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Cocktail Party

// Febrero 10th, 2010 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, fiesta

El sábado me desperté a las 9 y algo, cerré los ojos dos segundos fastidiada por lo pronto que era y cuando los volví a abrir eran casi las doce. Mucho mejor.

Dediqué el día a cosas que no requirieran mucho esfuerzo: cocinar, comer, ducharme, deberes, subir vídeos a facebook…

En algún momento del día, Austen tocó a mi puerta para decirme que necesitaba que le acompañara a la licorería (él es menor de edad) en 30 minutos. Yo iba en pijama y de camino a la ducha así que le dije que era imposible que en 30 minutos estuviera lista pero que si no encontraba a nadie que le pudiera hacer el favor, yo podía ir un poco más tarde. Y es que Austen se encargaba del gran evento de la noche: la cocktail party.

A las siete menos algo, recién duchada y con el vestido puesto, subí al apartamento de Romaine a que me hiciera el maquillaje y luego volví a bajar para acabar de arreglarme. Austen tocó a mi puerta para pedirme un cable para conectar el portátil a la televisión. Evidentemente no tengo nada de eso.

No había absolutamente nadie en mi casa. Ha se fue el jueves después de ducharse en el apartamento. Sí, se ducha para irse a casa porque por lo visto en su casa el agua no sale tan caliente. Todo esto me lo dijo después de un:

- Me voy a casa.

- ¿No tienes clase mañana?

- Sí, pero me las salto. Me voy a casa.

Muy bien.

Sigamos con el sábado. Cuando estuve lista baje. El apartamento de Austen estaba impoluto, por una vez en su vida permitía zapatos encima de la moqueta (justo el día que yo estaba súper feliz pensando que llevaríamos vestidos sin tacones porque Austen nos los haría quitar) y Martin estaba listo para hacer cocktails.

Sólo Johanna, que había invitado a un chico a la fiesta y le preocupaba que el chico llegara antes que ella, Martin, Austen y yo estábamos ahí. Martin me preparó un cocktail llamado Pink flamingo. Había una lista con un montón de cocktails distintos. Yo probé el Pink Flamingo, un cosmopolitan que me hizo Austen, un Swimming Pool (que evidentemente, era azul) y un banana daikiri. Todos muy ricos.

Estuve hablando con Cecilia sobre fotografía, con Ian sobre el Drag Queen show de la noche anterior y en general un poco con todos. Me lo estaba pasando genial. Katie me enviaba mensajes diciéndome que Sam y ella iban a tomar algo mientras veían Jersey Shore. Es un programa súper popular por aquí. Le dije que no lo había visto nunca y me dijeron que ellas tampoco, que lo iban a empezar a ver ahora porque todo el mundo hablaba de él.

Sobre las 9 y algo se me ocurrió ir a casa de Katie. Le dije a Soo que me mandara un mensaje si la fiesta acababa y cuando me fui me encontré con Sharny que por lo visto había estado tocando la puerta pero nadie le había oído. También le dije a ella que me iba y le dije a casa de quién porque sus compañeras de piso conocen a Katie. (Sharny no vive en Birnam Wood).

Cuando llegué al complejo de apartamento de Katie me di cuenta de que no sabía exactamente dónde vivía. Le envíe un mensaje y la intenté llamar pero el móvil acabó muriendo. Genial. Toqué a unas 3 o cuatro puertas. En una de las casas estaban durmiendo. Sí, estudiantes un sábado a las 9 de la noche durmiendo. Al final encontré la casa de Katie.

Lincoln se alegró mucho de verme, somos mejores amigos, y la verdad es que tuve una noche genial, genial. Jersey Shore no tiene ningún sentido. Son un montón de chicos y chicas de Jersey (que son como más gansters por ahí) viviendo juntos. Salen de marcha, hablan con sus familias y hacen lo que les da la gana. Además no echan a nadie. Lo que yo decía, no tiene ningún sentido.

Pero fue muy entretenido verlo con ellas y el pequeño Lincoln que básicamente me destrozó las medias y se acabó durmiendo pegado a mí, a lo que Sam comentó:

- Look at you guys, you’re BFF.

Algo así como ‘miraos, sois mejores amigos para siempre’.

Estuvimos viendo Jersey Shore y haciendo el tonto entre capítulos (un capítulo de Jersey Shore se queda en nada si le quitas el ‘anteriormente’, ‘próximamente’ y los anuncios, y como lo tenían todo grabado…).

Una de las veces entre capítulos fuimos a la habitación de Katie, no sé muy bien por qué y esto fue lo que salió:

Sí, Katie le puso a Lincoln una chaqueta suya y sus gafas y yo congelé el momento tan bien que Katie me amó y ahora se ha puesto esa foto de foto de perfil en facebook. Más tarde pedimos pizza y mientras esperábamos que viniera el chico de la pizza Katie me puso un sombrero de panda y ella se puso uno de pirata. Sí, foto a continuación:

Comimos la pizza y durante el último capítulo me quedé dormida con el sombrero de panda.

Me desperté al final y cuando me iba a ir Katie me dijo que prefería que cargara un poco el móvil. Justamente tiene un cargador que funciona con mi móvil. Así que puedo perder el cargador porque tengo una amiga que tiene el mismo que yo, ¡bien! (No lo he dicho enserio.) Cuando conseguí encender el móvil empezaron a llegar mensajes y mensajes de los internacionales preguntando dónde estaba. ¿¡Qué pasa contigo Soo!?

Cuando Katie abrió la puerta hacía tanto frío que me dejo un abrigo suyo rosa. Yo no creía que su ropa me fuera a ir bien.

- Es una M, por supuesto que cabes.

- No lo creo.

Sí, si me iba bien.

- Y encima estás más guapa.

Cuando llegué a Birnam Wood me di cuenta de algo… llamé a Katie.

- ¿Sí?

