Soy pretty woman… y además he ido de compras
// Octubre 5th, 2009 // 3 Comments » // Uncategorized, cine, compras
Para pillar el chiste del título tenéis que haber visto la película pretty woman y tener básicos conocimientos de ingles. Basta con que entendáis que significa ‘pretty woman’. Espero que fuera de mi mente también tenga significado la gracia.
Allá vamos.
Me he despertado con Nell hablando por teléfono en su cama. He hecho ruidos, me he movido, incluso he dicho: ’shh’. Le da igual. Vale, lo he captado.
Se ha levantado y la he oído entrar en el baño. Como no podía volverme a dormir yo también me he levantado. Me he conectado y he oído la nueva canción de Tegan and Sara. ¡Cómo me gusta!
Nell me ha dicho que se iba al centro comercial con Eunji y que luego iría a la biblioteca porque tiene un examen mañana y no ha empezado a estudiar. Yo ya he estudiado bastante este fin de semana así que he decidido ir por mi cuenta. He dejado un tiempo razonable desde que ha salido ella y me he ido al centro comercial.
Me he comprado un abrigo que no sabía si llamar abrigo o chaqueta pero la dependienta me ha dicho:
- ¿Has visto que tenemos camisetas en la entrada en promoción? Si compras una te llevas otra gratis.
- Sí -luego me he dado cuenta de que me hablaba de otras.
- Pero sólo quieres el abrigo.
- Sí.
- ¡Muy bien! ¿Vas a querer el ticket en la mano o en la bolsa?
- En la bolsa.
Por alguna extraña razón hoy casi todas las tiendas tenían las camisetas con esa promoción: si te compras una te llevas otra gratis. Y las sudaderas con promoción compras una y la segunda a mitad de precio.
¿Sabéis lo que es ir de compras cuando un dólar significa 0.68 euros? Y encima un abrigo que me ha encantado te cuesta 60 dólares. O sea, 40 euros de abrigo.
Al principio he tenido serios problemas con las tiendas porque he entrado en un par y no me gustaba nada. Sólo el abrigo. Es que aquí los jerseys son súper finos. ¿No se supone que hace frío? Creo que les va lo de llevar muchas capas porque también venden un millón de camisetas de tirantes finos.
De repente he visto GAP y he pensado: ‘vale, GAP. GAP se me da bien.’ He entrado, he ido hasta el final y he vuelto a salir. Qué desastre.
He entrado en una tienda que tenía mucha cola en la caja pero me ha rayado que toda la ropa llevara la marca escrita en letras enormes. Y nada más. Ni dibujos ni nada. Fuera. Aquí también, como en la inmensa mayoría de las tiendas, había una chica en la puerta que te decía que había una oferta.
He seguido caminando y casi me paso una tienda que me ha parecido súper chula desde fuera. He entrado. Seguía teniendo buena pinta. He visto las sudaderas. Qué bonitas.
Me he comprado esta. En color “blanco”. En realidad no he visto esa sudadera en otro color en la tienda. Pero da igual. Me gusta así. También me he comprado dos camisetas. He entrado en el probador y me encuentro con una chica.
- Hola me llamo Chelsea. ¿Cómo te llamas?
- Ana.
- Ana, ¿cuántas prendas llevas?
- Mmm… ¿cuatro? -había cogido una tercera camiseta que no me ha gustado nada. Qué color más raro en mí. Era como fucsia.
- Vale, puedes entrar aquí. -Me abre un probador con llave (el probador se cierra automáticamente, desde dentro abres como cualquier otra puerta y desde fuera necesitas la llave) -si necesitas que te traiga otra talla o lo que sea, ¡dímelo!
¡Pero qué bueno! ¿Que tienes que ir de compras sola? ¡Sin problemas! Chelsea te traerá otra talla, otro color o lo que tú quieras.
Como ya he dicho, he dejado la camiseta fea y me he llevado lo demás. Chelsea me ha dicho que si cogía otra sudadera me saldría a mitad de precio. He ido a otro estante de sudaderas y ha venido una chica a ofrecerme hacerme una tarjeta de cliente ya que con lo que llevaba podía ahorrar 10 dólares (he estado tentada a decirle: ‘eso es una minucia para mí’) y no sé cuantos puntos. También me ha dicho que si cogía otra sudadera me saldría a mitad de precio. Le he dicho que sí, que por eso había ido al estante de las sudaderas y ella me ha ayudado a coger la que quería.
