se ha puesto mala del viaje y dice que estaba mareada. Es un poquito, sólo un poquito, rara, pero me cae bien. Bastante bien. Tiene cosas que me recuerda a gente tipo Mamen o… no sé, pero me encanta cuando me parece ver a otras personas en ella, es algo raro. Da igual.

Hemos comido ahí: hamburguesa, salchicha (podías hacerla perrito pero no me ha apetecido), uva, una bolsa pequeña de patatillas… también había ensalada pero no he cogido de eso. Sé que os extraña. Oh, además, al principio había salmón por si querías poner salmón encima de una galletita salada. Tampoco me ha apetecido mucho eso. Aun así he acabado llena.

Luego Soo y yo hemos ido a pedir un kayak doble pero no había así que hemos cogido una canoa. Te dan lo que quieras por tres dólares y tu carnet de estudiante. Dani me había dicho que las canoas son más propensas a hacerte caer. He estado toda la hora que hemos estado en el lago (SÍ, una hora entera), diciéndole a Soo: ‘¡No te muevas! ¡Si nos caemos, me muero!’.

Cuando hemos intentado llegar a la orilla, el viento nos alejaba todo el rato. Hemos chocado contra el muelle de madera un millón de veces, luego nos hemos chocado contra el barquito de vela de otros internacionales… al final todo el mundo nos miraba esperando a ver si conseguiríamos llegar o no. Cuando hemos llegado nos han dado la enhorabuena.

He ido a recoger mi tarjeta y dejar ahí el salvavidas y los remos y, de repente, he visto la tarjeta de Teal. Teal es una amiga de Julie Fix. Julie Fix es una chica que está ahora mismo con ISEP en Escocia. Me estuvo dando mil consejos sobre Western y luego me dijo que Teal quería conocerme así que nos presentó por facebook (con Julie nunca he hablado en persona). Así que cuando he visto su tarjeta ha sido como: ‘Teal está en el lago’. Le he contado la historia a Eunji y Soo y me he acercado disimuladamente a donde estaba todo el material, que había un grupo de americanos, cuando Nell ha vuelto con Chikako y Yukari de su paseo en canoa.

Justo en ese momento una chica le ha presentado a Teal un amigo. Ha dicho: ‘esta es Teal’. Te tengo. He esperado a que se separara un poco la conversación, he ido hasta Teal y le he dicho:

- ¿Eres Teal?

- Sí…

- ¡Soy Ana Cutillas!

- ¡Oh!

Me ha dado la mano, pero estaba claro que ha sido un poco en plan “es lo típico”, y luego se ha dejado de manos y me ha abrazado. Hemos estado un ratito hablando, me ha presentado a Heather, que era la compañera de habitación de Julie el año pasado y este año la suya, me ha dado su número de teléfono y lo típico, que la llame cuando quiera. Luego ha dicho que estaba encantada de haberse encontrado conmigo. Ay, ¡yo también! ¡Qué guay ha sido!

Nos han llevado de vuelta a Birnam Wood y por el camino Hye Lim se ha tirado el té con crema que se había preparado encima de los pantalones. Parecía que se había hecho pis. Lo ha dicho ella. Luego una de las suecas ha dicho que así va lo de ser adulto, que pronto tendrá que llevar paquete. Menos mal que mi buddy, Dani, ha dicho que mejor no siguiéramos por ahí.

Hemos llegado a la residencia, he abierto mi buzón y tenía un mensaje diciendo que fuera al Community Building a por un paquete. Eran unos libros de clase que he comprado en amazon.com, qué rápidos. Al cabo de un rato ha venido Soo para ir al partido de volleyball.

¡HA SIDO GENIAL! Al principio del partido nos han dado un folio para que pusiéramos nuestro nombre, email y móvil e hiciéramos un avión, luego nos dicho que nos pusiéramos de pie y nos quitáramos los sombreros para cantar el himno nacional mirando la bandera. Todo el mundo mirando a un lado del gimnasio, la banda de música tocando el himno… Luego ha empezado el juego. La mascota de Western estaba en un lado de la cancha. Es un vikingo.

El partido ha sido básicamente gritos de ‘Go Vikings!!’ y como en volleyball sólo se pueden pasar la pelota dos veces entre ellas y luego tienen que tirar al otro lado, acompañábamos los golpes con un ‘W’, ‘W’, ‘UUUU!’.

En los tiempos muertos. Venían un chico y una chica y, con una pistola de camisetas al más puro estilo Simpsons en ese capítulo donde SPOILERAZO se muere la mujer de Flanders FIN DEL SPOILER, nos han lanzado camisetas. Aunque no he podido conseguir ninguna…

En uno de los descansos han puesto cuatro papeleras en medio de la cancha y nos han dicho que teníamos que intentar meter los aviones dentro de la papelera para ganar algo. Evidentemente el mío no ha entrado. Teniendo en cuenta que la primera vez que lo he tirado, ha dado la vuelta y ha empezado a subir las gradas en vez de bajarlas…

En el otro descanso hemos ido a la entrada y, enseñando nuestro carnet de Western, nos han regalado una camiseta de los vikingos de Western.

Hemos ganado 3 a 0. Jugábamos contra Alaska, por cierto. Qué paliza.

Oh, y cada vez que estábamos a un punto de conseguir los 25 puntos que se necesitan en volleyball para ganar el set, los de Western levantaban los brazos haciendo un uno con las manos. Y no llevaban expresiones sonrientes, no. Era un uno de: ‘qué necesitamos uno para aplastaros’. Ha sido tan divertido… gritando, animando… muy americano.

Luego los internacionales nos hemos hecho una foto, una de los buddys ha dicho que había fiesta en su casa si queríamos pero del grupo de internacionales, el mío, nos hemos ido al apartamento. El otro ha ido a comprar alcohol para luego ir a su casa. Aunque luego he hablado con gente en facebook y todos decían que se quedaban en casa porque estaban muy cansados. Les entiendo tanto…

Y nada, luego me he enfadado un poco porque por lo visto, Celine compró para las cuatro detergente de lavadora pero a mí nadie me dijo nada y me compré un detergente para mí. Les he dicho que vamos a marcar las cosas y después de todo va Celine y me suelta: ‘¿tú nunca has vivido con compañeras de habitación?’. Yo he pensado: ‘¿tú nunca has hablado a más velocidad?’. En fin.

Ahora Yukari sigue aquí… pero pienso ir a lavarme los dientes en plan… hora de irte. En serio, quiero dormir y aquí siempre viene gente.