- Mis llaves están en tu apartamento.

- Oh… Dios… mío… ¿lo dices enserio?

- Sí -risas, risas, risas- voy a intentar tocar a la puerta, si consigo entrar te escribo un mensaje y si no, te llamo.

- Vale. Me parece bien.

Cuando llegué a mi apartamento me encontré con Martin y Juliette que salían de la fiesta. Les expliqué la historia y juntos tocamos a la puerta. ¡Nell abrió! Evidentemente, si tenía que haber alguien despierto a las 3 de la mañana tenía que ser Nell, demostrando que es coreana. Le dije que dejaba la puerta cerrada sin pestillo y subía enseguida.

Bajé para que Johanna me preguntara un millón de veces a dónde había ido. Les expliqué lo de Soo y me dijeron que Soo había acabado fatal tirada en el sofá y que Yukari aun peor, no podía ni caminar. El chico de Johanna seguía ahí, fueron los últimos en irse. Yo estuve un rato hablando con todos: Austen, Robert, Johanna y el chico de Johanna. Y luego me fui a casa.

Fue una noche divertidísima y aunque algunos dicen que lo pasaron genial en la cocktail party, yo no me arrepiento ni un poquito de haber ido a casa de Katie y Sam.

Tegan. Sara. Tegan and Sara. ¡¡Tegan and Sara!!

// Enero 7th, 2010 // 1 Comment » // Gente, Internacionales, Room, Viajes

Me he despertado a las 8 y algo y he visto una sombra que se movía por la habitación. Mi nueva compañera. Le he saludado y me ha preguntado si podía encender la luz. Le he dicho que sí y nos hemos saludo otra vez. Ella estaba histérica. Decía que tenía clase a las 9 y que iba a coger el bus de las 8:17. El bus tarda menos de 5 minutos en llegar de mi casa a la universidad. Pero puede hacer lo que quiera, por supuesto. Le he preguntado si había traído ella la televisión y me ha dicho que sí como muy contenta de haberlo hecho. Sí, no me extraña, ¡a mí me encanta tener una televisión por fin!

Cuando se ha ido me ha preguntado si quería que apagara la luz y le he dicho que sí. No sé por qué porque en cuanto ha cerrado la puerta del apartamento he bajado de la cama y la he vuelto a encender.

He estado cotilleando un poco los trastos que ha dejado a la vista. Tengo que hacerme una idea de quién es mi compañera de habitación, ¿no? Tiene tres cámaras y un objetivo en el escritorio. Bien. Además tiene 2 botellas de un líquido marrón. Miro una: té. Bueno. Miro la otra: licor. ¿En serio? Sí. Tiene una botella enorme de licor encima del escritorio. ¿Nueva adición a las fiestas? Puede.

Cuando he oído que la que se estaba duchando ha salido me he intentado acercar pero ya se había metido en la habitación y seguía sin saber si era Ha o Nell. He ido a la cocina y comprobado que no tenía nada para comer. Eso sí, alguien había dejado mi libro de algoritmos y mi libreta de OPS en la mesa de la cocina. Al lado de una nota de Celine. Por lo visto Celine nos había escrito una nota diciendo que había estado limpiando y recogiendo durante sus últimos días en la habitación y que nos regalaba todo lo que se había dejado. Cereales. Perfecto. He cogido la bolsa de cereales y he desayunado de cereales sin leche. También he vito que se ha dejado mucha más comida como pasta y demás. Acabo de decidir que voy a cambiar mi trozo de armario de la cocina y voy a usar todo el armario que usaba Celine ya que entre Nell con sus algas y Sarah con su pan me han dejado con la mitad de un estante.

He puesto la televisión, mirado por encima todos los canales y me he quedado con uno en el echaban reposiciones de Embrujadas. Con la tele de fondo he deshecho la maleta, la verdad es que ha sido mucho más rápido de lo que pensaba. A la mitad he ido al baño y por fin me he cruzado con la otra chica que estaba por el apartamento: Nell. Me ha dicho que sus vacaciones han sido geniales y que no quería volver. Al rato se ha ido a clase, yo he seguido deshaciendo la maleta, he hablado con Romaine por facebook (se ha vuelto muy simpática y me ha preguntado cuando iba a estar por casa para pasarme a ver) y me he vestido.

Como hoy tenía clase de basket pero no creía que fuéramos a hacer clase de verdad (suponía que sería como el cuarto pasado con frisbee que la primera clase sólo firmábamos que si nos hacíamos daño, no denunciaríamos a la universidad), he cogido los pantalones de basket y los he metido en la bolsa sólo porque no pesan y “por si acaso”.

He ido a la parada de bus pensando que me encontraría con alguien por ahí pero no había nadie. Nadie que yo conociera, vaya. He mirado hacia la siguiente parada y me ha parecido ver la chaqueta azul neón de Katie pero también podía ser cualquier otra con una chaqueta azul.

Ha llegado el bus, hemos subido los que hemos cabido y hemos pasado por la parada de Katie sin pararnos. La de la chaqueta azul era ella. Le he escrito un mensaje diciéndole que acababa de verla y preguntándole si iba a bajarse en el RecCenter pero me ha dicho que no porque tenía clase en la biblioteca. Sí, aquí esto también es raro. Por lo menos para nosotras dos.

He ido a mi primera clase, análisis de algoritmos 2, con el profesor que me encanta: Perry. La clase se ha empezado a llenar y llenar. Al rato ha venido Michel y se ha sentado al lado mío, hemos hablado un poco de las vacaciones y de lo llena que estaba la clase. El profesor nos ha contado y ha dicho que había alguien que estaba en la clase y que no se había registrado. Ha pasado lista, algunos de la lista no estaban en clase y Perry iba diciendo: ‘vale, entonces hay dos personas ilegales aquí’.  Al final ha preguntado si había alguien a quién no había llamado y un chico ha levantado la mano explicando que se había cambiado de horario del laboratorio y que a lo mejor ese era el problema. Perry le ha dicho que no había laboratorio. El pobre chico se había equivocado de clase.