He vuelto al probador a probarme la nueva. Perfecta. He salido y me ha cobrado la de la tarjeta. Me ha vuelto a decir que me convendría hacerme la tarjeta y yo ’sí, dame un formulario’. Luego me ha dicho que si quería también podía rellenar la parte azul del formulario para ahorrar los 10 dólares. Pero ahí he visto cosas de visas y he pensado: ‘no, no voy a caer’. Le he dicho que soy estudiante internacional y no creo que me valga la pena para un año. Hemos estado hablando de que ella también estudia en Western. Estudia algo así como ciencias de desórdenes de comunicación. Muy maja.
Me ha preguntado si iba a seguir comprando y le he dicho que no lo sabía (dependía de si me apetecía entrar en alguna otra tienda).
- ¿Ni idea?
- No…
Luego he pensado que igual me iba a ofrecer guardarme las bolsas.
No me ha apetecido seguir de compras y he ido al cine. Me he metido a ver Toy Story 1 y 2 en 3D. Ese cine (por no generalizar y decir todos los cines de América cuando sólo he visto uno) tiene las sillas un poco desordenadas. No son el mismo número de sillas por fila, vaya. Muy raro.
He ido a comprarme unas palomitas.
- ¿Me pones un menú 3?
- Un menú 2.
- No. Tres.
- Tres menús 2.
- ¡No! Un menú 3.
- Un menú 2, vale.
¿En serio me está pasando esto? No dudo de mi inglés porque cosas más difíciles he comunicado. Al chico este le pasaba algo.
- NO. Un menú tres. -le hago un tres con los dedos.
- Ah, un menú tres.
Al fin.
- ¿Quieres mantequilla en las palomitas?
Mis ojos abiertos como platos.
- No.
- ¿No? -sus ojos saliendo de sus órbitas.
Me lo pone todo, pago y le digo.
- ¿Algo para la bebida?
- ¡Ah, sí! Una pajita.
Y me la da. Ahí he pensado: ‘vale, queda claro que el problema lo tienes tú’. Pero ha sido entretenido. Hay un salero al final de la barra por si quieres echarte sal en las palomitas sin sal que te dan porque por lo visto todo el mundo las pide con mantequilla.
Han puesto la primera peli, luego 10 minutos de descanso que han aprovechado para poner preguntas sobre las dos películas (un poco spoiler si no habías visto la segunda) y tonterías de Toy Story. Luego la segunda peli.
Tanto cuando ha acabado una como la otra, la gente ha aplaudido. Al final del todo, después de las tomas falsas de la segunda peli, han vuelto a aplaudir y uno ha hasta silbado en plan concierto.
Cuando hemos salido de la película casi todas las tiendas del centro comercial estaban cerradas. Me ha dado un poco de miedo haber perdido el último bus. He ido caminando deprisa hacia la parte del centro comercial que da a la parada del bus de vuelta. Voy a donde pone EXIT y la puerta pone: ‘Sólo personal autorizado’. Un chico que venía detrás de mí, abre la puerta, pasa y me la aguanta. Paso. Camina por el pasillo y yo le sigo hasta la siguiente puerta, la abre y salimos a la calle. Genial. ¿A qué venía ese cartel?
Voy hasta el bus, quedaban bastantes buses aún. Me pongo mi nuevo abrigo porque hacía algo de frío. Qué calentito. Llega un bus, le pregunto si va al centro y me dice que tiene que dar toda la vuelta y luego bajará al centro. Que en cuatro minutos viene otro que va directo al centro. Le digo que mejor espero.
Cojo el bus al centro y otro a la residencia. He llegado a la habitación. Por alguna razón Ha está un poco sosa y no sale de su habitación. Cuando Celine ha llegado han llegado también las preguntas de dónde estaba. Pero he tenido un día bastante bueno así que me ha dado todo muy igual.
Me he duchado porque tenía algo de frío y me apetecía una ducha calentita y un pijama limpio. He hecho algún garabato más en la hoja que le voy a enseñar mañana al de algoritmos y ya está.
¡He tenido un día bastante bueno en general!