Hemos hecho lo mismo que hicimos el cuarto pasado durante el primer día: algún problema fácil y divertido. Hemos hablado del juego ¿Quién es quién?. Por lo visto Perry se lo ha regalado a su sobrino y ha estado jugando con él. Hemos hablado de las mejores preguntas para el juego ese y cosas así. Muy entretenido. Luego nos ha dado el resumen de la asignatura y nos ha dicho que la primera práctica ya está colgada. Genial.

Se ha acabado la clase y he decidido ir a la oficina de internacionales a preguntar cuánto debía. De camino he oído a Martin, me he girado y sí, era él. Iba hablando con una chica. Me he plantado delante de él. Ha gritado mi nombre, me ha abrazado, me ha levantado del suelo y me ha hecho dar la vuelta en el aire. Ha sido genial. Luego nos ha presentado a la chica y a mí. La chica ha dicho que se había asustado y la verdad es que se le veía en la cara.

Me ha preguntado que hacía y le he dicho que tenía una hora y media libre. Él tenía 30 minutos y me ha dicho que teníamos que ir a tomar un café. Hemos dejado a la chica ahí. Luego ha dicho que primero tenía que ir a la oficina de internacionales. Yo también. Allí nos hemos encontrado con Breanne y Meredith. Abrazos y tal. Meredith a llamado a Richard, Richard no sabe cuánto debo así que lo preguntará y me enviará un mail. Martin también ha solucionado lo suyo. Luego hemos ido a dos oficinas más porque Martin tenía que ir y al final no hemos tomado café ni nada.

Cuando Martin ha entrado en clase yo he ido hasta el Viking Union y me ha parecido ver a mi compañera de habitación: Sarah. Me he arriesgado y le he tocado el brazo, era ella. Me ha dicho que su primera clase ha sido “intimidadora” y que tenía dos horas libres y pensaba pasarlas paseando por el campus escuchando música. Vale.

He entrado en el Viking Union para ver si veía a alguien pero no había nadie así que he buscado un laboratorio cerca del gimnasio ya que luego tenía basket y he estado escribiendo mi crónica. De repente me han tocado el hombro y ¡era Yukari! Abrazos, cómo estás y demás. Luego me he ido a basket. Lo que me esperaba: firmar que no vamos a denunciar a la universidad y que hemos leído las normas. Sólo puedes faltar a tres clases, etc.

Acabamos la clase muy pronto y fui a buscar a Yukari para preguntarle si había comido. Me dijo que no y decidimos ir al Viking Union a comer algo. Allí nos encontramos con Suhyeon y luego con Martin que estaba comiendo con los dos nuevos austriacos. Por fin los conocí en persona. Estuvimos comiendo pero al rato los austriacos dijeron que se iban a clase, por lo visto hacen las mismas clases los dos, y Martin dijo que se iba a comprar los libros. Le advertí de que la cola para comprar los libros recorría, literalmente, toda la librería. De hecho, empezabas a hacer la cola en la puerta. No exagero.

Me quedé con Yukari y de repente me pareció ver a Eunji. Fui a decirle hola y estaba con Nayan. ¡Reencuentros! Cuando ya salíamos todas del Viking Union hablando de las vacaciones me encontré con Karin. Me planté delante de ella y empezó a abrazarme un montón y luego me dijo que el otro día empezó a sonar nuestra canción (la de los internacionales, pero a todos les recuerda a mí) y que para ella eso ya no es una canción, que le llegó al corazón. Qué mona. Por lo visto había quedado con Martin para tomar café y me dijo que si quería ir con ellos. Por supuesto.

Fuimos al Underground Coffee. Nunca había estado ahí aún y la verdad es que es un sitio súper, súper mono. Tiene sofás, sillones… tazas chulas… y es un sitio muy relajado donde hay gente que estudia, hay gente que lee, hay gente que habla y hay gente que simplemente toma café y mira el paisaje, que es precioso.

Estuvimos ahí una hora y me fui a clase. No recordaba en que sala era mi clase así que fui a un laboratorio pero no conseguía conectarme así que le pedí a un chico que estaba en otro ordenador a ver si me dejaba mirar donde era la clase. Luego subí a la clase que tocaba. ¿Recordáis a esa chica que tenía un ordenador donde le aparecía lo que el profesor decía porque había un chico en esa clase escribiéndolo todo? Pues también está en esta clase. Como llegué un poco tarde me dijo que me daba su copia del programa de la asignatura. Muy maja.

Cuando acabó la clase volví a casa y me conecté. Soo me preguntó si estaba en casa y cuando le dije que sí dijo que venía a verme. Estuvimos hablando un rato y me contó historias increíbles de todo lo que le ha pasado por Nueva York y la gente que ha conocido y demás. Luego empecé a arreglarme para el concierto.

Salí del apartamento a las cinco y media y me encontré con Chelsea que venía a buscarme. Abrazos, ¡oh Dios, vamos a ver a Tegan and Sara!, y subimos al coche. Fuimos a la Casa Que Pasa, un restaurante mexicano. Mientras cenábamos nuestros burritos tranquilamente, apareció Grace seguida de un montón de internacionales.

- Hola, ¿nos podemos sentar con vosotras?

Sinceramente, si en vez de una cena hubiera sido una cita, habría sido una escena súper típica de película. Las australianas y Grace se sentaron a un lado y todos los demás al otro, pero cerca nuestro sólo estaban Meredith y Breanne. Grace le presentó a las australianas a Chelsea y yo me la quedé mirando en plan: ¿Hola? ¿Gracias por no presentarme?. Cuando se dio cuenta se partió de risa y me presentó.

Yo no me pude acabar el burrito pero cuando acabamos de cenar nos fuimos. Próxima parada: Vancouver.

De camino estuvimos escuchando a Tegan and Sara, por supuesto. Cuando llegamos a la frontera la mujer fue bastante borde y ¡me pidió mi DS! ¿En serio? Sí. Después de todo lo que pasó con el DS cuando estaba en España, había decidido llevarlo. Menos mal. Entramos en Canadá, llegamos a Vancouver, buscamos un cajero, sacamos dinero y fuimos al teatro.

Estuvimos mirando más o menos por donde había que entrar a nuestros asientos y luego fuimos a pedir una cerveza. Yo vi la mesa del merchandising y decidí que prefería comprar ahí antes de pedir la cerveza. Me compré una sudadera que en realidad es una chaqueta, una camiseta, una bufanda, unas chapas y un póster. Luego vimos que las cervezas costaban 6 dólares y decidimos que no teníamos sed.

Nos sentamos y vimos a An Horse. Me enamoré de ellos. Cuando acabó An Horse le dije a Chelsea que en realidad me moría de sed así que acabamos pagando las cervezas de 6 dólares. Nos las bebimos y al poco rato nos avisaron por los altavoces de que el concierto iba a empezar. ¡¡¡Dios!!! Cuando las vi salir casi me muero. Estuve en estado de shock medio concierto. En algún punto entre: esto es increíble y ¿de verdad estoy aquí? Estuvieron increíblemente geniales. Cantaron como cantan, o sea, INCREÍBLE. Y son lo más divertido del mundo. Por mencionar dos cosas: en un momento, Tegan y Sara “discutían” en el escenario y al rato Tegan se fue. Sara nos miró y dijo: ‘Bien, ahora tengo el grupo de mis sueños.’ Más tarde Tegan hizo una referencia a ese concierto en el que hablan y Tegan acaba diciendo que Sara es más débil que ella porque tiene asma. Pues hizo lo mismo, decir que Sara es más débil porque tiene asma. Son geniales, geniales, geniales.

Al final del concierto creo que vi al manager y que él me vio a mí pero en realidad ninguno de los dos sabe cómo es el otro así que no le dije nada.

Después del concierto fui a cambiar la talla de la chaqueta. La cola que había para comprar cosas os la podéis imaginar. Al final conseguimos salir del teatro. Otra vez al coche. Tegan and Sara sonando. El hombre de la frontera era mucho más simpático. Y en algún momento, mi cuerpo se dio cuenta de que ya había pasado. Que ya había terminado el concierto. ¡Que había visto a Tegan and Sara! Y salió del estado de shock y me fue completamente imposible no quedarme dormida durante los últimos minutos del viaje. Aunque no paraba de despertarme y sentirme un poco mal por quedarme dormida. Pero sí.

Llegué a casa y me fui a dormir.

V de Veteranos, Vietnamita

// Noviembre 22nd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Prácticas, Residencia

De este día casi no tengo datos (sí, hace más de una semana de estos días así que me baso en conversaciones de chat para recordar las líneas generales y luego le añado lo que recuerdo a partir de esas líneas). En fin, allá voy.

Me desperté como a las 9 enfadada con mi cerebro por despertarme tan pronto siendo el día de los veteranos, o sea fiesta. En fin, de todas formas me había puesto el despertador a las 10 y algo porque tenía que acabar una práctica que había que entregar a las 12, sabía que tenía tiempo de sobra porque sólo me quedaba un ejercicio que ya había pensado por encima.

Desayuné, y con la gran ayuda de Jordi, acabé la práctica a tiempo para entregarla. Luego comí y estuve por casa… más tarde fui al supermercado donde habían puesto un stand en la puerta donde recogían dinero para los veteranos. Compré y volví a casa.

Supongo que aproveché bastante el día para ponerme al día con el blog (en fin, un poco más al día) pero la verdad es que fue un día muy normal. Sólo que sin clases (o sea genial. Me encantan mis clases (menos Operations Management, esa es horrible) pero un día de descanso no está nada mal).

Por la tarde Celine decidió que podíamos ir a cenar fuera, yo le dije que vale pero que tenía que estar a las 9 delante de mi Birnam Wood para mi reunión de proyecto así que decidimos ir al vietnamita. Avisé a Yukari por facebook y me suelta que tiene muchos deberes. No os podéis imaginar lo fácil que fue convencerla con un: ‘Bueno, vamos al vietnamita que está al lado de Haggen…’.

Así que fuimos a buscarla a su casa, de camino nos encontramos con Romaine, Maarit, Riikka y Johanna. Las tres primeras le decían a Johanna que tenían que estudiar pero que podía ir a su casa con su portátil y tendría compañía. Me pareció un poco raro pero no le presté atención porque estas cuatro siempre van juntas.

Les dijimos que nos íbamos al vietnamita y seguimos hasta casa de Yukari. Cuando ya estábamos lejos va Celine y me suelta que es que el abuelo de Johanna murió ayer y estaba muy triste, por eso las otras le decían que se quedara con ellas en casa. Hola Celine. ¿Se puede saber porque no la invitas a venir con nosotras si sabías eso? Y luego sigue diciendo que a ver si me parece que teníamos que invitarla. Hombre, ¿a ti qué te parece? En fin, que en paz descanse.

Me supo fatal por Johanna aunque pensé que era un poco… no sé, aparecer otra vez y decirle: ¿quieres venir al vietnamita? Así que lo dejamos pasar… pero Celine… para matarla. Llegamos a casa de Yukari, que para variar aun se arreglaba, y nos fuimos al restaurante. Por el camino Yukari nos dijo que no sé quién, un estudiante internacional, murió el año pasado por ir por el lado de la calle que no tiene acera. A mí o me lo dice alguien de quien me lo vaya a creer o pienso seguir sin tomármelo muy en serio.

Llegamos al vietnamita y tuvimos que esperar un ratito para que nos dieran mesa. Por lo visto bastante gente cena allí. En realidad quizás es sólo que era día de fiesta y la gente cenaba fuera.

Estuvimos hablando de las vacaciones de cada país. Yukari nos estuvo contando que sólo tenían un mes de vacaciones y Celine y yo flipando. Al rato nos ponemos a hablar de lo que haremos a la vuelta y Yukari dice que ella va a tener que esperar porque no sé que rollos de las fechas de su universidad. Y nos explica que es que en Febrero tienen como dos meses de vacaciones. No lo recuerdo muy bien pero sé que después de estar diciéndonos que sólo tenía un mes de vacaciones, luego nos soltó que tenía dos meses de vacaciones más.

En el vietnamita yo me moría de sueño. Muchísimo, muchísimo sueño. Y no dejaba de pensar que luego tenía reunión y me iba a quedar dormida. Cuando acabamos de cenar Yukari dijo que iba al supermercado, Celine le preguntó si quería que fuera con ella. ‘Hombre, si tienes tiempo…’ A mí me daba igual volver sola a casa así que le dije que se podía ir con ella. Estuve en casa súper poco tiempo y me fui a la reunión, esta vez crucé el césped, subí una montañita y cuando bajé ya estaba en los apartamentos de Thomas. ¡Bien!

La reunión fue muy productiva pero como preveía me moría de sueño y no me extrañaría que a ratos me hubiera quedado dormida durante segundos. Al final decidí pedirle agua a Thomas para despertarme, pero sólo le pedí agua, no les conté que me moría de sueño… él me dijo que si lo prefería tenía frío de naranja súper fresquito. ¡Mejor! El zumo estaba muy rico y además me despertó bastante. Acabamos a las doce habiendo adelantado mucho y nos dividimos el trabajo que quedaba ya que había que entregarlo todo el viernes. Al final Michel me preguntó qué tal llevaba el trabajo de algoritmos, ¿el que había entregado esta mañana? Le dije que lo había entregado esta mañana y él me dijo: ‘Pero se entrega mañana, ¿no?’. Yo me quedé con cara de: no me lo puedo creer y le dije: ‘¿en serio?’. En seguida fue a comprobar la fecha de entrega en internet y respiró súper aliviado cuando vio que tenía razón y que se entregaba mañana. No me lo podía creer. Yo que había estado haciendo la práctica por la mañana… bueno, trabajo hecho.

Volví a casa a las doce de la noche deseando poder quedarme a dormir en el césped que volví a cruzar, pero llovía así que decidí hacer un esfuerzo y llegar a casa.

En cuanto llegué me fui a la cama.

De compras

// Noviembre 3rd, 2009 // No Comments » // Gente, Internacionales, Residencia, compras, fiesta

Cosas que se me han olvidado contar de días anteriores:

1. El martes cuando fui al supermercado, a la vuelta, vi una ardilla al otro lado de la calle. De repente la ardilla corre por el árbol y se pone en mi lado de la calle. Yo cojo y cruzo, la miro y veo una foto preciosa así que fui a sacar la cámara y justo en ese momento, la ardilla volvió a cruzar la calle. Yo me asusté y empecé a caminar mucho más deprisa con la compra.

2. El miércoles cuando volvíamos de casa de Johanna, Yukari le hizo saber a José que sabía que el sábado había dormido (sólo dormido) con Björn. Eso era un secreto, sólo lo sabemos en teoría Celine y yo. Digo en teoría porque todos los chicos de la habitación de Björn lo saben, y de ahí ya casi todos los internacionales. Yukari estaba histérica por la emoción que le supone a ella cualquier cosa que a los europeos nos deja completamente fríos, pero se dio cuenta de que había metido la pata diciéndole a José que lo sabía. Así que por la noche empezó a enviarle mensajes a Celine pidiéndole perdón.

Celine me preguntó si Yukari estaba en facebook. Le dije que sí y me dijo que le dijera algo para que no se pusiera histérica.

- Yukari, Celine está llorando.

- ¿Qué?

Le empecé a contar que todas las holandesas se habían enfadado con Celine y que ahora Celine estaba fatal y demás… luego le dije que era broma pero Yukari seguía en estado de shock y no me entendía. No paraba de repetir cosas como: ‘me voy a morir’, ‘estoy tan deprimida que no me puedo dormir’ y ‘no voy a poder volver a ver a José en mi vida’. Al final le dije que me tenía que ir a dormir y me dio las gracias por animarla, seguido de un ‘me voy a morir’. Animadísima.

El jueves me desperté y fui a frisbee. Como llovía hicimos clase dentro. El profesor decidió ampliar el número de lanzamientos que sabíamos de 2 a 7. Así de fácil. Básicamente estuvimos toda la clase recogiendo el frisbee. El profesor se puso unas cuantas veces al lado mío para decirme cómo lo tenía que hacer. Creo que le caigo bien porque 1. soy la extranjera y 2. nos hemos lanzado el frisbee en varias clases ya.

Mientras nos enseñaba como hacer los lanzamientos tiraba apuntando a canasta y al 5º tiro o así, encestó con el frisbee. Increíble. Se puso súper contento y empezó a saltar y demás. Todos le aplaudimos, faltaría más. Al final de la clase unos cuantos chicos y alguna chica intentaron meter canasta.

Volví a casa, me duché y estuve haciendo deberes hasta que fueron las 12 y Celine y yo fuimos a buscar a José. Las tres nos fuimos al centro comercial a buscar sus trajes de Halloween. Por lo visto al lado de Bellis Fair había una tienda muy grande y barata que también tenía disfraces. Llegamos y la verdad es que sí que era enorme. Yo me compré un collar que añadir a mi disfraz, Celine accesorios para ir de pirata y José de demonio.

Luego entramos en el centro comercial y fuimos a comer algo antes de seguir con las compras. Más tarde, de camino a Target, vi una tienda que tenía muchas camisetas chulas. Se lo comenté y José dijo que si quería podíamos entrar. Así que entramos. La tía se puso a hablar con nosotros y a preguntarnos que íbamos a ser en Halloween y como yo no sabía como explicar mi disfraz me hice la despistada mirando ropa. Al rato oí que la chica decía que tenía unos pantalones por 7 dólares cada uno. ¡Una ganga! Todos eran de colores muy vivos. Cogí unos para comprobar si era mi talla y acerté de pleno. Me compré unos entre rojo y rosa y otros entre lila y azul.

Luego fuimos a Target porque Celine necesitaba unas cuantas cosas. De paso decidimos ir a ver las bicicletas, vi una muy chula por algo menos de 100 dólares. Le pedimos a una a ver si la podíamos ver, nos la bajó y nos mandó a pagar. Nos quedamos flipando. Los americanos dicen que eso no es lo normal. En fin, ya tenía la bicicleta, me compré un casco y un candado y fuimos a pagar. Hasta la cajera se quedó sorprendida de lo barato que me salió todo.

José quiso volver a una tienda de ropa a comprarse una camiseta. Celine y yo esperábamos fuera pero al rato Celine dijo que iba a entrar a ver qué pasaba. De repente se acerca uno de seguridad o policía, no me quedó claro y me dice:

- ¿La bicicleta?

- ¡Oh, no! Es que la acabo de comprar ahora mismo…

- ¿Qué hace aquí?

- ¡La acabo de comprar ahora mismo!

- ¿Donde?

- ¡En Target!

Se me queda mirando fijamente.

- Le puedo enseñar el ticket.

- No, no es necesario, pero esto… -dice señalando la espada de pirata de Celine que estaba en el suelo- parece muy afilado, voy a tener que pedirle que lo meta en el coche.

¿Afilado? ¿Coche?

- ¡Oh, no, no! ¡Es un disfraz de Halloween! ¿Ve?

- Oh, sí, ya veo.

- Es que estoy esperando a mis amigas que están en esa tienda y ya nos vamos.

- Vale, porque la bicicleta no puede estar dentro.

- Vale.

- Qué tenga un buen día.

- Y usted.

No fue una conversación a malas pero sí muy, muy rara. Ahora lo pienso y no sé si me tomaba el pelo o qué. Antes de que Celine entrara a la tienda me metí en una tienda de móviles con la bicicleta para pedir unas tijeras. El chico me dijo que era la primera vez que alguien entraba con una bicicleta. Por alguna razón me pareció de lo más gracioso.

Después nos acercamos a otra tienda a comprar luces para la bici (seguridad ante todo) y de paso pedí que me las montaran. Salimos por la puerta que daba al exterior. Caía el diluvio universal y me puse a probar la bici de camino a la parada del bus. Una vez ahí esperamos a que viniera el bus. Cuando apareció las tres nos pusimos delante del bus a adivinar como funcionaba la cosa que tienen para poner las bicis. El chófer nos daba indicaciones pero no nos resultó demasiado fácil. Cuando entramos le di las gracias y le expliqué que había sido nuestra primera vez, como si hiciera falta aclararlo.

En el bus decidimos que Celine y yo nos bajaríamos en Viking Union para ir a la oficina de internacionales a ver si estaba Kaylee y le podíamos hablar del laberinto de maíz y de paso intentar sacarle el tema de acción de gracias. Cuando conseguimos bajar la bici nos encontramos con Karin que nos dijo que la oficina estaba cerrada. Celine dijo que si no me importaba se iría en bus. Vale. Entré en Viking Union y pedí unas tijeras para quitarle la etiqueta al casco. Me lo puse, me subí a la bici y crucé la universidad. Empecé a pillarle el truco a todo el rollo de las marchas justo antes de tener que elegir entre el bosque o la carretera. Decidí el bosque. Mal.

Tengo que decir que las cuestas hacia arriba son difíciles, hacia abajo asustan y mi abrigo y pantalones acabaron llenos de barro. Cuando llegué a casa me di cuenta de que no tenía las llaves pero todas las luces estaban encendidas así que toqué a la puerta. Nadie contestó. Llamé a Nell y me dijo que fuera a buscar las llaves a casa de Eunji. Según ella la bici me salió cara. Le dije que ni hablar, que en Europa eso era barato. (Sobre todo si encima lo traducimos a euros…). Volví a casa y comprobé que no había nadie pero que sí, todas las luces estaban encendidas. Metí la bici en el trastero y estuve haciendo tiempo en casa.

Más tarde fuimos a la prefiesta antes de la noche de los 80. De camino a casa de Christian me resbalé (había estado lloviendo todo el día) pero no fue nada muy espectacular. Estuvimos todos ahí sentados como siempre… sólo comí patatillas pero al rato me di cuenta de que me faltaba un trozo de muela. Fui a verme al espejo y sí, oficialmente me falta un trozo de muela. No duele pero es molesto porque no paro de tocarlo con la lengua. Además me preocupa que sea malo.

Se lo conté a todos, Karin y Celine quisieron verlo. Le expliqué a Karin que era muy incómodo y me dijo que mi forma de decir ‘incómodo’ es muy sexy. Y que mi acento en general es sexy. O sea que piensa lo mismo que los chicos que me lo dijeron en Seattle. Me gustaría saber cómo sueno.

Luego nos fuimos a Nightlight. No había mucha gente, suponemos que porque era Halloween. Celine no quiso venir pero si que vinieron otras como Soo. Para variar estábamos ahí bailando y alguien me toca el brazo:

- ¡Kaylee!

Abrazo.

- ¡Qué bueno! Justo ahora pensaba en ti.

Otro abrazo. En serio, creo que empiezo a pillarlo. Lo normal cuando conoces a alguien es o sólo saludar con palabras o dar la mano. A partir de ese momento se puede quedar en saludar con palabras o, si te cae bien, en abrazos. Mola.

Un chico que iba vestido de chica se puso a hablar conmigo y me preguntó de dónde era le dije que de España y me dijo que mi acento era sexy. Luego estuvo haciéndose notar en mi campo de visión toda la noche.

Cuando nos cansamos de bailar Kaylee y yo fuimos a sentarnos y a hablar en español. Es genial porque le puedo contar lo que sea y no se enteran (aunque voy con cuidado porque en realidad nunca se sabe). Le conté lo de mi diente y me pidió verlo pero en la oscuridad de la discoteca no vio nada. Luego le hablé de acción de gracias y se quedó con la expresión que pone cuando no entiende de que le hablo (cuando hablamos en español).

- ¿Sabes cómo se dice “Thanksgiving” en español?

- No.

- Acción de gracias.

- Tú vienes conmigo.

- Si me invitas…

- ¡Pero claro!

¡Bien! ¡Ya tengo plan para tener mi primer acción de gracias!

Se acabó la fiesta. A la salida le pregunté a Kaylee si se iba a acordar de que me había invitado a acción de gracias. Me dijo que claro y yo le dije que me había dicho una vez que tenía mala memoria. Se rió y me dijo que seguro que se acordaba de eso. Así que volvimos a casa. Martin dijo de tomar una última cerveza. A mí no me apetecía pero les dije que podían venir a mi casa. Estuvieron unos 20 minutos o así, lo que tardaron en tomarse una lata los chicos: Alex, Christian y Martin. Mientras Cora y yo comíamos crackers (o galletitas saladas, como lo queráis llamar). Cuando se fueron Alex me dio dos besos y fue toda una sorpresa:

- ¡Creo que son mis primeros dos besos en los estados!

- Sí, yo también lo he pensado.

Se fueron y me fui a dormir.

Jugadora profesional de frisbee

// Octubre 29th, 2009 // No Comments » // Deportes, Internacionales, Room

La verdad es que el martes fue bastante normal.

Me levanté y fui a clase de frisbee. Jugamos un partido y acabamos 6-6. En frisbee cada vez que alguien marca, los equipos cambian los campos. Hubo un ratito que cada vez marcaba el equipo que no tenía el sol de cara. El partido fue muy entretenido, como siempre soy buena defendiendo y acabo empotrándome contra gente. Como podéis ver por el resultado final la cosa estuvo muy igualada.

Además el profesor añadió otra cosa más a todo lo que ya sabemos de frisbee: sólo puedes tener el frisbee 10 segundos. Si estás más de 10 segundos tienes que tirar el frisbee y el otro equipo juega. Cada día añadimos cosas y se complica todo, pero sigue siendo muy divertido.

Luego volví a casa. Hacía muy buen día. Me duché y estuve estudiando un poco y poniéndome al día con las crónicas. A la hora de comer decidí hacerme otro arroz a la cubana para que no se pusiera mala la salsa de tomate que me había sobrado. Esta vez conseguí hacer los huevos sin problemas y uno incluso con la forma perfecta.

Por la tarde decidí ir a Haggen a hacer la compra con la cámara de fotos ya que estaba todo precioso. Estuve haciendo muchas fotos, compré y volví a casa.

El resto del día fue de lo más normal y aburrido. Estuve hablando con Celine a ratos, a ratos estudiando… ya que al día siguiente tenía un examen, y haciendo la colada.

Por la noche empecé a encontrarme bastante mal. Justo cuando acabé de estudiar y decidí doblar la ropa y meterme en la cama, llegaron Eunji, Nell y Celine, que se había ido a la biblioteca y se había encontrado con las otras. Eunji me dijo que ella creía que yo tenía fiebre y yo le dije que lo que pasaba es que ella venía de fuera con las manos heladas. Aun así me encontraba fatal.

Revisé la caja de la pastilla que me había tomado y resultaba que había que tomarse dos. Genial…

Me tomé otra y me metí en la cama.

En cuanto estuve cómoda oí como alguien tocaba a la puerta. Celine abrió. Era Yukari. La oí hablar un rato pero me quedé dormida en seguida.

Día corto, sí. Pero es que básicamente hice frisbee, ir a comprar y fotos.

Canoas y volleyball

// Septiembre 27th, 2009 // 3 Comments » // Deportes, Gente, Internacionales

Me he despertado con el sonido del despertador de Nell a las 9. A las 10 ha sonado el mío y ella seguía durmiendo. He desayunado, llamado a casa, ducha rápida y nos hemos ido a la parada de bus a esperar a los coches que nos recogían y nos llevaban al Lake Whatcom.

En la parada me he encontrado, además de con todos los demás, con mi Buddy, de ahora en adelante quizás la llamaré sólo Dani.

(No me puedo creer que Yukari acabé de tocar a la puerta, son las 22:45, diciendo que en su apartamento no hay sitio para ella porque hay mucha gente y que venía a estar con nosotras. Todas en pijama, yo pensando que escribía esto y a dormir. En fin, sigamos.)

Hemos subido a un coche hasta el lago, es un ratito en coche así que imaginaos en bus. Pero se puede ir, dicen. Podéis mirar el mapa aquí. Dani se ha puesto mala del viaje y dice que estaba mareada. Es un poquito, sólo un poquito, rara, pero me cae bien. Bastante bien. Tiene cosas que me recuerda a gente tipo Mamen o… no sé, pero me encanta cuando me parece ver a otras personas en ella, es algo raro. Da igual.

Hemos comido ahí: hamburguesa, salchicha (podías hacerla perrito pero no me ha apetecido), uva, una bolsa pequeña de patatillas… también había ensalada pero no he cogido de eso. Sé que os extraña. Oh, además, al principio había salmón por si querías poner salmón encima de una galletita salada. Tampoco me ha apetecido mucho eso. Aun así he acabado llena.

Luego Soo y yo hemos ido a pedir un kayak doble pero no había así que hemos cogido una canoa. Te dan lo que quieras por tres dólares y tu carnet de estudiante. Dani me había dicho que las canoas son más propensas a hacerte caer. He estado toda la hora que hemos estado en el lago (SÍ, una hora entera), diciéndole a Soo: ‘¡No te muevas! ¡Si nos caemos, me muero!’.

Cuando hemos intentado llegar a la orilla, el viento nos alejaba todo el rato. Hemos chocado contra el muelle de madera un millón de veces, luego nos hemos chocado contra el barquito de vela de otros internacionales… al final todo el mundo nos miraba esperando a ver si conseguiríamos llegar o no. Cuando hemos llegado nos han dado la enhorabuena.

He ido a recoger mi tarjeta y dejar ahí el salvavidas y los remos y, de repente, he visto la tarjeta de Teal. Teal es una amiga de Julie Fix. Julie Fix es una chica que está ahora mismo con ISEP en Escocia. Me estuvo dando mil consejos sobre Western y luego me dijo que Teal quería conocerme así que nos presentó por facebook (con Julie nunca he hablado en persona). Así que cuando he visto su tarjeta ha sido como: ‘Teal está en el lago’. Le he contado la historia a Eunji y Soo y me he acercado disimuladamente a donde estaba todo el material, que había un grupo de americanos, cuando Nell ha vuelto con Chikako y Yukari de su paseo en canoa.

Justo en ese momento una chica le ha presentado a Teal un amigo. Ha dicho: ‘esta es Teal’. Te tengo. He esperado a que se separara un poco la conversación, he ido hasta Teal y le he dicho:

- ¿Eres Teal?

- Sí…

- ¡Soy Ana Cutillas!

- ¡Oh!

Me ha dado la mano, pero estaba claro que ha sido un poco en plan “es lo típico”, y luego se ha dejado de manos y me ha abrazado. Hemos estado un ratito hablando, me ha presentado a Heather, que era la compañera de habitación de Julie el año pasado y este año la suya, me ha dado su número de teléfono y lo típico, que la llame cuando quiera. Luego ha dicho que estaba encantada de haberse encontrado conmigo. Ay, ¡yo también! ¡Qué guay ha sido!

Nos han llevado de vuelta a Birnam Wood y por el camino Hye Lim se ha tirado el té con crema que se había preparado encima de los pantalones. Parecía que se había hecho pis. Lo ha dicho ella. Luego una de las suecas ha dicho que así va lo de ser adulto, que pronto tendrá que llevar paquete. Menos mal que mi buddy, Dani, ha dicho que mejor no siguiéramos por ahí.

Hemos llegado a la residencia, he abierto mi buzón y tenía un mensaje diciendo que fuera al Community Building a por un paquete. Eran unos libros de clase que he comprado en amazon.com, qué rápidos. Al cabo de un rato ha venido Soo para ir al partido de volleyball.

¡HA SIDO GENIAL! Al principio del partido nos han dado un folio para que pusiéramos nuestro nombre, email y móvil e hiciéramos un avión, luego nos dicho que nos pusiéramos de pie y nos quitáramos los sombreros para cantar el himno nacional mirando la bandera. Todo el mundo mirando a un lado del gimnasio, la banda de música tocando el himno… Luego ha empezado el juego. La mascota de Western estaba en un lado de la cancha. Es un vikingo.

El partido ha sido básicamente gritos de ‘Go Vikings!!’ y como en volleyball sólo se pueden pasar la pelota dos veces entre ellas y luego tienen que tirar al otro lado, acompañábamos los golpes con un ‘W’, ‘W’, ‘UUUU!’.

En los tiempos muertos. Venían un chico y una chica y, con una pistola de camisetas al más puro estilo Simpsons en ese capítulo donde SPOILERAZO se muere la mujer de Flanders FIN DEL SPOILER, nos han lanzado camisetas. Aunque no he podido conseguir ninguna…

En uno de los descansos han puesto cuatro papeleras en medio de la cancha y nos han dicho que teníamos que intentar meter los aviones dentro de la papelera para ganar algo. Evidentemente el mío no ha entrado. Teniendo en cuenta que la primera vez que lo he tirado, ha dado la vuelta y ha empezado a subir las gradas en vez de bajarlas…

En el otro descanso hemos ido a la entrada y, enseñando nuestro carnet de Western, nos han regalado una camiseta de los vikingos de Western.

Hemos ganado 3 a 0. Jugábamos contra Alaska, por cierto. Qué paliza.

Oh, y cada vez que estábamos a un punto de conseguir los 25 puntos que se necesitan en volleyball para ganar el set, los de Western levantaban los brazos haciendo un uno con las manos. Y no llevaban expresiones sonrientes, no. Era un uno de: ‘qué necesitamos uno para aplastaros’. Ha sido tan divertido… gritando, animando… muy americano.

Luego los internacionales nos hemos hecho una foto, una de los buddys ha dicho que había fiesta en su casa si queríamos pero del grupo de internacionales, el mío, nos hemos ido al apartamento. El otro ha ido a comprar alcohol para luego ir a su casa. Aunque luego he hablado con gente en facebook y todos decían que se quedaban en casa porque estaban muy cansados. Les entiendo tanto…

Y nada, luego me he enfadado un poco porque por lo visto, Celine compró para las cuatro detergente de lavadora pero a mí nadie me dijo nada y me compré un detergente para mí. Les he dicho que vamos a marcar las cosas y después de todo va Celine y me suelta: ‘¿tú nunca has vivido con compañeras de habitación?’. Yo he pensado: ‘¿tú nunca has hablado a más velocidad?’. En fin.

Ahora Yukari sigue aquí… pero pienso ir a lavarme los dientes en plan… hora de irte. En serio, quiero dormir y aquí siempre viene gente.